Narcocultura y necropolítica. La violencia nuestra de cada día (II)

Especial «La violencia nuestra de cada día…» FOTOS: Luis Roldán.

Colaboración Especial

Por Lorella Castorena Davis

 

“La narcocultura, es la criatura ideológica excremental de un pueblo hundido en una crisis.”     Arsinoé Orihuela, 2015

 

La Paz, Baja  California Sur (BCS). El título «Narco Cultura»: nace una identidad, se desmorona un país ilustra con perfección lo que nos ocurre en México y Baja California Sur: la narco-cultura se ha instalado en casi todos los resquicios que ha dejado el proceso de desmoronamiento democrático, político y social de nuestro país. En su artículo titulado La violencia en México (2015), David Huerta escribe: “en el documental Narco Cultura (2013), del cineasta y fotógrafo de guerra Shaul Schwarz, una niña mexicana del norte responde a la pregunta «¿Qué quieres ser cuando seas grande?», con estas cuatro palabras: «novia de un narco». La escritora Gabriela Damián comenta de modo sucinto: «Tantas derrotas al mismo tiempo en una frase».”

Así es: la narcocultura representa todas nuestras derrotas como sociedad, como cultura, como ciudadanía, frente al estado y, frente al narco. En el número 8.2 del año 2011, la revista electrónica e-misférica (Hemispheric Institute,) dedicó un dossier titulado #narcomáquina, en el que las editoras de la New York University, Jill Lane y Marcial Godoy-Anativia, escribieron en la nota inicial lo siguiente: “hemos aprendido, en diálogo [con] un sinnúmero de académicos, artistas y activistas colaboradoras/es, que lo <<narco>> nombra el colapso del orden social como lo conocemos: el aumento del autoritarismo, el deterioro de la sociedad civil, la erosión de los derechos humanos, la transformación de ciudades y pueblos en espacios fantasmagóricos y teatros de guerra, y el surgimiento (o regreso) de la <<violencia expresiva>>—una violencia mortífera cuyo único propósito es representar su propio poder- […] cuerpos degollados y mutilados cuelgan de los puentes, junto a las infames <<narcomantas>>, en Tamaulipas o Monterrey; se desechan multitudes de cadáveres en las carreteras de Veracruz o en Guadalajara; aparecen numerosas bolsas llenas de cabezas humanas en Acapulco o en D.F.; se hallan emigrantes centroamericanos dentro de fosas comunes (narcofosas); y día a día se leen en la prensa noticias sobre secuestros, corrupción y las fluctuantes líneas de combate entre los carteles, mientras que los propios periodistas, junto a fotógrafos y corresponsales de los medios sociales, son ejecutados arbitrariamente. Activistas de derechos humanos, incluyendo a los líderes de la lucha en contra del feminicidio en Ciudad Juárez, tampoco se escapan de la muerte.”

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Con este retrato certero y doloroso, ese dossier publicado hace seis años, sólo anticipaba lo peor. La violencia lejos de aminorar se ha acrecentado y desparramado por todo el país y, Baja California Sur no es la excepción. Al contrario, la identidad que se fundamenta en la narco-cultura se ha asentado en BCS desde hace ya varios años, antes, mucho antes, de que la violencia nuestra de cada día se dejara ver en versión mortífera. Según los datos contenidos en la página Semáforo Delictivo habría un total acumulado de homicidios entre enero de 2014 y junio de 2017, de 596 personas asesinadas en nuestra entidad. Con base en los datos del semáforo, BCS está en rojo, esto es por encima de la media histórica o tasa nacional, porque aquí ocurren el doble o más de la tasa nacional de delitos de homicidio, extorsión, robo a vehículos, robo a casa y violaciones.

En paralelo —nunca mejor dicho porque no circulan por las misma vías y nunca se tocan—, nuestras calles son patrulladas constantemente por comandos armados, tanto del ejército como de las policías federal y estatal, en un entorno que les repele y teme, mientras suenan narcorridos a todo volumen en las casas, en las palapas marisqueras se comen tostadas llamadas “sicaria”, se bebe cerveza en antros que llevan nombres narcos como el de Laurita Garza, donde la “buchonería”, la banda sinaloense y los cuerpo hiper-sexuados de las jóvenes se disponen al frenesí de la narcocultura y la necro política (política de la muerte).

