XXXV Aniversario luctuoso de Braulio Maldonado Sández. Huellas en la península

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Tierra Incógnita

Sealtiel Enciso Pérez

 

La Paz, Baja California Sur (BCS). Antes de ser gobernador, su nombre aparecía en papeles legales, crónicas de sesiones parlamentarias y listas de diputados. Nació en San José del Cabo en 1903, en una familia modesta de diez hermanos. San José del Cabo, entonces parte del Territorio Sur de la península, era un lugar con casas dispersas y multitud de trapiches y huertas fétiles. La infancia de Maldonado transcurrió entre ranchos y silencios largos.

Estudió derecho en la Universidad Nacional Autónoma de México y regresó al norte con un título en la mano y una red de amistades que había formado en la Ciudad de México. Fue diputado federal primero por el Territorio Sur y luego por el Territorio Norte. En esos años la península cambiaba. La idea de elevar al Distrito Norte de Baja California a entidad federativa estaba en el aire desde hacía décadas. Las elecciones de octubre de 1953 fueron las primeras de un estado recién constituido. El 25 de ese mes, se eligieron gobernador y los primeros siete diputados estatales de Baja California. Maldonado Sández fue proclamado gobernador electo. El 1 de diciembre de ese mismo año, en Mexicali, asumió el cargo rodeado de banderas y autoridades, con la presencia del presidente de la república.

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Su gobierno se extendió hasta noviembre de 1959. Fueron años de intensas decisiones, de encuentros en oficinas y de caminatas por valles que parecían interminables. Ese tiempo se convirtió en la base para las instituciones que hoy forman parte del estado. Uno de los hechos más visibles de su gestión fue la creación de la Constitución estatal y de símbolos oficiales: el escudo, el himno, la estructura jurídica que definía al estado en su nueva condición. En sesiones prolongadas en el nuevo Congreso Estatal, se discutieron leyes, se trazaron límites de poderes y se fijaron roles para ayuntamientos y funcionarios.

La Universidad también tiene su origen en esos años. A mediados de los años cincuenta, el decreto que estableció la Universidad Autónoma de Baja California circuló entre oficinas, firmas y papeles sellados. Algunas de las primeras aulas abrieron para recibir a jóvenes que venían de Mexicali, Tijuana, Ensenada y otras regiones. La realidad social estaba tejida con hilos ásperos. En los valles de Mexicali y Guadalupe, campesinos se movían para tomar tierras y obtener parcelas. Aspectos de su gobierno apoyaron esas movilizaciones, lo que generó confianza en algunos sectores rurales y desconfianza en otros. Empresarios agrícolas miraban las decisiones desde sus oficinas, calculando riesgos y posibilidades.

En los campos, la tierra tenía relatos distintos. Había agricultores que hablaban de jornadas largas con jornaleros que llegaban desde distintos rincones. Otros recordaban contratos con intermediarios. En los pueblos y rancherías, los discursos sobre justicia social y reparto de tierras se escuchaban junto al ruido de carros y camiones que atravesaban caminos de tierra. Maldonado acompañó cartas, solicitudes y gestiones ante autoridades federales para que bajacalifornianos encontraran empleo en Estados Unidos. Entre 1956 y 1957, grupos de trabajadores partieron por temporadas para sembrar y cosechar en campos del otro lado de la frontera. Fue una constante en esos años: hombres que dejaban atrás sus casas para sostener a su familia.

Algunas decisiones del gobierno provocaron tensiones. El periodo estuvo marcado por acusaciones que circularon en periódicos y pláticas privadas. Se mencionó, de forma repetida, un ambiente de inseguridad. Se habló de grupos conocidos como “Los Chemitas”, ligados al personal de seguridad del propio gobernador, objeto de señalamientos por parte de ciudadanos y opositores, a quienes les constaba cada historia de arbitrariedad. El periodista Manuel Acosta Meza también aparece en fuentes de la época. Se mencionó que su asesinato habría ocurrido en medio de tensiones políticas locales. Eso marcó pláticas largas en cafés, plazas y oficinas de abogados que buscaban documentos o declaraciones que, con el tiempo, quedaron a medias.

