Las sombras de la energía: centrales eléctricas en La Paz, entre la necesidad y el riesgo

FOTO: El Organismo.

Tierra Incógnita

Sealtiel Enciso Pérez

 

La Paz, Baja California Sur (BCS). En nuestra ciudad, el paisaje de mar turquesa y cielos despejados convive con otro menos visible, pero persistente: columnas de humo que emergen desde las plantas de generación eléctrica que abastecen de energía a toda la entidad. Para miles de habitantes, estas instalaciones representan una paradoja cotidiana: son indispensables para sostener la vida moderna en una región aislada, pero también constituyen una de las principales fuentes de contaminación ambiental y preocupación sanitaria.

Baja California Sur no está conectada al sistema eléctrico nacional. Esta condición geográfica ha obligado históricamente a generar energía de manera local, lo que explica la presencia de varias centrales en La Paz, principal centro urbano del estado. Entre las más importantes destacan la Central Termoeléctrica Punta Prieta —ubicada a unos 10 kilómetros al norte de la ciudad— y la Central de Combustión Interna operada por la Comisión Federal de Electricidad (CFE). Estas instalaciones, junto con otras plantas como la de Puerto Pichilingue, conforman el núcleo del sistema eléctrico local.

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FOTO: En 15 Días.

La termoeléctrica Punta Prieta comenzó operaciones en 1979, en un contexto en el que el combustóleo —residuo pesado del petróleo— era una fuente común de energía. Durante décadas, esta planta ha sido el pilar del suministro eléctrico, llegando a aportar cerca del 95% de la energía consumida en el estado. Con el crecimiento demográfico, turístico y urbano de La Paz y Los Cabos, la demanda energética se ha incrementado considerablemente. Esto ha llevado a ampliar la infraestructura con plantas adicionales, pero manteniendo en gran medida el mismo modelo basado en combustibles fósiles.

En una región donde el turismo, la pesca y los servicios dependen de un suministro eléctrico constante, estas centrales cumplen una función crítica. Hoteles, hospitales, sistemas de agua potable, telecomunicaciones y la actividad económica en general dependen directamente de su operación. La falta de interconexión con el resto del país convierte a estas plantas en un sistema aislado: si fallan, no hay respaldo inmediato externo. Esta condición ha sido utilizada como argumento para mantener operativas instalaciones antiguas, incluso cuando ya han superado su vida útil recomendada. Además, la generación eléctrica local evita costos de infraestructura mayores, como la construcción de líneas submarinas o interconexiones de larga distancia. Sin embargo, esta “autonomía energética” tiene un costo ambiental significativo.

Uno de los principales problemas documentados es la antigüedad de las instalaciones. Especialistas han señalado que algunas unidades operan con equipos que exceden hasta por 20 años su vida útil, lo que incrementa las emisiones contaminantes y reduce la eficiencia energética. El uso de combustóleo de alto contenido de azufre es otro factor crítico. Este tipo de combustible genera emisiones de dióxido de azufre, partículas finas y otros contaminantes que afectan directamente la calidad del aire. Diversos informes y monitoreos ciudadanos coinciden en que las termoeléctricas son una de las principales fuentes de contaminación atmosférica en la ciudad. De hecho, se estima que las centrales eléctricas, junto con otras fuentes, son responsables de una proporción significativa de las emisiones contaminantes en La Paz, contribuyendo al deterioro de la calidad del aire. A esto se suma la falta de monitoreo constante y eficaz por parte de las autoridades, así como limitaciones institucionales: Baja California Sur no cuenta con facultades plenas para declarar contingencias ambientales, lo que reduce la capacidad de respuesta ante episodios críticos.

