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Regresando de la muerte

05-Sep-2019

ARTÍCULO Por Gilberto Manuel Ortega Avilés

Fotos: Internet.

California Mítica

Por Gilberto Manuel Ortega Avilés

 

La Paz, Baja California Sur (BCS). El ser humano siempre ha vivido con la incertidumbre de la muerte y qué pasa más allá de ella, es por eso que no es un sentimiento muy grato pensar en el día que moriremos. Además existen maneras violentas o incluso aterradoras para morir, una de ellas, es que se te tome por muerto y seas enterrado aún con vida, muchos de estos casos debido a la enfermedad llamada catalepsia, la cual es un trastorno nervioso repentino que se caracteriza por la inmovilidad y rigidez del cuerpo y la pérdida de la sensibilidad y de la capacidad de contraer los músculos voluntariamente.

Existen muchas leyendas urbanas sobre gente que llegó a despertar en un velorio, camino al cementerio o incluso que posteriormente a una exhumación se dan cuenta que murió intentando escapar de su tumba.

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Es por eso que en la antigüedad se enterraba al cadáver con un hilo que iba directamente a una campana, la cual podía ser tocada por el recién resucitado para que fuera rescatado, también, hoy en día sigue siendo tradición que el cuerpo se entierre con un mínimo de 24 horas, para evitar estos fatales accidentes.

En Baja California Sur tuvimos a una persona que no solo logro realizar esta peculiar hazaña, sino que lo hizo en 4 ocasiones, Francisco Wilkes González, Paquito, quien era originario de San José del Cabo; él mismo, en una de las pocas entrevistas que dio, platica un poco de su historia.

Otro caso que llegó a nosotros pero evitaremos nombres para proteger la identidad de la persona que aún vive, se trata de la abuelita de una amiga, la cual nos relató como ella, siendo muy joven, hace ya más de 80 años, le habían diagnosticado la muerte, siendo enterrada.

La misma noche que fue depositada en el campo santo, su tumba fue víctima de saqueadores buscando joyas o collares, que en esa época aún se acostumbraba dejar a los difuntos; fue una sorpresa macabra para los delincuentes: a plena mitad del hurto, el supuesto cadáver de la joven que intentaban saquear se levanta y, dando un suspiro, comienza a gritar asustada, por verse a mitad de la noche y en el cementerio. Los ladrones huyeron espantados y los gritos despertaron al velador, quien llevo a la joven con su familia.

Con la cremación y preparación de cuerpos hoy en día es poco probable enterrar a alguien vivo, e incluso los casos de catalepsia muchas veces son diagnosticados mucho antes para evitar este terrible tipo de accidentes, aun así personas precavidas dejan en su última voluntad ser enterrados con un celular, solo por si acaso.

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