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La caca

28-Oct-2019

OPINIÓN Por Frank Aguirre

FOTOS: Internet.

Agenda Comunitaria

Por Frank Aguirre

 

La Paz, Baja California Sur (BCS). ¿Por qué nos da tanto asco hablar de nuestros propios residuos? orines, heces, mocos, vómito. Hace unos días una amiga afirmaba la irrazonable actitud inmediata que nos surge a las personas cuando acabamos de comer: los pequeños restos de comida en el plato, para algunas, se torna algo repugnante. Y solo es comida, es exactamente el mismo alimento que unos segundos antes te estabas metiendo a la boca, no ha cambiado nada. Lo mismo pasa una vez que pones el plato en el fregadero, o los restos que quedan en el filtro del lavaplatos. Asco, asco, asco. ¿De dónde surge? ¿Cómo es que nos hemos distanciado de nosotros mismos?

Una de las principales razones por las que no se separa la basura es por los tabúes escatológicos que hemos tornado alrededor de la comida en descomposición. Ahora imagina manipular mierda, orines. Para algunos, imposible. ¡Que otros lo hagan!

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El problema en el que otros lo hagan, es que estamos viviendo una crisis de agua sin precedentes en La Paz. Nos estamos quedando sin opciones. El método del tandeo no funciona, y el desarrollo inmobiliario, junto a la autoridad municipal, no han puesto de su parte para captar agua de lluvia o masificar ollas de captación en las colonias. La falta de límites al desarrollo turístico es impensable para la autoridad local. Campos de golf, hoteles con agua 24/7, cruceros y más aviones.

Según un informe de Niparajá, el volumen de agua gastado en un promedio de 71 años es de 1,243,920 L. El 30% del agua se va en fugas. Y la fuente principal de agua para los paceños se encuentra bajo un alto estrés hídrico: no se recarga el acuífero, y de la poca lluvia que llega, una gran cantidad se va al mar por la falta de filtración al subsuelo o de retención durante su cauce.

Balandra es otro ejemplo de la crisis invisible a la que nos estamos enfrentando. El espacio, la playa, la bahía, una Área Natural Protegida (protegida del desarrollo hotelero privatizador que ahí se planteó hace muchos años y al que las y los paceños evitaron) ha rebasado su límite de capacidad de la cantidad de personas que puede albergar al día. Han llegado a sacar de Balandra, en un solo día, la misma cantidad de basura que se recolecta en todas las playas juntas. En total  ¿cuántos orines rondarán por la bahía?

La organización WaterKeeper ya midió hace unas semanas y determinó, bajo rigurosos estudios científicos, que hay días en los que es insalubre visitar la playa dado la enorme cantidad de enterococos detectados en la zona, por lo que no se encuentra apta para su uso recreativo.

A pesar de sus esfuerzos, el Gobierno del Estado a través de Secretaría de Salud salió a negar rotundamente dichos resultados (no sería la primera vez), dejando entrever que al gobierno estatal le es más relevante la imagen turística que la seguridad sanitaria de habitantes y foráneos. De entre todos los visitantes ¿puedes imaginar cuanta caca se genera en los baños públicos que hay ahí?  Aunque cuentan con baños secos para los visitantes de la playa, el manejo no es el idóneo. Se necesita regresar la caca de vuelta a la tierra, pero ¿cómo?

Según información de la Red de Usuarios de Baños Secos (RUBS), el volumen de tierra generado en un promedio de 71 años es de 11.36 m3 (de caca, claro)

¿Qué es un baño seco? ¿Puede masificarse su uso en La Paz?

En su forma más simple, el baño seco consiste en un recipiente destinado a recuperar las heces, que luego son cubiertas de hojas secas, varas de madera o de algún otro tipo de materia orgánica seca, (el papel higiénico usado también puede ser depositado en él). Una vez lleno este recipiente, su contenido debe ser vaciado en un lugar controlado para asegurar su tratamiento adecuado para composta.

O sea, tienes que manipular tus propios desechos ¡¿pero para qué?! Bueno, recuerda que se nos está acabando el agua. Nos urgen alternativas.

En su forma más desarrollada, el baño compostero seco dispone de una cámara debajo para el compostaje y la recolección de orina por separado. Consta de un sistema de ventilación para ello. Después de un periodo de por lo menos un año, las heces son transformadas en suelo fértil, de esta manera son lo suficientemente inocuas para poder ser utilizadas como abono o dispersadas en la naturaleza sin causar problemas de salud pública.

Ésta es una de cientos de alternativas. Nos urge optar por varias, porque se nos acaba el tiempo, y el agua. Vivimos en un desierto, los veranos son cada vez más calurosos y la infiltración salina a los pozos de agua salada aumenta cada año. Reducir en masa el uso diario de agua cambiando solamente uno de nuestros hábitos más básicos, defecar y orinar, puede darnos un respiro…

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