Salud en transición. Los desafíos de IMSS-Bienestar en BCS (II)

FOTOS: Semanario Zeta | SSA BCS.

Tierra Incógnita

Sealtiel Enciso Pérez

 

La Paz, Baja California Sur (BCS). Los retos que enfrenta IMSS-Bienestar en Baja California Sur no pueden atribuirse únicamente al cambio de administración. Especialistas en políticas públicas coinciden en que la federalización heredó problemas estructurales que durante años afectaron a los servicios estatales de salud. La diferencia es que ahora la responsabilidad administrativa, financiera y operativa recae principalmente en un organismo federal que debe coordinar una red nacional integrada por cientos de hospitales y miles de centros de salud distribuidos en 23 entidades federativas. El desafío consiste en administrar un sistema de dimensiones sin precedente en México. En octubre de 2023, el Gobierno de México informó que la federalización comprendía la transferencia de 707 hospitales y 13 mil 966 centros de salud para atender a más de 53 millones de personas sin seguridad social.

Uno de los problemas más visibles continúa siendo el abastecimiento de medicamentos. Aunque las autoridades federales han informado periódicamente avances en las compras consolidadas y en la distribución nacional de insumos, diversos hospitales y unidades médicas siguen registrando faltantes temporales de medicamentos especializados, material de curación y algunos equipos indispensables para determinados tratamientos. Estos problemas obedecen a una cadena logística compleja que incluye procesos de licitación, adquisición, almacenamiento, distribución y entrega final a cada unidad médica, especialmente en estados geográficamente aislados como Baja California Sur.

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Otro desafío importante es la disponibilidad de médicos especialistas. La entidad mantiene una demanda creciente de cirujanos, anestesiólogos, internistas, pediatras, ginecólogos, oncólogos y otras especialidades cuya contratación resulta complicada incluso para sistemas de salud con mayores recursos. La lejanía geográfica de la península, el elevado costo de vida en municipios como Los Cabos y la competencia entre instituciones públicas y privadas dificultan atraer y retener personal altamente capacitado. Las propias autoridades federales reconocieron desde el inicio de la transición que uno de los objetivos centrales del nuevo modelo consistía precisamente en fortalecer las plantillas médicas mediante nuevas contrataciones.  La infraestructura hospitalaria representa otro frente de atención. Muchos inmuebles fueron construidos hace varias décadas y requieren inversiones constantes en sistemas eléctricos, climatización, quirófanos, laboratorios, equipos de imagenología y mantenimiento preventivo. En el Hospital General con Especialidades Juan María de Salvatierra, por ejemplo, trabajadores denunciaron en distintas ocasiones fallas en los sistemas de aire acondicionado que incluso obligaron a reprogramar procedimientos quirúrgicos. Las autoridades estatales reconocieron que parte del deterioro correspondía a años de mantenimiento insuficiente acumulado antes de la federalización.

La transición también ha tenido repercusiones para el personal de salud. Durante estos años surgieron inconformidades relacionadas con la asignación de plazas, procesos de basificación, reconocimiento de antigüedad, prestaciones laborales y condiciones de trabajo. Estas diferencias motivaron manifestaciones, mesas de negociación y la conformación de nuevas organizaciones sindicales que buscan representar a trabajadores incorporados al esquema IMSS-Bienestar. Si bien las autoridades estatales y federales han instalado mesas de diálogo para atender estas demandas, algunos conflictos continúan abiertos. Desde la perspectiva de los pacientes, las consecuencias más sensibles aparecen cuando la capacidad instalada no logra responder a la demanda. Los tiempos de espera para consultas especializadas, cirugías programadas o estudios diagnósticos pueden prolongarse cuando existe saturación hospitalaria o falta de especialistas. Para una población que en muchos casos debe recorrer largas distancias desde comunidades rurales hasta hospitales regionales, cualquier retraso representa gastos adicionales de transporte, alimentación y hospedaje, además de incertidumbre respecto a su tratamiento.

Sin embargo, también existen avances que las autoridades consideran relevantes. La federalización ha permitido centralizar las compras de equipo médico, incrementar la inversión en rehabilitación de hospitales, homologar procesos administrativos y desarrollar proyectos tecnológicos como el expediente clínico electrónico, cuya implementación gradual busca facilitar el intercambio de información médica entre unidades de salud. Baja California Sur forma parte de las entidades contempladas para esta estrategia de digitalización. El futuro del sistema dependerá, en buena medida, de la capacidad institucional para resolver problemas que trascienden la simple transferencia administrativa. La consolidación de IMSS-Bienestar requiere recursos financieros suficientes, mecanismos eficientes de adquisición de medicamentos, mantenimiento permanente de infraestructura, estabilidad laboral para el personal médico y una planeación capaz de responder al acelerado crecimiento demográfico de municipios como Los Cabos y La Paz.

