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¿El coronavirus COVID-19 tiene origen extraterrestre?

16-Abr-2020

ARTÍCULO Por Gilberto Manuel Ortega Avilés
Fotos: Internet

California Mítica

Por Gilberto Manuel Ortega Avilés

 

La Paz, Baja California Sur (BCS). En este artículo analizaremos las teorías que se han hecho en torno al virus SARS-CoV-2  que tiene paralizado al mundo las últimas semanas, de inicio ¿el coronavirus, fue creado en laboratorios?

Siempre se ha temido que las próximas guerras no se protagonicen con armas, sino con virus, así que una pandemia de tal magnitud alimenta la teoría de que el virus fue creado, y liberado intencionalmente o por accidente. Esto, a partir de que muy cerca del mercado donde se considera que inició el brote de infección de Wuhan, existe un laboratorio que trabaja con virus mortales y peligrosos, lo cual lo hace aún más sospechoso.

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¿Qué dicen los expertos?

Los investigadores lograron establecer que el SARS-CoV-2 (el nombre del virus que causa el COVID-19) no es una invención humana, sino que es producto de la naturaleza. El SARS-CoV-2 no tiene un origen sintético, como sugerían algunas teorías conspirativas, sino natural.

“Pudimos determinar, a partir de decodificar el material genético del nuevo coronavirus, que no se trata de una creación de laboratorio, sino que es producto de la evolución natural”, le dijo a BBC Mundo el doctor Robert E. Garry, profesor de la Universidad de Tulane, EE.UU., y uno de los miembros del equipo de investigación.

Esta afirmación echa por tierra la teoría de que el nuevo coronavirus es un “arma biológica” creada por el hombre. “Pudimos establecer que, a partir de las características genéticas del SARS-CoV-2, es imposible que alguien pudiera haberlo creado en un laboratorio”. Y para llegar a esa conclusión tuvieron que analizar el material genético del nuevo coronavirus y compararlo con los virus que actualmente están en los laboratorios de virología.  (Fuente: BBC)

¿El coronavirus viene del murciélago?

El diario estadounidense The New York Times publicó un informe sugiriendo que el murciélago grande de herradura chino (Rhinolophus ferrumequinum) podría ser el principal culpable.

Los murciélagos no solo transmiten distintas cepas de coronavirus (un patógeno que en humanos puede causar una grave inflamación en los pulmones y fiebre), también pueden transmitir otros virus, como el de el de la rabia y los de Marburg, Nipah y Hendra, que han generado brotes en África, Malasia, Bangladesh y Australia. Los científicos que estudian el origen del Ébola también creen que podría haber surgido en estos mamíferos.

Pero es importante recordar, antes de empezar una cacería injusta de estos pobres animales, que el problema no es su existencia, sino el humano comiéndolo o invadiendo su territorio, al igual que sucede cuando extraemos animales exóticos a lugares donde no son originarios y creamos un desorden natural, acabando incluso con algunas especies; así mismo, el consumir animales exóticos nos puede ocasionar muchos problemas, solo por la “emoción” de comer algo diferente, hay que recordar como muchas personas comen pez globo aún sabiendo que si el mismo está mal cocinado puede ser mortal.

Así que dejemos a los murciélagos en paz, que porten el virus no los hace culpables, ellos son inmunes a todos los virus que llevan, el humano no debería de comerlos en primer lugar, y ellos son parte importante en nuestro frágil ecosistema.

¿El coronavirus no existe?

Es verdad que durante esta pandemia, algunas personas interesadas en llamar la atención pueden llegar a inventar noticias, o exagerar datos, lo cual para muchos pone en tela de juicio la existencia del virus.

Las teorías conspiracionistas no paran con este suceso ni lo harán después que haya terminado la emergencia, ¿qué ganarían los gobiernos con lanzar un virus inexistente? ¿paralizar el aceleramiento económico de China? ¿controlar a la humanidad desde su casa? Podemos enlistar un sinfín de motivos aparentes, pero el virus es real, su mortalidad es baja, pero su nivel infeccioso es alto; muchos cuestionan la paralización de las actividades por un virus tan poco mortal, pero el salvar vidas siempre será más importante que el dinero.

¿El coronavirus viene del espacio?

Chandra Wickramasinghe, un astrofísico conocido por su decidido apoyo a la teoría de la pansmermia (teoría que asegura que la vida de la tierra llegó desde el espacio), argumentó que era posible que el virus estuviera viviendo en un cometa y que una parte de esa roca con este patógeno habría caído en forma de bola de fuego en China en octubre de 2019.

