BCS a oscuras: crónica de un sistema eléctrico al límite en La Paz y Los Cabos

FOTOS: Posta, El Sudcaliforniano y El Universal.

Tierra Incógnita

Sealtiel Enciso Pérez

 

La Paz, Baja California Sur (BCS). En La Paz, el verano no solo se mide en grados. Se mide en horas sin luz. En junio de 2026, con el termómetro marcando 40 grados centígrados, siete apagones consecutivos golpearon las principales colonias de La Paz, Los Cabos y Comondú. Los reportes ciudadanos se viralizaron: cortes de 30 minutos que se estiraban a una hora, luego a dos, luego a 12. La escena se ha vuelto familiar. El aire acondicionado se detiene, los alimentos empiezan a sudar en el refrigerador y la noche del desierto, que debería ser alivio, se convierte en una trampa de calor. La dimensión del problema quedó registrada en cifras oficiales y conteos ciudadanos. El 13 de mayo de 2026, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) informó el restablecimiento total tras una interrupción nocturna que afectó parcialmente a La Paz y Los Cabos. Un mes después, la crisis escaló. En una jornada, al menos 33 mil usuarios quedaron sin servicio por una falla en la Subestación La Paz.

Los registros periodísticos de junio hablan de al menos 50 colonias afectadas en La Paz, Los Cabos y Comondú por maniobras para estabilizar el Sistema Eléctrico de Baja California Sur. En agosto, el fenómeno se agudizó: múltiples apagones durante más de una semana, con algunos cortes que superaron las 24 horas en distintas zonas de la capital. Frente a la falta de datos centralizados, el Centro de Energía Renovable y Calidad Ambiental (CERCA) activó el “Apagómetro”, una plataforma ciudadana. Desde la segunda quincena de junio, contabilizó más de 114 apagones en La Paz y Los Cabos, y en julio reportaba 71 apagones documentados desde finales de mayo, con duraciones que iban de segundos a varias horas. Durante la jornada más crítica, San José del Cabo fue uno de los sitios más afectados, con hasta cinco cortes en un solo día y prolongaciones de hasta 12 horas nocturnas.

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Baja California Sur es, en términos eléctricos, una isla. Está aislada del Sistema Interconectado Nacional y del sistema de Baja California. Así lo describe la propia CFE y lo resumen analistas: se abastece de centrales termoeléctricas de combustóleo y diésel altamente contaminantes en La Paz y Los Cabos, de pequeñas instalaciones solares fotovoltaicas y de una central eólica de apenas 50 MW. La demanda total oscila entre 600 y 700 MW y crece de forma acelerada. El gobierno estatal confirmó en el verano de 2026 que la demanda ronda 600 MW en invierno y supera los 700 MW en verano. La capacidad disponible es estrecha. Para el verano de 2023, CFE estimó una demanda máxima de 635 MW atendida con 697 MW disponibles, es decir, un margen de reserva de apenas 10 por ciento. Ese margen es el más bajo del país. En 2025, cuando el Sistema Interconectado Nacional tuvo su pico máximo de 52,945 MW el 9 de junio con un margen de reserva operativa de 9.69 por ciento, el sistema de Baja California Sur, en condiciones de máxima exigencia, operó con 11.82 por ciento.

Ese equilibrio precario explica la declaración de emergencia que el Centro Nacional de Control de Energía (CENACE) ha hecho en años previos: “A las 14:57 hrs. el Sistema Eléctrico de Baja California Sur se declara en Estado Operativo de Emergencia por contar con un margen de reserva operativa menor a 4 por ciento y no soportar la contingencia sencilla más severa”. Primero, la obsolescencia. La Central Termoeléctrica de Punta Prieta, a 10 kilómetros al norte de La Paz, comenzó operaciones el 14 de agosto de 1979 con 165 MW y opera con combustóleo de alto contenido de azufre. Según especialistas citados por medios locales, las unidades instaladas en los años 70 ya cumplieron su vida media y 182 MW producidos en el estado dependen de tecnología obsoleta que requiere sustitución inmediata. En junio de 2026, CFE atribuyó los cortes a la salida de operación de generadores de Punta Prieta, que abastece al menos a cuatro de los cinco municipios.