En este contexto, también será fundamental fortalecer la atención preventiva. Las enfermedades crónicas como diabetes, hipertensión, obesidad y padecimientos cardiovasculares representan una carga creciente para los servicios públicos de salud. Las autoridades federales han señalado que el nuevo Modelo de Atención para la Salud Bienestar pretende dar mayor importancia a la prevención, detección temprana y seguimiento comunitario de estas enfermedades, con el propósito de disminuir hospitalizaciones y complicaciones de alto costo. La experiencia de Baja California Sur refleja que la federalización constituye mucho más que un cambio administrativo. Significa reorganizar un sistema completo mientras continúa prestando atención médica todos los días. En ese proceso conviven inversiones en infraestructura, incorporación de nuevas tecnologías, contratación de personal, ajustes laborales y expectativas ciudadanas que exigen resultados inmediatos.

El éxito o fracaso del modelo no podrá evaluarse únicamente por el número de hospitales transferidos o por la cantidad de recursos invertidos. Su verdadero indicador será la experiencia cotidiana de los usuarios: encontrar un médico disponible, recibir medicamentos completos, acceder oportunamente a una cirugía o realizar estudios especializados sin demoras excesivas. Esa es, finalmente, la medida con la que la población juzga cualquier política pública de salud.

Para Baja California Sur, el reto continúa abierto. La federalización prometió construir un sistema más equitativo, gratuito y universal para quienes carecen de seguridad social. Alcanzar ese objetivo dependerá de que la coordinación entre Federación y Estado logre traducir los compromisos institucionales en mejoras tangibles para los pacientes. Mientras ello ocurre, hospitales, centros de salud y trabajadores siguen enfrentando diariamente el desafío de mantener funcionando un servicio esencial para miles de sudcalifornianos, en una entidad donde las condiciones geográficas y el crecimiento poblacional hacen que garantizar el derecho a la salud sea una tarea particularmente compleja.

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Salud en transición. Los desafíos de IMSS-Bienestar en BCS (I)

FOTOS: El Universal | OEM.

Tierra Incógnita

Sealtiel Enciso Pérez

 

La Paz, Baja California Sur (BCS). Cuando una madre llega con su hijo enfermo a un centro de salud en un poblado apartado de Baja California Sur, poco importa quién administra el edificio, quién paga la nómina del médico o qué dependencia federal compró los medicamentos. Lo único que espera es encontrar atención oportuna, personal suficiente y el tratamiento que necesita. Sin embargo, detrás de esa consulta médica existe una profunda transformación administrativa que ha cambiado por completo la organización de los servicios públicos de salud en la entidad y que continúa generando retos para autoridades, trabajadores y usuarios.

La incorporación de Baja California Sur al modelo IMSS-Bienestar representa uno de los cambios institucionales más importantes que ha vivido el sistema estatal de salud en las últimas décadas. La transferencia de hospitales generales, centros de salud, unidades especializadas, personal médico, infraestructura y equipamiento desde el gobierno estatal hacia un organismo federal buscó construir un sistema único para atender gratuitamente a la población que no cuenta con seguridad social. Sin embargo, el proceso ha estado acompañado por dificultades operativas que siguen siendo motivo de debate.

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El origen de esta transformación se encuentra en la estrategia del Gobierno de México para sustituir el modelo operado anteriormente por el Instituto de Salud para el Bienestar (INSABI), cuya desaparición dio paso a la consolidación del organismo público IMSS-Bienestar como responsable de la atención médica para millones de personas sin acceso al IMSS o al ISSSTE. La intención oficial consistía en terminar con la fragmentación del sistema de salud y centralizar la administración de hospitales, medicamentos, infraestructura y personal.

En Baja California Sur, el proceso comenzó formalmente en 2022, cuando el gobierno estatal firmó los acuerdos de incorporación al nuevo modelo. Durante la presentación del programa, el director general del IMSS, Zoé Robledo, informó que serían transferidas 66 unidades médicas: 57 centros de salud de primer nivel, seis hospitales generales y tres unidades de especialidades médicas. Asimismo, se anunció una inversión inicial superior a 231 millones de pesos destinada al mantenimiento, rehabilitación y equipamiento de la infraestructura hospitalaria. Las metas oficiales eran ambiciosas. Además del fortalecimiento de la infraestructura, el nuevo modelo prometía mejorar el abasto de medicamentos, incrementar la contratación de especialistas, homologar salarios, reducir las desigualdades entre estados y garantizar atención médica gratuita para toda la población sin seguridad social.

