Invita ISC al Festival del Día del Libro y el Derecho de Autor con actividades gratuitas en La Paz

FOTO: ISC.

La Paz, Baja California Sur (BCS). El Instituto Sudcaliforniano de Cultura (ISC), en coordinación con la Red Estatal de Bibliotecas Públicas, Salas de Lectura, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y el Centro Cultural La Paz, invita a la ciudadanía a participar en el Festival del Día del Libro y el Derecho de Autor, que se llevará a cabo este jueves 23 de abril en La Paz.

Así lo dio a conocer Vicente Ceballos Agúndez, Coordinador Estatal de Bibliotecas Públicas, al precisar que se trata de una jornada cultural gratuita orientada a promover la lectura y la creación literaria en públicos de todas las edades.

Las bibliotecas Central Filemón C. Piñeda, Modelo Leopoldo Ramos Cota y Justo Sierra albergarán talleres de lectura de 9:00 a 20:00 horas, con actividades continuas para fomentar el hábito lector.

En el Centro Cultural La Paz, la programación iniciará a las 9:00 horas con la presentación de Ángel Cú, seguida a las 11:00 horas por la obra “Óperas o manzanas”, dirigida por Mario Rey.

A las 16:30 horas se realizará la inauguración oficial en el Patio Foro, con la participación de autoridades culturales. Posteriormente, se desarrollarán actividades de salas de lectura y presentaciones editoriales.

Entre las obras destacan “El hombre de la ciudad de sal”, de Griselda Rochín Garciglia, y “Covacha Babisuri: Doce mil años de prehistoria en la Isla Espíritu Santo”, de Harumi Fujita.

El festival concluirá con la presentación musical de Blues Azul y Sak-Be a partir de las 18:00 horas. Todas las actividades serán de entrada libre.




Francisco Xavier Clavijero: el jesuita que reinventó la historia de México desde el exilio

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Tierra Incógnita

Sealtiel Enciso Pérez

 

La Paz, Baja California Sur (BCS). En una biblioteca silenciosa de Bolonia, lejos de la tierra que lo vio nacer, un sacerdote jesuita novohispano escribía con urgencia. Frente a él no solo estaban los libros de historia europea, sino también las ideas que, desde el Viejo Continente, negaban la grandeza de América. Su respuesta sería una obra monumental. Su nombre, Francisco Xavier Clavijero, quedaría inscrito como uno de los primeros intelectuales en defender la dignidad histórica y cultural de los pueblos indígenas de México. Hoy, más de dos siglos después de su muerte, acaecida el 2 de abril de 1787, su legado continúa siendo objeto de estudio en instituciones académicas y culturales. Comprender su vida y obra implica adentrarse en un periodo clave: el siglo XVIII, marcado por la Ilustración, las reformas borbónicas y la redefinición del conocimiento histórico en el mundo occidental.

Francisco Xavier Clavijero nació en 1731 en Veracruz, en el seno de una familia de origen español vinculada a la administración colonial. Desde temprana edad, su vida estuvo marcada por el desplazamiento geográfico: su familia se trasladó por distintas regiones de la Nueva España, muchas de ellas con fuerte presencia indígena. Este contacto temprano con comunidades originarias resultó decisivo. A diferencia de muchos intelectuales europeos que escribían sobre América sin haberla conocido, Clavijero vivió de cerca las culturas indígenas. Esa experiencia alimentó una sensibilidad que más tarde se convertiría en el eje de su obra historiográfica. Ingresó a la Compañía de Jesús y se formó en una tradición intelectual rigurosa, abierta a las corrientes modernas del pensamiento europeo. Influido por autores como Descartes y Leibniz, promovió una renovación de la filosofía escolástica y criticó los excesos retóricos del barroco. Pero su formación no fue únicamente académica. Como docente en colegios jesuitas de ciudades como Puebla, Valladolid (Morelia) y Guadalajara, Clavijero se consolidó como un educador destacado, comprometido con la transmisión del conocimiento y la reflexión crítica.

