El problema del coleccionismo

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California Mítica

Gilberto Manuel Ortega Avilés

 

La Paz, Baja California Sur (BCS). Sonará redundante, pero, el coleccionismo está siendo arruinado por los propios coleccionistas.

En Baja California Sur y el mundo, el pasatiempo del coleccionismo se ha vuelto muy común, y es muy agradable ver colecciones con objetos raros o de nuestra infancia, incluso, existen tianguis especializados al respecto, y algunas compañías han relanzado rediciones de juguetes y comics de nuestra infancia para que podamos recuperar un fragmento de nuestra historia personal.

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Desgraciadamente todo se vuelve negocio, y todos sabemos que ser coleccionista era más fácil hace 10 años, se podían encontrar piezas a precios baratos o razonables y armar una buena colección, pero muchos vieron oportunidad de negocio y comenzaron a inflar los precios con palabras como santo grial, descontinuado, botleg (pirata). Por este motivo, hoy en día, algunas piezas cuestan más caras que nuevas y no es por lo antiguo, ya que existe la cultura del acaparamiento, es decir, cuando una figura que todos quieren sale al mercado y todos los revendedores acaparan, sube el precio y se vuelve difícil de encontrar y además estará cara.

Un ejemplo claro es la saga Pokémon, sus videojuegos se vendieron por millones, no son raros, aun así, un cartucho de consolas anteriores te puede costar igual o mucho más que un juego actual de la misma franquicia, y si hace 10 años lo hubiéramos comprado hubiera sido en un botadero a la mitad de su precio original.

¿La solución? No hay, al parecer esto va a pasar cuando haya un cambio generacional, ya que los jóvenes actuales por ejemplo no compran juegos físicos, incluso muchos de ellos son gratis, además que lo que nos genera nostalgia a los coleccionistas actuales, no lo hace a uno joven.

No se va a acabar el coleccionismo, va a evolucionar, y van a dejar de vendernos figuras, comics y artículos viejos maltratados a precios inflados, pero seguirán existiendo cosas edición limitada o de lujo, que si son altamente coleccionables.

Además, quedan los objetos realmente raros coleccionables, como libros primera edición, documentos, objetos tribales, artesanías antiguas.

Un ejemplo son las famosas cabezas reducidas que algunas culturas realizaban con sus enemigos, están pueden pasar desapercibidas e incluso confundidas con falsificaciones, pero las originales hechas con cadáveres de verdad, valen millones de dólares.

Ni hablar de las primeras apariciones de Superman, Batman, Spiderman, entre otras. Sin embargo, ahí existe un problema, no vale no mismo un número que uno de primera edición en México que en Estados Unidos, ya que, si es impreso después, esto es porque, aunque sea primera edición, se considera reimpresión.

Un objeto aun barato y que va al alza son los VHS, aún tenemos videocasetes e incluso videograbadoras en nuestra casa y estos artículos están tomando precios interesantes, en especial los clásicos de Disney que en sus nuevas versiones están censuradas.

Así que si eres nuevo en el coleccionismo recuerda, no por ser viejo, raro o de Star wars es caro.

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Sandra Fiol y los colores de la California del sur

El librero

Ramón Cuéllar Márquez

 

 

 

La Paz, Baja California Sur (BCS). Decía un poeta que hay estados de la República mexicana, como Tabasco, que tienen altos recursos naturales que se traducen en recursos estético-literarios. Bajo esa premisa, cada región tendría su propia construcción del arte, donde el ejecutante, el traductor o recogedor de esos recursos haría de su realidad una visión de su época y circunstancia. En el caso de Baja California Sur durante años se ha intentado hacer una especie de estética del desierto y el mar, con el que se pretende fusionar e incluso delimitar el sentido de la realidad ambiental, incluso social y aun individual.

Lo cierto es que quienes ejercen el arte en la California del sur peninsular, hacen uso de los en apariencia pocos recursos, pero que con el tiempo se transforman en múltiples modos de extraer de las cactáceas, las espinas, los arbustos y árboles, los valles, los pueblos, los ranchos, los desiertos, la arena, las piedras, el cielo, el mar, las montañas y las sierras algo de lo que nuestra idiosincrasia y sensibilidad puede extraer naturalmente desde la soledad del espíritu.