Héctor Domínguez Ruvalcaba sostiene en su libro Nación Criminal (Ariel, 2015), que la relación estrecha entre el crimen organizado y el estado ha dado lugar al establecimiento de la necro-política o la soberanía sumaria que decide a su arbitrio sobre la vida y la muerte. Más que un Estado débil, lo que predomina en México es una cultura política donde la intervención de lo criminal ha sido históricamente reincidente, de allí que no pueda concebirse sin las prácticas ilícitas de las autoridades, de la clase política y, consecuentemente, de amplios sectores de la sociedad.

Cultura es la cuestión. Hace unos días atestiguamos una de las formas en que opera la identidad que deriva de la narco-cultura, esa que se ha construido sobre y entre las moronas de un país dejado a la mala. Sólo como ejemplo, refiero algunos detalles de lo que ocurrió durante el funeral de “El Ojos” el pasado 24 de julio El funeral “se realizó al estilo de las ceremonias fúnebres que se destinan a los jefes del narcotráfico en México: flores blancas, gente armada, música y vítores. Una multitud despidió al narcotraficante cargando enormes arreglos florales y lanzando vivas, sin los rostros cubiertos y sin temor a ser identificados. ´Felipe, Felipe, ¡ra-ra-rá! ´“.

Justo a esos vítores son a los que se refiere David Huerta (La violencia en México, La Huerta Grande, 2015) cuando habla de la “consagración de vulgares criminales, secuestradores, ladrones, asesinos y torturadores, vistos como héroes de un público absurda y temerosamente arrobado ante ellos —y ante sus <<hazañas>>—“. Narcorridos, telenovelas, series, películas, novelas, blogs y páginas de redes sociales donde se elogian los hechos de los asesinos y traficantes de drogas que han sido idealizados, heroizados y legitimados a través de las empresas productoras de medios y las editoriales, que han encontrado en los y las desposeídas de la era neoliberal, un enorme nicho de mercado, un gran negocio montado sobre lo que Arsinoé Orihuela llama la bancarrota cultural de México (Narcocultura, la bancarrota cultural de México, Regeneración, 23 Septiembre, 2015).

Siguiendo a Orihuela, debemos asumir que la narcocultura ha avanzado de manera irrefrenable enarbolando los elementos identitarios característicos del narco, no de forma marginal o periférica, sino de un modo profundo y al alza. En algún momento, en México naturalizamos el narco way of life y lo integramos en el imaginario colectivo. Cuando los niños y adolescentes cantan narcorridos, juegan a ser capos, aspiran a narcotraficantes, beben cerveza y consumen coca, y, las niñas y adolescentes con sus cuerpos hipersexualizados sueñan con ser novias de un narco, estamos frente al desmoronamiento cultural, social y político de este país. Que, por cierto, no se cae a pedazos en lo económico, precisamente porque el crimen organizado y su apología a través de las enormes industrias culturales que le soportan, agregan grandes cantidades de capital al PIB, aunque no tengamos los datos para corroborar semejante afirmación.

Vivir del crimen es un gran negocio, tanto para quienes lo practican, como para quienes lo reproducen, representan, glorifican y condenan a través de los melodramas, que Orihuela define como “maquinaria propagandística monstruosa, en tamaño y en escrúpulos, que tiene una agenda inconfesable, pero a todas luces reconocible: crear una cultura colectiva dominante alrededor del narco.”

Por eso decía antes que, el Estado y su aparato represor de la violencia y la sociedad circulan por caminos paralelos y nunca se tocan. Como sostiene Domínguez Ruvalcaba, si lo criminal es histórica y culturalmente reincidente, es porque las prácticas ilícitas están ancladas en las autoridades, la clase política y, en amplios sectores de la sociedad.

En el México de hoy, los partidos políticos, los medios y una parte de la sociedad, están ocupados en el juego perverso de las elecciones del 2018. Pululan encuestas, apuestas en las huestes partidistas sobre las terriblemente antidemocráticas figuras de “este es el bueno”, “este es mi gallo”, “ahora sí se nos hizo”, “mi gallo va a la cabeza”, “vamos con todo”, “si no estás conmigo, estás en mi contra”, “soy el futuro”. Ninguno ni ninguna de quienes aspiran a gobernar este país sumergido en la violencia más terrible y deshumanizada que hayamos vivido jamás, por naturalizada y comercializada, ha dicho una sola palabra para condolerse del dolor que nos asola. Nadie ha pedido siquiera perdón, por los ya cientos de miles de desaparecidos y desaparecidas. Por los miles de niños y niñas que todos los días se quedan a la deriva y que son raptados por el crimen organizado para engrosar sus filas.

