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Krishnamurti, el Titán, Xóchitl y el Xaibo

El librero

Ramón Cuéllar Márquez

La Paz, Baja California Sur (BCS). Las elites siempre aspiran a dirigir y están dispuestas a hacer lo que sea con tal de perpetuarse en el poder y retener los privilegios que conlleva poseer el control de una sociedad, a la que explota para quedarse con todas las ganancias. Unas más y otras muchísimo más porque no se interesan por nadie, salvo ellos mismos; no hay punto medio en el que las mayorías se beneficien de las ganancias millonarias que esas elites medran y saquean de la Nación. Las clases bajas siempre serán pobres, y según esa lógica, ahí deben quedarse.

Jiddu Krishnamurti fue un filósofo religioso, místico, crítico (en realidad su mensaje nunca ha sido clasificable) que fue educado por la Sociedad Teosófica, lidereada en aquel tiempo por Annie Besant —quien años antes había conocido a Helena Blavatsky y que la condujo a la teosofía— y Charles Webster Leadbeater, para que fuera el Maestro del mundo, el nuevo Mesías. Para lograr esa descomunal empresa crearon la Orden de la Estrella, cientos de millonarios de todo el planeta, especialmente sajones, donaron y aportaron para que el camino se les facilitara y tuvieran acceso directo al líder religioso que sería el cimiento místico del siglo XX. Algunos pagaron millones extras, terrenos, propiedades para ser uno de los doce apóstoles que estuvieran cerca del mesías que estaba por venir, cuando el espíritu del señor Maitreya descendiera al nuevo líder, limpio ya, educado y preparado para cuando eso ocurriera… Pero, siempre hay un pero, Krishnamurti siguió su propio proceso interior: a través del ayuno y la meditación alcanzó el despertar y tomó conciencia de que estaba siendo utilizado con fines elitistas —yo diría que políticos, con propósitos de control social—, por lo que decidió romper con la millonaria Orden de la Estrella, además de todo lo relacionado con ser el mesías, a partir de ahí se dedicó el resto de su vida a divulgar el mensaje de que la verdad es una tierra sin caminos, que nadie nos salvará de nada, que estamos siendo condicionados en nuestras sociedades bajo todos los sentidos y a todos los niveles. Krishnamurti concluyó que conocerse a sí mismo era fundamental para llegar a una nueva sociedad que pudiera abandonar sus luchas interminables de unos contra otros y por fin vivir en paz colaborando mutuamente.

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Por otro lado, como ustedes saben, El Titán fue un submarino privado que vendía viajes turísticos para conocer los restos del icónico y malhadado Titanic, que se hundió en las aguas del norte el 14 de abril de 1912. El Titán ya había hecho otros viajes, por lo que se vendía la idea de que era seguro. Por supuesto, no cualquiera podía viajar en él, solo era para millonarios que pudieran pagar 250 mil dólares por persona. Así que hace unas semanas descendió y no regresó. La búsqueda fue inmediata, la noticia corrió como reguero de pólvora y cada minuto se informaba para darle esperanzas a sus familiares. Pero la nave marina no volvió jamás, se quedó allá abajo junto con el Titanic, implosionada junto con sus seis tripulantes. Lo irónico es que, al mismo tiempo, en los mares del Mediterráneo, frente a las costas de Grecia, una embarcación pesquera que llevaba al menos 750 viajeros migrantes, incluyendo 100 niños, se hundió, provocando la muerte de al menos 80 personas. Y no, esa no fue nota para los grandes noticieros; no hubo búsqueda millonaria ni apoyo ni preocupación mundial. Eran vidas desechables y para el olvido.

Luego en México, tomando en cuenta el cómo operan las elites, los jerarcas de la oligarquía tuvieron su cónclave con los intelectuales de derecha, la prensa corporativa: decidieron que la única capaz de enfrentar en su propio territorio a la Cuarta Transformación, a Morena y su candidato/a sería la panista Xóchitl Gálvez porque viene del pueblo, es de piel morena, tiene pasado indígena y, para salir adelante, de niña vendía gelatinas: era el Elvis Presley con voz de negro que se podía vender a los blancos; un tótem a la medida había aparecido… Y siempre estuvo frente a sus ojos. Por fin, después de cinco años de buscarle la cuadratura al círculo, después de menospreciar al pueblo de México, de insultarlo, de decirle idiotas, prietos, codos sucios, chairos, nacos, tomaron a alguien que matara el discurso de la pobreza, del pueblo, y qué mejor que una mujer empoderada a la que no se le podía decir fifí —en palabras de Aguilar Camín—, que viene de ese pueblo del que tanto habla el presidente, pero al que han insultado y llamado idiota, prieto, codos sucios, chairos y nacos. Una brillantísima decisión que de inmediato los millonarios tomaron para meterle dinero a raudales y crear, inflar, modelar lo que el pueblo quiere, porque en su ignorancia piensan que el pueblo es tonto y se tragará lo que sea, pues si el AMLO lo hizo, pos ellos también pueden y más con bastante dinero, que al cabo todo lo compra. De este modo, encontraron a su mesías: la educarán, la venderán como el producto más acabado de la oposición, la vestirán, le dirán qué decir y cuándo callarse, todo sea para que ellos sean los 12 apóstoles del reino de la Xóchitl, retomar el poder que es de su propiedad, que les fue arrebatado por el falso mesías tropical. Xóchitl es la nueva señora X.

