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Sistema de riego con diques y canales en zona de La Purísima-San Isidro (II)

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Explicaciones Constructivas

Por Noé Peralta Delgado

 

La Paz, Baja California Sur (BCS). Como se recordó en la primera parte de este artículo, la captación del agua en pleno desierto californiano fue una verdadera proeza para poder sobrevivir y, sobre todo, fundar centros de población estable donde se pudiera tener una vida sedentaria.

El canal de La Purísima aunque tiene menos uso agrícola, comparado con el de San Isidro, y según se pudo apreciar también, tiene menos agua en su caudal; tiene una rica historia que va de la mano con los primeros misioneros jesuitas que llegaron a la región a principios de 1700. Esta región era habitada por los indígenas cochimíes que tenían una vida nómada y que, en aquel tiempo, como hoy, a todo lo largo del arroyo de La Purísima, y sobre todo en la región actual de los poblados de La Purísima y San Isidro sobrevivían en los ojos de agua abundantes. En esta región, los indígenas podían tener una vida más o menos sedentaria debido al agua que brotaba de la orilla del arroyo en tiempos de sequías, por lo que llamaron el lugar Cadegomó, cuyo significado era ¨arroyo de carrizales¨.

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Como se dijo, la región fue descubierta por los misioneros jesuitas que ya estaban instalados en misiones a lo largo del Golfo de California, como la misión de Loreto y de Mulegé. Por pláticas entre los indígenas se decía que había una región con agua abundante al otro lado de la Sierra de La Giganta, fue así que una de las figuras icónicas en la fundación de las misiones de la Antigua California, el padre italiano Francisco María Píccolo descubrió un paso desde la misión de Santa Rosalía de Mulegé hacia el Océano Pacífico por el paso de la Sierra de Guajademí, donde se encontraban pequeños ojos de agua suficientes para subsistir, y podrían servir para abrir un camino hacia el Pacífico y construir un puerto franco para las naves provenientes del lejano oriente, algo que nunca se logró, precisamente, por la falta de agua en el litoral de gran océano.

Corría el año de 1712, cuando el padre Píccolo fundó de manera provisional una misión que denominaría La Purísima Concepción de María que, en la actualidad se le llama La Purísima Vieja, y donde no quedó ningún vestigio arqueológico. El padre Francisco María Píccolo regresó a Mulegé y ya nunca regresó. Aquí aparece en escena otro gran misionero, conocido desde la parte sur de la península, el misionero sevillano Nicolás de Tamaral quien era más ambicioso de cristianizar, buscó un mejor lugar para establecer de manera permanente la misión y encontró agua suficiente en la región actual del pueblo de La Purísima, donde según varían las fechas, pero fue oficialmente el 1 de enero del año 1720. En la actualidad hay opiniones divididas sobre si el año de fundación debe considerarse 1712 o 1720.

Una vez establecida la misión de La Purísima de Cadegomó, se optó por buscar pequeños represos donde se pudieran detener el agua y aprovecharse continuamente, recordando que la abundancia de ojos agua en el arroyo hacia posible tener agua almacenada todo el tiempo. Con el aprendizaje de qué en temporadas de huracanes o lluvias abundantes, tales represos salían destruidos completamente por la fuerza de la corriente del agua.

Después de la expulsión de los jesuitas en el año de 1767, todas las misiones californianas quedaron abandonadas y no fue hasta mediados del siglo XIX, que llegaron oleadas de colonos procedentes, principalmente, del Estado de Sonora y del extranjero. De las familias llegadas sobresalen los Higuera, Peralta, Miranda, Meza, Osuna, Arce. De oriente llegaron los Mayoral, y posiblemente, de Estados Unidos los Canett y los Smith.

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En el caso de misión de La Purísima de Cadegomó, su estado ya estaba muy precario debido a la mala calidad de los materiales usados —aun circula en internet una foto antigua donde se aprecia su forma—, y los colonos llegados reactivaron la construcción de represos para regar sus huertos, entonces se construyó el represo que aún se puede apreciar en la parte baja del Cerro El Pilón. Si buscan en Google satelital lo hallará en las coordenadas 26.201329 grados Norte y 112.053102 Oeste.