Además, que era probable que otros cuerpos hayan portado virus, cruzado su trayectoria con la nuestra y haber comenzado brotes de otras enfermedades, tales como el síndrome respiratorio agudo grave (SRAS), una grave enfermedad que a principios del siglo XXI también causó miles de muertos por todo el planeta.

La comunidad científica descarta que esto sea posible, debido a que sería muy difícil que un virus o un organismo sobreviviera a la radiación al entrar a la tierra, pero hay que considerar que no conocemos todos los tipos de vida en el universo. El portal History Chanel también nos presenta otras posibles enfermedades que hayan llegado al planeta, considerando la teoría de la Panspermia.

  1. Salmonella mutante: un experimento probó que la bacteria generadora de salmonella se desarrolla muchísimo más rápido y letalmente en el espacio exterior. En los cultivos analizados las bacterias mutaron 167 genes y produjeron 73 proteínas no detectables en la Tierra.
  2. Gripe española: la gripe española fue responsable en 1918 de una de las pandemias más letales de la historia humana. El astrónomo Sir Fred Hoyle afirmó que el virus, causante de más de 20 millones de muertes, ingresó al planeta en un meteorito y es reactivado periódicamente por el calor del sol. 
  3. La vaca loca: la encefalopatía espongiforme bovina, que se transmite a los seres humanos mediante la ingesta de carne, es generada por unos microorganismos llamados priones, que poseen una estructura muy particular. Científicos de la India afirman haber encontrado estructuras químicas muy similares en el polvo espacial de algunos cometas analizados.
  4. Ébola: este mortal virus podría haber llegado a la Tierra por la colisión de meteoritos. El organismo habría mutado durante siglos hasta ser capaz de afectar a los humanos.
  5. SARS: Este letal virus respiratorio, identificado en China en 2002, podría haber llegado al planeta en forma de polvo espacial. Científicos afirman que la contaminación podría haber ocurrido en el Himalaya, donde la estratósfera es más delgada y permeable.

Quizás nos parezca un poco irreal pensar que un virus o un organismo pueda sobrevivir en el espacio y en la tierra, pero estamos muy equivocados, para ejemplificar esto tenemos a nuestro pequeño amigo el tardígrado. Los tardígrados (Tardigrada), llamados comúnmente osos de agua debido a su aspecto y movimientos, constituyen un filo de ecdysozoa dentro del reino animal, caracterizado por ser invertebrados, protóstomos, segmentados y microscópicos (de 500 µm de media). Además, se agrupan dentro del gran grupo de los panartrópodos por presentar caracteres que sugieren que comparten un antecesor común con los artrópodos, junto a los onicóforos.

Los tardígrados fueron descritos por primera vez por Johann August Ephraim Goeze en 1773, el cual los denominó como oso de agua (del alemán Kleine Wasser-Bären, literalmente ‘ositos de agua’) y hace referencia a la manera en la que caminan, similar al andar de un oso. Más tarde, el término tardígrado (que significa ‘de paso lento’) fue dado por Lazzaro Spallanzani en 1777 justamente debido a la lentitud de este animal.

La mayoría de los tardígrados son terrestres y habitan fundamentalmente en la película de agua que cubre los musgos, líquenes o helechos, aunque también pueden llegar a habitar aguas oceánicas o de agua dulce, no habiendo rincón del mundo que no habiten. Los adultos más grandes pueden verse a simple vista porque llegan a alcanzar un largo de 0,5 mm de media. Sin embargo, los más pequeños pueden medir 0,05 mm solamente.

Se han hecho experimentos llevando a nuestros pequeños amiguitos al espacio, e increíblemente han sobrevivido. También se argumenta que muchos virus, enfermedades u organismos han estado durmiendo en los hielos ancestrales que el calentamiento global está derritiendo.

Y esto no es una suposición, ya que algunos virus que estuvieron en nuestra prehistoria y que quizás afectaron a los antepasados de la raza humana, están ahí “dormidos”, esperando a ser despertados por un curioso o un despistado; esto en realidad ya ha sucedido, ya han reactivado algunos, y efectivamente siguen vivos, por ejemplo la gripe española: investigaciones recientes han demostrado que gracias a las temperaturas de menos 30 grados centígrados de los hielos ancestrales, seguía el virus latente en las víctimas enterradas.

¿Recuerdas como el final de La Guerra de los Mundos de Orson Welles, los marcianos mueren por nuestros virus? Quizás lo que nos ha salvado de la invasión extraterrestres que muchos esperamos, no se ha dado a causa de nuestros virus.

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