Segundo, las fallas en distribución. En la reunión encabezada por el gobernador Víctor Manuel Castro Cosío en 2026, el responsable de Distribución Baja California de CFE, Gerardo Óscar Santiago Ruiz, explicó que las interrupciones obedecieron a un problema en un interruptor de banco que provocó la salida de cinco circuitos y afectó la subestación completa. CFE añadió que 80 por ciento de las interrupciones están relacionadas con obstrucciones en líneas por falta de poda de árboles. La demanda, por su parte, no deja de crecer. Los Cabos, motor turístico nacional, concentra hoteles, desaladoras y desarrollos inmobiliarios que dependen del aire acondicionado. La población de Baja California Sur creció por encima del 5 por ciento estimado por CFE, según reconoció el propio gobernador en 2023, y la demanda eléctrica creció con ella. En verano, el aire acondicionado representa un tercio del consumo y el encendido simultáneo de millones de equipos eleva la curva de demanda de forma abrupta.

El apagón en Baja California Sur no es solo incomodidad. Es riesgo sanitario, pérdida económica y desgaste social. En el sector salud, los cortes alteran las condiciones controladas de los quirófanos. “Al tener esas temperaturas altas dentro de la unidad quirúrgica, se posponen cirugías que están programadas hasta que se haga un exhaustivo, una revisión del área”, advirtió la enfermera operativa Marlén Cota Espinosa, representante de trabajadores de salud en BCS. La humedad generada por la interrupción provoca condensación en equipos y favorece la proliferación bacteriana, por lo que, aun regresando la luz, “no se recupera tan rápido” y los procedimientos deben reprogramarse. En consultorios privados el impacto es similar. La odontóloga Erandini Ramírez relató haber permanecido más de 28 horas sin luz de miércoles a jueves, con pérdida estimada de 15 mil pesos en una semana por cancelación de citas y riesgo para insumos que requieren refrigeración y para equipos médicos costosos.

Para la población general, las denuncias se multiplican en redes sociales. Ciudadanos reportan electrodomésticos dañados por variaciones de voltaje, desde aires acondicionados hasta refrigeradores, y cuestionan quién repondrá los aparatos. La CFE ha reconocido el mecanismo para reclamar reparación o pago de aparatos dañados, pero el proceso exige dictamen y documentación que muchos hogares no logran completar en medio de cortes intermitentes. La crisis también golpea la infraestructura urbana. El Organismo Operador de Agua Potable de La Paz reportó ruptura de un tubo de 12 pulgadas y daños a equipos de bombeo por los apagones, que afectan el tandeo de agua en al menos seis colonias. Semáforos desincronizados, escuelas y comercios cerrados, y afectaciones en clínicas y centros de atención a emergencias completan el cuadro. El malestar es político y social. Organizaciones empresariales de La Paz y Los Cabos, que concentran 85 por ciento de la población estatal, han cuestionado no solo los apagones sino la falta de estrategia para evitarlos. En agosto de 2026, dirigentes de oposición calificaron a CFE como “inoperante” ante cortes de más de 24 horas.

En el corto plazo, el refuerzo operativo. En julio de 2026, tras más de 70 apagones en un mes, CFE anunció la incorporación de 116 MW adicionales mediante generadores especiales en La Paz y Los Cabos para atender la demanda de verano. El gobernador Castro Cosío confirmó el despliegue y detalló que se instalarían en ambos municipios. El plan incluye también mantenimiento, poda preventiva en invierno y mejora de subestaciones como la de Turbogás Los Cabos, donde se energizó un transformador de gran escala para alimentar la creciente demanda. CFE descartó que el regreso a clases represente un riesgo adicional, insistiendo en que las fallas fueron técnicas y no por sobredemanda educativa. En el mediano y largo plazo, el Plan de Fortalecimiento y Expansión del Sistema Eléctrico Nacional 2025-2030 contempla 51 proyectos, entre ellos una Central de Combustión Interna en Los Cabos con 240 MW y una inversión de 272 millones de dólares, cuya licitación estaba prevista para el primer cuatrimestre de 2025 y entrada en operación en 2028. El proyecto, único de combustión interna en el plan, operará con gas natural como combustible principal y diésel como alterno, con 240 MW a gas y 228 MW a diésel, y ocupará 19 hectáreas. La Semarnat autorizó su Manifestación de Impacto Ambiental en julio de 2025.