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El siglo XVIII fue un periodo de profundas transformaciones. La Ilustración impulsaba una nueva forma de entender el mundo basada en la razón, la ciencia y el cuestionamiento de las tradiciones. Al mismo tiempo, las monarquías europeas buscaban fortalecer su control sobre sus territorios coloniales. En este contexto, la Compañía de Jesús se convirtió en un actor incómodo para la Corona Española. Su influencia intelectual, su red educativa y su relativa autonomía despertaron sospechas. En 1767, el rey Carlos III decretó la expulsión de los jesuitas de todos los dominios españoles. La medida tuvo consecuencias profundas. Miles de religiosos fueron obligados a abandonar América. Entre ellos, Clavijero, quien tuvo que dejar abruptamente la Nueva España para emprender un largo y difícil viaje hacia Europa. El exilio no solo significó una ruptura personal, sino también el inicio de una nueva etapa intelectual.

Clavijero se estableció finalmente en Bolonia, donde vivió hasta su muerte en 1787. A pesar de las limitaciones que enfrentaban los jesuitas exiliados, encontró en Europa un espacio para la reflexión y la escritura. Fue en este contexto donde surgió su obra más influyente: Historia antigua de México. Escrita entre 1770 y 1780, esta obra representó un esfuerzo sistemático por reconstruir el pasado prehispánico desde una perspectiva informada y crítica. La motivación de Clavijero no fue meramente académica. En Europa, circulaban teorías que describían a los pueblos americanos como inferiores, tanto física como intelectualmente. Filósofos como Cornelius de Pauw sostenían estas ideas sin haber pisado el continente. Frente a estas afirmaciones, Clavijero emprendió una defensa apasionada. Su obra buscaba “restituir la verdad” sobre América, desmontando prejuicios y reivindicando la complejidad cultural de las civilizaciones indígenas.

Historia antigua de México no fue simplemente un relato cronológico. Se trató de una investigación exhaustiva que abordó aspectos políticos, religiosos, sociales y culturales de los pueblos del Valle de Anáhuac. Clavijero analizó la organización social, las creencias religiosas, las formas de gobierno y las prácticas culturales de los pueblos indígenas, especialmente los mexicas. Además, incorporó una serie de “Disertaciones” en las que refutaba directamente las teorías europeas que denigraban a América. Este enfoque marcó un cambio significativo en la historiografía. Por primera vez, un autor novohispano utilizaba fuentes diversas —crónicas, testimonios, documentos— para construir una narrativa que reconocía la dignidad y complejidad de las culturas originarias. Su obra también tuvo un componente científico. Clavijero mostró interés por la geografía, la botánica y la economía de la Nueva España, como lo demuestra su ensayo sobre los productos que podían comerciarse en el virreinato. Otra de sus contribuciones relevantes fue Historia de la Antigua o Baja California, donde recopiló y sistematizó la experiencia de los misioneros jesuitas en la región. Esta obra constituye una fuente fundamental para el estudio de la península en el periodo colonial.

Uno de los aspectos más destacados del legado de Clavijero es su papel como precursor del indigenismo. En un contexto donde predominaban visiones eurocéntricas, su defensa de los pueblos indígenas resultó innovadora. Clavijero no solo reivindicó el pasado prehispánico, sino que también reconoció a los indígenas contemporáneos como herederos legítimos de esa grandeza. Esta idea, aparentemente simple, tenía implicaciones profundas en una sociedad colonial basada en jerarquías raciales. Su trabajo inspiró a otros intelectuales novohispanos, quienes continuaron desarrollando estudios sobre la historia y cultura de México. De esta manera, contribuyó a la formación de una tradición historiográfica que más tarde influiría en la construcción de la identidad nacional.

La obra de Clavijero tuvo un impacto significativo tanto en Europa como en América. Durante décadas, fue considerada una referencia obligada para el estudio de la historia de México. En Europa, ayudó a modificar la percepción sobre América, ofreciendo una visión más compleja y documentada. En América, sentó las bases para una revaloración del pasado indígena que sería retomada en el siglo XIX, durante los procesos de independencia. Sin embargo, su obra también ha sido objeto de críticas. Algunos historiadores consideran que su visión idealizada de los pueblos indígenas puede carecer de rigor en ciertos aspectos. Aun así, su importancia como pionero en la historiografía mexicana es ampliamente reconocida.

Clavijero fue, ante todo, un hombre de su tiempo. Su formación jesuita, su adhesión a los valores de la Ilustración y su identidad criolla se entrelazaron en su obra. Como sacerdote, su labor estuvo vinculada a la educación y la evangelización. Como intelectual, buscó comprender y explicar la realidad americana. Como criollo, desarrolló un sentido de pertenencia que lo llevó a definirse a sí mismo como mexicano, en un periodo en el que esta identidad apenas comenzaba a gestarse. Esta triple dimensión explica la riqueza y complejidad de su pensamiento. Clavijero no fue solo un historiador, sino también un mediador cultural entre América y Europa.