Incluso, durante los primeros meses de operación, las autoridades federales informaron que el abastecimiento de medicamentos había pasado de aproximadamente 73 a 99 por ciento, además de anunciar la llegada de médicos especialistas para cubrir vacantes históricas en hospitales como Loreto y otras regiones del estado. No obstante, la realidad cotidiana de un sistema sanitario resulta mucho más compleja que los indicadores administrativos. Baja California Sur enfrenta condiciones geográficas excepcionales. Su enorme extensión territorial, la dispersión de comunidades rurales y la separación física entre localidades mediante largas carreteras convierten la prestación de servicios médicos en un desafío permanente. Mientras ciudades como La Paz, Los Cabos o Ciudad Constitución concentran buena parte de la infraestructura hospitalaria, numerosas comunidades dependen exclusivamente de pequeños centros de salud donde la ausencia temporal de un médico puede significar recorrer cientos de kilómetros para recibir atención.

A estas condiciones naturales se suman problemas estructurales que no nacieron con IMSS-Bienestar, sino que arrastran décadas de rezago. Entre ellos destacan el déficit nacional de médicos especialistas, el envejecimiento de parte de la infraestructura hospitalaria, las dificultades para atraer personal médico hacia zonas alejadas y la creciente demanda de atención derivada del acelerado crecimiento poblacional de Baja California Sur. Los Cabos constituye un ejemplo claro. Su rápido desarrollo demográfico ha incrementado significativamente la demanda de servicios hospitalarios en pocos años, presionando una infraestructura diseñada para una población mucho menor.

La federalización tampoco significó una solución inmediata para los problemas administrativos. Durante el proceso de transferencia fue necesario integrar expedientes laborales, regularizar plazas, incorporar inventarios de equipo médico, redefinir responsabilidades entre Federación y Estado y establecer nuevos mecanismos de operación para cientos de trabajadores. En julio de 2024 incluso se formalizó, mediante publicación en el Diario Oficial de la Federación, el convenio específico para la transferencia de bienes inmuebles relacionados con hospitales, clínicas y demás establecimientos de salud del estado al organismo IMSS-Bienestar, consolidando jurídicamente la federalización del patrimonio destinado a la atención médica.

Sin embargo, la transición administrativa ha generado incertidumbre entre diversos sectores laborales. Algunos trabajadores han manifestado inquietudes respecto a procesos de basificación, antigüedad, condiciones contractuales y definición de responsabilidades administrativas entre las autoridades estatales y federales, mientras que organizaciones sindicales han solicitado mayor claridad sobre los mecanismos de incorporación al nuevo esquema. Estas preocupaciones han sido documentadas durante los últimos años conforme avanzó la implementación del modelo.

A la par, diversos usuarios continúan reportando dificultades relacionadas con tiempos de espera, disponibilidad de medicamentos especializados, programación de cirugías y consultas con especialistas. Si bien muchas de estas problemáticas existían antes de la federalización, la expectativa generada por el nuevo sistema ha incrementado el escrutinio público sobre sus resultados.

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Capacitan a personal de Salud BCS sobre prevención del suicidio

FOTO: Salud BCS.

La Paz, Baja California Sur (BCS). Como parte de los esfuerzos para brindar intervenciones de salud más oportunas a personas que enfrentan condiciones críticas, el Gobierno del Estado, a través de la Secretaría de salud, impartió capacitación a personal operativo del sector sobre el funcionamiento del “Programa Nacional de Prevención del Suicidio: Código 100”.

Es una actividad que se lleva a cabo en el marco del Día Mundial de Prevención del Suicidio, conmemorado cada 10 de septiembre, con la finalidad de que las compañeras y compañeros que laboran en unidades médicas de primer y segundo nivel tengan mayores herramientas para identificar y realizar acciones de contención emocional a pacientes que muestren pensamientos o ideaciones suicidas, estableció la titular de Salud en BCS, Zazil Flores Aldape, a través de un comunicado de prensa.

En este curso impartido por el responsable de gestión de casos y código 100, Alejandro Vázquez García, se abordó la guía establecida por la autoridad sanitaria federal para tratar intentos de suicidio de alta letalidad, comorbilidades médicas o psiquiátricas, de tal manera que pueda fortalecerse el manejo clínico de personas que sean ingresadas a las unidades de salud en estas condiciones, señaló la médica al indicar que a través de la Coordinación Estatal de Salud Mental (CESMA) realizan jornadas en centros educativos y sitios con alta afluencia ciudadana para identificar personas con problemas emocionales.

Durante esta administración estatal se ha priorizado la realización de talleres en comunidades escolares con el fin de lograr detecciones más tempranas de estudiantes con señales de alerta por emociones complejas, con la perspectiva de ofrecerles atenciones ambulatorias gratuitas que eviten su evolución a patologías psicológicas, como pueden ser los comportamientos suicidas, pero es importante que la sociedad en general sensibilice estos temas para dar apoyo emocional y ayudar a canalizar hacia los servicios profesionales a personas que presenten manifestaciones asociadas a estos problemas de salud, explicó.

