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Sumiko Sanay Maldonado, incansable gestora social e impulsora de San José del Cabo

27-Ago-2020

ARTÍCULO Por Sealtiel Enciso Pérez

FOTOS: Cortesía

Tierra Incógnita

Por Sealtiel Enciso Pérez

 

La Paz, Baja California Sur (BCS).   Al pasear por el centro de San José del Cabo nos sorprendemos de la bonanza que se ve en sus zonas comerciales, hoteles y restaurantes. Las colonias cuentan con servicios públicos y áreas de recreación y esparcimiento donde los habitantes pueden descansar y criar a sus familias en paz. Sin embargo, esto no siempre fue así, el auge del cual goza ahorita es producto del esfuerzo de hombres y mujeres que dieron los mejores años de su vida y sus máximos esfuerzos por traer el progreso a estas tierras y, aunque muchos de ellos sabían que no lo verían concretado, eso no fue impedimento para que acometieran la tarea con ánimo y bríos. Tal es el caso que hoy nos ocupa de la señora Sumiko Sanay Maldonado.

Nació en el hermoso puerto de Cabo San Lucas un 22 de enero de 1937. Hija del señor Tomitaka Sanay y la señora Eudalda Maldonado Villalobos. Fue la mayor de 7 hermanos: Yataro, Mariko, Katzutaka, Yoshiko, Ahiko y María de Jesús. El destino quiso que a principios de los años treinta su padre llegara junto con un grupo de japoneses a trabajar en la empacadora de atún que había en el puerto, venían contratados desde la ciudad de San Francisco, EUA. En el puerto se enamoró y casó con la señorita Eudalda Maldonado, nacida en San José del Cabo, y formaran este hermoso matrimonio.

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Todas las personas que tuvieron el gusto de conocer a la señora Sanay la recuerdan como una persona servicial, inteligente y sobre todo muy trabajadora. Desde muy pequeña ayudaba a la economía de su familia vendiendo pan y café a los empleados de la empacadora. A la edad de 5 años tuvo que abandonar nuestra península junto con su familia debido a una situación infortunada producto de los efectos de la Segunda Guerra Mundial, que se dejaron sentir hasta este brazo de la patria. La razón de ello se debió a que el Gobierno Mexicano ordenó a todos las personas de origen japonés que habitaban la República se concentraran en instalaciones que se habían construido con ese fin en algunos sitios del país, con el propósito de evitar que se hicieran posible acciones a favor de Japón, país con el cual México se encontraba en guerra. El sitio al cual fue confinado el señor Tomitaka Sanay fue en la Ciudad de México. Posteriormente, fueron trasladados a sitios como Tehuacán, Puebla, Ciudad Valles, San Luis Potosí y Colima, en donde la familia se empleó en labores de agricultura. Fueron tiempos muy difíciles para Sumiko y su familia, pero le sirvieron para templar su carácter y forjarla en el acero del liderazgo y la perseverancia que años después serían su fortaleza.

Una vez que se les permitió regresar a nuestra entidad, Sumiko continuó sus estudios de primaria en la Escuela “Vicente V. Ibarra”, en San José del Cabo. Lamentablemente, la situación económica de la familia la obligó a dejar los estudios para buscar un trabajo que le permitiera aportar recursos para los gastos el sostenimiento de su hogar paterno. Contando con tan sólo doce años acude a la tienda de abarrotes de la familia Sandoval y les solicita un empleo, el cual de inmediato se lo otorgan. Durante el tiempo que laboró en este negocio siempre sobresalió por su inteligencia innata para los negocios y, sobre todo, su disciplina y honradez. Poco después Sumiko decide independizarse y funda su propia tienda de abarrotes, la cual tuvo en funcionamiento por más de veinte años.

En su deseo de progresar, siempre de forma honesta y con trabajo, se contacta con la compañía de Autotransportes foráneos “Águila” para solicitar ser su representante en San José del Cabo, encargo que se le otorga y en el cual se desempeño por muchos años, siempre con una disciplina y eficiencia inquebrantable.                             

El 21 de marzo de 1958 se une en matrimonio con el señor Alberto Fisher Cota. De esta unión nacieron 4 hijos: Alberto, María del Carmen, Norma Alicia y José Luis. Siguiendo el ejemplo de sus padres, todos ellos lograron culminar estudios profesionales y se han convertido en personas de bien, continuando el legado que sus padres les dejaran.

