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La tinta perpetua en la piel. El arte del tatuaje en La Paz (II)

13-Jul-2021

ENTREVISTA Por Modesto Peralta Delgado
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FOTOS: Cortesía de Erick “Masta” Leggs y Jesús Sosa Correa.

El Beso de la Mujer Araña

Por Modesto Peralta Delgado

 

La Paz, Baja California Sur (BCS). ¿Cuáles son algunos de los tatuajes más difíciles y prolongados de realizarse? ¿Qué les representa a los tatuadores de La Paz su oficio, precisamente, más allá del oficio? Aunque ellos mismos no se consideran artistas, su trabajo les ha significado más que dinero, desde viajes y amigos hasta la curación del tedio, y hasta un poco de sadismo confesado…

Esta es la segunda y final parte de la entrevista con Erick “Masta” Leggs y Jesús Sosa Correa, quienes comparten el oficio de dejar tinta sobre la piel con las formas que sueñan sus clientes. Formas, a veces comunes y triviales, a veces caprichosas y profundas, en cualquier caso: el deseo de dejar vivo en la epidermis el recuerdo de lo que han sido o la identidad de lo que quieren seguir siendo. Da clic AQUÍ para leer la primera parte de esta entrevista.

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Una canción por todo el cuerpo

Sosa, ¿cuáles son tus récords: el tatuaje más grande que has hecho, el más artístico o laborioso, el más raro o insólito, el más tardado en hacer? Unas alas en toda la espalda a una chica. Fueron cuatro sesiones de alrededor de 20 horas de trabajo. A un cliente le hice toda su manga, no recuerdo el número de sesiones, un aproximado podría decirte de seis a siete sesiones, más o menos, como 30 a 35 horas de trabajo; el trabajo iba desde el rostro de una nativa y en su cabeza tenía un tigre con un penacho, una paloma, rosas, el rostro de un búho, un ángel con el rostro de su hijo y de fondo la ventana de una iglesia. Lo más raro: lo hice aquí en La Paz cuando iba empezando, tatué la letra de una canción, pero lo raro fue que empezaba en la muñeca pasaba por todo el brazo, axila, costillas, cadera, pierna hasta llegar al tobillo; para mí ha sido lo más raro que me han pedido. El más tardado: estoy haciendo una manga; intento replicar el estilo japonés mezclando personajes de “The Simpsons”, pero se me ha hecho eterno, porque fue algo que no tenía planeado hacer y me aventaron a qué lo hiciera en un estudio dónde trabajé en Ciudad de México; el japonés es un estilo de tatuaje complejo, que no termino de comprender, entonces me toma tiempo, un poco de miedo y se va extendiendo el tiempo de terminarlo.

Para Jesús Sosa, quien en sus viajes por el país ha ido aprendiendo todo lo que puede sobre el arte de tatuar, el tatuaje tiene significados distintos según los tiempos y ambientes. Antes, dependía mucho de cada cultura, rangos en sus sociedades, hay mujeres que se tatuaban el rostro para decir que ya estaban listas para buscar esposo; hay hombres que que lo hacían para dar el paso de la adolescencia a la adultez; hay cuestiones familiares como los maorís, símbolos de respeto, tatuajes de protección, espirituales… Depende la cultura es la connotación. Hoy en día, en su mayoría, tristemente, se ha convertido en una moda, pero hay gente que se tatúa por conmemorar algo, algún ser querido ya sea que esté vivo o que ya falleció; los hijos son un tema que se celebra mucho con un tatuaje. A la gente le gusta tatuarse cuestiones referentes a su oficio, si son chefs pueden tatuarse cuchillos, verduras y cosas así, por mencionarte algo. Hay quienes gustan de tatuarse diseños que los tatuadores hacen, sólo como una cuestión de coleccionar una pieza de cierto tatuador.

Más allá del oficio, ¿hay algo trascendente para ti como artista del tatuaje? ¿Qué sientes al hacerlo, adjudicas al tatuaje algo más que un adorno del cuerpo? De entrada no me gusta el juego de palabras “artista del tatuaje”. No me considero un artista, me considero tatuador a secas, para mí el tatuaje es algo a lo que le guardo mucho respeto, porque es un oficio muy antiguo y en esa antigüedad sólo personas específicas o seleccionadas podían realizarlo en las tribus. Lo respeto mucho porque estoy marcando a las personas de por vida y eso para mí es una gran responsabilidad; soy consciente de que puedo arruinar la vida de alguien en unos minutos por hacer un mal tatuaje. El tatuaje me ha dado todo lo que tengo, lo que como, lo que visto; conocí a mi esposa gracias a él; me ha llevado a viajar por todo el país, me ha servido para conocer gente increíble, grandes amigos, grandes tatuadores y artistas, he conocido mucha gente que se ha tatuado conmigo, gente de otros países, tengo amigos tatuadores en toda la república, en Colombia, Estados Unidos, Argentina, Costa Rica, un amigo japonés. La verdad, me siento afortunado de poder conocer tanta gente maravillosa gracias al tatuaje.