Paralelamente, el gobierno federal anunció en agosto de 2025 la construcción de dos centrales termosolares con almacenamiento térmico en Baja California Sur, las primeras en su tipo en México, con inversión de 800 millones de dólares para beneficiar entre 100 mil y 200 mil hogares. Cada central producirá 100 MW con 11 horas de operación continua gracias a tecnología de torre central y sales fundidas que permiten generar de noche, y su construcción tardará entre 36 y 48 meses. La directora de CFE, Emilia Calleja Alor, defendió que es la mejor tecnología para aprovechar el sol y dar confiabilidad al sistema aislado. No obstante, el debate técnico persiste. Especialistas advierten que las termosolares, aunque innovadoras, tienen eficiencia de 15 a 20 por ciento, costos nivelados más altos que la fotovoltaica con baterías y complejidades de mantenimiento y uso de suelo. Otros proponen combinar fotovoltaica a gran escala con almacenamiento, geotermia en el norte del estado y mayor participación privada, opciones que el discurso oficial ha descartado.

Mientras tanto, el verano de 2026 deja una lección: en Baja California Sur, la energía no es un servicio secundario. Es la condición que permite habitar el desierto. Cuando falla Punta Prieta, falla el quirófano, falla el agua, falla el turismo y falla la vida cotidiana. La solución inmediata de 116 MW puede contener la emergencia, pero la historia de apagones desde 2019, con declaratorias de emergencia por reserva menor a 4 por ciento, indica que el sistema requiere más que parches: requiere renovación de una planta que opera desde 1979, diversificación real y planeación que asuma que La Paz y Los Cabos ya no son pueblos costeros, sino ciudades de alto consumo energético en un territorio aislado y expuesto a 48 grados de sensación térmica.

Fuentes

El Heraldo de México — En medio de ola de calor, se registran apagones en Baja California Sur

BCS Noticias — CFE restablece al 100 % la energía eléctrica en La Paz y Los Cabos tras apagón parcial

Vanguardia — Vive Baja California Sur cuatro días de apagones con temperaturas por arriba de los 40 grados

Diario El Independiente — Apagones afectan a por lo menos 50 colonias en La Paz, Los Cabos y Comondú

Radio Fórmula La Paz — ‘CFE era una empresa de clase mundial, hoy es inoperante’, dice panista tras múltiples apagones en BCS

Las Periodistas — CERCA activa “Apagómetro” para contabilizar los apagones en La Paz y Los Cabos, suman los 114

Diario El Independiente — Tras más de 70 apagones registrados, CFE reforzará la capacidad eléctrica de BCS

BCS Noticias — BCS sufre jornada histórica de apagones; se limita servicio a los no prioritarios, dice CFE

El Economista — Central eléctrica termo-solar en BCS, ¿otra costosa ocurrencia?

CULCO BCS — Se apaga: el verano que desnuda los límites del paraíso

SinEmbargo — La CFE asegura que es capaz de atender la demanda máxima de energía durante el verano

La Crónica — CFE y CENACE aseguran suministro eléctrico en todo el país

El Heraldo de México — Declara Cenace emergencia eléctrica en Baja California Sur

Meganoticias — Obsoleta termoeléctrica Punta Prieta amenaza salud y medio ambiente paceño

Diario El Independiente — No todo está perdido, estos son los proyectos que CFE no ha cancelado en BCS

El Peninsular — REVISA GOBERNADOR Y CFE CONDICIONES DEL SUMINISTRO ELÉCTRICO EN BCS

La Jornada — Aumento en demanda de energía genera apagones en BCS

Diario El Independiente — Apagones afectan cirugías en hospitales de BCS; procedimientos deben ser pospuestos

El Sudcaliforniano — Más de 28 horas sin luz: apagones paralizaron consultorio dental en La Paz

Diario El Independiente — Desamparados los Sudcalifornianos ante incremento de apagones en BCS

BCS Noticias — Apagón causó daños en equipos de SAPA La Paz; el tandeo se recuperará gradualmente

Tribuna de México — CFE aumentará generación de energía en BCS este verano

Posta — La demanda eléctrica crece en verano y BCS recibirá más capacidad de generación

Ámbito — Feliz noticia de la CFE que beneficia a 400 mil familias del noroeste de México a partir de julio 2026

Gobierno de México — Presidenta presenta 51 proyectos de electricidad del Plan de Fortalecimiento y Expansión del Sistema Eléctrico Nacional 2025-2030

Radio Fórmula — ¡No más apagones en Los Cabos! Nueva central eléctrica estará lista para 2028

Radio Fórmula — Semarnat da luz verde a nueva central de CFE en BCS: ¿alivio energético o nuevo conflicto ambiental?

