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Carlos César Díaz Castro. Los colores del desierto que viajaron a Europa

07-Ago-2019

ENTREVISTA Por Modesto Peralta Delgado

Carlos Díaz Castro. FOTOS: Modesto Peralta Delgado, excepto donde se indica.

El Beso de la Mujer Araña

Por Modesto Peralta Delgado

 

La Paz, Baja California Sur (BCS). La acuarela de una muñequera mazahua y cuatro lienzos más, son las obras del artista plástico Carlos César Díaz Castro que consiguieron quedarse a exponer en Francia, luego de una invitación para mostrar sus cuadros en el Art Capital 2019. Con más de 30 años de trayectoria, el pintor brindó una entrevista exclusiva a este medio en el taller de su Escuela de Artes Visuales Índigo, donde conversamos sobre sus experiencias, sus obsesiones y sus proyectos en puerta.

El artista visual —originario de La Paz— recuerda que desde los 13 ó 14 años ya se dedicaba al diseño gráfico. Luego trabajó en oficinas de gobierno, y actualmente, ya ha forjado una carrera destacada y una escuela de enseñanza. “Me desarrolle en el mundo de la cultura y la promotoría cultural desde el Teatro de la Ciudad, donde empecé a trabajar a los 17 años. Después trabajé en otras áreas de cultura de los gobiernos, y pues ahora soy un artista independiente, tengo mi galería y una escuela”.

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Fue del 12 al 19 de febrero de este año que el paceño, junto con otros doce artistas plásticos mexicanos —cinco de ellos, residentes en Baja California Sur— expuso sus obras en el Art Capital 2019 en el Grand Palais Des Beaux Artes, en París. El evento tuvo una afluencia de más 40 mil visitantes entre los espectadores, entre invitados especiales, galeristas, promotores culturales y coleccionistas. Según la prensa local, entre los asistentes estuvieron Emmanuel Macron, presidente de Francia, y la ex Primera Dama de Estados Unidos, Michelle Obama.

“Fue hace ya más de un año que me invitaron, el año pasado, cuando la promotora cultural Lucy Cruz —que es la representante de la Delegación Mexicana—, vio mi obra y pensó que iba a aportar algo al Art Capital, ya que de todos los artistas yo era un poco diferente a lo que llevaban los ya invitados. La experiencia fue verdaderamente increíble, fue muy enriquecedora. No hubo grandes ventas, pero me quedo con la experiencia, con la vivencia y con lo que aporté a mi carrera en esa visita al conocer las obras, el tener en vivo a más de 2 mil 500 artistas exponiendo, y que no sé si lo retuve, pero seguramente en mi trazo, en mi trabajo, más adelante, voy a tener alguna influencia de lo que vi”.

Carlos Díaz Castro expuso en una sala Dessin Peinteure A’ Leau dedicada al dibujo y acuarela, en el Grand Palais des Beaux-Arts. Este  edificio metálico —contó el mismo pintor— es el equivalente al Palacio de Bellas Artes de México. En esa ocasión también expusieron grupos que eran de los Artistas Independientes, grupo que fundaron hace muchísimo tiempo Claude Monet, Vincent Van Gogh y Paul Cézanne, pintores que son referencia del arte universal.

La invitación había surgido porque estos cuadros estuvieron en el Centro de Artes, Tradiciones y Culturas Populares, en La Paz, en una exposición sobre juguetes tradicionales mexicanos, donde Carlos participó con cuadros sobre el trompo, el yoyo, la resortera, los luchadores y otros. Ahí estaba también una muñeca mazahua, y a los organizadores de la Delegación Mexicana les gustó esa propuesta. “Nos pidieron que lleváramos algo mexicano, que nos representara, específicamente, nuestro lugar de origen, pero a mí me pareció interesante el tema que elegí por el colorido y por lo que representa la muñequera mazahua. En el momento de estarla elaborando, he visto trabajar algunas señoras en algunas ferias de aquí de Baja California Sur, y lo cierto es que nuestro Estado está conformado por indígenas migrantes, por grupos étnicos que vienen de otras partes a vivir aquí, a vivir del campo, a vivir, de alguna manera, en nuestra tierra sudcaliforniana y me pareció interesante presentárserlo al mundo.