No se sabe con exactitud el año en que se puso la primera piedra en este represo, pero lo qué si sabe es que ha sido reconstruido tantas veces como ha sido dañado por la crecida intempestiva del arroyo, sobre todo, en temporadas de huracanes el sistema de canales que se construyó, se aprovechó lo que dejaron los antiguos misioneros y que va rodeando la falda del famoso cantil, desde donde se tiene una vista espectacular del icónico Cerro El Pilón. De ahí parte rumbo al pueblo y las huertas de La Purísima llegando hasta el pequeño poblado periférico de El Mezquital donde el canal se desvanece.

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Y llegando al año de 1933, cuando el general oriundo Juan Domínguez Cota se propuso reactivar los pueblos nativos de la región de El Pilón, se tiene que La Purísima ya tiene su represo aunque en mal estado, pero tiene la función de llevar agua por los canales ya en funciones. Por lo que se construye el represo de San Isidro y para La Purísima se refuerza con más piedras de mampostería el represo que funcionaba, además se construyó el represo que se denominó El Mezquital y que aún existe, pero el sistema de canales que alimentaba esta totalmente destruido debido a las cercanías del arroyo donde se construyó y que con los temporales se demolió completamente, hasta la fecha no se ha vuelto a restaurar. Se le llamó represo El Mezquital porque la totalidad del agua encauzada iba a dar sustento a las huertas localizadas en la pequeña población de El Mezquital.

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Este represo se utiliza actualmente como atractivo turístico por personal local que aún sueña en que La Purísima tenga su auge de población económica de antaño, se realizan paseos en kayak y es concurrida como balneario para los visitantes. Si lo busca buscar en Google Satelital lo hallará en las coordenadas 26.190941 Norte y 112.075101 Oeste.

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Sin duda, la construcción del canal de San Isidro vino en algo a mermar la corriente de agua que los purismeños captaban en sus canales, y es que estando aguas abajo del arroyo, primero eran los habitantes de San Isidro los que aprovechaban el agua, el sobrante lo regresaban al arroyo para que de ahí La Purísima lo canalizara. En algún tiempo, el agua se escaseó y obligó a los pobladores de San isidro que derramaran el agua sin aprovecharse. A la altura de lo que es el Centro de Salud del lugar esta agua se tiraba de nuevo al arroyo y eran unas cascadas bien vistosas donde los niños solían bañarse. En la actualidad, el canal que abastece la parte mas baja de La Purísima está muy lleno de tierra y se nota la falta de mantenimiento, no así la primera parte de donde nace, donde aun se puede apreciar su buen estado de la mampostería.

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Con el paso del tiempo, y con la fuerte migración de la población de La Purísima hacia la capital del Estado y la cabecera municipal las huertas se fueron quedando en el abandono, y en menor medida también San Isidro que, con la instalación de la telesecundaria, telebachillerato y algunas oficinas de gobierno ha logrado sobrevivir.

Sin duda alguna, el padre Nicolas de Tamaral fallecido de manera muy trágica en el otoño de 1734 en la región de Los Cabos durante la rebelión de los pericúes, dejó la semilla sembrada de cómo colonizar la región inhóspita del centro de lo que hoy es el Estado de Baja California Sur, y ojalá se le hiciera un merecido homenaje donde los canales de riego junto con el Cerro El Pilón sean testigos de la colonización del Cadegomó de los cochimíes.

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Sistema de riego con diques y canales en zona de La Purísima-San Isidro (I)

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Explicaciones Constructivas

Por Noé Peralta Delgado

 

La Paz, Baja California Sur (BCS). La construcción de diques para canalizar una corriente de agua es una práctica muy antigua que, hay vestigios de canales y acueductos en todo lo largo de las civilizaciones en el mundo. Los romanos a través de sus primeros ingenieros, fueron los pioneros en utilizar una técnica muy eficiente para conducir agua hasta lugares remotos a través de trabajos de nivelación y excavación a través de laderas de cerros para construir canales de conducción del vital líquido.

Aunque hay vestigios en las civilizaciones del Medio Oriente, incluso, entre los griegos de que construían canales de tierra y esculpiendo la roca, fueron los romanos los verdaderos ingenieros de acueductos y canales de agua, donde usando la mampostería solucionaron el abastecimiento de agua en regiones también fuera de Roma. Según, estudios sobre los canales que se dejaron, la pendiente que manejaban era lo más mínimo posible, para evitar que dichos canales se fueron inclinando en distancias cortas; es que con poca pendiente y el flujo, era fácil que por gravedad el agua se condujera de forma continua y calma a distancias muy lejanas.