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Este es el caso de la pintora Sandra Fiol, quien a fuerza de insistencia ha logrado plasmar a través de su plástica una mirada plena de su entorno, en el que refleja no solo la delicadeza de su sensibilidad en el cómo observa más allá de ella, sino que ha logrado hacerse de una técnica de la acuarela muy disfrutable, cuyo manejo delicado nos hacer ver la vida cotidiana de varios lugares de nuestro estado, en especial los que están fuera de los centros urbanos y que son los que me llaman a mí la atención. Por supuesto, observar la catedral de La Paz, caminos rurales, estanques de agua, naturalezas muertas y paisajes de la California mexicana es un conjunto de atisbos del ojo de una artista que conoce su entorno y le rinde culto desde su paciencia e interés por hablarnos con sus pinceles de nuestras tierras y contextos.

Sandra Guadalupe Fiol Collins nació en Santiago, BCS, el 23 de marzo de 1957. Hizo las carreras de Educación Preescolar en la Benemérita Escuela Normal Urbana, en 1976; la licenciatura en Educación Preescolar en la Universidad Pedagógica Nacional de La Paz, BCS, en 1980, y la de Profesora Especialista en Audición y Lenguaje en la Escuela Normal de Especializaciones de la CDMX. Actualmente está jubilada, lo que le ha permitido dedicarse a una de sus grandes pasiones: usar los colores para motivar la realidad de sus mirantes. Es, además de una apasionada de las artes, una respetuosa de la naturaleza y defensora de los derechos humanos.

Sandra Fiol llegó al desarrollo artístico a través de cursos de pintura al óleo y acuarela en la Universidad Autónoma de Baja California Sur con Margarita Mendiola y en la Casa del Jubilado en La Paz con Mario Fonseca. En sus propias palabras, dice que la acuarela es la técnica que desarrollo en todas mis obras, pues la considero la más idónea para plasmar mis emociones y sentimientos acorde a mi personalidad, lo cual podemos constatar en cada una de sus piezas, en que podemos recorrer la mirada y sentir que el viaje a través de los colores es un instante de mutua cotidianidad que podemos gozar en las imágenes que hoy presentamos, y que seguramente también lo hicieron quienes asistieron a las ocho exposiciones individuales que ha realizado y en las catorce exposiciones colectivas en que su obra apareció.

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El canto de El Alabado en las Misiones Sudpeninsulares

FOTO: América Álvarez TV

Tierra Incógnita

Sealtiel Enciso Pérez

 

 

 

La Paz, Baja California Sur (BCS). Durante la época jesuítica (1697-1768), se forjó una buena parte de la actual cultura mestiza que aún se practica en regiones remotas de nuestra península bajacaliforniana. Algunas de ellas perduran, como son palabras del español antiguo que se hablan en algunos ranchos, comidas criollas, vestimentas y costumbres heredadas por los soldados de presidio que fueron los fundadores de de estos sitios californianos, otras de ellas han desaparecido. Tal es el caso del canto de El Alabado, el cual llegó a ser una costumbre muy arraigada y practicada en las misiones de nuestra Sudcalifornia.

El canto de El Alabado tiene sus orígenes en los cantos que se crearon al interior de la Iglesia Católica en el siglo XVII, fueron traídos por los españoles, y difundidos entre los grupos étnicos de América. Este canto se compone de una serie de versos en los cuales se recitan pasajes de la vida de Jesucristo así como aspectos de la liturgia católica. Su propósito es ofrecer una Acción de Gracias al Creador, por la vida y las buenas cosechas. También el afianzar entre los feligreses, aspectos dogmáticos de la liturgia católica. Durante los siguientes 3 siglos en que se utilizó este canto, se crearon muchas variantes, sin embargo su estructura se conservó más o menos intacta hasta nuestros días. Aún en la actualidad, entre los campesinos de algunas comunidades de los estados del centro-sur de la República Mexicana: Jalisco, Nayarit, Michoacán, Oaxaca, Guerrero, Chiapas, etc. se entona este canto al final de la cosecha del maíz.

