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El futuro del telégrafo en México

20-Nov-2020

ARTÍCULO Por Noé Peralta Delgado

FOTO: Noé Peralta

Explicaciones Constructivas

Por Noé Peralta Delgado

 

La Paz, Baja California Sur (BCS). Ya han pasado poco más de 170 años del primer telegrama escrito en la historia de la humanidad, que lo hizo el famoso científico norteamericano Samuel Morse (27 de abril de 1791 – 2 de abril de1872). Fue aquella tarde del 24 de mayo de 1844, cuando mandó la frase: ¨what hath god wrought!¨, que traducido al idioma español tiene múltiples interpretaciones, pero la más usada es como: lo que ha hecho Dios!; y es que con este invento se inició la era de la informática, que en aquel tiempo era como el internet de la actualidad, donde todas las personas estaban deseosas de comunicarse a larga distancia con sus seres queridos.

Recordemos que en sus inicios el telégrafo era alámbrico, es decir, ocupaba de cables para poder mandar sus mensajes, dando origen a la construcción de miles y miles de cables de telegrafía sobre todo en Estados Unidos, incluso, entre el lecho submarino del océano atlántico, para comunicarse con Inglaterra.

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El invento vino a revolucionar la comunicación mundial y no era para menos, por primera vez, una persona podía mandar mensajes en un periodo muy corto de tiempo, hacia otra persona que estuviera alejada gran distancia; algo parecido en tiempos muy recientes a la popularización del servicio de celular, donde cualquier persona puede comunicarse en el tiempo y en el lugar que sea, con otra.

En México, las primeras pruebas del servicio de telegrafía las hizo el empresario de origen español Juan de la Granja, quien, curiosamente, salió expulsado de los Estados Unidos en 1846, a escasos 2 años del primer telegrama, y que trayendo consigo la idea del telégrafo, buscó los permisos y aportaciones económicas del gobierno. Realizó el primer telegrama en la ciudad de México, desde el Palacio Nacional hasta el Palacio de Minería el 13 de noviembre de 1850, y con esto se puede decir que México entró de lleno en el servicio telegráfico mundial, siendo el pionero de Latinoamérica. La primera oficina de telégrafo en México se ubicó en las calles Damas y San Felipe de Neri, hoy llamadas República del Salvador y Simón Bolívar, en la Ciudad de México. En sus primeros 4 años, se extendieron poco más de 600kms de cable telegráfico en el centro del país, principalmente comunicando la capital con Veracruz y la ciudad de Guadalajara con León, Guanajuato; después, con la entrada del ferrocarril, estas mismas vías férreas sirvieron para transportar también las líneas telegráficas.

Pero tras tantas alegrías que nos dio este invento, y después de tantos y tantos adelantos tecnológicos, en la actualidad sentimos que el telégrafo, al menos en México, se ha convertido en un elefante blanco, donde son muy pocas las personas que le dan uso para el fin que fue creado: la comunicación con los seres queridos. Con el nombre original de la primera institución en México denominada Líneas Telegráficas de México, y que ha cambiado de nombre con el tiempo hasta llegar al actual denominado Telecomunicaciones de México, conocido como TELECOMM y creada el 17 de noviembre de 1989.

En un tiempo, poco antes de la llegada del celular como comunicación en masas, la dependencia instaló computadoras con servicio de internet, en el intento de ¨actualizar¨ sus servicios, pero no duró el gusto por mucho tiempo, después se crearon los sistemas de fax público y pasó lo mismo, hasta que, en la actualidad, se entretienen con los envíos de remesas de los connacionales; y esto último nomas pasa en las zonas donde no existen bancos (zonas rurales), ya que los mismos bancos se encargan de este servicio en las ciudades.

Los telegramas se transformaron en mensajes de texto en la actualidad, incluso, en mayor medida en sistemas de mensajería de internet como whatsapp, y los famosos giros telegráficos, se convirtieron en cómodas tarjetas de débito de un sinfín de bancos y hasta de tiendas de conveniencia. No cabe duda que la llegada de la modernidad acabó con el telégrafo mexicano, el cual lucha por sobrevivir en este mundo digital; y lo mismo pasa con su dependencia ¨prima¨ MexPost, que es la actualización del servicio postal mexicano, que hace de pobre competencia de las grandes empresas privadas de paquetería, y que sobrevive aun con sus servicios de paquetería a toda la República Mexicana.

Si hubiera manera de subirse a un máquina del tiempo y trasladarnos a mediados del siglo pasado, o ni tan lejos, a finales de ese siglo, aun podríamos observar las filas de personas en espera de su dinero mediante los giros telegráficos o porque no, recibiendo una buena noticia mediante el telegrama; pero hoy ningún joven podría imaginar que eso existió, y no está de más contarles, al menos los que tuvimos esa bonita experiencia, que en algún tiempo no había whatsapp y que mandar un mensaje en pocas palabras (porque cobraban por palabra), era de lo más nostálgico.

 

 

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