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Generalmente, la pendiente que utilizaban era alrededor del 0.004%, lo que significa que en una distancia de 1 kilómetro la pendiente era de apenas 4 centímetros, claro que con un buen trabajo de nivelación se podría lograr y aparte que a cada cierta distancia se construían cajas de agua que servían para desazolvar la arena o solidos que arrastraba el agua en su trayecto.

En Baja California Sur, en especial en el municipio de Comondú, existen dos poblaciones al norte, una de ellas tan antigua como los primeros misioneros jesuitas que llegaron a la península de Baja California y otro pueblo más joven que no cumple ni el siglo de edad, son La Purísima y San Isidro.

Ambas poblaciones están situadas en una amplia región con tierra muy fértil y abundante agua proveniente del arroyo de La Purísima, cuyo centro se encuentra un gigantesco monolito de piedra que sirve como guardián y que lleva como nombre el Cerro El Pilón, y de aquí el apelativo de las tierras del Pilón. También, ambas poblaciones tienen sendos sistemas de canales de riego que, muy bien nos podríamos acordar de los ingenieros romanos al inicio de nuestra era.

En esta parte, hablaremos de los canales mejor conservados y más recientes que se construyeron durante el siglo pasado para hacer de esas tierras un verdadero vergel en medio del desierto bajacaliforniano. Estos canales de riego son los que se encuentran en la población de San Isidro y la pequeña localidad de Carambuche.

Hablar de los canales de San isidro es básicamente hablar del nacimiento de esta población allá por el año de 1933, y es que antes de este año, había familias dispersas por toda la zona adyacente a la ya muy formado pueblo de La Purísima y que su actividad principal era la cría de ganado caprino. En 1932, entra como gobernador —del entonces territorio sur de Baja California Sur—, el general Juan Domínguez Cota oriundo, precisamente, de La Purísima.

Según, se cuenta que cinco años antes estuvo de agregado militar en el Estado de Morelos, en la zona del rio Amacuzac y quedó enamorado de la zona por sus recursos hidráulicos, incluso, facilitó la construcción de un puente sobre dicho rio. El general era amante de las vías de comunicación y de los sistemas de riego que, ya estando en las tierras del Pilón se puso como meta hacer un amplio sistema de riego a través de canales de mampostería.

En el año 1933, con ayuda de un solo ingeniero se buscó el mejor lugar para construir un represo que sirviera como base para iniciar el recorrido del canal de riego, que de acuerdo a los estudios topográficos realizados, el mejor lugar sería en una huerta que poseía el señor Manuel Higuera y que se llamaba La frontera. Este punto de construcción del represo está a una distancia de 5.5 kilómetros del poblado de San Isidro y a 3 kilómetros de la localidad de Carambuche en dirección al noreste rumbo a la sierra, en Google Maps se puede ubicar en las coordenadas 26.239186 grados Norte y 112.002647 grados Oeste.

El general Juan Domínguez Cota terminó la gubernatura del territorio en el año de 1938. Aparte de los canales de riego, dejó como legado las vías de comunicación de estos pueblos con el resto de la península, principalmente, con la pequeña ciudad de La Paz hacia el sur. Tiempo después, seguiría otro general con raíces sudcalifornianas como gobernador del año de 1946 a 1956, de nombre Agustín Olachea Avilés el cual terminó de darle la modernidad a la parte central del territorio sur, creando el extenso Valle de Santo Domingo.

De acuerdo con pláticas de los pobladores, la construcción de todo el dique junto con el canal duró dos años, la mayoría de las personas que participaron en su construcción, al mismo tiempo iban formando el naciente pueblo que bautizaron con el nombre de San Isidro el día 15 de mayo cuando tomó la forma actual, y que los pobladores de La Purísima lo denominaban como La colonia. Recordando que, a la par también se fundó la pequeña localidad de Carambuche, cuyo significado se desconoce, pero que en el año de 1959 y con el triunfo de la Revolución cubana, se empezó a utilizar de manera jocosa el nombre de Cuba, según porque los pobladores que eran buenos para poner apodos y se mofaban de uno de los líderes del pueblo porque admiraba a Fidel Castro.