Miles de familias mexicanas viven la tragedia de la violencia nuestra de cada día. Millones de mexicanos y mexicanas, vemos con azoro cómo se roban millones y millones y millones de pesos de las arcas públicas, como se hacen negocios multimillonarios con nuestros recursos naturales y nacionales. Quienes más nos enteramos, sabemos que los bancos han ganado fortunas con nuestras disfortunas. La narcocultura, bien acompañada del poder político, las grandes empresas del entretenimiento y la complacencia social que glorifican al consumo medran con el sufrimiento y el dolor y lo peor, normalizan, naturalizan y legitiman la violencia.

FOTOS: Luis Roldán.

Como dice Orihuela: “La hipocresía es indecorosa: los países más castigados por la narcoviolencia, y presuntamente más comprometidos con la lucha contra el narcotráfico, son sedes de las grandes producciones de narcoprogramación. Con las leyes de Seguridad Nacional, los agentes de Estado pueden entrar a un domicilio particular sin una orden de cateo, solo por la caprichosa disposición de un funcionario. ¿Por qué esas leyes, pretendidamente inflexibles, no disponen regular los contenidos de las televisoras?”

Cada vez que desde la cultura se interpreta al crimen organizado a través de figuras filántropas y heroicas, perdemos la oportunidad de construir un país democrático. Los cultos a la santa muerte o a Malverde, son apenas índices de la violencia criminal, pero que hacen la labor de mitificar la ilegalidad. Mientras en México, predomine la ilegalidad naturalizada y normalizada por esta cultura dominada por el narco, la corrupción y la impunidad sobre el estado de derecho, no podremos construir una democracia ancha y profunda más allá de los tremendos procesos electorales que se avecinan.

Para cerrar, dos reflexiones que ilustran todo lo que he dicho. La primera, es de Guillermo Ríos, guionista de la serie de televisión Capadocia: “Como escritor me nutro de la realidad y obviamente un tema fascinante es el narco. ¿Quién no quiere oír las historias de estos hombres que tienen acceso a todo lo que esta sociedad consumista nos ha enseñado que es lo que vale la pena: ¿mujeres hechas a la medida con chichis y nalgas de silicón, Ferraris, jets, mansiones, el alcohol más caro, viajes a cambio de atreverse a trasgredir el orden social, de correr el riesgo de morir jóvenes?”

La segunda, de Carlos Monsiváis, citado por David Huerta: “Una sociedad inmovilizada ante la matanza, que no reconoce como suyas a las mujeres asesinadas en Ciudad Juárez, es también en definitiva la gran víctima propiciatoria. Concentrar la energía judicial, política, social, ética de la nación y sus instituciones en el esclarecimiento de este fenómeno es asunto de justicia y de reconstrucción social. Uno de los grandes apoyos de la violencia es la protesta ocasional, rutinaria, que no espera consecuencias. Esto, como lo demuestra Huesos en el desierto, ya no puede ni debe suceder.”




A 3 años del inicio de la narcoviolencia en BCS. La violencia nuestra de cada día… (I)

FOTOS: Luis Roldán.

Colaboración Especial

Por Lorella Castorena Davis

 

«¿Cómo es posible que en México encontremos 253 cuerpos en fosas clandestinas y la gente no reaccione?»    Madre del Colectivo El Solecito.

 

La Paz, Baja California Sur (BCS). Entre 2007 y 2008 irrumpió en nuestro país la violencia que desde entonces aflora, azota, asola, irrita y descoloca nuestra vida cotidiana. En México, hemos vivido ya un decenio de violencia que Eduardo Rodríguez Gutiérrez (Un decenio de violencia en Nexos, 1 enero, 2017) ha reconstruido a partir del 11 de diciembre de 2016, cuando Felipe Calderón puso en marcha la llamada Operación Conjunta Michoacán que marca el inicio de la década más violenta y sanguinaria que hayamos visto en la historia contemporánea de nuestro país, la misma que desde 2014 se ha asentado en Baja California Sur. Durante estos años, ha desfilado ante nuestros ojos una galería de crímenes cada vez más terribles; diseminados por todo el territorio mexicano, legiones de hombres armados asesinan, secuestran, mutilan, torturan, trafican y desaparecen en fosas clandestinas a miles de personas.