Por último, dentro de ese concierto de devaneos, seducciones, manoseos, lucubraciones, conspiraciones, intrigas, planes, Claudio X González cede su X y se lo entrega a una mujer a la que le apuestan todo para recuperar a como dé lugar la vida nacional y el erario del país. Así, Claudio, al pasar la espantosa X —diría el ya no inmortal Chabelo—, solo trabajará desde las sombras pasando a ser solo El Xaibo de la historia que están armando a la manera de la película de Buñuel, Los olvidados, desde donde podrá observar cómo evoluciona la mesías malhablada que conecta con el pueblo, esa pinche gente delincuente que no tolera, pero que se comerá el anzuelo y votará en masa por su candidata, porque, pues, la inteligencia artificial está muy adelantada.

Como se puede ver, las elites y las oligarquías están convencidas de que el dinero todo lo puede, estar cerca de la acción para tomar el control a través de ella: solo basta crear y educar un mesías, inventar un submarino para mirar de cerquita al hundido Titanic y crear de la nada, de un día para otro, a una mesías política impulsada por los millonarios, a la que ya enviaron al fondo marino para que rescate al claudicado, deslucido y derrotado Priantanic… esperan que conforme descienda no les vaya a implosionar políticamente hablando. Sin embargo, como hemos visto, el dinero no logró hacer un nuevo mesías para el mundo porque éste terminó tomando conciencia de su devenir humano; tampoco garantiza la vida de las personas que compran un boleto para mirar al Titanic, pero eso sí, tal vez la nueva Señora X les funcione porque esa jamás despertará a la conciencia ni de clase ni espiritualmente y les cumplirá con cada punto que su agenda política le marque y le ordene. La disciplina es su mayor virtud.

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Poliamorosos en La Paz. Una opción con más de una opción

FOTOS: Modesto Peralta Delgado

El Beso de la Mujer Araña

Por Modesto Peralta Delgado

 

La Paz, Baja California Sur (BCS). Los amorosos callan… inicia uno de los poemas más sagrados de México. Aquí, los poliamorosos hablan —y hablan mucho— para explicar sus formas de relacionarse que se salen de la normativa de la monogamia. Ellos y ellas se involucran amorosamente con más de una persona al mismo tiempo, y todos saben de la existencia de uno/as y otro/as.

En entrevista para CULCO BCS, estos poliamorosos en La Paz son: Mara Kristal García Martínez, de 32 años, oriunda de La Paz, quien trabaja en redes y telecomunicaciones; y Emmanuel Bustamante, de 45 años, nacido en el Distrito Federal, pero viviendo en esta capital desde hace 26 años, dedicado al área de turismo; así como la actual pareja de él, Jessica Sánchez Ruiz, de 42 años, médico de profesión.

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FOTO: Cortesía

“No manejo exclusividades”

Hace aproximadamente cinco años, Mara terminó una relación monógama, en la que se sentía asfixiada, y comenzó a informarse sobre las relaciones no monógamas. En mi caso, estuve en una relación monógama, de exclusividad, por unos cuatro años, pero desde el segundo año yo me sentía muy asfixiada, muy ahogada, y no es que no quisiera a la persona con la que salía, pero sí me sentía ahogadísima. Había otras personas que me interesaban y me gustaban, pero yo me quedaba así, de que no podía. Así duré otros dos años. A los cuatro años yo entré en una crisis donde definitivamente ya no podía continuar con la relación. La terminé. Quería mucho, amaba mucho a la persona, pero no podía continuar sintiéndome así de ahogada.

Terminando empecé mi proceso de empezar a salir con otras personas. Sin quererlo, fui a dar en YouTube con una divulgadora muy popular entre los que somos poliamorosos —se llama Noemí Casquet—, quien habla mucho sobre temas de sexualidad. Ella en ese tiempo subía mucha información sobre prácticas sexuales no convencionales. Ella empezó a platicar de sus experiencias como no monógama: cómo se sentía, cómo se asfixiaba con ciertas relaciones, qué era lo que ella padecía antes de abrirse a relaciones abiertas, y yo en mi caso, empecé a palomear cosas, “¡ésto me coincide!”, dije.

Por Tinder, Mara conoció al primer hombre con quien vivió una relación poliamorosa, pues él tenía otra novia en ese momento, y aunque ella no tenía otros novios, le es complicado expresarlo, pero dice que en ese momento mantenía otras relaciones cariñosas con otras personas. Al parecer, se sintió bien en este tipo de relación, así que actualmente vive una de esta manera.