Había días en que los funcionarios hablaban de seguridad y progreso en términos casi corrientes. Días en que en la Bolsa de Trabajo se negociaban fechas de reclutamiento para programas agrícolas temporales en el extranjero. Días largos que terminaban con hombres sentados frente a escritorios esperando noticias de un contrato, un permiso, una firma. En 1957, un monumento se inauguró en Tecate. El Monumento a la Madre, entre avenidas, tuvo su acto protocolario y su fotografía oficial. Fue una de las acciones urbanas que se sumaron a la geometría de plazas, avenidas y jardines que el estado intentaba consolidar.

Al mismo tiempo, la política interna seguía su curso. Se acusaron planes de rebelión armada y se hablaron de grupos que pretendían acciones violentas en varias partes del estado. Correspondencia oficial del gobernador circuló, mencionando nombres, fechas y hechos de los que nadie hablaba claro en plena luz del día. Al concluir su mandato en 1959, su figura ya estaba inscrita en la historia institucional del estado. Fue sucedido por otro gobernador, pero las discusiones sobre su legado siguieron y siguen en aulas, archivos y pláticas.

Después de dejar el cargo, Braulio Maldonado no se detuvo. Impulsó organizaciones políticas con ideas propias, algunas de carácter crítico respecto al rumbo federal. Hubo momentos de persecución, exilio temporal y encuentros que quedaron en cartas y libros que escribió en los años siguientes. En textos propios, habló sobre la realidad agraria, sobre política mexicana y sobre lo que él consideraba fallas y aciertos de la reforma agraria. No eran textos ligeros ni poemas. Eran análisis, observaciones escritas con la urgencia de quien ha vivido debates interminables en pasillos burocráticos.

Los últimos años lo llevaron de un lugar a otro. Pasó temporadas en Estados Unidos, en Michoacán, en Ensenada. Su biografía se mezcló con la de su esposa y sus hijos, uno de ellos figura en la historia política más tardía de la entidad. El eco de su nombre persiste en escuelas que llevan su apellido. Murió el 8 de febrero de 1990 en Mexicali, a los 87 años. Sus restos descansan en el panteón de San José del Cabo. Allí convergen fechas, voces de familiares y recuerdos que no siempre coinciden con los documentos oficiales.

Caminar hoy por Baja California es ver instituciones que llegaron con el primer gobierno constitucional. La presencia de aulas llenas, de estatutos, de símbolos oficiales, de plazas y monumentos que narran historias públicas y personales. Es observar cómo muchas de esas piezas humanas y políticas siguen siendo discutidas. Hay documentos oficiales, hay relatos que circulan en grupos de investigación. Y están las memorias, escritas o no, de quienes participaron en esos años decisivos de la península.

Referencias bibliográficas:

  • Rendón Parra, Josefina. Biografía del Lic. Braulio Maldonado. (Tijuana, B.C.: El Tiempo, 1953).
  • Maldonado Sández, Braulio. Braulio: memorias del lic. Braulio Maldonado Sández.
  • Castellanos Everardo, Milton. Del Grijalva al Colorado: recuerdos y vivencias de un político.
  • Maldonado Sández, Braulio; Grijalva, Aidé (comp.). Baja California: comentarios políticos y otras obras selectas.
  • Maldonado Sández, Braulio. Qué bonito era mi pueblo.

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UABCS abrirá inscripciones a sus talleres culturales

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La Paz, Baja California Sur (BCS). La Universidad Autónoma de Baja California Sur (UABCS), a través de la Dirección de Difusión Cultural y Extensión Universitaria, anuncia la próxima apertura de inscripciones a los Talleres Culturales del Campus La Paz, dirigidos tanto a la comunidad universitaria como al público en general.