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FOTO: AVIADA BCS

Regresando a nuestra península, en la época jesuítica, los sacerdotes enseñaron a los indios conversos este canto, y establecieron horarios durante las jornadas de trabajo, en donde su entonación era rigurosamente observada por todos los habitantes, aún cuando no estuvieran en las Misiones. Como recordaremos, cuando Eusebio Francisco Kino y Juan María de Salvatierra, promovieron ante la Corona Española el realizar una nueva incursión hacia la península de California, se les concedió tal petición sólo a cambio de que lo hicieran costeando sus propios gastos, sin pedir un solo céntimo a la Corona. Fue aquí donde los Jesuitas pidieron, y se les otorgó, la concesión de ser ellos quien ejercieran completamente la autoridad en la península. Con este régimen de excepción, los jesuitas fueron amos y señores de la península, y sus habitantes, por espacio de 70 años.

En un interesante informe que nos dejó el sacerdote Nicolás Tamaral, el cual fundó la misión de La Purísima Concepción de Cadegomó en el año de 1720, nos ofrece una interesante descripción de cómo estaba organizada la jornada de actividades en su misión, y a decir de los demás sacerdotes, la forma en que lo estaba en las demás Misiones de la California, no difería. Al leer este documento nos damos cuenta de la gran importancia que tenía el canto de El Alabado, como un medio de agradecer al Creador el haber amanecido, y seguir durante el día, con salud y pudiendo realizar sus actividades cotidianas. Al mismo tiempo su canto ofrecía una excelente estrategia mnemotécnica para el aprendizaje de los misterios de la fe católica. Aquí transcribo lo que acabo de reseñar:

Al querer amanecer se tocan las avemarías; entonces toda familia doméstica acude a la iglesia, rezan y saludan a la Santísima Virgen, cantan el Alabado, primero los hombres, después las mujeres, después los dos coros, hombres y mujeres; y en ésta y en todas las distribuciones de concurrencia de hombres y mujeres siempre están aparte los hombres, juntos, y en lugar separado las mujeres, juntas, y de la misma suerte los niños y muchachos en lugar separado y las muchachas juntas en otro lugar. Después, los que entonces tienen ocupación van a sus oficios, como son los de la cocina y los que aparte hacen el desayuno para los trabajadores, para los enfermos, viejos, huérfanos, etc. Los que no tienen entonces ocupación acuden a asistir a la misa, que se dice todos los días, y acabada la misa rezan y cantan el Alabado a coros, como queda dicho. Acabado este, cada uno acude a lo que se la ha encargado: los hombres al trabajo de campo o fábrica de iglesia, que al presente se está haciendo; las mujeres, unas a hilar algodón y lana, otras a hacer medias, otras a sus tejidos que ya hacen de lana y algodón. El temastián instruye para profesar a las rancherías que van viniendo a sus tiempos y a las viejas y viejos rudos; el padre atiende a todos.

A las diez del día se toca la campana y acuden a la iglesia todos los niños y niñas de la doctrina y, puestos aparte unos de otros, rezan toda la doctrina y, acabada, cantan a coros el Alabado con pausa decente. Al medio día se toca la campana, y puestos de rodillas todos, saludan a la Santísima Virgen y cantan una vez el Alabado. Después se reparte la comida, que es, a los trabajadores, pozole; a los viejos y viejas, niños y niñas, atole y algo de pozole.

Después de comer descansan hasta las dos y entonces cada uno prosigue el trabajo que se le ha encomendado. A las cinco de la tarde se toca la campana y acuden los niños y niñas a la iglesia a rezar las oraciones y doctrina, cantando a coros el Alabado al fin. Al anochecer se tocan las avesmarías y, de rodillas, rezan y saludan todos a la Santísima Virgen. Como al medio día, después de cenar van todos a la iglesia y con el padre rezan a coros el Rosario, letanías y cantan el Alabado. Hácese entonces y no antes esta distribución porque ya entonces están todos desocupados de sus oficios y pueden acudir todos a devoción tan importante.