Ahorita, sentimentalmente, estoy involucrada con dos personas. Una situación es más complicada que la otra. Con la Persona 1 con la que ya tengo dos años saliendo, él tiene a su vez otra pareja, con él hay mucho cuidado, batallamos un poco para vernos porque no vivimos en la misma casa, él vive con su pareja, yo vivo sola. Su pareja sabe de mí. Está completamente de acuerdo. Es fácil gestionar esa situación de los celos. Tengo otra pareja de hace como tres o cuatro meses para acá. Están enterados uno del otro. Con la Persona 1 siempre hay como que esa necesidad de saber, y no por una cuestión de celos, sino un gusto por saber si uno está bien, de chismear un poco. No siento yo que tenga esos celos de ‘Ella es mía y nada más mía’. Ni al caso. Es más de compartir, ‘Quiero saber cómo te fue, ¿qué hiciste? con tal persona’ (…) Con la “Persona 2” ha sido más complicado. Lo que sí, tuve con él fue de decirle: la situación conmigo es de que yo no manejo exclusividades, yo no puedo con ellas, porque ya las he intentado y no es para mí. Él aceptó bajo estas condiciones. Sí se le nota, de repente, que se salen las actitudes posesivas.

Con la pareja de su “Pareja 1”, Mara dice que se llevan bien, son amigas, y de repente van a comer juntos o a la playa. ¿Hubo alguna declaración? Siempre nos hemos dicho que somos noviecitos. Es complicado, debido a que a uno le meten tanto lo de la monogamia en la cabeza, que yo todavía no me siento así de es mi novio.

Mara admite estar abierta a una relación con una mujer, pero tiene sus reservas: Sí. Sí la he buscado, pero siento que entre mujeres es más complicado. Es algo que a lo mejor yo traigo porque vengo desde la convencionalidad, de ser educada como mujer, que los hombres les enseñan a darte a desear, a que te procuren. Por eso a mí me ha sido más complicado por ese hecho, de que te busquen ellos. Y uno también cuando piensa en otras chicas, también es de que tampoco quiero invadir tanto. ¿Cómo le llego?, siempre es más complicado y siempre me he sentido más tímida en ese sentido. Ha sido más difícil, pero no lo descarto.

“Todos eran bisexuales y poliamorosos”

Emmanuel tenía 30 años y su pareja también, cuando la segunda realizó un estudio de maestría en Londres; ella conoció a una mujer, se enamoraron, y fue esta segunda mujer quien le habló del poliamor; a su regreso a La Paz, la pareja de Emmanuel le platicó sobre esta nueva forma de relacionarse y a ambos les gustó tanto la idea, que luego de cuatro años de noviazgo decidieron formar una pareja abierta. Me di a la tarea de empezar a leer y fue ese el primer encuentro, leer y descubrir que era cierto, porque empecé a descubrir que yo también tenía la capacidad de amar y que, de hecho, amaba a más personas.

Al preguntarle ¿hasta con cuántas parejas has andado simultáneamente? Emmanuel contestó: En algún momento tuve una relación de las que se llaman “de red”, cuando ya somos más de cuatro personas. En la cual llegamos a ser de manera simultánea entre cuatro chicas y nada más yo, ahora que lo pienso, éramos yo y éramos como cuatro o cinco chicas. Seis en total. O sea, yo y ellas. Era una relación poliamorosa abierta, nos definimos como “red”. Fue un momento hasta onírico. ¿Por qué? Porque no seguíamos el dictado de nadie. Nadie nos decía cómo debía ser la relación. No existen, realmente —aunque ya hay libros—, no hay manuales sobre esto. Entonces lo vivíamos como lo sentíamos y lo expresábamos de una manera muy inocente y muy pura. No fue secreto, tampoco es que fuera explícitamente público, pero sí salíamos, convivíamos, nos íbamos a la playa. Fue muy interesante y muy bonito. No siempre coincidíamos todos, pero llegábamos a coincidir todas y todos en un momento, pero a veces estaba Persona A, B, C; luego estaba A, C, D; luego estaba A y B; luego B, C, D. Cada uno teníamos nuestra vida, nuestro trabajo, nuestra profesión y nuestra casa. Era como un noviazgo muy libre.

¿Alguna vez llegaron a vivir más de dos en una misma casa? Mi expareja y yo, vivimos con otra chica por siete años. Mira, esa era una relación de amor. Pero fíjate, esto es para que exista idea de cómo pueden ser las relaciones poliamorosas. Vivimos juntos siete años con esa chica. Con amor, cariño. Salíamos a la calle, nos besábamos en la boca, nos llegamos a agarrar las pompis, nos fuimos a la playa desnudos los tres, de todos los fines de semana. Vivimos juntos siete años. Vivíamos en la misma casa, como se vive en pareja, pero éramos tres con todas las mismas confianzas y conflictos que puede haber a veces. Pero ¿sabes? Yo nunca tuve relaciones sexuales con la Chica C, solamente ellas dos tenían relaciones. Pero era amor. Sí, nos amábamos. Finalmente, eso pasó. Después viví otra relación. Pero fíjate qué curioso, aun así, había confianza e intimidad. Pero yo nunca tuve nada que ver con la Chica B. Jamás. Cuando Chica B con la Chica A, sí. Pero con la chica B no, ellas dos sí. Entonces fíjate que entonces yo con A sí; B con C, sí; pero yo no.