En los últimos años, las evidencias de impactos ambientales han sido cada vez más visibles. En 2025, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) realizó inspecciones en la Central de Combustión Interna de la CFE en La Paz, donde detectó contaminación por combustóleo en suelos, vegetación y un arroyo cercano. El derrame, ocurrido desde diciembre de 2024, no había sido completamente remediado casi un año después, lo que evidencia fallas en la gestión ambiental. Durante la inspección, se identificaron residuos aceitosos, manchas de hidrocarburos y afectaciones a lo largo de aproximadamente 1,700 metros del cauce natural. Las autoridades ordenaron acciones de limpieza, pero organizaciones civiles han cuestionado la lentitud y la falta de sanciones contundentes.

Otros reportes periodísticos documentan derrames de chapopote y asfalto que han contaminado mantos freáticos y canales pluviales, afectando comunidades rurales cercanas. Habitantes han denunciado que estos residuos llegan a sus tierras y fuentes de agua, especialmente durante la temporada de lluvias. En el aire, la situación no es menos preocupante. La quema de combustóleo genera una mezcla de contaminantes que se dispersan sobre la ciudad, especialmente en condiciones atmosféricas adversas. Investigaciones han documentado niveles preocupantes de partículas y gases, con efectos potenciales en la salud pública.

Aunque no existe un consenso definitivo sobre el impacto exacto en la salud de la población paceña, diversos estudios y monitoreos han señalado riesgos potenciales. La exposición a contaminantes derivados de la combustión de combustóleo se ha asociado con enfermedades respiratorias, cardiovasculares y otros padecimientos. En La Paz, organizaciones y centros de investigación han advertido sobre la posible relación entre vivir cerca de termoeléctricas y el desarrollo de enfermedades graves. Además, la percepción ciudadana refuerza estas preocupaciones. Durante gran parte del año, los habitantes reportan la presencia de humo visible y olores intensos, lo que ha generado denuncias colectivas y movilización social. El problema no es únicamente local: a nivel global, las plantas que utilizan combustibles fósiles son reconocidas como importantes emisores de gases de efecto invernadero y contaminantes atmosféricos, lo que agrava el cambio climático y sus efectos.

El conflicto en torno a las centrales eléctricas de La Paz no es nuevo. Desde hace años, organizaciones civiles, colectivos ambientales y ciudadanos han exigido cambios en el modelo energético. Demandas legales, denuncias ante autoridades ambientales y campañas de sensibilización han puesto el tema en la agenda pública. Sin embargo, la respuesta institucional ha sido percibida como insuficiente. Por un lado, la CFE enfrenta el reto de garantizar el suministro eléctrico en una región aislada. Por otro, las autoridades ambientales han sido criticadas por la falta de sanciones y seguimiento efectivo a las irregularidades detectadas. Este escenario refleja una tensión estructural: la necesidad de energía frente a la urgencia de proteger el medio ambiente y la salud pública.

FOTO: Melón Coyote.

¿Un mal necesario? Perspectivas para el futuro

La pregunta central es inevitable: ¿son estas centrales un mal necesario? En el corto plazo, la respuesta parece ser afirmativa. La dependencia energética de La Paz y la falta de interconexión hacen difícil prescindir de estas instalaciones sin afectar gravemente la vida económica y social. Sin embargo, el futuro plantea alternativas.

México, y particularmente Baja California Sur, cuenta con un enorme potencial en energías renovables, especialmente solar. Proyectos como Aura Solar han demostrado la viabilidad de generar electricidad limpia en la región, abasteciendo a una parte significativa de la población. La transición energética podría reducir la dependencia del combustóleo y disminuir las emisiones contaminantes. No obstante, esta transformación requiere inversiones, planeación y voluntad política. Existen también riesgos: si la transición no se gestiona adecuadamente, podrían generarse problemas de suministro o incrementos en los costos de la energía. Además, la resistencia institucional y los intereses económicos asociados al modelo actual podrían ralentizar el cambio.

