La riqueza natural de California a través de los jesuitas: Un viaje por la flora de la Nueva España

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FOTOS: Internet.

Tierra Incógnita

Sealtiel Enciso Pérez

 

La Paz, Baja California Sur (BCS).  En los confines remotos de esta península de la Nueva España, los jesuitas no sólo llevaron consigo la luz del evangelio, sino también un profundo interés por el conocimiento científico. Durante su misionar por California, figuras destacadas como Juan Jacobo Baegert, Miguel del Barco e Ignacio Tirsch dejaron un legado invaluable en forma de escritos y dibujos, ofreciendo un análisis detallado de la flora y fauna de esta tierra apartada.

Uno de los aspectos más notables de estos registros jesuitas es la meticulosa descripción del “gkokio”, conocido como “palo blanco” por su corteza de color claro. Este árbol de mediana altura, que prospera cerca de los torrentes, ha sido objeto de especial atención debido a su madera, que los neófitos solían utilizar para crear objetos que imitaban el ébano. Este detalle revela no sólo la diversidad de la flora californiana, sino también las habilidades artesanales de las poblaciones indígenas que habitaban la región.

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Otro aspecto notable es la descripción de la planta conocida como “guigil”, que produce frutas rojas similares a las guindas. Aunque estas frutas son desabridas para los europeos, los cochimíes las consumen con entusiasmo, extrayendo un sabor y un gusto que para muchos resulta inalcanzable. Además, los relatos sobre el consumo de estas frutas por parte de las mujeres que están criando sugieren una conexión intrigante entre la dieta y la salud de las comunidades indígenas.

Por otro lado, el árbol llamado “medesá” emerge como un elemento vital en la subsistencia de las comunidades californianas, gracias a sus semillas que se asemejan al frijol o judía en tamaño y forma. La maduración de estas semillas en el mes de julio marca un evento crucial para las rancherías locales, que se dedican a su recolección durante semanas. Este relato subraya la importancia de comprender la interacción entre la flora local y la subsistencia de las comunidades indígenas, así como la necesidad de preservar estas especies para garantizar la sostenibilidad de la vida en California.

En última instancia, es esencial que los interesados a la historia peninsular se sumerjan en la investigación de estas especies y expongan este rico legado botánico dejado por los jesuitas. A través de sus escritos y dibujos, estos misioneros no sólo nos brindan una visión detallada de la flora y fauna de California, sino que también nos invitan a reflexionar sobre la intersección entre la ciencia, la cultura y la naturaleza en esta región única del mundo.

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AVISO: CULCO BCS no se hace responsable de las opiniones de los colaboradores, ésto es responsabilidad de cada autor; confiamos en sus argumentos y el tratamiento de la información, sin embargo, no necesariamente coinciden con los puntos de vista de esta revista digital.
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Tierra Incógnita

Sealtiel Enciso Pérez

Profesor de Educación Primaria, Licenciado en Educación Especial y Maestro en Ciencias de la Educación. Labora en la Secretaría de Educación Pública y comparte su tiempo con su pasión por la historia de la California del Sur. Administra el grupo de Facebook “Conociendo Baja California Sur”. Nació el 22 de septiembre de 1969 en Puerto Vallarta, Jalisco, pero radica en Sudcalifornia desde hace 44 años. Actualmente, es Director de la Unidad de Servicios de Apoyo a la Educación Regular No. 17 y Maestro de Comunicación del Centro de Atención Múltiple “Gilberto Vega Martínez” en La Paz. Escribió la antología (E-Book) “Piratas, Corsarios y Filibusteros en la Antigua California”. Mención Honorífica en el VII Premio Estatal de Periodismo “Jesús Chávez Jiménez”, y ganador en Entrevista por su trabajo “Graciela Tiburcio Pintos, la leyenda de la biología de las tortugas”.

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