Se tiene, además, a través de CESMA, una coordinación estrecha con el Centro de Control, Comando, Comunicación, Cómputo (C4), para canalizar a psicólogos especializados las llamadas que reciban de personas con ideas suicidas para que obtengan un manejo adecuado.

La servidora pública indicó que operan en la geografía estatal nueve unidades especializadas en salud mental (cuyas ubicaciones pueden consultarse en el portal www.ssbcs.gob.mx) para otorgar atenciones profesionales a personas con afecciones emocionales.




Casos de viruela símica en BCS, sin complicaciones: Salud en BCS

FOTO: Salud en BCS.

La Paz, Baja California Sur (BCS). La totalidad de personas que durante este 2024 han sido confirmadas, mediante prueba de laboratorio, con viruela símica o Mpox en BCS, cursan la enfermedad con cuadros leves en aislamiento domiciliario y con seguimiento puntual de las instituciones médicas en las que tienen su derechohabiencia, señaló el subdirector de Epidemiología de la Secretaría de Salud en BCS, Alfredo Ojeda Garmendia.

Este fin de semana, a través de un boletín de prensa, el sector Salud confirmó dos nuevos casos por esta patología en la entidad, ambos residentes de Cabo San Lucas, con antecedente de viaje fuera del Estado.

Recordar que el lavado frecuente de manos con agua y con jabón, así como evitar el contacto directo y estrecho con casos probables o sospechosos por esta enfermedad, figuran entre las principales medidas preventivas.

Con esto, la entidad presenta una incidencia acumulada de siete casos confirmados durante este año, ninguno de estos hospitalizados, ni defunciones qué lamentar, detalló el servidor público al mencionar que como lo establecen los lineamientos para la vigilancia epidemiológica de esta enfermedad, se realizan estudios de contacto para implementar acciones que contribuyan a cortar cadenas de transmisión.

Esta infección suele manifestarse con fiebre, dolor de cabeza, de espalda y músculos, fatiga, inflamación de ganglios linfáticos y erupciones cutáneas (similares a las que produce la varicela) que pueden durar de dos a tres semanas, de ahí que se enfatice el llamado a las personas que presenten esta sintomatología para que acudan a la consulta en la institución médica de su derechohabiencia y prioricen el resguardo domiciliario, agregó.

A través de sus unidades de salud de primer y segundo nivel de atención, las instituciones del sector Salud en BCS mantienen una vigilancia activa de este padecimiento, añadió Ojeda Garmendia al puntualizar que recientemente se efectuó una nueva capacitación para personal que está en contacto directo con pacientes sobre el diagnóstico de viruela símica y manejo adecuado de casos probables y confirmados.




Confirma Salud BCS un caso de viruela símica; no grave

FOTO: Salud BCS.

La Paz, Baja California Sur (BCS). A través de la vigilancia epidemiológica que realizan las unidades médicas de primer y segundo nivel de atención del sector Salud en BCS, se confirmó un caso de viruela símica (Mpox) en un paciente masculino de 26 años que reside en el municipio de Los Cabos, el cual se encuentra en resguardo domiciliario con un cuadro leve del padecimiento viral.

Cabe resaltar que este caso corresponde al linaje del virus que ya estaba circulando a nivel nacional durante 2022 y 2023, no a la variante que derivó en la reciente declaratoria de emergencia de salud pública de importancia internacional emitida por la Organización Mundial de la Salud (OMS), indicó la titular de Salud BCS, Zazil Flores Aldape, quien destacó que el caso confirmado se mantiene en seguimiento médico.

La detección del caso es reflejo de que la vigilancia epidemiológica activa está funcionando en Baja California Sur, ya que al recibir al paciente con sintomatología asociada en una unidad médica de Los Cabos, se efectuó la toma de muestra de manera correcta, se canalizó a la prueba de laboratorio y se hizo el manejo clínico indicado en la guía federal establecido para casos probables y confirmados, estableció la doctora.

La institución se encuentra ya en el estudio de casos, a fin de establecer medidas adicionales para limitar la transmisión del virus, señaló la servidora pública al recordar a la población en general la importancia de aplicar medidas preventivas como es el lavado correcto de manos, no tocar objetos personales o materiales que hayan estado en contacto con pacientes confirmados o con sospecha de enfermedad, cubrir nariz y boca al estornudar o toser con etiqueta respiratoria y usar mascarilla médica cuando se esté físicamente cerca de un enfermo.

Flores Aldape puntualizó que una de las principales manifestaciones de esta enfermedad es la presencia de lesiones cutáneas en forma de ampollas, conocidos coloquialmente como granitos o ronchas, que pudieron estar precedidas de fiebre, dolor de cabeza y cuerpo, inflamación de ganglios linfáticos y agotamiento que deben encausar a la persona a la consulta médica en la institución de su derechohabiencia a fin de que sea debidamente valorado.