Hoy en día, Emmanuel está en una relación poliamorosa abierta donde tanto él, como Jessica, su novia, son bisexuales. Él es consciente que su orientación sexual fue así desde la infancia, y de hecho, un tiempo se planteó la posibilidad de ser homosexual, sin embargo, también le atraen las mujeres y hasta el momento sólo se ha relacionado con ellas, incluyendo una experiencia con una mujer trans. Tengo claro que soy bisexual, que lo he entendido, que desde mis 27 años entiendo que ser bisexual no me hace ni mejor ni peor persona que nadie.

Sin embargo, no ha estado cerrado a una relación que involucre a otro varón. No lo descarto. Claro que sí. (…) Con mi anterior pareja, durante 11 años, siempre deseamos involucrar a un hombre bisexual activo a nuestra relación. Para esto, abrimos perfiles de Facebook, conocimos, salimos en citas con personas, es decir, durante 11 años de forma regular y activa buscábamos a un hombre, porque era nuestra máxima, era nuestro deseo, un anhelo, una posibilidad que concebíamos como algo que deseábamos. Pero en 11 años, nunca logramos conocer a ningún hombre que, en nuestra opinión, valiera la pena. ¿Por qué? El tema fue honestidad. ¡Nunca conocimos a un hombre de verdad, nunca en 11 años! No es que no quisiéramos. Nunca conocimos a un hombre. Podría tener todas las demás cualidades. Pero, ¡carambas, honestidad! (…) Se nos acercaban hombres que parecían perfectos, pero nos decían “pero tengo mi pareja y ella no debe saber”. Esa cantaleta era el 99% de los casos. Otros que conocimos a alguien que nos parecía ideal, perfecto y nos gustaba y todo, y descubrimos dos años después que nos había estado mintiendo: era casado, nos lo había estado ocultando.

¿Cuántas personas y/o parejas conoces que practiquen el poliamor en esta ciudad? Por supuesto, Emmanuel no tiene una respuesta exacta, pero sí un indicador con experiencia: él ha conocido, al menos, una veintena de poliamorosos en La Paz, en los 16 ó 17 años que él ha practicado este tipo de relación. Llegó un momento en el cual todas las personas que yo conocía, con las que convivía, todas, todos eran bisexuales y poliamorosos (…) Ahorita aquí en La Paz yo te podría decir… Bueno, es que no sería un número exacto de personas de La Paz, a los que yo conozco que aún quedan, o sea, de mis conocidos, más de una veintena.

“Me agradó la idea”

Jessica es la actual pareja de Emmanuel y llevan dos años y medio de relación. A él lo conoció hace 26 años, aproximadamente, siendo su primer novio. Aquí en La Paz, ella llegó de Guadalajara, apenas en febrero de este año, pero ya viven juntos. Se trata, en su caso, de su primera relación poliamorosa.

Nunca nos dejamos de tener en redes sociales, siempre tuvimos contacto, yo tuve mis parejas, yo veía que él tenía también sus parejas, pero no sabía en realidad de su poliamor. En octubre del 2020 retomamos platicar, más constante y él me empezó a hablar de cómo era, cómo lleva su relación, que en ese momento estaba con Chica A viviendo juntos y yo ya no tenía pareja. Yo viví muchos años con una pareja. En ese momento ya estaba soltera y me empezó a hablar, a platicar y pues está interesante. Yo también siempre he sido muy abierta, de hecho, yo igual, soy bisexual. Mi última relación que fue de diez años fue con una mujer, y de ahí me dije ‘Bueno, ok, voy a intentarlo’.

Empecé yo a venir aquí de manera regular, más o menos cada tres o cuatro meses, aquí a Baja California Sur, a La Paz y pues me agradó la idea. De hecho, yo empecé allá también, honestamente, siempre hemos hablado Emmanuel y yo, yo también empecé a salir allá con personas, con chicos, principalmente, pero siempre yo les dije “¿sabes qué? Tengo mi pareja, podemos buscar algo ¿no? O sea, de manera afectiva”, porque salíamos y salí varias veces con una persona y sí, sí había afecto, pero no se concretó el decir “es mi novio”. Pero yo me siento muy contenta, porque creo que, incluso mis relaciones anteriores no era como que tan honesto.

¿Y el asunto de los celos? En el caso de Jessica, confiesa que sí llegó a sentirlos, especialmente al inicio de la relación, al ser su primera relación poliamorosa y que se veían en persona cada tres o cuatro meses. Si él salía, no sé, a lo mejor con alguna chica, con la Chica A —con su pareja—, ahí curiosamente jamás hubo ningún tema de celos, porque incluso ella y yo nos llevamos muy bien. Pero si Emmanuel salía con otras chicas, la Chica F, ¡oh, Dios mío, sí! Pero al final, considera haberlo superado: Lo he gestionado bastante bien. Sí ha costado trabajo. Sí costó muchas discusiones.

