¿Discurso de odio o delito de opinión? El delicado límite entre proteger y censurar

«Tanto la ONU como la Corte Interamericana de Derechos Humanos coinciden en algo clave: el derecho penal debe ser el último recurso, no el primero. Criminalizar la palabra debe ser la excepción, no la regla. De hecho, la propia ONU reconoce que no existe una definición jurídica universal de discurso de odio y advierte que combatirlo no significa callar a la sociedad.» No te pierdas la más recientes colaboración del abogado Arturo Rubio Ruiz en su «Ius Et Ratio».