El legado de Francisco Xavier Clavijero trasciende su obra escrita. Su nombre ha sido dado a bibliotecas, jardines botánicos, instituciones educativas y espacios culturales en México. En 1970, sus restos fueron repatriados a México y depositados en la Rotonda de las Personas Ilustres, un reconocimiento simbólico a su importancia histórica. Hoy, su figura es objeto de estudios académicos que buscan comprender su papel en la construcción del pensamiento histórico y cultural de México. Su obra sigue siendo consultada por historiadores, antropólogos y filósofos interesados en el pasado prehispánico y la historiografía colonial. Conclusión: un intelectual en diálogo con su tiempo, la vida y obra de Francisco Xavier Clavijero no pueden entenderse sin el contexto que las produjo: un mundo en transformación, donde las ideas, los imperios y las identidades estaban en disputa. Su respuesta a ese mundo fue la escritura. Desde el exilio, construyó una narrativa que reivindicó la historia de México y cuestionó los prejuicios de su época. En ese gesto, sentó las bases de una tradición intelectual que sigue vigente. Más que un simple historiador, Clavijero fue un puente entre culturas, un defensor de la dignidad indígena y un precursor del pensamiento moderno en América. Su legado, lejos de ser un capítulo cerrado, continúa invitando a reflexionar sobre la historia, la identidad y la manera en que narramos nuestro pasado.

Referencias

Clavijero, F. X. (1974). Historia antigua de México. México: Editorial Porrúa.

Clavijero, F. X. (1917). Historia antigua de México (Vol. 1). México: Departamento Editorial de la Dirección General de Bellas Artes.

Clavijero, F. X. (1852). Historia de la Antigua o Baja California. México: Imprenta de Juan R. Navarro.

Clavijero, F. X. (2022). Historia antigua de México y de su conquista. Legare Street Press.

Clavijero, F. X. (1789/2000). Historia de la Antigua o Baja California (edición moderna). México: Editorial Porrúa.

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Anuncia ISC convocatorias de los Premios Literarios Ciudad de La Paz 2026

FOTO: ISC.

La Paz, Baja California Sur (BCS). El Instituto Sudcaliforniano de Cultura (ISC) emite la convocatoria de los Premios Literarios Ciudad de La Paz 2026, dirigida a escritoras, escritores, ilustradoras, ilustradores y personas creadoras para participar en las categorías de Novela Gráfica, Premios Sudcalifornianos de Literatura y Libro Álbum, con el objetivo de impulsar la creación literaria y artística en Baja California Sur.

Cada categoría contará con un premio de 40 mil pesos y el 10% de tiraje de la obra ganadora, en reconocimiento al trabajo creativo de las y los participantes. La convocatoria está abierta a obras inéditas que cumplan con los requisitos establecidos en cada disciplina.

En Novela Gráfica, consisten en historias completas en formato de cómic con calidad literaria que integren una historia completa, no serializada, dirigida a público joven y adulto. El tema es libre, con extensión de 40 a 75 páginas impresas por una sola cara, en formato de 16 por 23 centímetros, en blanco y negro. Los trabajos deberán enviarse a [email protected] con el asunto “TERCER PREMIO SUDCALIFORNIANO DE NOVELA GRÁFICA 2026”.

Para Premios Sudcalifornianos de Literatura, los trabajos son inéditos, de tema libre, escritas a doble espacio y con márgenes de 3 centímetros por lado, sin dedicatorias ni elementos gráficos. La entrega será al correo [email protected] con el asunto “PREMIOS LITERARIOS ESTATALES 2026”.

En Libro Álbum, las propuestas se desarrollan a partir de narrativa visual con o sin texto, basada en la relación entre imagen y palabra. No se aceptan libros sin ilustraciones, propuestas tipo pop-up ni materiales para colorear. La extensión será de 32 a 42 páginas, incluyendo guardas y dedicatorias, en formato máximo de 21 por 25 centímetros. Deberán enviarse a [email protected] con el asunto “XII PREMIO SUDCALIFORNIANO DE LIBRO ÁLBUM 2026”.