El periodo de inscripción será del 16 al 18 de febrero, y se realizará de manera completamente en línea, a través del portal institucional www.uabcs.mx, dentro del apartado SIIA.

Para completar el registro, las personas externas deberán crear una cuenta en la plataforma, mientras que el estudiantado de la UABCS podrá ingresar utilizando su usuario institucional.

La oferta incluye una amplia variedad de talleres artísticos, culturales, musicales, visuales y multidisciplinarios, con modalidades presenciales y virtuales, entre los que destacan actividades de danza, teatro, artes visuales, fotografía, grabado, canto, guitarra, yoga, ajedrez, lectura y escritura creativa, entre otros, diseñados para fomentar la creatividad, el bienestar, la expresión artística y la formación integral.

Las actividades se desarrollarán principalmente en los edificios AD-56 y AD-52, ubicados detrás del Poliforo Cultural, consolidando estos espacios como puntos clave para la promoción cultural universitaria.

Además de la programación del Campus La Paz, también se ofrecerán talleres culturales en sus sedes universitarias de Los Cabos, Ciudad Insurgentes, Loreto y Guerrero Negro, fortaleciendo el acceso a la cultura en todo el Estado.

Para mayores informes, las personas interesadas pueden comunicarse al teléfono 612 123 8800, extensión 1580 ó 1502, escribir al correo electrónico [email protected], o consultar la página de Facebook @UABCS Difusión Cultural.




Invitan a participar en 4º Coloquio de Literatura y Cine de la UABCS

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La Paz, Baja California Sur (BCS). Por cuarta ocasión, la Universidad Autónoma de Baja California Sur (UABCS) celebrará su “Coloquio de Literatura y Cine”, este año bajo el nombre “La vida a través del cine”, a desarrollarse los días 3, 4 y 5 de marzo en la Sala Universitaria de Cine, del Campus La Paz.

Coordinado por la Dirección de Difusión Cultural y Extensión Universitaria y el Departamento Académico de Humanidades, el programa contempla mesas de discusión y análisis, conversatorios y proyección de películas.

En este sentido, se convoca a estudiantes, académicos y egresados que deseen presentar una ponencia a registrar su trabajo bajo las temáticas de películas basadas en libros; discurso y guion cinematográfico; recursos literarios en el anime y caricaturas animadas; narrativas de videojuegos; efectos audiovisuales; identidad y representación; cortometrajes; cine, emociones y educación sentimental; literatura y cine infantil; representación de las mujeres en el cine y televisión; trastornos mentales y su representación en la literatura y el cine; así como cine mexicano.

Asimismo, pueden participar en la modalidad de conversatorio, donde dialogarán, junto con otros participantes, acerca de la representación inclusiva o las etapas de la vida en el cine; literatura, cine y experiencia personal.

Los trabajos deberán tener una extensión no mayor a 3,500 palabras, equivalente a 15 minutos de participación. Deberá respaldarse con contenido audiovisual como presentaciones en PowerPoint, trailers, imágenes u otros recursos que apoyen el discurso, cuidando que no consuman el tiempo asignado para la exposición oral.

La fecha límite para la recepción de propuestas será el viernes 13 de febrero, a las 22:00 horas. Para tal efecto, deberán enviar un correo electrónico a [email protected] con su nombre completo, número de contacto y el nombre tentativo de la ponencia o de la participación en el conversatorio.

Será el martes 17 de febrero cuando se notifique a las personas aceptadas la fecha y hora de su participación vía correo, notificación que deberá ser respondida a la brevedad con la confirmación de asistencia.

El programa general de actividades se dará a conocer a través de las páginas oficiales y redes sociales del Departamento Editorial UABCS, la Sala de Cine UABCS y el Departamento de Humanidades UABCS.

Cabe mencionar que, en caso de ser aceptada la propuesta, la persona ponente recibirá una constancia con valor curricular una vez que su trabajo haya sido presentado durante el evento.




