Crónica de la salida de Marx Arriaga de la SEP. El último capítulo de una larga disputa

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Tierra Incógnita

Sealtiel Enciso Pérez

 

La Paz, Baja California Sur (BCS). El reloj marcaba poco más de las 12:00 horas en la tarde del viernes 13 de febrero de 2026, cuando el murmullo, primero sordo y luego cada vez más intenso, empezó a recorrer los largos pasillos del edificio de la Secretaría de Educación Pública en Avenida Universidad, al Sur de la Ciudad de México. No era un viernes cualquiera: un aire de expectación, mezcla de indignación y curiosidad, se respiraba en la planta donde se ubicaba la Dirección General de Materiales Educativos.

En el trasfondo de ese murmullo se encontraba la figura controvertida de Marx Arriaga Navarro, hombre de palabras firmes y convicciones radicales respecto al rumbo de la educación pública en México. Allí mismo, entre escritorios amontonados de carpetas, pancartas y publicaciones pedagógicas, se estaba escribiendo el último capítulo de su gestión al frente de los Libros de Texto Gratuitos y del proyecto de la Nueva Escuela Mexicana (NEM).

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Un origen que encendió focos

Arriaga Navarro, un doctor en Filología Hispánica y profesor investigador, había forjado su carrera en universidades y centros culturales antes de cruzar la puerta de una de las instituciones más simbólicas del Estado: la SEP. Bajo la administración anterior, se le encomendó la responsabilidad de dirigir los materiales educativos que llegarían a millones de estudiantes de educación básica en el país. Fue, de algún modo, un arquitecto del pensamiento educativo oficial.

Desde que tomó el cargo, su figura estuvo marcada por la polémica. Para algunos, su visión representaba una propuesta audaz alineada con los ideales de la llamada “Cuarta Transformación”; para otros, era una presencia conflictiva, políticamente sesgada y ajena a las necesidades reales de las aulas.

Los cuestionamientos más recurrentes giraban en torno al contenido de los nuevos libros de texto bajo su firma. En el libro México: Grandeza y Diversidad —publicado como parte de los materiales para primaria—, se encontraron apenas nueve imágenes que representaban a mujeres entre centenas de fotografías históricas, lo que provocó una crítica frontal respecto a la falta de perspectiva de género en un contexto nacional que busca promover la igualdad sustantiva.

El día en que todo estalló: 13 de febrero

Esa mañana, apenas despuntaba la luz, la ciudad parecía ajena a los movimientos que se desarrollarían puertas adentro de la SEP. Sin embargo, para muchos funcionarios y visitantes que transitaban por la dependencia, la jornada prometía ser distinta. Rumores sobre un posible anuncio administrativo habían circulado desde la madrugada: se decía que Arriaga estaba en riesgo de ser separado de su cargo.

Al mediodía, las versiones se confirmaron de forma irrefutable. Un grupo de funcionarios de la propia Secretaría —acompañados por elementos de seguridad— se presentaron en el sexto piso, en el área de materiales educativos, con un oficio en mano. No era un simple trámite administrativo: se le notificaba a Marx Arriaga que su cargo había sido removido de la estructura organizacional y que la plaza quedaría disponible a partir del 15 de febrero de 2026.

La escena que siguió fue de una tensión inusual para los pasillos serenos de la SEP. Arriaga, lejos de aceptar cabizbajo la determinación, se plantó frente a los oficiales con una convicción casi teatral. En un video que pronto se viralizó en redes, se le escucha desafiar a los policías: “¿Quieren esposar a quien hizo los libros de texto gratuitos? Adelante”, dijo, retando a sus interlocutores, mientras una mezcla de incredulidad y nerviosismo se apoderaba de quienes presenciaban el momento.

Sus palabras parecían extraídas de una crónica de lucha y resistencia: “¡Aquí hay 107 materiales que diseñamos y vamos a defender con uñas y dientes!”, proclamó en una rueda de prensa improvisada improvisada entre cajas de papeles y carteles de la Nueva Escuela Mexicana.

La SEP, por su parte, negó que hubiera existido un desalojo forzoso por parte de autoridades. En un comunicado oficial, la dependencia explicó que lo ocurrido fue una diligencia administrativa por parte de la Unidad de Asuntos Jurídicos y del Órgano Interno de Control, cuyo objetivo fue notificar formalmente el cambio de la naturaleza de la plaza que Arriaga ocupaba.

Ecos del conflicto: voces a favor y en contra

Mientras los pasillos quedaban lentamente vacíos y la noticia se propagaba como pólvora en redes y medios, las reacciones no se hicieron esperar. Organizaciones de padres de familia, así como figuras políticas de oposición, calificaron el hecho como una “postal del fracaso educativo” y una evidencia de la polarización que vive el sistema educativo nacional. Las críticas al proyecto que Arriaga lideró resonaron con fuerza, acusando una ideologización de los materiales, falta de rigor pedagógico e, incluso, supuestas prácticas internas irregulares que alimentaron el conflicto.

Del otro lado, seguidores de su gestión señalaron que la complejidad del debate sobre la educación va más allá de un solo funcionario. Recordaron que la Nueva Escuela Mexicana y los libros diseñados bajo su coordinación fueron fruto de un esfuerzo amplio que involucró a cientos de especialistas y maestros, y que su salida no debe cristalizarse en un simple episodio de confrontación.

