Culco | Cultura y Comunicación de B.C.S

Zombis, su historia y su actualidad

18-Mar-2021

ARTÍCULO Por Gilberto Manuel Ortega Avilés
Imágenes: Internet

California Mítica

Por Gilberto Manuel Ortega Avilés

 

La Paz, Baja California Sur (BCS). El término zombi ha sido definido de muchas maneras, pero la palabra en sí, es moderna, ya que la concepción original y muy antigua es la de “muerto viviente” el cual se puede definir como aquel estado de aparente vida después de haber muerto. Esta concepción viene desde el antiguo vudú, el cual, como lo menciona el Dr. Bob Curran en su libro, cotidianamente es concebido como una religión, pero es un término general para describir numerosas creencias e interpretaciones espiritualistas que han surgido en África y América del Sur.

Para tener un ejemplo más cercano a nuestra ideología y teología, podemos recurrir al cristianismo cuando Jesucristo hace el milagro de la resurrección de Lázaro, el cual fue su milagro más reconocido, que lo dio a conocer a sus adeptos y enemigos. Otro episodio significativo en la vida de Jesús sucede en el evangelio de Mateo, donde se menciona que antes de la resurrección de Jesús, las tumbas de los judíos muertos considerados santos se abrieron y salieron sus ocupantes. Además, en la misma concepción bíblica, el final de los tiempos y la prueba final a los creyentes, es la salida de todos los muertos de su tumba y en consecuencia el final de la vida en la tierra.

También te puede interesar: El videojuego que nos salvó de la pandemia

El imaginario colectivo siempre nos refleja los deseos y miedos más profundos de la humanidad, otro aspecto a considerar es el temor hacia el castigo de la inmortalidad; es que además del concepto de “muerto viviente”, que es el cual será nuestro tema principal, existen otros conceptos que mantienen relación directa con la perdida de mortalidad y su percepción como un castigo o destino fatídico; el ejemplo más claro la categoría undead o aquellos que no están “ni vivos ni muertos”, y su principales representantes, los vampiros.

Desde la aparición del vampirismo en el siglo XVIII; en la literatura, mitología y relatos fantásticos, ha representado un temor a la inmortalidad que se convertía en maldición, aunque, a diferencia del zombi, el vampiro mantiene total conciencia de su humanidad perdida, y su inmortalidad sin razón de ser aparente; esta conciencia provoca en los habitantes de la noche un constante reflexionar sobre los humanos y lo vacío de sus vidas, aunque en cierto punto podría considerarse que envidien a los humanos, ya que una inmortalidad sin sentido, es peor aún que una muerte de la cual solo conocemos que llegará sin falta.

El vampiro con su elegancia y juventud eterna, mantiene solo una aparente humanidad. Tomando en cuenta que el único rastro de su vida pasada es la sangre que obtiene de sus víctimas, parece ser esta lo único que los mantiene suspendidos en ese limbo de eternidad, por ende podría considerarse que la sangre es donde reside el alma de los seres humanos.

El zombi por su parte, mantiene su eterno deambular siempre en busca de carne para devorar en un intento de alimentarse sin sentido, ya que el cuerpo siempre continuará su descomposición. Quizá el último suspiro de conciencia del muerto caminante lo hace recordar que el alimentarse era lo que lo mantenía con vida, y el deseo especial por el cerebro humano nos parece indicar el último intento de recuperar la habilidad cognitiva; pero estará destinado a un eterno deambular y caerse a pedazos sin jamás encontrar esa conciencia perdida.

El vampirismo y los zombis funcionan bajo un mismo concepto, la inmortalidad como maldición, desde dos extremos, el primero con una conciencia total, lo cual causa dilemas existenciales eternos en los no muertos, así como su apariencia intacta, pero una humanidad nula. El segundo, por el contrario, busca de manera inútil e instintiva el alimento, y mantiene una constante pudrición que nos recuerda como la muerte camina lentamente pero imparable hacia nosotros.

A partir del zombi legitimo el concepto ha evolucionado en diversas vertientes, y al hablar de nuevas concepciones no podemos dejar mencionar al cineasta George A. Romero, quien introdujo de una manera más clara esta concepción, ya que el zombi original de la mitología fílmica es aquel ser vivo que no piensa y, al parecer, en busca de terminar con esta deficiencia devora cerebros, fue introducida en el filme La noche de los muertos vivientes” (1968), donde a pesar de ser una película de muertos caminantes, la trama principal y lo que realmente interesa es el actuar de los humanos aun sin infectar.

El filme es una clara expresión de protesta contra el racismo que se vivía en esa época: de entrada el personaje principal es un afro americano, lo cual era casi imposible en aquel entonces, pero es principalmente hacia el final del filme que se hace más evidente, ya que él es el último sobreviviente de los protagonistas contra los zombis, pero termina igualmente asesinado por un grupo de personas que se habían dedicado a salir a darle caza a los muertos vivientes, quienes lo despojan de la vida desde una distancia muy lejana, sin cerciorarse si realmente era un muerto más o un sobreviviente.

A partir de esta interpretación, en este final vemos implícito mucho racismo, ya que las actitudes racistas, aunque algunos las consideran parte del instinto de mantener la raza original a la que se pertenece, van contra otro instinto natural, el de mejorar la genética al mezclar las razas; además, al olvidarnos de cosas más importantes que la composición genética de las personas, cabe preguntarnos, ¿quiénes eran los zombis?.

La humanidad ha cambiado y enfrentamos otros problemas igual de graves que el racismo, sin duda es una época donde se vive una combinación de tedio, indiferencia, carencia de la capacidad de tener sueños e ideas propias, combinado con violencia y una agresión hacia los demás que parece ser irracional y solo por instinto.

Esto modificó nuevamente al concepto de zombi, ya que en el cine ahora han dejado su pasividad para pasar a ser muy ágiles y violentos, pero con la misma deficiencia de la capacidad de razonar, aunque algunos pueden llegar a recordar algo que los marcó, como actividades a las que dedicaron toda su vida, o un lugar que nunca abandonaron.

Incluso se ha llegado a mencionar que el apocalipsis zombi más probable sería como en el filme “28 Days Later”, donde los muertos vivientes son rápidos, altamente agresivos y en cierta medida un poco inteligentes, es la manera que se vislumbra más probable de una infección zombi; especulando, se puede inferir que esto puede surgir a partir de alguna mutación del virus de la rabia.

Pero sin duda este cambio de un zombi pasivo a uno extremadamente agresivo, es a causa de la situación que vivimos en la actualidad, ya que no hay mejor definición de zombi, que el reflejo del hombre de estos tiempos. No es tan difícil mirar hacia nuestro alrededor para encontrar casos similares, podemos observar hordas de personas intentando hacer justicia propia ante la indiferencia de los organismos encargados de ellas, u otras donde los agentes de la seguridad pública cometen verdaderos actos irracionales, sólo siguiendo órdenes y en ocasiones atentando contra la misma lógica y ética.

__

AVISO: CULCO BCS no se hace responsable de las opiniones de los colaboradores, esto es responsabilidad de cada autor; confiamos en sus argumentos y el tratamiento de la información, sin embargo, no necesariamente coinciden con los puntos de vista de esta revista digital.