HOY BCS — Gobernador pide a CFE cuidar el medio ambiente ante nueva planta eléctrica en Los Cabos

Gobierno de México — México a la vanguardia: CFE construirá 2 centrales termosolares en Baja California Sur para beneficiar hasta 200 mil hogares

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AVISO: CULCO BCS no se hace responsable de las opiniones de los colaboradores, ésto es responsabilidad de cada autor; confiamos en sus argumentos y el tratamiento de la información, sin embargo, no necesariamente coinciden con los puntos de vista de esta revista digital.




Se apaga: el verano que desnuda los límites del paraíso

IMÁGENES: IA.

Vientos de Pueblo

El Vigía del Desierto

 

San José del Cabo, Baja California Sur (BCS). En Baja California Sur, un apagón de verano no empieza con la oscuridad. Empieza cuando el aire acondicionado deja de zumbar, el refrigerador pierde frío y la casa comienza a guardar el calor como una caja cerrada. El 9 de agosto, el seguimiento ciudadano de CERCA acumulaba 77 interrupciones eléctricas durante la temporada de calor. No son 77 apagones certificados en un inventario oficial de la CFE: son reportes sistematizados por una organización civil. La diferencia importa, porque en ella comienza también otro problema: la falta de una explicación pública completa.

El calor, entretanto, no necesita interpretación. Este 10 de agosto el Servicio Meteorológico Nacional mantiene una onda de calor en el centro del Estado, pronostica máximas de 35 a 40 grados para Baja California Sur y reportó 40.5 grados en Ciudad Constitución durante las 24 horas previas. En ese paisaje, la electricidad no es solamente comodidad: es la infraestructura que hace habitable el mediodía.

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Los cortes se han concentrado, según el registro disponible, principalmente en La Paz y Los Cabos. A comienzos de julio ya se habían documentado 71 desde el 30 de mayo, con duraciones que iban de segundos a horas. Y aquí aparece la primera respuesta incómoda a la pregunta de por qué se apaga BCS: no existe una sola causa demostrada. No puedo confirmar que los 77 cortes sean producto de un déficit de generación. La propia organización que los contabiliza ha advertido que no hay información oficial suficiente para afirmarlo y que la mayoría de los reportes ciudadanos apuntaba a fallas en infraestructura de distribución. Los episodios, eso sí, coincidieron con jornadas de mayor calor y humedad, cuando la demanda aumenta.

Hay una vulnerabilidad más profunda. El sistema eléctrico de Baja California Sur está aislado eléctricamente del Sistema Interconectado Nacional y también del sistema de Baja California; los documentos de planeación energética explican que, a diferencia de las regiones enlazadas, no comparte con ellas recursos y reservas de capacidad. Este verano, el gobierno estatal informó, después de reunirse con directivos de CFE, que la demanda ronda 600 megawatts en invierno y supera 700 en verano. La respuesta anunciada fue incorporar 116 megawatts adicionales en La Paz y Los Cabos. CFE también reforzó infraestructura de transformación y transmisión para atender a casi 400 mil usuarios.

Pero el mapa eléctrico no puede leerse separado del mapa del crecimiento. Baja California Sur dispone hoy de 29,245 habitaciones en 508 hoteles. En 2025 captó 1,291.7 millones de dólares de inversión extranjera directa turística, el 40.6 por ciento del total nacional de ese sector. Y el propio gobierno estatal describe al inmobiliario, especialmente al vinculado directa o indirectamente con el turismo, como un sector en un momento estratégico para nuevos proyectos. Estos datos no prueban que un hotel haya causado un apagón. Sí obligan a formular una pregunta de planeación: ¿crecen al mismo ritmo la inversión privada y la infraestructura pública que debe sostenerla?