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Según el Director Ejecutivo de la Red por los Derechos de la Infancia en México (REDIM), las redes de crimen organizado han reclutado al menos 30 mil jóvenes entre los 14 y 17 años, muchos de ellos de manera forzada. Ser joven, implica que tienen 30% más de posibilidades de ser asesinados que los adultos y si son mujeres adolescentes, tienen más probabilidades de ser víctimas de feminicidio o desaparición forzada que las mujeres adultas. Y no sólo eso, según la REDIM en México ser joven implica ser criminalizado por el sólo hecho de serlo (La Jornada, 11 de mayo del 2017). En el informe Violencia, niñez y crimen organizado presentado en Washington por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en abril de 2016, se constata que estos niños y jóvenes mexicanos trabajan para la delincuencia organizada en actividades que van desde la extorsión y el tráfico de personas, hasta la piratería y el narcotráfico. Las organizaciones criminales les reclutan a partir de los 10 y 11 años, ya sea para traficar productos ilícitos (drogas o armas), personas (‘burreros’) o para realizar asaltos, agresiones y secuestros.

Según el reporte sobre fosas clandestinas, titulado Violencia y terror, hallazgos sobre fosas clandestinas en México, realizado por la Universidad Iberoamericana (UIA) de la Ciudad de México y la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de Derechos Humanos (CMDPDH), entre 2007 y 2016 se han localizado un total de 1,075 fosas clandestinas con 2 mil 14 cuerpos, distribuidas en 19 entidades del país. En este estudio, en Baja California Sur sólo se había reportado una, sin embargo, con base en datos periodísticos, hemos identificado una más. No puedo decir si fue la ubicada en 2013 en la colonia Tabachines o, la segunda, localizada en 2015, en El Comitán. Como quiera que sea, este año se encontró una fosa clandestina con 18 cadáveres (13 hombres y 5 mujeres) en la carretera costera Rincón de La Playa-Zacatito, en Los Cabos.

Violencia y terror, nunca mejor dicho. En torno a esta violencia que nos asola y despoja, hay muchas preguntas y pocas respuestas sistemáticas que nos permitan comprender lo que nos ocurre tanto en México, como en BCS. En estas entregas, intentaré ofrecer tanto un marco de interpretación, como la sistematización —siempre insuficiente y poco clara—de datos estadísticos que dan pie a un análisis empírico básico, siempre insuficiente para el análisis de coyuntura tan importante en un país donde el fenómeno de la violencia se desplaza geográficamente con gran rapidez y eficacia en el proceso de ocupación tanto de nuestro territorio, como de nuestra cultura colectiva.

Quiero dejar clara una cuestión: la violencia en México y en Baja California Sur no es tanto un asunto de datos o números sobre las incidencias delictivas, que las hay, sino de personas y sus historias, de cientos de miles de hombres, mujeres, niñas y niños que desde sus diferentes adscripciones de género, clase, etnia y adscripción identitaria, cada día suman una cifra a las historias que ocultan una tragedia humanitaria. Medir la violencia a partir de los homicidios, da como resultado un índice de una realidad más compleja: en México nos matan, porque se puede. Pero no sólo nos matan. Nos violan, criminalizan, persiguen, hipersexualizan, esclavizan. Nos trafican, mutilan, alquilan, venden. En México nos matan, porque el consumo de drogas, armas, personas, vientres, cuerpos y una lista que no puedo siquiera escribir, representan grandes negocios. En México nos matan, porque los emporios del entretenimiento naturalizan la violencia.  Nos matan, en fin, porque se puede, y atender las causas por las cuales nos matan no es una prioridad para el Estado.

Prioridad es la cuestión: la erradicación de la violencia en general y de todas las otras violencias, debería ocupar un lugar central en la definición de las políticas públicas tanto en el país, como en BCS. Sin embargo, la generalización de la violencia en México es más que una dolorosa realidad.

