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Atrabiliario, la escritura luminosa de Beatriz Aldaco

07-Abr-2021

RESEÑA Por Ramón Cuéllar Márquez

FOTOS: Cortesía

El librero

Por Ramón Cuéllar Márquez

 

La Paz, Baja California Sur (BCS). Las redes son un parteaguas para quienes vivimos la transición hacia el mundo digital. Tuvimos que aprender a usar las nuevas tecnologías y nos fuimos incorporando a sus incertidumbres y certezas. A partir del surgimiento de las diferentes plataformas que nos ponen en contacto con todo el mundo, a cualquier hora y en tiempo real, hemos ido descubriendo no solo información, sino personas que poco a poco se convierten en amistades, al tiempo que vamos aprendiendo desde sus escritos, sus pensamientos y sus luchas cotidianas como activistas, pensadoras y portadoras de principios éticos que tanto debieran reinar en el México moderno. Una de esas personas es la escritora Beatriz Aldaco, nacida en Ensenada, Baja California, en 1962, pero radicada en Sonora.

He seguido con entusiasmo, gratitud, admiración, sus espléndidos artículos en diferentes portales que replican sus sólidas y firmes posturas filosóficas, políticas y literarias. Para mí ha sido un encuentro de donde he podido abrevar para completar las luces faltantes. De formación humanista y literaria, tiene una larga trayectoria como investigadora y catedrática, editora, autora de tres espléndidos libros, además de coautora de otros tres.

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En días pasados tuve la oportunidad de leer —devorar es la palabra— uno de sus libros, en formato digital: Atrabiliario, publicado en 2018. Pocos libros de ensayos logran atraparnos en una lectura trepidante, hambrientos por conocer más de sus temas, en especial la melancolía y la depresión. Ella nos aclara que cada uno de los textos fueron realizados en tiempos y circunstancias distintas, pero al leerlo uno aprecia que se mantienen la unidad de los criterios, con sus tópicos bien definidos y con un lenguaje lleno de referencias, narradores, poetas, psiquiatras, desmenuzando palabra por palabra los hilos conductores, los resortes de la melancolía y la depresión.

Jamás había leído con tanta claridad temas que a la vista de muchos pueden resultar innecesarios por su relación con cuestiones clínicas, pero que no es solo un estudio de esas enfermedades emocionales o mentales, sino una exploración poética y descarnada de la realidad que viven esas personas que muchas veces cargan con el estigma de que sus padecimientos no son “serios”, puesto que una parte de la sociedad cree que la depresión no es más que tristeza a la que “hay que echarle ganas”. El modo en que Beatriz Aldaco desglosa y despliega los puentes en obras literarias como la de Edmundo Valadés, Gabriel García Márquez, Gerard de Nerval o del pintor Vincent van Gogh, pasando por Sigmund Freud, es sin lugar a dudas un deleite y un aprendizaje profundos.

El título Atrabiliario refiere, según el diccionario, a “que tiene mal carácter y se irrita con facilidad” o “que es raro o extravagante”, pero nada más alejado de esa definición, que aunque toca las fibras emocionales y nos despierta a una conciencia nueva, no solamente lo hace al respecto de esas enfermedades, sino que enlaza de manera inteligente con pasajes de la historia humana que tanto daño le ha hecho a la mujer: su invisibilización y la violencia ejercida contra ella, como lo fue durante la cacería de brujas, que es el relato que nos abre los ojos a un feminismo descarnado y contundente.

Quien se acerque a esta lectura no pensará de la misma manera, ni podrá ser omiso a la meticulosa exploración de los sentimientos, emociones y datos precisos de situaciones que deberíamos tener claros todos, no solo por la gente que amamos, sino porque quienes padecen de depresión o melancolía no son personas que les “guste” perder el tiempo o que “finjan” para no afrontar las duras realidades. Definitivamente un libro que no debe perderse.

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