Después de rezar el Rosario y cantar a coros el Alabado en la iglesia salen todos, los hombres con su temastián y las mujeres con su temastiana.

FOTO: AVIADA BCS

Otra de las reglas que se imponía a los indios conversos, en esta sociedad tan parecida como a las antiguas comunidades cristianas de los primeros años, es la siguiente: Cuando vienen a misa y doctrina (los indios), fuera de la instrucción se componen sus dependencillas y cosas de gobierno de su ranchería, para que vivan en paz y cristiandad. En sus rancherías, todos los días dos veces, al amanecer y en la noche al recogerse, rezan en comunidad la doctrina y, acabada, cantan el Alabado a coros, cosa de gran consuelo, pues lo es el que en el silencio de la noche resuenen entre los riscos y bosques el alabar al Señor, y los que tal vez caminan de nuestros soldados y españoles lo suelen referir con edificación y consuelo. Era tanta la insistencia que ponían los sacerdotes en la estricta observancia de esta estructura teocrática de la vida entre los californios, que esto se ejemplifica e este fragmento del informe que escribió el padre Tamaral:

Cuando el padre va a sus rancherías o pasa por ellas, luego que divisan al padre se ponen en orden y entonan a coros el Alabado; primero los hombres, después, aparte, las mujeres; después los dos coros a una voz, y, acabado, vienen por su orden a saludar al padre.

Esta costumbre usan cuando vienen al pueblo, ora vengan toda la ranchería, ora venga alguno solo. Antes de saludar a otro alguno se va a la iglesia, puesto de rodillas se persigna, reza un Avemaría a su santísima Patrona y canta el Alabado, y acabado, pasa a saludar al padre y disponer a lo que viene. Al irse observan el mismo método, saludan a la Santísima Virgen y cantan el Alabado en la iglesia, y después vienen a despedirse del padre y recibir algo de bastimento para el camino.

En una revisión que realicé en diferentes artículos que tratan sobre el tema del origen del canto de El Alabado, localicé una de las versiones que al parecer es la más completa, es probable que así fuera el canto que se entonaba en nuestras misiones Californianas. Lo transcribo a continuación:

Gracias te doy gran Señor y alabo tu gran poder. Que con el alma en el cuerpo nos dejaste anochecer. Sí te pido Dios mío nos dejes amanecer En gracia y servicio tuyo y sin llegarte a ofender.

En el hombre sea de Dios se va a cantar este alabado, Todos juntos como estamos a Jesús Sacramentado. Jesucristo se ha perdido, la Virgen lo anda buscando. Por el rastro de la sangre que Jesucristo derrama.

Camina la Virgen pura en una fresca mañana Y como era tan de mañana, en la hora que caminaba Con San Juan encuentra y de esta manera le habla. ¿No ha pasado por aquí el Hijo de mis entrañas? Sí Señora, aquí pasó tres horas antes del alba.

Y por señas, llevaba una túnica morada. Cinco mil azotes lleva en sus sagradas espaldas, Una cruz lleva en sus hombros, de madera, muy pesada Una corona de espinas que sus sienes traspasaba Una soga al cuello lleva, que los Judíos le estiraban.

Al oír la Virgen esto, cayó en tierra desmayada Y San Juan, luego acudió a levantarla ¡Levántese señora! que no es tiempo de tardanza Caminemos, caminemos hasta llegar al calvario.

Que por presto que lleguemos, ya lo habrán crucificado, Ya estará en la cruz pendiente con tres clavos remachados Ya le darían la lanza en su sagrado costado La sangre que de ahí vierte cayó en un cáliz sagrado. El hombre que la bebiere será bien aventurado Será libre del infierno y de Dios será premiado Será rey de este mundo y en el cielo coronado.

Tres señas hubo presentes cuando Jesús expiró El sol se vistió de luto y la luna se oscureció Las piedras lloraron sangre cuando Jesús expiró Vámonos Señor al cielo a traer flores y romeros Para hacerle una corona al Señor del Bautisterio.