La construcción del canal de mampostería tiene su parte más estética en las faldas del cerro que esta antes de la localidad de Carambuche, además posee una altura desde el camino de terracería de casi 10 metros. Desde ahí sigue prácticamente un camino recto y que pasa por la parte central de la zona de huertas que está entre San Isidro y Carambuche, las cuales son muy fértiles y producen muy buena calidad de frutales, principalmente mangos, viñedos, e higos.

Llegando al pueblo de San Isidro, el canal va serpenteando por las calles haciendo una vista muy bella cuando van llenos de agua y continúa su camino hacia las huertas que están antes de llegar al pueblo donde termina otra vez desaguando en el arroyo de La Purísima, después de recorrer una distancia de 8 kilómetros desde el dique de recolección inicial. En una visita echa en días pasados, aún se puede apreciar el buen estado de las huertas y su productividad, incluso, se notó que varios tramos se estaban realizando labores de desazolve y lucía un canal aunque sin agua, en buen estado.

Las autoridades delegacionales y municipales han querido volver a esta zona más atractiva al turismo local y han construido a orillas del cantil sobre el arroyo una serie de palapas y escalones para hacer un verdadero balneario donde se puede bañar en el arroyo como si se estuviera en una gran alberca; así que si quiere apreciar el Cerro El Pilón y apreciar las obras de ingeniería hidráulica no dude en visitar el pueblo de San Isidro que está localizado a una distancia de 146 kilómetros de Ciudad Constitución y 356 kilómetros de La Paz.

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¿Hay petróleo en la península de Baja California?

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Explicaciones Constructivas

Por Noé Peralta Delgado

 

La Paz, Baja California Sur (BCS). El llamado oro negro, vuelve a estar en noticias de todos los medios de comunicación recientemente, debido a la falta de entendimiento entre dos de los países que más producen petróleo en el mundo, por un lado Rusia (como productor individual) y por otro lado Arabia Saudita (máximo representante de la OPEP); que ocasionó un desplome histórico en el precio del barril, y es que, como dice el viejo dicho de economía, entre más producto hay, más bajo será el precio. El tema de México, si hizo bien o mal en negociar su producción con los países productores, utilizando la benévola asesoría de Estados Unidos, puso al gobierno federal a cuestionarse si en este momento conviene extraer el petróleo a discreción o será mejor esperar a que mejoren los precios.

Y es que, históricamente, se nos enseñado en las escuelas que México es un gran productor de petróleo y tenemos reservas suficientes para poder vivir de los ingresos derivados de su venta; lo cierto es que desde la década de los ochentas se cambió esa perspectiva que se tenía, para bien de la nación, al diversificar los ingresos, apoyado sobre todo del turismo y las maquiladoras. Pero, antes de la década de los ochentas, el gobierno andaba como loco buscando petróleo en todo el territorio nacional para su extracción, así como nos imaginamos a los buscadores de tesoros.

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Por tradición, el Golfo de México y todos los estados que forman la cuenca de esa gran masa de mar, son productores por excelencia de petróleo mexicano; según datos recabados de la revista SciELO, de auspicio de CONACYT, el petróleo comenzó a extraerse en la zona del estado de Tamaulipas en el año de 1911 con grandes concesiones a empresas estadounidenses y británicas, para su producción y posterior envío a las recién creadas refinerías al otro lado de la frontera, donde el país vecino, al mismo tiempo iniciaba con la gran demanda de combustible para sus vehículos e industrias; fue hasta el 15 de julio de 1914, cuando se inauguró la primera refinería de petróleo en México, tocándole a la empresa petrolera ¨El Águila¨, su construcción, recordando que los dueños de dicha empresa eran los ingenieros e inversionistas ingleses Weetman Pearson y James Hyslop.

A la naciente empresa se le llamó ¨Refinería Doña Cecilia¨, la cual inició produciendo alrededor de 20 mil barriles diarios; a raíz de esto, con la gran cantidad de trabajo creado y por las oportunidades de empleo que representaba, en la desgastante guerra revolucionaria mexicana se fundó un centro de población el día primero de mayo de 1924, con el nombre de Villa Cecilia, y renombrada después como Ciudad Madero, que sin duda en México es un referente de ciudad petrolera al 100%.

