Culco | Cultura y Comunicación de B.C.S

El dióxido de cloro no previene ni cura el coronavirus

25-Ago-2020

ARTÍCULO Por Marián Camacho

FOTOS: Internet.

SudcaliCiencia

Por Marián Camacho

 

La Paz, Baja California Sur (BCS). Debo confesar que nunca pensé que necesitaría escribir un artículo al respecto de este tema. Cuando veía noticias y memes en las redes sociales sobre gente que tomaba dióxido de cloro como una medida preventiva o curativa para la enfermedad COVID-19, causada por el nuevo coronavirus SARS-COV2, pensaba que solo era una situación aislada y pasajera.

Sin embargo, cuando cada vez más personas, incluso en círculos cercanos, estaban hablando de este tema como una alternativa a considerar, me di cuenta de que era importante dejar en claro lo que la ciencia dice al respecto.

También te podría interesar: Mi hijo quiere estudiar Biología Marina. ¿Qué hago?

Debido a la apremiante situación, en esta ocasión trataré de ser breve y eliminar la mayor cantidad de tecnicismos, para que cualquier persona pueda comprender, fácil y rápidamente, esta columna. No obstante, voy a dejarles los enlaces para que, si desean profundizar en los aspectos químicos, médicos, y legales, puedan hacerlo.

El uso del dióxido de cloro no tiene evidencia científica de respaldo

Hoy en día, no existe un solo trabajo oficial, formal, serio e institucional que cumpla con un protocolo científico de investigación sobre el uso del dióxido de cloro para tratar o prevenir la COVID-19. Puede usted buscar en Google Académico, un buscador especializado en trabajos científicos, y verá que ni en español ni en inglés existe respaldo hacia este producto. Incluso, lo que encontrará será un par de advertencias desaconsejando su uso. Asimismo, si usted encuentra algún trabajo que le parezca confiable, puede escribir a su servidora, o algún otro científico o médico, para que le ayude a analizarlo y saber si en realidad cumple con el rigor de la ciencia.

En un tema fundamental como la salud es importante que los hechos, las pruebas, los ensayos clínicos estrictos sean los que guíen sus decisiones. Las anécdotas, incluso de familiares o personas de su confianza, sobre efectos benéficos de este producto no constituyen evidencia y únicamente deben ser tomadas como relatos.

El dióxido de cloro es tóxico

Se ha demostrado que el dióxido de cloro sirve únicamente para desinfectar superficies y agua, pero no debe ser consumido por seres vivos debido a sus efectos nocivos para la salud. Las personas que lo ofertan aseguran, sin ningún fundamento comprobable, que al consumirlo se genera oxígeno, y por lo tanto oxigena la sangre. Sin embargo, “el dióxido de cloro poco a poco oxida al hierro y baja el conteo de hemoglobina, es decir, de glóbulos rojos; con ello, se disminuye la función de la respiración y se impide transportar oxígeno de los pulmones a otras partes del cuerpo” dio a conocer, en un comunicado oficial, Carlos Rius Alonso, del Departamento de Química Orgánica de la Facultad de Química de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Asimismo, el dióxido de cloro provoca, según la cantidad de sustancia ingerida, alteración de la actividad eléctrica del corazón, baja presión arterial, insuficiencia hepática aguda, vómitos y diarreas severas.

Elaborar y distribuir dióxido de cloro puede tener repercusiones legales

La elaboración y comercialización del dióxido de cloro con fines terapéuticos está teniendo atención por parte de las autoridades en distintos países y se están analizando repercusiones legales al respecto.

En México, la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) emitió un comunicado donde recomienda levantar una denuncia sanitaria en caso de que algún establecimiento de atención médica ofrezca este producto como alternativa en el tratamiento de cualquier enfermedad, así como de cualquier establecimiento que ponga a la venta el producto. Puedes hacer esta denuncia dando clic aquí.

En estos tiempos de pandemia, la vigilancia de la automedicación cobra una importancia vital, como lo menciona un análisis del Observatorio del Comportamiento de Automedicación de la Universidad del Rosario (Colombia) y su rol en la pandemia de COVID19, del cual queremos retomar una reflexión final con base en la frase célebre de San Agustín: “La paciencia es la compañera de la sabiduría”, pues creemos que ahora -más que nunca- debemos entender esta pandemia como una maratón y no como una carrera de cien metros planos, que solo ganaremos con mucha inteligencia y autocuidado, sin caer en los afanes y el desespero que son causa y consecuencia de la desinformación, preservando siempre el sentido común y siguiendo el consejo de las fuentes de información oficiales.

 

Ligas de interés:

Entrevista con Mariana Caffaratti, presidenta de la Red de Centros de Información de Medicamentos de Latinoamérica y el Caribe (CIMLAC).

-FDA (Food & Drug Administration – Gobierno de Estados Unidos) advierte a empresa que comercializa productos peligrosos de dióxido de cloro.

– La Organización Panamericana de la Salud (OPS) advierte contra el uso de productos de cloro como tratamientos para COVID-19.

Campaña de #COVIDconCIENCIA (alianza integrada por científicas mexicanas, periodistas de ciencia, fact checkers y creativos) para evidenciar los riesgos que puede traer el consumo del dióxido de cloro a la salud.

Artículo de la Red Mexicana de Periodistas de Ciencia: No cura la COVID-19 y puede poner en riesgo la vida: dióxido de cloro

—–

AVISO: CULCO BCS no se hace responsable de las opiniones de los colaboradores, ésto es responsabilidad de cada autor; confiamos en sus argumentos y el tratamiento de la información, sin embargo, no necesariamente coinciden con los puntos de vista de esta revista digital.