Santísimo Sacramento yo te ofrezco este alabado Por los frutos de los campos que han sido tan amentados Por las ánimas benditas y almas que estén en pecado. Que las saques o Dios mío de tan miserable estado Que las saques y las lleves para donde fuimos criados.

Y así sigas con nosotros cuando de este mundo nos vamos Préstanos vida y salud para el año venidero En el cielo está una estrella que a los marineros guía No dejemos de rezar el rosario a María.

Es el primer escalón que en el cielo hemos de hallar Tres veces tiemble el infierno al decir Ave María Ave María preferida, sin pecado concebida Ave María singular, sin pecado original Ave María de la Luz, sin pecado de Jesús.

FOTO: SETUES BCS

Sería muy interesante el que las instituciones de Cultura del Gobierno de nuestra entidad realizaran una investigación, y recrearan cómo era un día en las Misiones Californianas, con el objetivo de dar a conocer a las generaciones jóvenes, y a todo el público, estos aspectos que son parte hoy de nuestra identidad sudcaliforniana, y en donde seguramente, el canto de El Alabado, no puede ser soslayado.

Bibliografía:

Canto El Alabado

Archivo General de la Nación. (1730). Informe del padre Nicolás Tamaral al Padre Visitador de las Misiones de California. C.a.

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Museo del Vaquero Californiano, presencia de los Forjadores de Sudcalifornia

FOTOS: Sealtiel Enciso Pérez

Tierra Incógnita

Sealtiel Enciso Pérez

 

La Paz, Baja California Sur (BCS). El viernes 4 de noviembre, fuimos invitados personas dedicadas a investigar y difundir la historia de la península de Baja California, así como interesados en las temáticas Californianas, a una pre-inauguración del Museo del Vaquero Californiano MUVACA, el cual se ubica en el poblado de El Triunfo, B.C.S.

La cita fue a las 11:30 hrs. entre los asistentes a este importante evento se contaba la Sra. Cristhy Walton, la cual es la mecenas que sufragó la planeación y construcción de este museo, la Lic. Rosa Maribel Collins Sánchez, Secretaria de Turismo y Economía de B.C.S., el Dr. Luis A. Trasviña M., Delegado del INAH en B.C.S., Ing. Gilberto Enrique Amador Soto, Presidente de CAHEL, A.C., Ing. Juan José Cabuto Vidrio, Curador del Museo Ruta de Plata, Mtra. Andrea Gaume Amao, Directora Ejecutiva de Ándale La Paz A.C., Mtro. Sealtiel Enciso Pérez, Integrante de la Sociedad de la Antigua California, entre otros. Durante la emotiva inauguración la Lic. Rosa Maribel Collins Sánchez, Secretaria de Turismo y Economía, dio un mensaje de parte del Gobernador de la entidad, en donde agradecía y reconocía este gran esfuerzo encabezado por la Sra. Walton, e hizo patente el agradecimiento de la gente del rancho sudcaliforniano, quienes verán reflejada su historia y tradiciones en este espacio tan digno.

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La Sra. Walton dio un emotivo mensaje en donde exaltó la gran importancia que tuvo el ranchero Californiano como sostén de la vida y economía en la península, en los años finales del siglo XVIII y durante todo el siglo XIX. Gracias a la labor que desempeñaron la gente de los ranchos se pudo colonizar una gran parte de la península y se logró, pese a los embates permanentes de personas que invadieron nuestro país, que nuestra Antigua California siguiera siendo mexicana. Finalizó comentando que ella desea el progreso al poblado de El Triunfo, B.C.S., pero que vaya emparejado con el respeto a las costumbres y a las propuestas que los pobladores hagan para conservar la tranquilidad de su pueblo.

Posteriormente el Dr. Luis A. Trasviña M. (INAH) dirigió un mensaje a los presentes, mencionado el gran trabajo de investigación y museografía que había detrás de este recinto e invitó a todos los presentes a difundir su visita y continuar apoyando estas y otras acciones a favor de la historia sudcaliforniana.