El agua cuenta una historia paralela. Los registros de Conagua muestran disponibilidad media anual negativa de agua subterránea en acuíferos que sostienen tres de los principales núcleos urbanos y turísticos: Cabo San Lucas, -24.07 hectómetros cúbicos anuales; La Paz, -13.49; y San José del Cabo, -12.49. Electricidad y agua no son la misma crisis ni puede atribuirse una a la otra. Son, sin embargo, dos límites físicos que el discurso del crecimiento no puede tratar como notas al pie.

Cuando la energía falla, el costo tampoco se reparte igual. Reportes periodísticos de agosto documentaron familias de La Paz conservando medicamentos con hielo e instalando reguladores de voltaje para disminuir pérdidas. La capacidad de protegerse —resguardar aparatos, comida o medicinas— depende también del bolsillo. El apagón dura lo mismo en el reloj; socialmente, no dura igual para todos.

Las salidas existen, pero ninguna sustituye el diagnóstico. Además de los refuerzos inmediatos, CFE mantiene entre sus proyectos una central de combustión interna de 240 megawatts en Los Cabos, mientras el Gobierno de México anunció dos centrales termosolares para Baja California Sur. Son apuestas de expansión que pueden aumentar capacidad, pero queda pendiente otra pieza menos espectacular y acaso igual de importante: información pública suficiente para saber, interrupción por interrupción, qué falló, cuánto duró, cuántos usuarios afectó y qué se corrigió. Sin esa trazabilidad, la ciudadanía cuenta apagones y las instituciones anuncian megawatts; entre ambos números permanece una zona oscura.

Baja California Sur vende al mundo una imagen de abundancia: hoteles, residencias, inversión, mar y una economía turística capaz de atraer capital a escala nacional. Debajo de esa postal existe un territorio desértico que recuerda, cada verano, que toda prosperidad depende de cables, transformadores, acuíferos y límites materiales. El desafío no es impedir que BCS crezca, sino exigir que la infraestructura llegue antes que la siguiente habitación, el siguiente desarrollo y la siguiente ola de calor.

Porque un territorio no se apaga solamente cuando se va la luz. Empieza a apagarse cuando su crecimiento deja de mirar aquello que lo mantiene vivo.

Referencias consultadas


El Sudcaliforniano
, “Acumula BCS 77 apagones en lo que va del verano de este año”, 9 de agosto de 2026.

Diario El Independiente, “Tras más de 70 apagones registrados, CFE reforzará la capacidad eléctrica de BCS”, 9 de julio de 2026.

Servicio Meteorológico Nacional–Conagua, Pronóstico Meteorológico General, 10 de agosto de 2026.

SENER/CENACE, PRODESEN 2022-2036, Apartado sobre conformación del Sistema Eléctrico Nacional y aislamiento eléctrico del SIBCS.

Secretaría de Turismo y Economía de Baja California Sur, Estadísticas hoteleras, inversión turística y perspectivas del sector inmobiliario, 2026.

Conagua, Disponibilidad oficial de aguas subterráneas por acuífero en Baja California Sur.

CFE y Presidencia de la República, Proyectos de generación en Los Cabos y centrales termosolares para Baja California Sur.

El Sudcaliforniano, “Apagones en La Paz: familias toman medidas para evitar pérdidas por cortes de luz”, 5 de agosto de 2026.

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¡Cómo me da coraje que no disfrutemos el verano de La Paz!

La Paz. Su verano y su malecón. FOTOS: Modesto Peralta Delgado.

Colaboración Especial

Por Rebeca Olachea Pérez

 

La Paz, Baja California Sur (BCS). Estamos a pocos días de que de inicio una de las cuatro bellas estaciones del año: el verano. Se trata de la época más calurosa, con las marcas térmicas más elevadas. En esta parte del mundo el verano tiene lugar entre junio, julio y agosto. Este año 2017 el verano dará inicio desde el martes 20 de junio hasta el viernes 22 de septiembre. Tres meses es lo que abarca la temporada pero aquí en La Paz algunos paceños siempre difieren de la duración del mismo; algunos opinan que dura cuatro, cinco o hasta seis meses el calor en la ciudad. La queja todas las temporadas es la misma: “este año va hacer más calor que el pasado”. ¿Será cierto que sufrimos de temperaturas muy altas o solamente nos gusta quejarnos mucho?