Las centrales eléctricas de La Paz son, al mismo tiempo, símbolo de progreso y fuente de preocupación. Su historia refleja las limitaciones de un modelo energético basado en combustibles fósiles, mientras que su presente evidencia los costos ambientales y sociales de sostenerlo. La ciudad enfrenta una encrucijada: continuar dependiendo de infraestructura obsoleta y contaminante, o avanzar hacia un sistema energético más limpio y sostenible. La respuesta no es sencilla. Implica decisiones técnicas, económicas y políticas, pero también una reflexión colectiva sobre el tipo de desarrollo que se desea para la región. Mientras tanto, en La Paz, la electricidad sigue encendiendo hogares y negocios… Y también el debate sobre su verdadero costo.

Referencias:

https://www.meganoticias.mx/la-paz/noticia/obsoleta-termoelectrica-punta-prieta-amenaza-salud-y-medio-ambiente-paceno/617310 «Obsoleta termoeléctrica Punta Prieta amenaza salud y medio ambiente …»

https://tribunademexico.com/mala-calidad-aire-alerta-la-paz/ «La mala calidad del aire prende las alertas en La Paz»

https://es.wikipedia.org/wiki/La_Paz_%28Baja_California_Sur%29 «La Paz (Baja California Sur)»

https://www.gob.mx/profepa/prensa/profepa-realiza-inspeccion-ambiental-en-la-cfe-en-baja-california-sur?state=published&utm «Profepa realiza inspección ambiental en la CFE en Baja California Sur …»

[5]: https://energymagazine.mx/2025/10/profepa-investiga-derrame-de-combustoleo-de-cfe-en-baja-california-sur/ «Profepa investiga derrame de combustóleo de CFE en Baja California Sur …»

https://metropolimx.com/descubren-contaminacion-de-termoelectrica-de-cfe-en-la-paz/ «Descubren contaminación de termoeléctrica de CFE en La Paz»

https://oem.com.mx/elsudcaliforniano/local/denuncian-derrame-de-liquidos-provenientes-de-planta-de-la-cfe-en-la-paz-25995371 «Denuncian derrame de líquidos provenientes de planta de la CFE en La Paz»

https://es.wikipedia.org/wiki/Energ%C3%ADas_renovables_de_M%C3%A9xico «Energías renovables de México»

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AVISO: CULCO BCS no se hace responsable de las opiniones de los colaboradores, ésto es responsabilidad de cada autor; confiamos en sus argumentos y el tratamiento de la información, sin embargo, no necesariamente coinciden con los puntos de vista de esta revista digital.




Apagones en Baja California Sur, soluciones difíciles

 

 

 

 

 

 

 

 

Explicaciones Constructivas

Noé Peralta Delgado

 

La Paz, Baja California Sur (BCS). El día 29 de julio del 2019, fue la fecha clave donde se inició en Baja California Sur una serie de apagones de energía eléctrica que vino a cambiar hasta el momento el modo de vida de los sudcalifornianos que no se pueden acostumbrar al intenso calor veraniego desértico. Ese día, según noticias y usuarios de redes sociales, los municipios de La Paz y Los Cabos fueron los más afectados y en menor medida Comondú y Loreto.

Se dice que, para grandes problemas, grandes soluciones, y esto es lo que realmente no pasó con el servicio eléctrico en Baja California Sur, donde la demanda de energía en la población esta aumentado exponencialmente mientras que la producción o generación de la misma, básicamente está estancada.

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Según reporte de la dra. Jaqueline Valenzuela Meza, directora del Centro de Energía Renovable y Calidad Ambiental, A.C. del estado de BCS, conocida como CERCA, dice que la capacidad de energía requerida aproximada para el año 2019, cuando empezaron los apagones fue de 1,000 megawatts; pero la Comisión Federal de Electricidad nomas tenía instalada infraestructura para producir 909 megawatts y por falta de mantenimiento en las plantas generadoras, únicamente se estaban produciendo 700 megawatts. En el año 2020 y 2021 bajó la demanda de energía derivada de la pandemia mundial, por lo que la producción pudo abastecer de manera regular (Nota del periódico estatal-digital tribuna de México).