Los visitantes fuimos paulatinamente ingresando a las diferentes áreas que tiene acondicionado este museo, pudiendo constatar que no se escatimó esfuerzo para hacer un espacio que trate de forma elocuente sobre la vida del ranchero. La historia del origen de la ganadería, así como la influencia que tuvo en el desarrollo de la península, se puso claramente de manifiesto en cada una de las secciones, y causó una grata impresión en todo el público, quienes comentaban alegremente de los recuerdos que les evocaba ver fotografías de personajes familiares, así como utensilios y herramientas que se usaban en estos espacios.

Invitamos a todo el público a que visite este Museo del Vaquero Californiano, ya que se llevará una grata sorpresa por su contenido y por la excelente museografía, que lo coloca en uno de los mejores a nivel mundial.

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La Baja Inspira: Talento sudcaliforniano brilla en Festival de Cine de Los Cabos

 

Kinetoscopio


Marco A. Hernández Maciel

La Paz, Baja California Sur (BCS). Dentro del Festival Internacional de Cine de Los Cabos, que se celebró en dicho municipio del 09 al 13 de noviembre, y que dicho sea de paso se puede  considerar ya como uno de los festivales de cine más importantes de México, existe una sección de competencia que, en palabras del mismo festival, pone los reflectores sobre películas que vinculan su origen a La Baja, en miras a seguir inspirando a nuevas generaciones a encontrar sus historias y sus imágenes en este territorio sin igual, dotando con ello una maravillosa oportunidad para que creadores locales puedan participar para contar las historias inspiradas por nuestra península y también codearse con figuras reconocidas de la industria fílmica nacional y mundial.

Este año, las producciones galardonadas fueron creaciones de talento sudcaliforniano. Dichas películas fueron los cortometrajes Ir y Volver de José Permar, y Por los Viejos Tiempos de Paula Natalia de Anda Vargas. El cortometraje de José Permar, quien ya había presentado dos años atrás en el mismo festival el fantástico documental Off the Road (pueden leer la reseña en este link ) ganó el premio Shalala – FirePit con un cortometraje inspirado en su vida personal, sobre las vivencias de ir y volver en el plano físico y espiritual. Este proyecto, que se podría catalogar como una ficción contada en formato documental, evoca las reflexiones de la madre y el propio director, quien por medio de audios de WhatsApp y llamadas telefónicas entablan comunicación en la distancia, y retrata la agonía de saber que quizás no se puedan volver a ver, ni oír, ni tocar mientras las imágenes nos remontan a lugares en Europa, muy lejos de La Paz, así como también al interior de la memoria de su madre, quien luchaba por volver al terreno físico batallando contra una enfermedad.

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En la misma competencia, el cortometraje de Paula Natalia de Anda Vargas Por los Viejos Tiempos gano el premio CECC, producción que desde el primer cuadro sorprende por su calidad técnica en composición de imagen e iluminación, y conforme va avanzando el metraje, se ratifica el talento que la joven directora sudcaliforniana entrega a una producción cuidada al detalle, con actuaciones memorables de Gerardo Taracena y Mauricio Isaac.

La historia da cuenta de una reunión de dos amigos de la infancia, uno de ellos condenado a muerte y el otro responsable de la ejecución. El guion, coescrito por la directora y Luken Hidalgo, por medio de diálogos certeros logra delinear a dos personajes entrañables que, ante su encrucijada fatal, buscan evadir sus diferencias recordando los viejos tiempos. Es de destacar también la banda sonora bien ejecutada para aumentar la tensión dramática y la dirección de fotografía que hace lucir los inconfundibles parajes ubicados en los arroyos cercanos a la ciudad de La Paz.

Tal como lo mencionó la directora al concluir la proyección en el marco del festival, esta película fue realizada con esfuerzo, sudor y talento paceño, dejando un delicioso sabor de boca sobre el futuro que ella y el equipo de producción, encabezado por los productores de la cinta Mike Henaine y Johanna Vázquez, pueden lograr en un futuro, ya que como también mencionó, su interés primordial es contar historias sudcalifornianas.

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