La convocatoria concluye el 18 de mayo de 2026, mientras que los resultados se darán a conocer a finales de septiembre del mismo año. Las bases completas pueden consultarse en redes sociales del Instituto Sudcaliforniano de Cultura y la Librería ISC, o al número de teléfono 612 1221116 en horario de 8:00 a 15:00 horas.




Invitan a participar en 4º Coloquio de Literatura y Cine de la UABCS

FOTO: UABCS.

La Paz, Baja California Sur (BCS). Por cuarta ocasión, la Universidad Autónoma de Baja California Sur (UABCS) celebrará su “Coloquio de Literatura y Cine”, este año bajo el nombre “La vida a través del cine”, a desarrollarse los días 3, 4 y 5 de marzo en la Sala Universitaria de Cine, del Campus La Paz.

Coordinado por la Dirección de Difusión Cultural y Extensión Universitaria y el Departamento Académico de Humanidades, el programa contempla mesas de discusión y análisis, conversatorios y proyección de películas.

En este sentido, se convoca a estudiantes, académicos y egresados que deseen presentar una ponencia a registrar su trabajo bajo las temáticas de películas basadas en libros; discurso y guion cinematográfico; recursos literarios en el anime y caricaturas animadas; narrativas de videojuegos; efectos audiovisuales; identidad y representación; cortometrajes; cine, emociones y educación sentimental; literatura y cine infantil; representación de las mujeres en el cine y televisión; trastornos mentales y su representación en la literatura y el cine; así como cine mexicano.

Asimismo, pueden participar en la modalidad de conversatorio, donde dialogarán, junto con otros participantes, acerca de la representación inclusiva o las etapas de la vida en el cine; literatura, cine y experiencia personal.

Los trabajos deberán tener una extensión no mayor a 3,500 palabras, equivalente a 15 minutos de participación. Deberá respaldarse con contenido audiovisual como presentaciones en PowerPoint, trailers, imágenes u otros recursos que apoyen el discurso, cuidando que no consuman el tiempo asignado para la exposición oral.

La fecha límite para la recepción de propuestas será el viernes 13 de febrero, a las 22:00 horas. Para tal efecto, deberán enviar un correo electrónico a [email protected] con su nombre completo, número de contacto y el nombre tentativo de la ponencia o de la participación en el conversatorio.

Será el martes 17 de febrero cuando se notifique a las personas aceptadas la fecha y hora de su participación vía correo, notificación que deberá ser respondida a la brevedad con la confirmación de asistencia.

El programa general de actividades se dará a conocer a través de las páginas oficiales y redes sociales del Departamento Editorial UABCS, la Sala de Cine UABCS y el Departamento de Humanidades UABCS.

Cabe mencionar que, en caso de ser aceptada la propuesta, la persona ponente recibirá una constancia con valor curricular una vez que su trabajo haya sido presentado durante el evento.




Jesús Castro Agúndez: Un constructor de la formación de Baja California Sur

IMÁGENES: IA.

Tierra Incógnita

Sealtiel Enciso Pérez

 

La Paz, Baja California Sur (BCS). En la historia de Baja California Sur del siglo XX destacan personajes cuya influencia trascendió más de un solo ámbito de acción. Uno de ellos fue Jesús Castro Agúndez: maestro normalista, funcionario educativo, político y escritor, cuya vida estuvo dedicada a construir instituciones, promover la educación y fortalecer la identidad cultural de la región en un periodo decisivo para la entidad.

Jesús Castro Agúndez nació el 17 de enero de 1906 en el poblado de El Rosarito, entonces perteneciente al Distrito Sur del Territorio de la Baja California. Fue hijo de Valentín Castro Araiza y Guadalupe Agúndez Avilés de Castro, y creció en un entorno rural caracterizado por el aislamiento geográfico y la escasez de servicios educativos. Estas condiciones marcaron profundamente su visión del papel social de la escuela y del maestro. Realizó sus primeros estudios en su lugar de origen y posteriormente continuó su formación en San José del Cabo. Muy joven viajó a la Ciudad de México, donde ingresó a la Escuela Normal de Maestros. Ahí obtuvo el título de profesor de educación primaria, culminando su preparación profesional en la década de 1920. Esta experiencia fue decisiva: el contacto con los proyectos educativos nacionales le permitió comprender la importancia de llevar la enseñanza a las regiones más apartadas del país.

