Alistan panteones de La Paz por Día de Muertos

FOTOS: Ayuntamiento de La Paz.

La Paz, Baja California Sur (BCS). A través de comunicados de prensa del Ayuntamiento de La Paz, se da a conocer que por parte de sus dependencias se alistan para que este 1 y 2 de noviembre, Día de Muertos, las familias puedan ir a los panteones de esta ciudad a visitar y ofrendar a sus seres queridos fallecidos.

Por parte de la Dirección General de Seguridad Pública, Policía Preventiva y Tránsito Municipal, en coordinación con cuerpos policíacos del Estado, brindarán seguridad a los asistentes a los principales cementerios de esta capital con un operativo de especial de seguridad.

Elementos de las diferentes áreas serán desplegados a partir de la las primeras horas del 1 de noviembre en los panteones Los San Juanes, Jardines del Recuerdo y en el recientemente inaugurado Perlas del Paraíso; realizarán recorridos por los interiores de dichos recintos, así como recorridos de seguridad en las zonas perimetrales, ampliando la zona de vigilancia hacia las colonias aledañas.

Godofredo Contreras Figueroa, encargado del Despacho de la Dirección General de Seguridad Pública, indicó que, además, 41 elementos de las áreas de Transporte y Vialidad serán desplegados para dar fluidez en los estacionamientos de los cementerios urbanos, así como en vialidades aledañas y en los principales cruceros y avenidas circundantes.

SAPA La Paz distribuirá agua

En otro boletín de prensa, el Ayuntamiento de La Paz informa que, también por el Día de Muertos, el Organismo Operador Municipal del Sistema de Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento (SAPA La Paz) apoyará a los panteones municipales, «pese al difícil existente de unidades de tanque cisterna», señaló Martín Geraldo Mendoza, jefe del Departamento de Reparto de Agua por Medio de Pipas del organismo.

El año pasado, los días 1 y 2 de noviembre se dotaron más de 430 mil litros de agua a los panteones Jardines del Recuerdo y Los San Juanes, así como los del Zacatal, Centenario, El Triunfo y San Antonio, por lo que se espera estar este año cerca de esa cifra; el propósito es mantener el nivel las pilas de todos los panteones de La Paz durante estos días, ya que el líquido comúnmente es destinado para la limpieza y riego de tumbas, y deben estar en condiciones de recibir a la ciudadanía.




El fracaso del Mando Mixto en BCS

FOTO: Luis Roldán.

Ius et ratio

Por Arturo Rubio Ruiz

 

La Paz, Baja California Sur (BCS). A finales de 2014, el Ejecutivo federal planteó la desaparición de la Policía Municipal, y la creación de 32 corporaciones estatales con Mando Único, para encargarse de las funciones de seguridad pública. La propuesta relegaba la participación municipal exclusivamente a funciones de prevención del delito, pues incluso el tránsito terrestre, estaría a cargo de la corporación estatal.  Tanto la oposición como organismos de la sociedad civil acusaron la inconstitucionalidad e inoperatividad del proyecto.

Tras negociaciones en el Senado y la Conago, finalmente se optó por un modelo de Mando Mixto, donde operan en cada entidad un cuerpo policial estatal y los municipios conservan sus corporaciones, condicionando su existencia a la evaluación y certificación del Gobierno federal, como requisito insalvable para el acceso a los recursos federales correspondientes, a través del Sistema Nacional de Seguridad Pública, encargado de los estándares de profesionalización, controles de confianza, equipamiento e infraestructura.

También te podría interesar La farsa del pozo de La Ardilla.

El objetivo fundamental es contar con un modelo policial homogéneo, a nivel nacional, y se pretende brindar la misma capacitación y formación a todos los elementos policiacos, mediante un Sistema Nacional de Carrera Policial, para tener un nivel de exigencia en conocimientos, capacitación, adiestramiento y evaluación, unificado en todo el país, de tal suerte que si un elemento desea cambiar de domicilio, o es enviado a trabajar a otra entidad, podrá conservar sus beneficios, salario, prestaciones y se le respetara su rango.

El modelo es un híbrido entre los carabineros de la Policía Nacional Chilena, la Guardia Nacional Española y la Gendarmería Francesa. En en el papel es una belleza operativa y funcional, pero su implementación —en una expectativa realista—, tomará una veintena de años, y muchísimos recursos económicos aplicados a un programa sostenido de formación, equipamiento, supervisión, evaluación  y certificación permanente.

Mientras todo eso sigue siendo un programa de remota aplicación en Baja California Sur, el modelo del Mando Mixto que se ha intentado implementar, ha sido un fracaso en lo operativo, y atendiendo a los resultados medibles a la fecha, ha resultado contraproducente.

Las escaleras se barren de arriba hacia abajo, y en lugar de hacer eso, en la entidad se ha centrado la exigencia en los elementos sin grado, mientras los titulares y los altos mandos siguen siendo designados por dedazo y no por méritos, conocimientos, capacidad y experiencia, lo que genera inconformidad entre el grueso de corporación, a lo que se suma la diferencia de sueldo y prestaciones entre oficiales de rango similar, pero de distintas corporaciones.

El Gobierno estatal, lejos de responsabilizarse de los malos resultados, ha decidido culpar de los mismos a la corporación más endeble, a los elementos de la Policía Municipal, cuando la verdad de las cosas es que el fracaso se genera por la falta de coordinación y los abusos de los mandos estatales, que en lugar de “coordinación”, implementaron esquemas de “subordinación”, sin que ello elevara el nivel de funcionalidad operativa, pues resultó contraproducente y además generó malestar y antagonismo entre los elementos de ambas corporaciones.

Debe desaparecer el Mando Mixto, pues su desastrosa implementación atenta contra la  dignificación de la institución policial municipal, el respeto a las escalas de jerarquía de los comandantes y subcomandantes en activo, y genera abusos hacia policías sin grado, por parte de elementos de la Policía Estatal.

«Resultados» del Mando Mixto en BCS

Aunado a los problemas interinstitucionales ya reseñados, atendiendo únicamente a las cifras oficiales, la incidencia delictiva refleja un aumento sin precedentes, según bases del Secretariado Ejecutivo, en tres delitos: Robo en distintas modalidades, Homicidios dolosos y Delitos sexuales. A ello se suma la estadística de la ONG “Semáforo delictivo” que ubica a Baja California Suren los primeros lugares en extorsión, homicidio violento, delitos sexuales, robo a casa habitación y lesiones. Incluso el secuestro, que oficialmente no existe, se reporta en un 0.3 en la proporción poblacional de uno por cada 100,000 habitantes.

El panorama es desalentador. No hay planes  de trabajo, ni esquemas operativos funcionales ni mesas de análisis para la toma de decisiones operativas. Pueden seguir cambiando al comisario estatal cada seis meses, pero es claro que la solución de la problemática no está en la reasignación de un solo mando.

Les creímos cuando nos dijeron que “sabían cómo”, que “no les temblaría la mano” y que “acabarían rapidito con la inseguridad”; votamos por ellos y ahora estamos pagando muy caro el precio de nuestra ingenuidad.