Jesús Castro Agúndez: Un constructor de la formación de Baja California Sur

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Sealtiel Enciso Pérez

 

La Paz, Baja California Sur (BCS). En la historia de Baja California Sur del siglo XX destacan personajes cuya influencia trascendió más de un solo ámbito de acción. Uno de ellos fue Jesús Castro Agúndez: maestro normalista, funcionario educativo, político y escritor, cuya vida estuvo dedicada a construir instituciones, promover la educación y fortalecer la identidad cultural de la región en un periodo decisivo para la entidad.

Jesús Castro Agúndez nació el 17 de enero de 1906 en el poblado de El Rosarito, entonces perteneciente al Distrito Sur del Territorio de la Baja California. Fue hijo de Valentín Castro Araiza y Guadalupe Agúndez Avilés de Castro, y creció en un entorno rural caracterizado por el aislamiento geográfico y la escasez de servicios educativos. Estas condiciones marcaron profundamente su visión del papel social de la escuela y del maestro. Realizó sus primeros estudios en su lugar de origen y posteriormente continuó su formación en San José del Cabo. Muy joven viajó a la Ciudad de México, donde ingresó a la Escuela Normal de Maestros. Ahí obtuvo el título de profesor de educación primaria, culminando su preparación profesional en la década de 1920. Esta experiencia fue decisiva: el contacto con los proyectos educativos nacionales le permitió comprender la importancia de llevar la enseñanza a las regiones más apartadas del país.

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Su carrera docente comenzó en escuelas rurales del Sur peninsular. No se limitó a la enseñanza en el aula, sino que pronto asumió responsabilidades de mayor alcance, como director escolar e inspector de zona. Desde estos cargos impulsó la creación y reorganización de escuelas, promovió la alfabetización y fortaleció la educación básica en comunidades como San José del Cabo y Todos Santos. Castro Agúndez concebía la educación como un proyecto integral: formar alumnos, capacitar maestros y construir una estructura administrativa que garantizara continuidad. Su trabajo contribuyó a sentar las bases del sistema educativo regional en una época en que la dispersión poblacional hacía especialmente difícil el acceso a la escuela.

Su prestigio como educador lo llevó a ocupar cargos de mayor responsabilidad. Fue director de la Escuela Regional Campesina de San Ignacio y posteriormente encabezó instituciones similares en otras regiones del país. Más adelante ingresó a la Secretaría de Educación Pública, donde desempeñó funciones como subjefe del Departamento de Internados e inspector general de educación en el Noroeste. Uno de sus mayores aportes fue el impulso a los internados rurales, concebidos para atender a niños y jóvenes de comunidades alejadas que no podían trasladarse diariamente a las escuelas. Bajo su gestión, este modelo se consolidó como una herramienta clave para ampliar la cobertura educativa en zonas rurales y semidesérticas como Baja California Sur.

La vocación de servicio de Castro Agúndez también se expresó en la política. Militó en el Partido Revolucionario Institucional y en 1967 presidió el comité directivo territorial del partido en Baja California Sur. Su momento político más relevante llegó en 1974, cuando el territorio se convirtió en Estado libre y soberano. Ese año fue electo senador de la República, formando parte de la primera representación senatorial sudcaliforniana. Desde el Senado participó en la construcción institucional del nuevo estado, aportando su experiencia administrativa y su conocimiento profundo de la realidad regional. Tras concluir su encargo legislativo, continuó colaborando en tareas públicas relacionadas con el desarrollo cultural y social de la entidad.