Según datos preliminares del INEGI, en 2016 se registraron 23,953 homicidios en el país, la cifra más alta reportada durante los primeros tres años de gobierno de la administración del presidente Enrique Peña Nieto. El INEGI señala que BCS se encuentra entre las entidades donde el fenómeno de la violencia se ha recrudecido como resultado del desplazamiento de la violencia hacia entidades que históricamente mantenían una tasa baja de delito, como Yucatán y Oaxaca. Como se observa en las gráficas 1 y 2, que representan la evolución de los homicidios según sexo a nivel estatal en la última década (2007-2016), la violencia expresada en el número de homicidios se disparó a partir de 2014 y desde entonces se ha incrementado significativamente y la tendencia, indica que estamos muy lejos de la otrora vida pacífica en nuestra entidad.

Según la gráfica 2, donde se expresan los homicidios por municipio, es en La Paz y Los Cabos donde se concentra el mayor número de crímenes.

Esta situación de violencia generalizada ocurre en un contexto también generalizado, de impunidad y corrupción. Según el IGI-MEX, 2016, menos del 1% de los delitos en México, son castigados, por lo que impunidad entendida como delito sin castigo, alcanza 99%. Baja California Sur se encuentra entre las entidades con niveles críticos de impunidad en el sistema de impartición y procuración de justicia, con un proceso activo, pero lento y rezagado, de transición al Sistema Penal Acusatorio, con pobres avances en la armonización legislativa en materia de derechos humanos en general (IGI.MEX, 69:2016). Según la ENVIPE 2015, las dos principales razones que esgrimen las personas para no denunciar un delito son la pérdida de tiempo y la desconfianza en la autoridad. Desconfianza que se origina en los profundos problemas estructurales y funcionales que priman en las instancias de seguridad, justicia y derechos humanos.

Sólo como ejemplo, tomamos los criterios empleados para la elaboración del Índice General de Impunidad (IGI-MEX, 2016), en el que no fue posible aplicar la metodología completa de Cingranelli-Richards (CIRI) utilizada para el IGI 2015 (IGI-MEX, 32:2016). Esta metodología, tiene como intención generar un modelo estadístico capaz de medir tres dimensiones —estructural, funcional y derechos humanos—, en dos áreas de gestión administrativa cruciales para que el Estado Mexicano cumpla con su obligación de impartir y administrar justicia.

Debido a las dificultades para incorporar la dimensión derechos humanos (*) con el rigor estadístico necesario (IGI-MEX, 32:2016), la dimensión derechos humanos fuese sustituida por la dimensión ‘cifra negra’, que, desde nuestro punto de vista, es una representación del profundo estado de impunidad generalizada que domina nuestro país.

Del informe del IGI-MEX-2016 puede inferirse que, la ausencia de información respecto a violaciones sobre los derechos humanos en las entidades federativas se explica tanto por los castigos (IGI-MEX, 32:2016) impuestos desde la Federación, como de los propios gobiernos estatales, que ven mal para el desarrollo general del país y sus estados reconocer la generalización de la violencia. Según datos de la Procuraduría estatal, desde junio del 2014 y hasta abril del 2017, han ocurrido 560 muertes provocadas por eventos de alto impacto y según datos periodísticos, esta cifra se eleva a casi 700 hasta el momento en que escribo estas líneas. Si estos datos no nos concitan a investigar con mayor profundidad sobre las causas y alcances de la violencia generalizada, no estaremos cumpliendo con nuestra obligación de describir para comprender, nuestra realidad. En las siguientes entregas, profundizaré sobre los aspectos sociales y culturas de la violencia nuestra de todos los días.

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(*) El respeto a los derechos humanos es un elemento fundamental para el funcionamiento de cualquier sistema de gobierno, ya que habla del respeto que tiene el Estado por sus propios ciudadanos y por el contrato social que lo vincula con ellos. El fenómeno de la impunidad no estaría documentado plenamente si no se considera la violación a los derechos humanos de la población, cuando los responsables, es decir, agentes del Estado, quedan en libertad. Esta práctica contribuye únicamente al detrimento del Estado de Derecho, al menoscabo de la confianza en las instituciones y a romper el principio de protección a la población que es facultad exclusiva del Estado. Es por eso que se considera fundamental la incorporación de esta dimensión en una medición integral de la impunidad. Sin embargo, en el modelo que se presenta, fue necesario excluir esta dimensión del análisis. La ausencia de datos consistentes en la materia que pudieran ser desagregados por entidad federativa dificultó la incorporación de esta dimensión de la manera en que originalmente se había considerado, similar a lo que se realizó en el Índice Global de Impunidad. Esta dimensión mide el rango de denuncias de violaciones a derechos humanos frente a organismos públicos. (IGI-MEX, 32:2016).