Emmanuel está convencido de que los celos a quien más torturan es al que cela, no al celado, y para el poliamor lo que podemos hacer es, en lugar de expresar los celos de forma trágica y terrible, se transforman en algo que conscientemente se llama compersión. La compersión son los celos, pero expresados en un proceso en el cual nosotros tratamos de mejorar nosotros mismos. Entonces, es ofrecerle a la otra persona lo mejor de mí: mi comprensión, mi comunicación, mi honestidad.

Finalmente, Mara: Cuando se expresa de decir, yo soy poliamoroso… Mucha gente lo primero que dice es: yo no podría por los celos. ¿Quién te dijo que los que estamos en una relación no sentimos celos? Creo que es mucho trabajo de seguridad en sí mismo, empezando por ahí. Tener bien en claro quién es uno y qué es lo que aporta uno a la relación con la que está (…) Eso de los celos, también los poliamorosos también lo hemos sentido, nada más que hay una cosa que los monógamos no hacen y que desde este lado sí, es abordar los celos, no se esconde, no se trata de huir, no es un tema tabú.

Qué es y qué no es

Para RTVE, Silvia Congost señala que el poliamor se da cuando un grupo de personas —de tres en adelante— mantienen una relación afectiva y sexual, que incluye lo emocional; además esta relación es simultánea y duradera, por lo cual, la regla de oro es la sinceridad: nadie le es infiel a nadie. “La clave del poliamor es que todos los que están involucrados en esa relación tienen que saber de la existencia del resto de personas”. Sin embargo, aconseja que nunca hay que convencer a alguien de participar en una relación de este tipo, si no cree en ello, ya que, al no buscar lo mismo en una relación, los involucrados irán directo al fracaso en su intento.

En ElMundo.Es se dice que no hay que confundir el poliamor con otros tipos de relaciones como la poligamia: cuando un solo hombre está casado con varias mujeres —o al revés; no son swingers, es decir, no es intercambio de parejas sexuales; y tampoco es una relación abierta donde hay una pareja estable y se tienen encuentros sexuales esporádicos con otras personas ajenas a la relación. “Los retos a los que se enfrentan las personas que viven en este tipo de relaciones se basan en la creación de un vínculo sano y en el que cada una de las partes está segura del “contrato” que se ha pactado”.

Si alguien desea saber más, en Facebook pueden encontrar el Colectivo Poliamor BCS.

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La Pasión Futbolera como Escuela Política en México

Colaboración Especial

Por Pablo Chiw

 

 

La Paz, Baja California Sur (BCS). Sentarse en la mesa se ha convertido en la antesala de una disputa épica, el simple hecho de mencionar un solo apellido puede despertar grandes y graves pasiones en más de un comensal. Ya sea en favor o en contra.

Lo verdaderamente trágico radica, precisamente en la pasión con la que mañosamente se ha envestido la cuestión política, pareciera que la identidad individual estuviera atada al PRIAN o a Morena. Cualquier crítica o denuncia de un acto de corrupción, un error o algún exceso de algún partido, se convierte automáticamente en una ofensa personal.

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El error está en identificarse, idealizar y satanizar a los políticos y los partidos, en lugar de observarles a todos de manera crítica, al final de cuentas, sabemos que son humanas y humanos que tienen acceso a las tentaciones del poder. Se tiene que apoyar cuando hay transparencia, resultados y bienestar social, pero revisar, rectificar y castigar cuando no los hay.

Sin embargo, cuando la cultura política aun es inmadura, lo anterior no es posible y la actitud general de la población se limitará a actuar como actúan en escenarios similares ¿Qué es lo más parecido a la política en México? El futbol.

La población en general está apoyando y atacando emocionalmente a partir de identificaciones mentales con los partidos políticos, los cuales son el equivalente a su equipo de futbol. Una vez y por los motivos que sean, eligen a su equipo se saben obligados a apoyar y defender con todo, creen que su mayor obligación como fanático del futbol es la de apoyar con emocionalidad desbordada a su plantel, esto incluye cerrarse a la crítica, aceptar debilidades, carencias e incompetencias y por su puesto jamás reconocer las virtudes que el archirrival pudiera poseer.

Así, en la vida real un fanático del América sería un traidor si aceptara que el Chivas fuera mejor equipo, aunque estuviera invicto, en primera posición de la tabla y a pesar de que el propio América estuviera en el fondo. O viceversa, el fanático del Chivas sería incapaz de aceptar el mismo supuesto bajo las mismas condiciones. Esto sucede porque hay un acercamiento emocional, no racional al futbol y a esto se le denomina fanatismo.

Nos han enseñado a disfrutar la euforia pasional que se desprende de la irracionalidad en lugar de disfrutar el buen juego, es decir, vamos al estadio a gritar, saltar, bailar, insultar y hacer catarsis en lugar de analizar, evaluar, entender, criticar y disfrutar del buen juego.

El Fanatismo es Malo en el Deporte, pero es Peor en la Política.