Pero la solución a tanta demanda, que va creciendo con el paso de los años, tiene un gran problema y es de la inversión. Todo tipo de inversión genera un gasto económico enrome aunado a que la construcción de cualquier tipo de infraestructura se lleva tiempo de terminar, y tal vez tarden años en que empiecen a generar energía; pero lo más importante es que se tiene que prever que tanta población tendrá Baja California Sur en los años siguientes.

El desarrollo de energía limpias vino a calmar un poco la demanda, sobre todo la proveniente de los rayos solares, pero tiene la gran desventaja que produce energía únicamente en el día y según expertos en el transcurso de un día de luz solar la captación de energía puede variar, por lo que se tiene que recurrir a su almacenamiento, que no se tiene.

Del tema anterior, y como una posible solución se tiene que si se procede a la construcción de grandes baterías solares de almacenamiento que nos permitan guardar la energía excedente proveniente de las placas solares y utilizarse en días nublados ó en la noche. La construcción de baterías solares ayudaría en mucho con los parques solares que ya se tienen en existencia y en funcionamiento en el municipio de Comondú.

La construcción de nuevas plantas de generación de energía eléctrica que funciones con combustible fósiles y gas natural es la solución que ya se está realizando, donde el gobierno federal anunció en días recientes la construcción de 3 plantas en la zona de Los Cabos y de La Paz. El proyecto aún no se empieza y todavía no se tienen contemplado la fecha de término, pero si se habló de una inversión 76 millones de pesos, donde el estado aportará el 60% y la federación el restante 40%, información del periódico sudcaliforniano.

Si se terminan en tiempo y forma, esta solución que aun costosa, vendría a solucionar la demanda a corto plazo, pero se tiene el gran inconveniente de la contaminación que pueda generar al medio ambiente, donde las plantas generadoras actuales emiten grandes cantidades de humo contaminante, y estas nuevas vendrían a aumentar dicha contaminación del aire sudcaliforniano.

Por último, y una muy arriesgada solución es la construcción de un cable submarino que nos permita unir nuestro sistema de electricidad con el macizo continental mexicano, donde en aquel lugar tienen una buena distribución de energía, producida por grandes presas hidroeléctricas. No se sabe el costo, pero implicaría mucho presupuesto por parte del gobierno, que lo tendría que ver como una inversión a muy largo plazo ó como una ayuda a la población de BCS, más que como negocio.

Seguir construyendo parques solares e iniciar con la construcción de baterías solares de almacenamiento, implica en mucho asociarse con la iniciativa privada, aunque también el gobierno federal puede construir parques solares. Hasta ahora y con tanta demanda, las plantas generadoras privadas de energía eléctrica están haciendo su negocio redondo con el gobierno, ya que al establecerse el precio de acuerdo a la oferta-demanda, se tiene que el kilowatt que se produce y se vende en la entidad sudcaliforniana está muy por encima del costo que se maneja en el macizo continental mexicano.

Como quiera que se vea de las 3 soluciones, todas implican dinero y tiempo, por lo que el gobierno deberá de implementar una solución bien planeada y no dar paso a soluciones temporales, que dejan a la población con tandeos de energía eléctrica, como si fuera el servicio de agua potable.

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Apagones en Baja California Sur: claves para entenderlos

 

 

 

 

 

 

 

 

Explicaciones Constructivas

Noé Peralta Delgado

 

La Paz, Baja California Sur (BCS). El día 29 de julio del 2019, fue la fecha clave donde se inició en Baja California Sur una serie de apagones de energía eléctrica que vino a cambiar hasta el momento el modo de vida de los sudcalifornianos que no se pueden acostumbrar al intenso calor veraniego desértico. Ese día, según noticias y usuarios de redes sociales, los municipios de La Paz y Los Cabos fueron los más afectados y en menor medida Comondú y Loreto.

La Comisión Federal de Electricidad, declaró una breve emergencia estatal de 72 hrs, que iban desde el día 28 de julio hasta el martes 30 de julio, donde la CFE a través de su director Manuel Bartlett, se justificó echando culpas a que las administraciones pasadas le dejaron mucho descuido en las plantas generadoras de energía de Puerto San Carlos y Punta Prieta, mientras el gobernador del estado Carlos Mendoza, reconoció que el aumento de la temperatura en BCS provocó más consumo de energía e propuso al gobierno federal la construcción de un cable submarino al macizo continental como solución.