El significado de su salida

La cronología de los hechos del 13 de febrero quedó marcada por un contraste simbólico: por un lado, un funcionario que se ve obligado a abandonar un cargo que interpretó como su misión educativa; por otro, una institución que buscaba imponer una nueva fase administrativa, quizá menos confrontativa y más alineada con las prioridades actuales del gobierno federal.

Para Marx Arriaga Navarro, su salida vio la luz entre gritos, cámaras, micrófonos y una defensa vehemente de sus convicciones. “No dejo el cargo por comodidad, sino por principios de defensa de la educación pública”, declaró frente a reporteros, evocando una lucha que él percibe como parte de un proyecto más grande que va más allá de funcionarios y secretarías.

Para México —y más específicamente para la SEP— este episodio representa un punto de inflexión en la manera de concebir la administración de políticas educativas. La tensión entre la visión ideológica, los lineamientos institucionales y la agenda de igualdad ha quedado al descubierto de forma pública, en un conflicto que muchos vieron como síntoma de una lucha interna más profunda.

¿Y ahora qué? El futuro en disputa

Con la vacancia de la dirección general de Materiales Educativos a partir del 15 de febrero, la SEP ya prepara un nuevo nombramiento en esa área. La administración vigente ha señalado que el cambio obedecerá a criterios administrativos y programáticos, buscando distanciarse de la confrontación que caracterizó los últimos meses de la gestión de Arriaga.

Para Marx Arriaga Navarro, el horizonte es aún incierto. Aunque su figura ya no se sostenga dentro de los muros de la SEP, su defensa de la educación pública y los debates que alimentó seguirán rondando los espacios académicos y políticos. Algunos colegas han señalado que es probable que se convierta en una voz crítica y visible desde fuera del gobierno, quizá como académico, consultor o incluso como referente de un sector que no se siente plenamente representado por las decisiones oficiales.

Y así, como en una novela donde el protagonista se retira entre luces y sombras, Marx Arriaga cierra un capítulo lleno de controversias, tensiones y debates. La puerta de su oficina se cierra en el edificio de la SEP, pero deja tras de sí preguntas abiertas sobre el rumbo de la educación en México, la manera de conjugar política y pedagogía, y cómo se escribirá el próximo capítulo de esta historia que apenas comienza a desdoblarse.

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Reparte SEP cien por ciento de libros de texto a preescolar y primaria

FOTO: SEP

La Paz, Baja California Sur (BCS). Con la entrega, este martes, de los volúmenes de sexto grado en el municipio de Loreto, la Secretaría de Educación Pública informó por medio de un comunicado de prensa que, concluyó la distribución de los libros de texto gratuitos para preescolar y primaria en los cinco municipios de la entidad, informó la titular de la SEP, Alicia Meza Osuna.

Respecto a los materiales de secundaria, la servidora pública comentó que la Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuitos (Conaliteg) dio a conocer que los impresos llegarán próximamente a tierra sudcaliforniana y se estima que sean recibidos por cada uno de los estudiantes sudcalifornianos durante el mes de septiembre.

Meza Osuna señaló que las y los maestros de secundarias generales, técnicas y telesecundarias trabajan ya en el análisis de los nuevos libros de texto, los cuales, a la par de los de primaria y preescolar, se encuentran publicados en el sitio de la Conaliteg en internet.

Finalmente, la secretaria de Educación Pública mencionó que el paso del huracán Hillary no causó daños mayores en los edificios escolares y los que se registraron se atenderán en el transcurso de la semana, por lo cual no existe a la fecha impedimento para que el ciclo escolar 2023-2024 inicie el 28 de agosto, conforme al calendario establecido, concluyó el comunicado de prensa.




Piden escuchar opiniones sobre los libros de texto

FOTO: Congreso del Estado

La Paz, Baja California Sur (BCS). A través de un comunicado de prensa por parte del Congreso del Estado se informó que, ante la polémica que se ha generado en torno a los libros de texto de la SEP, el diputado albiazul Rigoberto Mares expresó que el gobierno estatal debe convocar a padres y madres de familia y a las maestras y maestros para escuchar sus opiniones, privilegiando el interés superior de las niñas y los niños sudcalifornianos, sobre las posturas partidistas.

La Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos es muy clara al establecer que el Ejecutivo Federal determinará los principios rectores y objetivos de la educación inicial, así como los planes y programas de estudio de la educación básica y normal en toda la república y para tal efecto se considerará la opinión de los gobiernos de las entidades federativas y de diversos actores sociales involucrados en la educación, así como el contenido de los proyectos y programas educativos que contemplen las realidades y contextos, regionales y locales, señaló Mares Aguilar.

Y en ese sentido, el legislador destacó que, en diversos estados de la República gobernadores, legisladores, asociaciones de padres y madres de familia y de maestras y maestros han señalado que en la elaboración de los libros de texto no se les tomó en cuenta, por lo que han acudido a las vías de revisión constitucional de los mismos a través de controversias constitucionales y amparos.

Por último, al respecto el legislador lamentó que, en nuestro estado a pesar de las movilizaciones de padres y madres de familia, el gobierno estatal no haya establecido mesas de trabajo para tener una postura estatal que retome la opinión de la sociedad sudcaliforniana, por lo que realizó un llamado al gobernador para que se atiendan a todos los interesados en el tema, se vele por el interés superior de la niñez sudcaliforniana y se defienda su derecho a la educación, concluyó el comunicado de prensa.