La muñequera mazahua es una señora haciendo sus muñecas y está en un mar… de trapos de colores convertidos en muñecas. “En un campo de muñecas, miles y miles de muñecas, haciendo mención de la incansable labor de este tipo de personas, que no saben siquiera cuántas muñecas hacen, nada más las hacen, con cariño, muchas veces no se les paga lo que debería de ser por ese trabajo, pero ella entrega cariño, entrega arrullos, así le pusimos a la serie de la muñequera mazahua (…) Son seis pinturas de las muñequeras mazahua, que se llaman:La despedida, que es una señora, la misma muñequera pero despidiéndose de una muñeca; otra es un charro en una escena de arreo de ganado, en acuarela, también esas dos; y tengo un óleo que es mi primer trabajo de fantasía, de un poco de surrealismo, y habla del paso de este mundo al otro, la transición que hay de la vida a la muerte”.

“La despedida” de Carlos Díaz Castro. FOTO: Cortesía.

“Muñequera mazahua” de Carlos Díaz Castro. FOTO: Cortesía.

Los colores de la tierra sudcaliforniana

En su haber, Carlos César Castro Díaz posee alrededor de 700 obras de diversas técnicas. Era obligado preguntar por los temas que más le inspiran, y respondió que es un apasionado de los paisajes de Baja California Sur. “El rancho, los caballos, la flores  y la fauna del paisaje, los colores del desierto. Hemos ido a recolección de imágenes, levantamiento de imágenes, simplemente a observar la naturaleza, y vemos que un solo camino de un kilómetro, a diferentes horas del día, es totalmente diferente el paisaje, entonces hay mucho material aquí para pintores, para el impresionismo. El tema que más me apasiona es el de los caballos, el ranchero y del vaquero sudcaliforniano, las tradiciones de esta tierra”. De su madre —aseguró—, aprendió a amar los colores de su tierra, en especial de la vida rural de San Antonio. “Ella nos ha enseñado su amor a la tierra, los arroyos, el campo, el ganado, a las chivas, a la comida, al habla, a la herbolaria y todo eso las tradiciones, ir a cortar pitahayas a las 3 ó 4 de la mañana… Todo eso nos inculcaron mis padres”.

¿Y las técnicas? Dijo que con las que más se ha identificado es con el óleo, y últimamente la acuarela, que fue justamente la que llevó a Europa. “Plasmo lo que tome de la academia del realismo, del figurativo, trato de combinar un poco, todavía no me atrevo a soltarlo porque de cada cuadro a mí me gusta aprender; todos los días aprendo de los alumnos, aprendo del que va pasando por la calle, aprendo de todos, y cada cuadro que hago es una escuela para mí, una enseñanza”.

“Botete” de Carlos Díaz Castro. FOTO: Cortesía.

En su Escuela de Arte Índigo, Carlos, junto con otros instructores dan clases de dibujo, óleo, acuarela y técnicas mixtas, además de contar con actividades para niños. Su taller, ubicado a unos metros del Jardín Velasco, en La Paz, abre de lunes a sábado y con diferentes horarios. “Aparte tenemos es un espacio con los muros para galería, en determinados momentos hacemos exposiciones de artistas locales e internacionales, así como también hacemos una exposición anual de los trabajos de los estudiantes, los cuales han hecho muy buen trabajo con muy buen nivel”.

Pintores en lienzos y en vivo

La estancia en Francia y otros países europeos, para Carlos, fue una experiencia grandiosa, porque además de participar en dicha exposición, se dio el lujo de conocer ciudades, museos y recintos clave en la historia del arte universal; por supuesto, también obras de los autores más reconocidos a nivel mundial. “Hicimos recorridos en Amsterdam, en la casa de Rembrandt, el Museo Van Gogh, estuvimos en la Galería de los Burgueses, en El Vaticano, en Barcelona conocimos el Templo de la Sagrada Familia, fuimos a muchos lugares. Fue una experiencia muy muy enriquecedora, de ver en vivo, en directo, las cosas que solamente había conocido en películas y en libros y en revistas, ¡estar enfrente de una obra de arte! Si ya de por sí, ver en una galería una obra de arte o una reproducción, ahora verla en vivo un Auguste Rodin, un Leonardo da Vinci, Caravaggio, un Rembrandt…”

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