El espíritu inquieto de la señora Sumiko Sanay la motiva a afiliarse al Partido Revolucionario Institucional (PRI) en el año de 1959 y así poder encausar sus energías de servicio a las causas sociales y ser gestora de las mismas ante las autoridades del Territorio y, posteriormente, del Estado de Baja California Sur. Su don de gente y su personalidad carismática se ganan la confianza de las personas que le rodeaban así como de los integrantes de su partido, lo cual le permitió obtener grandes logros como: ser dirigente municipal de las mujeres priistas, candidata suplente del señor Héctor Palacios Avilés, primer presidente municipal de Los Cabos (1981-1984), directora del DIF Municipal (Administración presidida por el Profr. León Cota Collins 1987-1990), directora del Comité de Participación Ciudadana (Administración del C.P. Miguel Ángel Olachea Palacios 1993-1996), directora general de Servicios Públicos Municipales (Administración del Profr. Miguel Antonio Olachea Carrillo 1996-1999), integrante del Club de Mujeres Profesionistas y de Negocios, presidenta de la Cámara Nacional de Comercio en Pequeño, presidenta del voluntariado del IMSS y presidenta del Patronato de la Estancia Infantil del IMSS en San José del Cabo.

Orgullosa de sus orígenes japoneses por parte de su padre, en el año de 1985 decide viajar a Japón para identificar y conocer a los miembros de la familia Sanay. Su padre había perdido comunicación con ellos después de la Segunda Guerra Mundial. Tuvo la fortuna de conocer a varios de ellos y pasar momentos agradables con ellos recordando a sus ancestros en aquel país.

Gracias a los valores que había recibido de sus padres y que ella enarboló durante toda su vida, pudo gestionar y concretar una gran cantidad de obras en beneficio de su ciudad y municipio: presidenta del comité pro construcción del Hospital general de la Secretaría de Salud de San José del Cabo, presidenta del Comité Pro Construcción del Jardín de Niños “Marcelo Rubio Ruiz”, presidenta de las Asociaciones de Padres de Familia del Jardín de Niños “Rafael Pérez de León”, de la primaria “Vicente V. Ibarra” y de la Secundaria “José Antonio Mijares”. En cada una de las representaciones que le confiaron sus conciudadanos, la señora Sumiko Sanay las desempeñaba con gran compromiso y respeto a la palabra empeñada. Fue por ello que pudo dejar tras de sí una gran estela de obras concluidas y entregadas a la comunidad, las cuales aún perduran como fieles testigos de su infatigable trabajo y para bien de los josefinos.

En reconocimiento a su trayectoria en el servicio público del Gobierno pero también como gestora social, el prestigiado grupo de notables ciudadanos del conocido como “Madrugadores de Los Cabos” le otorgó el reconocimiento de “Forjadora del año” en una ceremonia llevada a cabo el 5 de abril de 1995. La labor de la señora Sumiko Sanay no sólo se concentró en el área urbana de Los Cabos, sino que también emprendió acciones de beneficio a comunidades rurales a través de campañas de limpieza, realizando acciones para recaudar fondos para el H. Cuerpo de Bomberos, Benemérita Cruz Roja y el dispensario médico. Sanay Maldonado era una líder nata por lo que supo organizar a la sociedad civil para que a través de Comités de Obras lograran beneficios como pavimentación de calles, alumbrado público, electrificación, agua potable, etc.

En el año de 2006, el Gobierno Municipal de Los Cabos, que en ese entonces encabezaba el Sr. Luis Armando Díaz, le otorgó el honroso título de “Ciudadana Distinguida del Municipio” como un justo premio y reconocimiento por su amplia trayectoria tanto en la administración pública como gestora social.

El 29 de junio de 2006, a la edad de 69 años, la señora Sumiko Sanay Maldonado fallece, rodeada del amor y cariño de toda su familia.

Como un homenaje póstumo a su obra, la administración municipal de Los Cabos encabezada por el señor Oscar René Núñez Cosío, le impuso el nombre de esta destacada cabeña al parque de la Colonia Rosarito en San José del Cabo (2008-2011) y en fechas más recientes, año 2015, el entonces presidente municipal Antonio Agúndez Montaño nombra al parque infantil de la colonia “5 de Febrero” en honor a la grata memoria de la Sra. Sanay Maldonado, la cual hizo posible que este sitio contara con una cancha de básquetbol.

Cuando una persona ha dedicado toda su vida a ayudar a sus conciudadanos, a dar lustre y realce a la tierra que la vio nacer, a esas personas cuando fallecen jamás se les olvida, su obra se perfecciona y fecunda inmortalizándose en el corazón y la memoria de los bienhechores de sudcalifornia.

Agradezco profundamente a la Lic. Norma Alicia Fisher Sanay el proporcionarme datos biográficos de su madre así como fotografías de su propiedad.

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