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La historia del Jesús que se ‘aparecía’ en La Paz, en el Teatro de la Ciudad

26-Mar-2018

ARTÍCULO Por Gilberto Manuel Ortega Avilés

FOTOS: Archivo Histórico.

California Mítica

Por Gilberto Manuel Ortega Avilés

 

La Paz, Baja California Sur (BCS). La década de los 90’s fue muy activa en sucesos sobrenaturales en México. Pareciera que el eclipse total de sol de junio de 1991, hubiese detonado todo esto: ovnis, el chupacabras, apariciones misteriosas entre muchas otras. En La Paz, BCS, se vivió un fenómeno extraño que aún está fresco en las memorias de algunos habitantes, quienes aún no pueden definir que fue realmente lo que pasó: ¿histeria colectiva, milagro o alucinación?

En México es común que se hable de apariciones milagrosas en diferentes lugares, llegando a ver a algún santo en una mancha de una pared o hasta en la forma caprichosa de una grieta. Incluso esto, aunque tomado en serio por muchas personas, también se vuelve burla en ocasiones asegurando que los mexicanos tenemos demasiada imaginación o devoción.  Por ejemplo en la serie de Estados Unidos llamada Supernatural se hace referencia a esto, cuando uno de los protagonistas pregunta qué Dios debe estar en algún lugar, le responden: “intente de nuevo, en México dicen haberlo visto en una tortilla”.

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La explicación más sencilla a todo es la llamada: pareidolia (derivada etimológicamente del griego eidolon (εἴδωλον): ‘figura’ o ‘imagen’ y el prefijo para (παρά): ‘junto a’ o ‘adjunta’), un fenómeno psicológico donde un estímulo vago y aleatorio —habitualmente una imagen—, es percibido erróneamente como una forma reconocible.  Sin duda, es algo que al parecer a ningún ser humano le es ajeno, sólo hay que recordar que todos vemos figuras en la nubes. Aunque tampoco hay que descartar la posible explicación sobrenatural, mística o la histeria colectiva por las masas, porque también todo esto influye en este fenómeno.

Un caso que a nivel nacional llamo la atención fue cuando un árbol a cierta distancia y con la iluminación adecuada, proyectaba un rostro de Jesús en la pared del Teatro de la Ciudad de La Paz. Fue en agosto de 1991. Rápidamente se volvió un fenómeno visitado por miles de personas, convirtiéndose en el caso de este tipo de mayor tamaño jamás registrado, ya que estamos hablando de una proyección de una figura religiosa —ya fuera de forma sobrenatural o azarosa—, más grande de todo el mundo, dando un tamaño de más de 10 metros de altura.

Cabe destacar que tenía menos de un mes de haber ocurrido el eclipse total de sol que se había apreciado de manera perfecta en varias partes de México, incluyendo La Paz, lo cual también pudo ser un factor a la misteriosa “aparición”, ya que para los mexicanos siempre este tipo de fenómenos deja una estela de superstición, hablando de malos augurios o posibles calamidades futuras.

El fanatismo crece rápido, incluso se llegó a pensar en el mismo árbol que proyectaba tal imagen como algo milagroso. La iglesia católica tuvo que tomar cartas en el asunto declarando oficialmente en el periódico Ultimas Noticias, el 28 de agosto de 1991 (documento resguardado en el Archivo Histórico “Pablo L. Martínez”) lo siguiente:

“NO CONFUNDIR MILAGROS CON FANATISMOS RELIGIOSOS O MERAS CASUALIDADES”

Luego de mencionar que los milagros son hechos por divinos, sobrenaturales y que tienen su razón de ser, las autoridades eclesiásticas de la Diócesis Católica de La Paz, dieron a conocer que la reciente imagen formada por la intersección de un árbol, la pared del Teatro de la Ciudad y los espectadores ubicados en la esquina de Gómez Farías y Reforma, produce una ilusión óptica que tiene un sorprendente parecido al “Divino Rostro de Nuestro Señor Jesucristo”pero tal hecho es solamente una simple casualidad, por lo que se previene a los fieles, no realizar actos de veneración o fanatismo.

Después que el mencionado lugar ha sido visitado por más de 70 mil personas, desde el día que un columnista de ULTIMAS NOTICIAS diera a conocer la información; este matutino acudió al Obispado de La Paz, quien agrego que el singular hecho que se dio en la Capital del Estado, debe alegrarnos y llenar de gozo ya que realmente la silueta que se forma tiene semejanza con el creador, sin embargo la iglesia católica no puede fomentar cultos al mencionado culto, ni tampoco puede recomendar que las personas no acudan al sitio para presenciar el espectáculo óptico.

La respuesta por parte de las autoridades eclesiásticas fue un poco ambigua, así como lo fue el final del misterioso fenómeno. El árbol se mandó podar, aunque nunca se dio una declaración oficial de “quien” lo mandó hacer. Existen dos versiones, la primera fue que los vecinos decidieron hacerlo para tener tranquilidad en sus casas y evitar fanáticos cerca de ahí; y la segunda, que la iglesia lo mandó podar para evitar que el fanatismo creciera de manera peligrosa.

Ahora el impresionante fenómeno sólo vive en la memoria de los habitantes de La Paz que llegaron a observar el fenómeno —que en ese tiempo fue casi toda la ciudad. Existen pocas fotografías y de baja calidad, ya que en ese entonces no se contaba con la tecnología de hoy en día, pero ahí quedan los testimonios y declaraciones de toda una ciudad de un fenómeno que fue real. El origen o la causa aún son debatibles.