Con la llegada al poder del General Lázaro Cárdenas en 1934, se impulsó la nacionalización de la industria petrolera, donde a las empresas petroleras extranjeras se les dieron las gracias, y se optó por el camino total donde el gobierno interviene en todos los procesos de producción hasta la refinación del petróleo. Cabe decir que fueron los años de bonanza de la industria petrolera mexicana, incluso en la década de los cincuentas y sesentas, en el mundo se hablaba del milagro mexicano, al cual lo ponían de ejemplo al resto de Latinoamérica y, por lógica el gobierno al no tener llenadera, inició con exploraciones a lo largo y ancho del territorio nacional, incluyendo la atractiva península de Baja California, que por sus condiciones parecidas a los desiertos del medio oriente y su cercanía a California, donde ya había yacimientos explotados, hacían un lugar muy susceptible de hallar el preciado oro negro.

Las exploraciones iniciaron a inicios de los sesentas, en toda la parte occidental de lo que es el actual estado de Baja California Sur, en el tramo al sur de los Llanos de Hiray, hasta el desierto de Vizcaíno por el norte, sin adentrarse en la Sierra de la Giganta; 5 años se estuvieron realizando sondeos por parte de los ingenieros traídos desde el centro de la república mexicana, con mano de obra local para los demás trabajos en la exploración. A todo lo largo del estado sudcaliforniano, dejaron sellos metálicos muy visibles actualmente donde se lee la leyenda: ¨pemex + lugar de exploración¨ y otros datos no legibles; varios lugareños de La Purísima, estuvieron buen tiempo en todo el procedimiento, entre ellos los señores Modesto y Samuel Peralta Mayoral, quienes nos platican cómo llevaban a cabo su trabajo, del cual unos eran dinamiteros, otros hacían el trabajo de baliceros topográficos y otros más de asistentes de los ingenieros, para recoger la información plasmada en papel después de realizar las explosiones provocadas.

A pregunta directa hecha, sobre si en las pláticas de los ingenieros, se mencionó sobre la posibilidad de hallar petróleo, don Modesto, comenta que en aquel tiempo contaba con 26 años y escuchaba muy poco sobre la posibilidad, razón entendible de los técnicos, porque los estudios terminan de realizarse en escritorio con la toma de toda la información posible, pero las ganas de hallar petróleo eran vistas. Una vez que acabaron los contratos con los trabajadores locales, sellaron los pozos, y partieron de regreso a las oficinas centrales de Pemex en la Ciudad de México, dejando en suspenso la noticia sobre la posibilidad de haber encontrado yacimientos generosos de petróleo en Baja California Sur, y de ahí naciendo el mito hasta hoy, de que bajo el subsuelo del desierto bajacaliforniano hay grandes reservas de petróleo, y que México está cuidando de estas para un futuro, incluso leyendas urbanas que Estados Unidos las va a explotar una vez que se haga de la península, razón por la cual ha presionado a México para que ¨se las cuide¨, mientras eso sucede.

Las conclusiones sobre la existencia del petróleo en Baja California Sur, claro, que sea en grandes cantidades para que valga la pena extraerlo, aún hoy dan mucho de qué hablar; pero, volviendo a la historia, se tiene que en su búsqueda desenfrenada por hallar oro negro en alguna parte del territorio nacional, ya con noticias no muy alentadoras de poder explotar yacimientos en la península, el gobierno federal recibe la noticia petrolera del siglo: hay petróleo abundante cerca de Ciudad del Carmen, Campeche. Un pescador ribereño llamado Rudesindo Cantarell Jiménez, hace público un descubrimiento que ya tenía años observando sobre unas aguas someras del Golfo de México en el año de 1971 y, ahora sí, a la dependencia paraestatal le brillan los ojos de avaricia y enfoca todo su objetivo para ir tras el petróleo campechano (metafóricamente hablando). El complejo Cantarell, en honor a Rudesindo, inició con los trabajos de explotación a gran escala, y fue hasta 1979 cuando alcanzó su tope de producción con poco más de 4mil barriles diarios, incluso es en la actualidad el segundo yacimiento más importante del mundo. Un análisis hasta este momento, ¿creen que con las condiciones de aquel tiempo, y de haber encontrado petróleo en la península Bajacaliforniana, no lo hubieran extraído en ese momento?.

Después de revisar varias páginas oficiales de Petróleos Mexicanos (PEMEX), no se ha encontrado en ninguna fuente sobre la posibilidad de extraer petróleo en cantidades ideales del desierto sudcaliforniano, no se halló ninguna posibilidad de reservas futuras para que se puedan explotar, y aún sigue en el colectivo sudcaliforniano la incertidumbre sobre cuál fue el resultado de aquellas legendarias exploraciones petroleras que sucedieron en los años sesentas en territorio comundeño, principalmente.