Uno debe aprender a conocer al público antes de abrir la boca. Si te das cuenta de que tienes en la mesa a un grupo de fanáticos debes saber que será imposible dialogar con ellos, el dialogo exige una comunicación abierta y receptiva de ida y vuelta, si la mera mención de un apellido aniquila el diálogo y hace del habla una fortaleza cerrada de donde sólo emanan ataques e insultos unidireccionales es recomendable cerrar la boca y tratar de disfrutar los alimentos, no hay posibilidades de conversar con los fanáticos.

Aun así, existe un vínculo interpersonal que va más allá del fanatismo, somos hermanos, primos, amigos, vecinos, jefes, colaboradores, etc. La inmadurez en términos de cultura política no debe ser un factor de ruptura, sino abordarse socialmente como una tarea pendiente que debe ser comunitaria y para el bien de México.

Necesitamos Educación Crítica

La posibilidad de abordar cualquier tema, incluso aquellos que son emocionalmente significantes como las relaciones interpersonales, los deportes o la política, es un super poder. Ser capaces de dialogar abierta y receptivamente sobre temas espinosos o incomodos es una magnifica capacidad. La posibilidad de reconocer los errores, los abusos y los excesos de la derecha, la izquierda o el centro sería un logro histórico y trascendental. Pues nos permitiría participar de manera útil a la hora de definir la arquitectura de nuestro México.

Para lograrlo debemos madurar como sociedad y esto se logra con la educación, específicamente, la educación crítica. Aquella que nos enseña a evaluar reflexivamente la realidad social de la cual, muchas personas están completamente desvinculadas: he escuchado afirmar a adultos trabajadores e inteligentes que Obrador regaló Pemex a los cubanos y que Loret de Mola debe ser premio nobel de periodismo, he escuchado a quien agradece a Dios por tener a Estados Unidos como vecino pues no permitirán que México se convierta en Venezuela y los he visto sustentar sus dichos, ofensas y temores, utilizando memes que se comparten por WhatsApp como fuentes legítimas de conocimiento.

Estamos hablando de adultos funcionales, inteligentes y que además son buenas personas pero que a la hora de ofrecer su visión política hablan desde la más visceral emocionalidad, suspendiendo las funciones del neocórtex, es decir las funciones más elevadas del ser humano; el uso de razón. Personas que, a pesar de su inteligencia, son incapaces de discriminar una fuente de información legítima de un meme creado y compartido por quien sabe quién.

Este fanatismo está inmensamente alimentado por la posverdad una de las principales amenazas de la humanidad (de acuerdo con el World Economic Forum), por lo tanto, debe de atenderse como una epidemia en términos de salud mental y diseñar estrategias que nos conduzcan a visibilizar las fuentes tanto externas como domesticas de manipulación mediática así como acciones concretas para reparar y desarrollar la capacidad reflexiva, el hacerlo nos dará la posibilidad de mantener gobiernos honestos y funcionales e inclusive nos abre la posibilidad de algún día ganar un mundial de futbol.

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El Cerebro, el Aprendizaje y Nuestra Larga Infancia

FOTOS: Internet

Colaboración Especial

Por José Jesús Flores Castro

La Paz, Baja California Sur (BCS). El cerebro en la Primera Infancia está diseñado genéticamente para aprender con una velocidad que ni siquiera imaginamos porque de eso depende la supervivencia. Al nacer el encéfalo pesa entre 350 – 450 gramos y llegados los 6 años ya tiene el 95 % de su peso que habrá de alcanzar en la adultez. El cerebro entra al mundo con un capital intelectual de 100,000 millones de neuronas qué es la totalidad de materia gris que tiene el encéfalo humano. Este número de neuronas es mayor que las estrellas que hay en el universo y poniéndolas en fila tendrían una longitud de 100,000 km; con lo que se podría dar 2.5 vueltas a la tierra, más o menos.

El cerebro del recién nacido consume 60% de la energía  que necesita el cuerpo para funcionar y mide 10 cm de largo, 7.5 de ancho y 6 cm de alto. Por otro lado, el volumen craneal del infante crece medio centímetro por semana en los primeros 4 meses; y durante los siguientes ocho meses lo hará en la misma medida cada 4 semanas. Como podemos observar el aumento del cerebro es espectacular y es una de las principales características a esta edad. Pero, además, a los 6 meses los bebes pueden distinguir los sonidos de todos los idiomas del mundo. Las neuronas son las células principales que existen en el cerebro y vienen cargadas con información genética, son las responsables de las funciones elementales de supervivencia. Aquí es donde comienza la gran combinación entre el medio y los genes para dar como resultado los seres humanos que somos.

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Como podemos ver empezamos la vida con un capital que a simple vista parece incuantificable, sin embargo, para que esta riqueza sea productiva necesita trabajar en conjunto. La sinapsis es ese fenómeno que permite tener una gran taza de ganancia por que supone necesariamente la unión entre neuronas. ¿Y cómo se hacen estas sinapsis? Lo hace el medio ambiente y sus estímulos que entran al cerebro a través de nuestros sentidos que, por cierto, ya están desarrollados con excepción de la vista, pero rápidamente se normaliza. Durante la primera infancia los estímulos que llegan al cerebro crean hasta 1 millón de sinapsis cada segundo, como se infiere de manera rápida esto se debe a qué se está formando el entramado de redes neuronales que serán la base de los aprendizajes futuros. Pero también son esenciales para desarrollar las habilidades cognitivas y motoras.