Como te comentaba antes: siento una gran responsabilidad, un gran compromiso para hacer cada tatuaje lo mejor posible y siento una gran satisfacción al ver la cara de felicidad de los clientes al ver el resultado final. Siempre lo he dicho, para mí es más importante ver a mi cliente contento y feliz, que cualquier cantidad de dinero. Primero está el tatuaje por encima del dinero. Creo que cuando hacemos las cosas por gusto, el dinero llega solo, cometemos el error de iniciar algo pensando en cuánto vamos a ganar, en vez de iniciar algo porque te gusta hacerlo. El tatuaje no es un empleo más, no es algo que puedas ver cómo un “trabajito” o como una fuente alternativa de ingresos, es algo que necesita entrega y disciplina para que esté bien hecho, necesitas tener siempre hambre de seguir aprendiendo, creo que como en cualquier oficio el día que creas que ya lo sabes todo, ese día te estancarás y caerás en la mediocridad de tus ideas, el tatuaje es algo que siempre ha existido y es algo que permanecerá, así que hay que estar en constante preparación y aprendizaje. Cada quien le da el significado personal a su tatuaje, y te puedo decir que a veces sí puede ser un adorno, no es forzoso darle un significado profundo a cada tatuaje, puede ser como un par de aretes, los usas para embellecerte, solo que el tatuaje ya no lo puedes quitar, pero puedes verlo como algo que embellecerá tu cuerpo para toda la vida.

Terapia con agujas y tinta

Finalmente, Erick “Masta” Leggs, también respondió las mismas preguntas. Al cuestionarle sobre sus solicitudes de trabajo más extravagantes contestó: Uhm, he hecho tres mangas, eso es lo más grande que he tatuado, pero las he hecho en sesiones. El tiempo máximo que puedo tatuar sin para son siete horas. Me gustaría tatuar una espalda completa. ¡No creo haber tatuado algo raro o insólito! El tatuaje más laborioso creo que fue uno del dios “Ganesha”, fue en un cuarto de espalda, desafortunadamente, el cliente no lo aguantó y quedó inconcluso, sólo se llevó el trazo, allá en CDMX debe de andar ese tatuaje sin terminar… ¿Tatuajes artísticos? Creo que los que les he tatuado mis amigos pintores, Amado Colado y Omarcillo Valiente, fueron diseñados por ellos.

¿Qué significaba antes y qué significa ahora llevar un tatuaje? Para quien lo lleva, una historia, su identidad… Prejuicios y discriminación siempre habrá en torno al tatuaje porque la gente pendeja no se acabará. Quienes llevamos tatuajes visibles lo vivimos muy seguido, desde el guardia que te sale en cada pasillo del supermercado hasta el padre de familia, que te ve por encima del hombro en la reunión escolar de tus hijos…

“Masta” tampoco se considera un artista del tatuaje, más bien, ha experimentado una curiosa terapia en este oficio. Sí, el tatuaje es algo en lo que puedes trascender positiva o negativamente y hay que ser cuidadoso en eso porque puedes echar a perder la autoestima de alguien o hacerlo muy feliz. Yo cuando tatúo me desconecto, es terapéutico para mí, el dolor que puedo llegar a infringir se vuelve la comunión con el cliente, tal vez parezca un poco sádico… El tatuaje puede ser un adorno para algunos, para otros puede ser la historia de su vida, el sentido o significado cada persona se lo da.

¿Algunas recomendaciones para quiénes se van a tatuar? Vean los trabajos de los tatuadores, no se vayan a lo más barato porque a veces sale más caro —y más doloroso. No regateen, es de muy mal gusto. Tengan bien claro lo que se van a tatuar. No se queden con dudas y pregunten todo lo que tenga que ver con su tatuaje, nosotros tenemos la responsabilidad de apoyarlos en eso. Tatúense y sean felices… ¡Arte, amor y paz!

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