En las imágenes satelitales de internet, puede verificar los trazos muy bien alineados que construyeron los ingenieros, para hacer los caminos y llevar un registro ordenado de sus exploraciones, sobre todo al norte del poblado de Santo Domingo, donde se pueden buscar los famosos sellos que pusieron en cada uno de las excavaciones para buscar el ambicionado petróleo.

Y, si es aficionado a unas vacaciones de campismo, acérquese a la comunidad de La Purísima, donde podrá ver de cerca en la parte posterior del cerro del pilón un sello metálico, hágase acompañar de algún habitante de la región de preferencia que haya vivido en los años sesentas, le agradarán sus pláticas sobre las míticas reservas de petróleo sudcaliforniano.

 

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Revisan avances de electrificación para San Juanico y Cadejé

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La Paz, Baja California Sur (BCS). El diputado Humberto Arce Cordero sostuvo una reunión de trabajo con diversas autoridades estatales, municipales, cooperativistas y ejidales del municipio de Comondú para hacer una valoración del avance de los trabajos de electrificación de los poblados de San Juanico y Cadejé, informó el Congreso del Estado.

En instalaciones del Congreso del Estado, participaron el Alcalde de Comondú, Walter Valenzuela, acompañado de funcionarios de su administración, representando  a FEDECOP asistieron Francisco Camacho Salorio y Francisco Javier Lucero Sánchez,  el dirigente de la Sociedad Cooperativa Puerto Chale, Florencio Aguilar Liera y la Comisaría Ejidal de La Purísima, María de Jesús Díaz.

Fueron acompañados por autoridades de la Dirección de Planeación Urbana de SEPUIM y representantes del Ejido San Isidro y Delegación de San Juanico.

Destacó en el encuentro que los encuentros se encuentran adelantados pero algunos trámites finales relativos a juicios se ha detenido momentáneamente el proceso.

El diputado Humberto Arce, representante del décimo tercer distrito, señaló que el objetivo es trabajar de manera coordinada y que todos los actores participen para que la energía eléctrica llegue a estas dos comunidades que históricamente han carecido del fluido eléctrico necesario para su desarrollo.

Informó que en esta primera reunión de análisis se establecieron algunos compromisos que deberán cumplirse a corto plazo y otros dependerán de la solución que den los tribunales y que la próxima reunión de evaluación se llevará a cabo dentro de quince días.




Propone Pérpuli Drew homenaje a La Purísima en documentos oficiales del año 2020

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La Paz, Baja California Sur (BCS). Con el propósito de instituir en la papelería oficial de los poderes públicos y órganos autónomos la leyenda: “2020 año del tricentenario de la fundación de la Purísima Concepción Cadegomó” el diputado José Luis Pérpuli Drew presentó una iniciativa con proyecto de decreto, destacando el tricentenario de su fundación, informó el Congreso del Estado.

Durante su intervención en tribuna, el legislador destacó la importancia de implementar políticas públicas, para promover los sitios donde se ubica la riqueza cultural material y tangible, para que con su  promoción, se le otorgue el reconocimiento que se traducirá en una gran proyección  que beneficiará al turismo y establecerá nuevos retos para su conservación.

Dicha iniciativa, surge a raíz de acercamientos que el representante popular ha tenido con particulares e integrantes de la Asociación Civil Vive Cadegomó, así como personas representantes de la comunidad de Cadegomó, municipio de Comondú.

Al hacer un recuento histórico, el legislador loretano apuntó que el poblado La Purísima se ubica 145 kilómetros al norte de Ciudad Constitución en el Municipio de Comondú, Baja California Sur;  esta pintoresca localidad es dueña de fascinantes paisajes a lo largo de un bellísimo manantial, palmares, frondosos árboles y la hospitalidad que le caracteriza, en su relieve sobresale la figura simbólica del cerro El Pilón, que no pocas veces ha sido motivo de discordia por estar ubicado en zonas limítrofes con el también bello poblado de San Isidro, la figura abstracta de El Pilón significó para los padres jesuitas del siglo XVIII la imagen de la Virgen María, lo que interpretaron como un mensaje divino que les indicaba establecer la Misión en este lugar”.