Hace algunos años durante un viaje por la zona norte del estado de BCS donde vivo y trabajo, pasamos por Loreto hacia la media noche y tuvimos la suerte de ver a orilla de la carretera una venada con su cría recién nacida, con la luz del carro conseguíamos ver su piel mojada por el líquido amniótico. Pero el hecho realmente importante fue que traje a mi mente mis lecturas sobre lo largo que es nuestra primera infancia, el animalito seguía a su madre dando tumbos, pero la seguía.

En los seres humanos esto no sucede porque tardamos un año en aprender a caminar y otros dos en hablar más o menos con fluidez y nuestra dependencia de los padres es indispensable para subsistir. Nuestra infancia es la más larga que existe en la tierra, porque nuestro encéfalo nace inmaduro y tarda algunos años en configurarse a través del aprendizaje. Nos plantamos por primera vez frente al mundo con la información genética que traemos de los progenitores y nuestro cerebro inmaduro, pero en adelante el aprendizaje formará parte fundamental en nuestro desarrollo. Varios autores escriben sobre las características que tenemos al nacer y dicen que la prolongada infancia humana tiene que ver con el momento de la bipedestación. Al caminar en dos pies las caderas de la mujer tendía a ser más angosta y eso dificultaba el paso de la cabeza por el canal de parto. Pero sabia, como siempre, la evolución encontró una salida a tan grave problema y decidió que naciéramos con un cráneo con menos volumen y por lo tanto con un cerebro más pequeño, de esa forma pudimos salir del vientre materno. Es más, también implementó otra acción y tiene que ver con la fontanela, o como decimos coloquialmente la famosa mollera, que sirve para facilitar que el cráneo pueda reducirse aún más. Pero el costo de estas medidas evolutivas tuvo como resultado que naciéramos con la inmadurez de nuestro órgano para adquirir aprendizajes.

 Imaginemos que no tuviéremos que aprender y que nuestro cerebro ya viniera cableado y con un manual de instrucciones con respuestas para todo.  Seriamos idénticos   y reaccionaríamos de la misma manera ante cualquier situación del medio ambiente. Sería una vida plana, sin cambios y muy aburrida. En suma, no hubiera necesidad de aprender nada, estaríamos como la garrapata que llega a una piedra donde estaba una persona dejando su olor característico y trata de chuparle la sangre hasta que se destruye así misma. Pero afortunadamente tenemos la necesidad imperiosa de aprender para poder sobrevivir y de eso se encarga la gran plasticidad de cerebro infante.

Lo que quiero lograr, con estos datos duros, es lograr abrir la curiosidad sobre el aprendizaje en el desarrollo del cerebro humano y como está apto desde el nacimiento para hacerlo. Pero debemos de tener conocimientos básicos de como la anatomía y la funcionalidad del órgano con el que aprendemos va cambiando durante los meses, años y todo el arco vital. Los padres de familia y el Sistema Educativo Nacional debieran conocer bien la importancia de la etapa que describimos grosso modo, porque esto es la base de la vida futura.

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De lo Trans-sexual a lo Trans-Fifi: Una reflexión política sobre los Trastornos Mentales.

Colaboración Especial

Por Pablo Chiw

 

 

La Paz, Baja California Sur (BCS). Hay una constante en la historia de la ciencia; la confrontación. Cada vez que una voz contradice la creencia popular (usualmente instalada por las fuentes del poder) se desata una ola de agresiones, desde la descalificación hasta el asesinato. En las ciencias hay luchas políticas, distintas corrientes peleando por imponer distintas verdades, desde este contexto partimos, mi objetivo es hacer psicología política impulsado por la consciencia de que los modelos económicos son actualmente, los principales productores de enfermedades mentales.

Antecedentes de una Ciencia Bruta y Brutal 

En 1948 el Manual de la Clasificación Estadística Internacional de Enfermedades, Traumatismos y Causas de Defunción; Sexta Edición. Definió el Transexualismo como un trastorno de personalidad, en el 2018 la Organización Mundial de la Salud se encargó de quitarlo de la lista (El País, 2018). ¿Por qué lo pusieron y por qué lo quitaron?

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Lo pusieron por cuestiones ideológicas, lamentablemente, en la medicina y posteriormente en la psicología, tenemos múltiples ejemplos de este tipo de errores garrafales. El caso del doctor Kellogg (inventor de los famosos cereales) es uno de ellos. Él torturaba, mutilaba y castraba a niñas y niños que incurrían en la práctica de la masturbación, era una creencia generalizada en el ámbito medico que la masturbación provocaba enfermedades físicas y mentales (Bauso, 2014). Esta supuesta correlación entre la masturbación y la enfermedad tuvo consecuencias catastróficas para sus víctimas. La patologización de la Transexualidad fue otro acto de injusticia relacionado más con la moral y la religión que con la salud mental, tuvieron que pasar 70 años para corregir el error.

¿Qué define a un trastorno mental?  