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Sea como sea, nadie reconoció que faltó una estrategia con anticipación para surtir de energía eléctrica al estado de la República Mexicana que más alto índice de crecimiento tiene, nomás por debajo de Quintana Roo. Baja California Sur en un lapso de 20 años (del 2000 al 2020), casi duplicó su población, siendo el municipio de Los Cabos el que tiene un crecimiento exponencial de población y por ende económico.

La demanda de energía eléctrica va muy de la mano con el tamaño de la población, y siendo BCS un estado con un alto crecimiento, se debió prever la construcción de plantas generadoras de energía para un tiempo futuro y no esperar a que la población la empiece a pedir demandada energía eléctrica.

Desde el año 2000, se estaba previendo el aumento de la población en Baja California Sur, y en esas fechas lo único destacable que se hizo, fue fortalecer el municipio de Mulegé, con la construcción de planta generadoras de electricidad usando diésel y combustóleo, en la localidad de Villa Alvarado Arámburo en el desierto de Vizcaíno. Con estas acciones dotaron de energía eléctrica suficiente para un tiempo considerable en el lejano municipio, de acuerdo a su perfil de crecimiento poblacional.

Un dato que los habitantes sudcalifornianos no saben, es que somos la única entidad de la República Mexicana, que no está conectada a una red troncal nacional donde los 31 estados restantes, comparten la energía eléctrica entre ellos siendo beneficiosos en muchos sentidos, por ejemplo: si Sonora tiene mucha demanda de energía y Tlaxcala tiene poca demanda, ambos se comparten y no afectan a la población. Y aun dentro del estado de Baja California Sur, existen dos redes de energía separada, una compuesta como se dijo, en el municipio de Mulegé, y otra mas grande compuesta por los 4 municipios restantes y con plantas generadoras en Puerto San Carlos y Punta Prieta, en los municipios de Comondú y La Paz respectivamente.

Abocándonos a las ciudades de los 4 municipios del sur, tenemos que la población en aumento y la falta de creación de fuentes de energía a corto plazo, ha hecho que la demanda sea muy por encima de la oferta, y para colmo de males, no hay cerca ninguna red de energía que nos auxilie, porque estamos separados del macizo continental y la red del municipio de Mulegé no nos daría abasto y muy posible se revierta creando otro problema en aquel municipio.

El problema de la demanda no se puede solucionar de la noche a la mañana, sino adelantándose a las estadísticas de población y prever que en tantos años se debe tener la oferta necesaria para la población.

FOTO: Archivo

Después de aquel cercano 29 de julio del 2019, el gobierno federal debió de haber tomado cartas en el asunto de inmediato y dejar de echar culpas, donde para su buena fortuna, llegó el año 2020 y 2021 con pandemia incluida, donde la demanda bajó por obvias razones, y los latosos apagones se fueron momentáneamente, pero volverían con más fuerza en el año 2022 y 2023 cuando se regularizó y se estabilizó la economía turística principalmente en la zona de Los Cabos.

Los apagones escalonados son estrategias de CFE para así poder descansar toda le red, quiere decir que si no se realizan los apagones controlados, se corre el riesgo de un apagón general, creando problemas serios en hospitales y pozos de agua principalmente. Internamente la comisión federal de electricidad decide que circuito está generando mayor demanda y la cierran para no crear un problema mayor, eso sí, generando mucha molestia entre la población.

Una buena parte de la solución, y que el gobierno tuvo que ceder de mala manera, es aceptar la energía privada y limpia proveniente de los parques solares del municipio de Comondú, y la energía eólica generada en el vecino municipio de La Paz, y aun así no fue suficiente para eliminar los apagones; pero de eso hablaremos en la siguiente entrega.

