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La Virgen de Loreto, una virgen negra y sin brazos

22-Abr-2021

ARTÍCULO Por Sealtiel Enciso Pérez

IMÁGENES: Internet.

Tierra Incógnita

Por Sealtiel Enciso Pérez

 

La Paz, Baja California Sur (BCS). Como ya he mencionado, la fascinación y culto de los jesuitas por la Virgen de Loreto proviene de una encomienda que les hizo el Papa Julio II en el año de 1544 para que fueran los guardianes y custodios de la casa santa de esta advocación, y por lo mismo fueron sus principales promotores en los confines de la cristiandad, tal como lo hicieron Eusebio Francisco Kino y Juan María del Salvatierra en el noroeste novohispano. Sin embargo, aún hay muchos datos qué revelar sobre esta interesante advocación mariana.

Cuando uno aprecia la imagen de la Virgen de Loreto, la cual se encuentra en el hermoso puerto que lleva este mismo nombre a la vera del Golfo de California, lo primero que salta a la vista es la ausencia visible de brazos. Posterior a la comparación de diferentes pinturas, esculturas y dibujos de varias representaciones de esta advocación, sólo pude encontrar unas cuantas de ellas que sí muestran de forma visible sus brazos: Nuestra Señora de Loreto, Patrona de Algezares (Murcia), la Virgen de Loreto en Zacatecas, entre otras. Pero la mayoría carecían de sus extremidades superiores. Fuera de la poco creíble explicación de que se debe a la ropa amplia que se le coloca encima y que evita que se muestren sus brazos, procedí a realizar una búsqueda de información encontrando lo siguiente.

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Existen dos versiones por las cuales la Madonna de Loreto es representada sin brazos. La primera establece que ángeles y serafines trasladaron la Santa Casa de Nazaret a Italia, y durante el trayecto, la Virgen prestó sus brazos para la gran empresa.

La historiadora Graciela Cruz dijo que la segunda versión indica que una familia poderosa de Italia pagó para que cada piedra de la casa fuera trasladada. A esta versión, la acompaña la historia de que un sacerdote, en una guerra contra turcos fue impactado en sus entrañas. El sacerdote se encomendó a la Virgen, misma que donó sus brazos para que el religioso mantuviera dentro de su cuerpo las entrañas. Éste llegó a la Santa Casa, ofreció una misa y posteriormente falleció.

Ahora bien, ¿cuál es la razón de que algunas representaciones de la Virgen de Loreto sean negras? En el caso de la Virgen que se encuentra en el templo de la ex Misión de Loreto,  su tez es de color clara. La advocación Lauretana original es de color negro, sin embargo, los jesuitas, sus custodios desde el año de 1544, decidieron que todas las representaciones que se hicieran para difundir su culto en la Nueva España tendrían la tez blanca, tanto la Madonna como el niño Jesús, lo cual se empezó a aplicar a partir del año de 1677 que fue cuando el sacerdote Juan Bautista Zappa la trajo al nuevo continente. Con esta explicación se halla una idea del porqué las advocaciones de la Virgen de Loreto son de color blanco en toda América, sin embargo no explica el porqué algunas son de color negro en el continente europeo. Existen diversas explicaciones que a su manera proporcionan justificación, sin embargo será el lector de estas quien saque la mejor conclusión.

Una versión indica que el color se debe a que muchas de estas estatuas fueron elaboradas con madera de ébano la cual tiene un color negro intenso y una capacidad de pulido muy suave. Además de lo anterior el ébano, es una madera resistente a hongos, insectos y humedad, por lo que tiene una gran duración, precisamente lo que se buscaba para construir figuras sacras. Miquel Ballbè, escritor del libro Las vírgenes negras y morenas en España volúmenes 1 y 2, sostiene que durante los siglos del XI al XIII, en Europa se buscaba proteger las esculturas sacras, elaboradas de diferentes materiales como madera de nogal, cedro, álamo, ciprés, marfil, etcétera, de la acción de los insectos y los hongos; debido a lo anterior se les cubría con una capa de betún u otras sustancias protectoras de color negro, sobre estas capas se realizaba una policromía para definir los detalles del rostro, manos y ropas. Con el paso del tiempo los colores se borraban y quedaba expuesta sólo la base negra.

Algunos investigadores sostienen que el color negro se debía a que en la Europa del Medioevo se pensaba que la Virgen María era africana y por lo tanto debía tener tez de color negro. Lo interesante es que ninguna de estas esculturas presenta los típicos rasgos negroides como son: cabello rizado, cabeza alargada, labios protuberantes y nariz grande y chata; muy al contrario, todas las estatuas sacras de color negro tienen los característicos rasgos caucásicos. También se pensó, como en el caso de la estatua original de la Virgen de Loreto, la cual no fue hecha de ébano sino de cedro, que iban  oscureciéndose por el humo de la gran cantidad de velas que le encendían sus devotos a través de centurias. Lo anterior es aplicable a muy pocos casos, sin embargo no es concluyente ya que miles de esculturas sacras también han sido sometidas a este ahumado y no por ello han perdido su color blanco o migrado a otro color.

Finalmente mencionaremos los argumentos que sostiene en su libro El enigma de las vírgenes negras del escritor Jacques Huynen. Según él, el color negro de las estatuas sacras se debe a que son reminiscencia de cultos paganos que se celebraban en Europa muchísimos años antes de que se instaurara el cristianismo, y que fueron incorporados a través de ejemplos como las vírgenes negras a manera de eclecticismo e integración de sus creencias con la nueva religión que les era impuesta. Este autor adjudica a los Caballeros de la Orden del Temple o templarios como los que introdujeron en Europa el culto a una virgen negra. En sí, este autor menciona que el color negro es una alegoría del elemento “Tierra” la cual es fecundada por el sol para dar vida. La “Tierra” era representada antiguamente por piedras negras las cuales paulatinamente cedieron su espacio a una estilización femenina como representación de la fecundidad. Estas figuras correspondieron a las vírgenes negras que son tan abundantes en los templos de España.

Cualquiera que sea la hipótesis que se elija no cabe duda que cobran especial interés para desentrañar los enigmas que envuelven a los objetos de culto que nos fueron legados por los jesuitas durante la epopeya y tragedia fundante.

Bibliografía:

Las vírgenes negras y morenas en España de Miquel Ballbè.

El enigma de las vírgenes negras de Jacques Huynen.

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