Hay por lo menos tres criterios que se necesitan para establecer que tal o cual persona padece un trastorno mental; características clínicas, temporalidad y grado de discapacidad. En este último, medimos la afección en el funcionamiento laboral, social y familiar (Espinoza-López, 2019).

Una persona que nació con órganos reproductivos masculinos, pero que se identifica con el género contrario ¿es una amenaza para si misma u otros? Para nada. ¿Pero que hay del sufrimiento que va a experimentar por la crueldad de la sociedad? Bueno, en ese hecho, la patología está afuera de la persona Trans, no adentro. Lo que se debe atender entonces, es la enfermedad que padece una sociedad que ha culturalizado el odio a la diferencia sexual.

Si bien, el cruel error de los 70 años ya fue corregido al despatologizar la diferencia sexual, nos toca ahora poner la atención en una condición Trans que sí provoca daños, afecciones y discapacidades para quienes la padecen. Me refiero a las personas Trans-burguesas o Trans-fifi.

¿Quién es un Trans-fifi?

Hablamos de una persona en condición de pobreza, víctima de la explotación y precariedad laboral pero que se identifica con las lógicas y narrativas de quienes lo victimizan, simpatiza con ellos, los defiende, admira, justifica y reproduce el mismo odio y desprecio en contra de quienes comparten su condición de penuria. Es un aporofóbico pobre, símil tan absurdo como quien se identifica como supremacista blanco a pesar de tener la piel negra.

 Hablamos de una escisión psicótica entre su realidad material y su identidad psicológica, una personalidad que vive en permanente estado de negación, incapaz de verse como despojado de sus derechos laborales y constitucionales, un sujeto que se autoasigna valor simbólico a partir gestos subjetivos como el gusto por los productos de marca, la admiración del buen gusto de la familia real, la preferencia del café producido en Starbucks sobre aquellos destinados a las clases populares. Sus redes sociales fungen como un testimonio virtual que explica francamente la diferencia entre el Yo real y el Yo ideal, a mayor diferencia entre la vida real y la vida virtual, más profunda es la gravedad de su distorsión.

En esta disonancia mental, quien la padece, toma decisiones que terminan afectándole gravemente, cómo asumir un nivel de deuda económica que supera por creses su capacidad de pago, votar por instancias políticas que buscan retirarle derechos y prestaciones o apoyar abiertamente a instancias económicas cuyas prácticas de explotación son las que le han sumido en la pobreza que tanto odia. Algunas personas han nombrado esta condición como El síndrome de Doña Florinda. Un personaje ficticio que habita en una humilde vecindad pero que construye una diferencia discursiva con la cual se posiciona como superior al resto, superior a la chusma.

Otro concepto con el que podríamos entender lo Trans-fifi, es a partir del Síndrome de Estocolmo. De acuerdo con la psicóloga Lucía Rizo, se trata de una paradoja, donde la víctima desarrolla un vínculo positivo hacia su captor, esta respuesta mental se ha observado en casos de secuestro, esclavitud, abuso sexual, violencia de pareja, miembros de cultos, actos terroristas. Es evidente que muchas de las víctimas del modelo neoliberal terminaron desarrollando un vínculo positivo hacia sus agresores. En realidad, esto no es ninguna novedad, así funciona nuestro cerebro frente al dolor y la angustia, se tratan de mecanismos defensivos, o sea, estrategias mediante las cuales, la mente distorsiona la realidad para hacerla más llevadera. Sin ellos, la angustia propia que produce el vivir sería tan brutal que muchas personas desearían terminar con sus vidas.

Las personas que se identifican con el sexo contrario no se producen daño al expresar su coherencia de identidad interna y externamente, pero la condición el sujeto Trans-fifi si es autodestructiva, se daña a si mismo, su entorno, sus relaciones y sobre todo su futuro, pues las posibilidades del cambio social nunca vendrán de los que están conformes con la injusticia.

No se trata de condenar a las víctimas, la condición de lo Trans-fifi es terriblemente trágica, si pensamos un poquito, se trata de personas que entendieron que la única forma en que podrían disfrutar de una vida buena era dislocándose de la realidad. La crueldad de su situación es idéntica a la del hombre que, a punto de morir por deshidratación, sueña que bebe agua fresca de un río.

Referencias

Benito, E. de. (2018, June 19). La Oms Saca La transexualidad de la lista de enfermedades mentales. El País. https://elpais.com/internacional/2018/06/18/actualidad/1529346704_000097.html

Rizo-Martínez, Lucía Ester. (2018). El síndrome de Estocolmo: una revisión sistemática. Clínica y Salud, 29(2), 81-88. https://dx.doi.org/10.5093/clysa2018a12

Bauso, M. (2019, December 14). Dr. Kellogg: La Sorprendente Historia del médico que inventó Los Cereales para el Desayuno como receta contra La Masturbación. infobae. https://www.infobae.com/historias/2019/12/14/dr-kellogg-la-sorprendente-historia-del-medico-que-invento-los-cereales-para-el-desayuno-como-receta-contra-la-masturbacion/

 

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