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Su carrera docente comenzó en escuelas rurales del Sur peninsular. No se limitó a la enseñanza en el aula, sino que pronto asumió responsabilidades de mayor alcance, como director escolar e inspector de zona. Desde estos cargos impulsó la creación y reorganización de escuelas, promovió la alfabetización y fortaleció la educación básica en comunidades como San José del Cabo y Todos Santos. Castro Agúndez concebía la educación como un proyecto integral: formar alumnos, capacitar maestros y construir una estructura administrativa que garantizara continuidad. Su trabajo contribuyó a sentar las bases del sistema educativo regional en una época en que la dispersión poblacional hacía especialmente difícil el acceso a la escuela.

Su prestigio como educador lo llevó a ocupar cargos de mayor responsabilidad. Fue director de la Escuela Regional Campesina de San Ignacio y posteriormente encabezó instituciones similares en otras regiones del país. Más adelante ingresó a la Secretaría de Educación Pública, donde desempeñó funciones como subjefe del Departamento de Internados e inspector general de educación en el Noroeste. Uno de sus mayores aportes fue el impulso a los internados rurales, concebidos para atender a niños y jóvenes de comunidades alejadas que no podían trasladarse diariamente a las escuelas. Bajo su gestión, este modelo se consolidó como una herramienta clave para ampliar la cobertura educativa en zonas rurales y semidesérticas como Baja California Sur.

La vocación de servicio de Castro Agúndez también se expresó en la política. Militó en el Partido Revolucionario Institucional y en 1967 presidió el comité directivo territorial del partido en Baja California Sur. Su momento político más relevante llegó en 1974, cuando el territorio se convirtió en Estado libre y soberano. Ese año fue electo senador de la República, formando parte de la primera representación senatorial sudcaliforniana. Desde el Senado participó en la construcción institucional del nuevo estado, aportando su experiencia administrativa y su conocimiento profundo de la realidad regional. Tras concluir su encargo legislativo, continuó colaborando en tareas públicas relacionadas con el desarrollo cultural y social de la entidad.

En 1932 contrajo matrimonio con Concepción Carrillo Chacón, con quien formó una familia numerosa. Tuvieron cinco hijos, aunque uno de ellos falleció al nacer, experiencia común en la época y que marcó profundamente a muchas familias. A pesar de las constantes mudanzas y responsabilidades públicas, Castro Agúndez mantuvo un fuerte vínculo familiar, que él mismo reconoció como un pilar en su vida personal y profesional. Además de educador y político, fue un escritor prolífico. Publicó obras de carácter autobiográfico, histórico y literario, entre las que destacan Más allá del Bermejo, Patria chica, El canto del caudel, Un viaje inolvidable y El Estado de Baja California Sur. Su producción escrita refleja un interés constante por preservar la memoria regional, fortalecer la identidad sudcaliforniana y acercar la historia a públicos amplios. Desde sus cargos educativos también impulsó la edición de materiales didácticos, libros infantiles, cuentos y textos sobre danzas y tradiciones, convencido de que la cultura debía formar parte esencial del proceso educativo.

Jesús Castro Agúndez falleció el 26 de marzo de 1984 en la ciudad de La Paz, Baja California Sur. Su muerte generó un amplio reconocimiento público a su trayectoria. Años después, su nombre fue otorgado a la Unidad Cultural “Profr. Jesús Castro Agúndez”, uno de los complejos culturales más importantes del Estado, que alberga teatro, biblioteca, archivo histórico y la Rotonda de los Sudcalifornianos Ilustres. Como un justo reconocimiento a su vida ejemplar, las autoridades legislativas de su Estado natal, lo declaran “Sudcaliforniano Ilustre” mediante un decreto publicado el 13 de mayo de 1986, y sus restos mortales fueron reinhumados en la Rotonda de los Sudcalifornianos Ilustres el 15 de mayo de 1986.

El legado de Jesús Castro Agúndez es profundo y múltiple. Como maestro y funcionario, contribuyó decisivamente a llevar la educación a regiones donde antes era casi inexistente. Como político, participó en el momento fundacional del Estado y ayudó a darle forma institucional. Como escritor y promotor cultural, dejó testimonios que permiten comprender la historia y la identidad sudcaliforniana desde dentro. Su vida resume el esfuerzo de una generación que entendió la educación como el principal motor de transformación social. En Baja California Sur, su nombre permanece asociado a la escuela, la cultura y el servicio público, convirtiéndolo en una figura clave para entender la construcción histórica del Eestado en el siglo XX.

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