En 1932 contrajo matrimonio con Concepción Carrillo Chacón, con quien formó una familia numerosa. Tuvieron cinco hijos, aunque uno de ellos falleció al nacer, experiencia común en la época y que marcó profundamente a muchas familias. A pesar de las constantes mudanzas y responsabilidades públicas, Castro Agúndez mantuvo un fuerte vínculo familiar, que él mismo reconoció como un pilar en su vida personal y profesional. Además de educador y político, fue un escritor prolífico. Publicó obras de carácter autobiográfico, histórico y literario, entre las que destacan Más allá del Bermejo, Patria chica, El canto del caudel, Un viaje inolvidable y El Estado de Baja California Sur. Su producción escrita refleja un interés constante por preservar la memoria regional, fortalecer la identidad sudcaliforniana y acercar la historia a públicos amplios. Desde sus cargos educativos también impulsó la edición de materiales didácticos, libros infantiles, cuentos y textos sobre danzas y tradiciones, convencido de que la cultura debía formar parte esencial del proceso educativo.

Jesús Castro Agúndez falleció el 26 de marzo de 1984 en la ciudad de La Paz, Baja California Sur. Su muerte generó un amplio reconocimiento público a su trayectoria. Años después, su nombre fue otorgado a la Unidad Cultural “Profr. Jesús Castro Agúndez”, uno de los complejos culturales más importantes del Estado, que alberga teatro, biblioteca, archivo histórico y la Rotonda de los Sudcalifornianos Ilustres. Como un justo reconocimiento a su vida ejemplar, las autoridades legislativas de su Estado natal, lo declaran “Sudcaliforniano Ilustre” mediante un decreto publicado el 13 de mayo de 1986, y sus restos mortales fueron reinhumados en la Rotonda de los Sudcalifornianos Ilustres el 15 de mayo de 1986.

El legado de Jesús Castro Agúndez es profundo y múltiple. Como maestro y funcionario, contribuyó decisivamente a llevar la educación a regiones donde antes era casi inexistente. Como político, participó en el momento fundacional del Estado y ayudó a darle forma institucional. Como escritor y promotor cultural, dejó testimonios que permiten comprender la historia y la identidad sudcaliforniana desde dentro. Su vida resume el esfuerzo de una generación que entendió la educación como el principal motor de transformación social. En Baja California Sur, su nombre permanece asociado a la escuela, la cultura y el servicio público, convirtiéndolo en una figura clave para entender la construcción histórica del Eestado en el siglo XX.

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Anuncia ISC cartelera por 40 Aniversario del Teatro de la Ciudad de La Paz

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La Paz, Baja California Sur (BCS). Con motivo del 40 aniversario del Teatro de la Ciudad de La Paz, el Instituto Sudcaliforniano de Cultura (ISC) invita al público en general a participar en una serie de actividades culturales que se llevarán a cabo del viernes 23 al sábado 31 de enero del presente año.

Así lo dio a conocer el director general del ISC, Víctor Hugo Caballero Gutiérrez, quien informó que la programación conmemorativa dará inicio el viernes a las 20:00 horas con el Concierto del Coro de la Escuela de Música del Estado, con entrada libre. El sábado 24, a las 20:30 horas, se presentará la obra “Los Negros Pájaros del Adiós”, a cargo de la compañía Entrepiernas Teatro y Producciones Mi Mamá, con un costo de 200 pesos.

Añadió que las actividades continuarán el miércoles 28 a las 19:00 horas con el concierto de la Orquesta Sinfónica de Alientos, igualmente con acceso gratuito. El jueves 29, a las 20:00 horas, se presentará la obra “México Mágico”, bajo la dirección de Pamela Gallegos, con un costo de 200 pesos. La celebración concluirá el sábado 31 a las 18:00 horas con la puesta en escena “El Cadáver del Señor García”, dirigida y adaptada por Diego Carlón, a cargo del taller de teatro EEsART, con un costo de 100 pesos.

Caballero Gutiérrez invitó a las personas interesadas en esta cartelera conmemorativa a consultar las redes sociales del ISC o comunicarse al teléfono 612 125 0207, de lunes a viernes, de 8:00 a 15:00 horas.

Finalmente, el servidor público recordó que el Teatro de la Ciudad de La Paz fue inaugurado el 26 de enero de 1986 y reinaugurado el 2 de marzo de 1987, consolidándose como un espacio emblemático para la difusión cultural en Baja California Sur.