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Amar a más de uno a la vez. ¿El poliamor es una forma avanzada de relación?

22-Ago-2019

ARTÍCULO Por Andrea Elizabeth Martínez Murillo

FOTO: Internet.

Colaboración Especial

Por Andrea Elizabeth Martínez Murillo

 

La Paz, Baja California Sur (BCS). Diariamente, hay personas que en nuestro país buscan romper los estereotipos que marca la sociedad, como la inclusión de personas con discapacidad, matrimonio igualitario, familia homoparentales, por nombrar algunas. Y en nuestro Estado, no es la excepción. Hoy buscamos nuevas formas de relacionarnos erótico/afectivamente con los demás, lo que ha permitido que se acuñe un nuevo término: el poliamor.

El psicólogo bélgico Yves-Alexandre  Thalmann, publica en su artículo Las virtudes del poliamor (2007) que éste es la posibilidad de amar a varias personas a la vez, sin celos ni posesión —o cuando menos trabajando para reducirlos. Sin embargo, cualquier persona que haya tenido una relación con otra —por lo general, tradicionalmente monógama—, sabe que éstas pueden ser complejas, ya que se ponen en juego sentimientos, pensamientos, juicios de valor, formas de ver la realidad, entre otras, que, en la mayoría de los casos, difieren de los nuestros y la forma en la que percibimos nuestra realidad. Lo que suma cierta complejidad a este tipo de relaciones.

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Es necesario puntualizar que el poliamor es diferente a tener una relación abierta con tu pareja, ya que en las relaciones abiertas hay un acuerdo explícito en que una o ambas partes pueda relacionarse más sexual que afectivamente —por lo general— con otra persona. El poliamoroso pueden vincularse emocional y sexualmente con una o más personas, puede que las otras parejas duren años o no, puede que todos se conozcan y también puede pasar que todos convivan entre sí. El poliamor es, sobre todo, reconocer que hay diferentes redes de afecto que pueden —o no— pasar al mismo tiempo y que no son exclusivamente sexuales, pero, sobre todo, todas las personas que participan de esta relación están de acuerdo en la forma en que viven sus relaciones de pareja.

Uno de los grandes mitos que existen sobre el poliamor, es que estas personas están más evolucionadas que los demás, nada más alejado de la verdad. Los poliamorosos, sólo perciben la realidad de manera distinta y confrontan la idea tradicional de que las relaciones de pareja deben de ser exclusivamente monógamas.

Por otro lado, no es que sea la próxima forma en la que se deban vivir las relaciones de pareja, es sólo una opción distinta para aquellos que nunca han encajado en las relaciones tradicionales. Sin embargo, hay que tener cuidado cuando se cree que el poliamor se trata de involucrarse sexualmente con alguien y después dejarlo botado; para amar a varias personas a la vez, el poliamoroso debe de entender sus propias necesidades y la de los demás y llegar a un mutuo acuerdo que permita que todos vivan la relación plenamente. Cada relación es única y tiene sus propios acuerdos, los cuales, sólo se lograrán con una amplia comunicación, negociación y confianza.

En la práctica

Si bien no existe ninguna guía para las relaciones poliamorosas, si hay algunos puntos a tomar en cuenta:

  1. Deconstruyendo los conceptos que tengo sobre el amor romántico, como el querer poseer al otro, junto con los sentimientos de control y devoción que son tan solicitados en nuestra actualidad
  2. Negociar siempre lo que está permitido y no de cada uno de los involucrados. Todas las personas inmiscuidas se comprometen a una serie de normas de convivencia, tiempos, formas de llevar la relación, entre otras.
  3. Respetar los acuerdos establecidos. Ser fiel a lo que se acuerda y respetar siempre el contrato establecido al principio de la relación. En estos acuerdos se debe de mencionar si las múltiples relaciones podrán ser abiertas o no, lo que puede llevar al punto de practicarse exámenes de sangre para monitorear las Infecciones de Transmisión Sexual.
  4. Programar los tiempos para cada pareja y ser equitativo. Es importante destinar tiempos específicos para cada pareja formada, esto solo podrá lograrse por medio de la comunicación y los acuerdos previos. Se puede llevar una agenda para facilitar el manejo del tiempo.
  5. Practicar sexo protegido. Siempre es una recomendación para todas las parejas, sean poliamorosas o no. El sexo protegido es aquel donde se utiliza algún método de barrera que impida el intercambio de fluidos corporales, el más común es el condón.

No exclusividad

Con todo lo anterior, ¿cómo se perciben las infidelidades en las relaciones poliamorosas? Exactamente igual que en una relación monógama, al momento de romper los acuerdos que se establecieron en la misma. Sin embargo, una de las diferencias entre las relaciones monógamas y las poliamorosas, es que en las últimas, es más común que estos acuerdos se hablen y se establezcan desde el principio, mientras que en las monógamas, se dan por sentado, al igual que los roles estereotipados de marido y mujer.

En estas relaciones tradicionales —y sobre todo en la sociedad mexicana—, se enaltece la lógica de la posesividad del otro, la celotipia, la exclusividad, y en muchos casos la silente obediencia al hombre que guía a la mujer a lo que sabe es correcto. No se cuestiona lo que la sociedad ha impuesto como correcto, ambos, hombre y mujer, tienen un papel determinado que deben de jugar o se convierten en parias de la sociedad —y aquí entran las diversas orientaciones sexuales, las diversas identidades sexuales, las formas de vivir la pareja o la familia— y es, precisamente todo esto, lo que cuestiona y busca romper el poliamor.

Por lo tanto, si una persona prefiere ser monógama no tiene nada de malo, como no debería de serlo el poliamoroso. Lo importante de las relaciones humanas es que ambas partes estén de acuerdo en cómo se lleva la relación y prevalezca el respeto, la fidelidad y lealtad —a los acuerdos establecidos— y la dignidad de cada persona involucrada en la relación erótico-afectiva.

Por otro lado, las relaciones poliamorosas no son exclusivas de las parejas heterosexuales, las parejas homosexuales, queer, los que pertenecen a un género fluido, entre muchas otras formas de expresar la sexualidad, participan activamente en la construcción de nuevas formas de relacionarse con el otro.

Por último, para que este tipo de relaciones puedan funcionar, es fundamental la mutua confianza y aceptación del otro, así como la honestidad y responsabilidad erótico-afectiva, las cuales, son algunas de las premisas del poliamor. Una forma diferente de amar a varias personas a la vez.

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