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Wikipedia nos ofrece una lista de eventos climáticos extremos ocurridos en México después del siglo XIX. Se cree que cada uno de estos datos extremos sea un valor oficialmente medido por instrumentos meteorológicos dentro de los patrones del Servicio Meteorológico Nacional. En la lista de “temperaturas más altas” sepa usted que la ciudad de La Paz ni siquiera aparece. Es encabezada por Mexicali con un récord de temperatura de 55 grados y la finaliza Ciudad Valles en San Luis Potosí con 48 grados. En la lista en que sí nos encontramos es en la de “ciudades con menor precipitación” donde tenemos el tercer lugar con 88.7 mm anuales.

Ciertamente, la relación que existe entre humor y clima es muy cerrada. De cierto modo uno influye directamente en el otro y ha sido motivo de estudio desde siglos atrás. El calor puede tener algunos extraños pero conocidos efectos en nuestro comportamiento. Uno de ellos es la violencia, pues según estudios como el trabajo publicado en el año 2013 en Science, las temperaturas elevadas aumentan la cantidad de conflictos violentos interpersonales (las típicas peleas entre amigos o familiares). Algo a lo que se une el psicólogo Juan Carlos Sánchez, del hospital Morales Meseguer, que añade que es la unión de tres acontecimientos lo que provoca cambios en la personalidad: calor en exceso, cambios de residencia y cambios de hábitos durante las vacaciones de verano. «El calor afecta al sueño y los cambios de residencia y hábitos de vida hacen que el descanso disminuya y aparezca como efecto el cansancio, la apatía, el decaimiento, la debilidad, la desmotivación, que día tras día lleva a cambios de humor, al negativismo y a la impaciencia”.

Asimismo, la psicología Gestalt desde un punto de vista fisiológico, nos dice que el aumento de las temperaturas hace que el organismo se esfuerce en mantener una temperatura agradable en el cuerpo lo que supone cambios en el sistema nervioso central aumentando la ansiedad y generando insomnio; ya que, por encima de los 21 ºC de temperatura ambiente, el cuerpo humano tiene dificultades para dormir porque el metabolismo se sobreactiva para adaptarse al calor, una activación cerebral que repercute negativamente tanto en el sueño como en la ansiedad. No obstante, esto no es más que un trastorno de tipo adaptativo y pasajero al que el organismo se acomoda con rapidez y los síntomas —que son más intensos al inicio del verano— tienden siempre a remitir aunque el calor aumente. Por lo general, el tiempo de adaptación no supera la semana aunque en individuos insomnes o con predisposición a la ansiedad puede tardar más.

Otro de los puntos importantes para evitar que las temperaturas asciendan aún más es que debemos evitar ser una ciudad contaminante. El calentamiento global nos está afectando. Aunque no hay datos precisos de cuánta contaminación emite la ciudad de La Paz es claro que entre más ensuciamos y más basura tiremos más calor sentiremos, mas irritables estaremos y menos disfrutaremos del verano. El calor podrá afectarnos al principio pero el cuerpo se acostumbrará y también nosotros trataremos de no exponernos mucho al sol y dormir en algún lugar fresco. Aunque esto último cada día es más difícil con tanta inseguridad pero hay que buscar la forma de quizás, dormir al aire libre.

Nosotros tenemos la bendición de tener el mar a corta distancia. Playas paradisíacas donde todavía, y esperemos que así continúen, no hay vendedores atosigándote ni lanchas pasándote a metros de distancia a toda velocidad. El calor va a llegar cada año. Es de las pocas cosas seguras de la vida. Aprendamos a disfrutarlo sin quejarnos, sin estresarnos y busquemos la forma de pasarla de lo mejor. Somos una ciudad con muchas ventajas. El calor es sólo clima y no podemos modificarlo, a nuestro humor podemos hacer el esfuerzo de mejorarlo, ¿por qué no? yendo a la playa. Disfrutemos del calor y quejémonos menos. ¡FELIZ VERANO!