 

 

 

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Llaman a CENACE y CFE a mejorar servicio y suministro de energía eléctrica en Loreto

FOTO: Archivo

La Paz, Baja California Sur (BCS)Por medio de un boletín de prensa por parte del Congreso del Estado se informó que, la Diputada Paz del Alma Ochoa Amador, llamó al Centro Nacional de Control de Energía (CENACE), a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y a todas las autoridades en materia de energía de Baja California Sur, a implementar acciones y políticas que mejoren las condiciones en el servicio y suministro de energía eléctrica de Loreto, corrigiendo las fallas y apagones que se vienen registrando en las últimas semanas.

A través de un pronunciamiento presentado hoy en tribuna, la representante popular pidió que se consideren las altas temperaturas y calor extremo que soportan las personas durante el verano, y en un esfuerzo conjunto, implementen acciones que corrijan este problema.

La problemática energética se ha venido acentuando en los últimos días, presentándose apagones en diferentes colonias de la población en intervalos que van desde cinco minutos, hasta una hora, situación que se ha venido presentando desde hace algunos años y a la fecha pareciera ir en aumento, y, además de ser molesto, es desesperante en tanto deben aguantar el calor sofocante en espera de que regrese la luz.

En municipios como Loreto, que aparte de ser muy caluroso es muy húmedo, la necesidad de mantener alimentos y bebidas en refrigeración para su conservación, así como la utilización del aire acondicionado se ha convertido en una necesidad más que un lujo.

Así mismo, destacó que intensificar el cuidado y la atención de la salud por la exposición al sol y a las altas temperaturas, es prioridad para las familias de este municipio, especialmente con la niñez, quienes son los más vulnerables a la deshidratación y golpes de calor.




Exhorta el Congreso para que se modifique la tarifa eléctrica en BCS

FOTO: Archivo

La Paz, Baja California Sur (BCS). Dadas las condiciones climatologías que superan los 33 grados centígrados en Baja California Sur, promedio establecido por la Comisión Reguladora de Energía (CRE) y con el fin de reducir los altos costos del pago del servicio de suministro eléctrico, la diputada Blanca Belia Márquez Espinoza presentó ante el Pleno un punto de acuerdo para exhortar a diversas autoridades competente en la materia a que se analice y modifique la tarifa eléctrica en Baja California Sur, así se informó por medio de un comunicado de prensa por parte del Congreso del Estado.

En ese sentido, exhortó al titular del Poder Ejecutivo Federal, a la Secretaria de Hacienda y Crédito Público, a la Comisión Reguladora de Energía, a la Comisión Nacional del Agua y al titular de la Comisión Federal de Electricidad, para que apoyen a los sudcalifornianos a pagar lo justo por kilowatt y que coadyuven a mitigar la actual crisis económica por la que atraviesan las familias, para que de manera coordinada atiendan la situación que se vive en la entidad, realizando un estudio integral del promedio de temperaturas en Baja California Sur que permita obtener datos más precisos respecto a las temperaturas, buscando se corrija la imprecisión en la ubicación de los medidores térmicos y demás tecnologías que logre acercarnos a una realidad climática que tenga como beneficio la reclasificación de tarifas, que se le otorgue a BCS la tarifa 1F o se establezca un subsidio emergente por parte del gobierno federal, aseveró.

Sentenció que en plena crisis la entidad paga una de las tarifas más caras del país, sumándole que las plantas generadoras de energía en el estado son altamente contaminantes por la quema de combustóleo, fue por ello que insistió en buscar una urgente resolución ante la llegada del verano próximo.

Por último, la diputada externó que, del mismo modo exhortamos a las autoridades federales a realizar un estudio integral sobre la medición promedio de temperaturas de la entidad, buscando se corrija la imprecisión en la ubicación de los medidores térmicos y demás tecnologías que permitan acercarnos a una realidad climática que tenga como beneficio la reclasificación de tarifas. Cabe señalar que el punto de acuerdo fue aprobado por mayoría del Pleno, concluyó el comunicado.