Celebremos en BCS el Día por Nuestras Mascotas Fallecidas

FOTOS: Facebook de CULCO BCS.

La Paz, Baja California Sur (BCS). A modo de propuesta ciudadana, de una idea que nos gustó compartir en CULCO BCS, proponemos celebrar hoy 26 de julio el Día por Nuestras Mascotas Fallecidas en BCS. Este día, nuestra gatita Tzury cumple un año de haber fallecido, y nos motivó a crear un concurso para saber las reacciones de nuestros lectores en torno a este tema. Felizmente, hubo una participación que demostró que sí hay personas que han querido tanto a sus perros y gatos que simpatizaron con rendirles un pequeño homenaje, además de conocer de primera mano conmovedoras historias.

CULCO BCS agradece enormemente el interés de nuestros lectores, y el compartir sus emociones e imágenes, así como a los amigos en redes sociales que se sumaron a esta causa. También agradecemos a CLÍNICA VETERINARIA MADERO por el patrocinio en los premios que obtuvieron los ganadores, en categoría de Perros: Doroteo Puerco Arango alias El Pachuco, foto publicada por Flor Irene Escalante Terán, y en categoría de Gatos:  Llodón, foto publicada por María de la Luz Robles Camacho. Con todo gusto publicamos también las fotos y textos de todos los que participaron en el concurso.

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Los ganadores

Gato «El Llodón». Dueños: María de la Luz Robles Camacho y Félix Alexis Robles Camacho. «A pesar de sus abundantes lágrimas, era capaz de esbozar nuestros corazones de alegría al ver dentro de sus húmedas pupilas».

«Él se llamaba ‘Doroteo Puerco Arango’ alias ‘El Pachuco’, de raza bóxer, sus humanos fuimos Emmanuel y Flor. Estuvo con nosotros 5 bellos años, en nuestro noviazgo y en nuestra boda, siempre lo recordaremos como el gran compañero de aventuras que fue, murió hace casi dos años por enfermedad ❤??». Flor Esc Tr.

Todos los participantes

Mascota: Romina Patricia. Dueñas: Lylyana Peralta. Karen Peralta y Lily Peralta. «Mi hermosa bebé, ya casi 2 años de que ya no estas con nosotras, siempre fuiste una consentida, los mejores 5 años acurrucadas en la cama. Siempre en espera de que llegara. Siempre llena de cariño. Te extraño mucho, bb.»

«Éste es Bola, y su historia es especial porque fue el único micho que, a pesar de que mi mamá es alérgica al pelo de gato, vivió en nuestra casa como parte de nuestra familia. Bolita llegó solito una tarde y desde que lo vimos nos enamoramos de él, tanto así, que mi mamá fue la primera en aceptar su presencia. Le pusimos de nombre ‘Bola’, porque era una bola blanca de pelos y tal era su encanto que, de sólo mirarlo ya nos daba alegría. Bolita fue un buen y querido amigo, y el tiempo que pasó en nuestra vida la hizo más bella. Siempre recordaremos con cariño sus travesuras y ocurrencias, su ronroneo quedo y más que nada su amorosa compañía». Pablo Avilés Vega.

Mascota «Loquito» Dueño: Laura Elena Aviles F. «La historia loquito es como cualquiera otra, un gatito callejero de unos 2 meses que recogí en un charco en alguno de los baches de la ciudad de La Paz, BCS. Diferente y extrovertido, era un animal único, fue mi amigo por más de dos años. ‘Loquito’, se gano su apodo por su actitud tan distinta a la de mis otras mascotas. Me enamore completamente de él y siempre vivirá en nuestros corazones, tanto como en el mío y el de mi familia. El día de su muerte, nos costo mucho trabajo aceptarlo, ya que era un integrante mas en la familia. ¡Te extrañamos ‘Loquito’!».

«‘Santiago’. El único gato que hasta hoy he tenido. Llegó a casa de la nada, no lo recogí, no me lo regalaron. No recuerdo el día que llegó, sólo sé que poco a poco fue haciéndose parte de mi día a día; él me veía ir y venir, me veía entrar y salir, me veía comer, renegar y hasta llorar. Nunca había tenido tanto cariño por un gato, siempre he dicho que son animales muy bonitos pero no para tenerlos conmigo, pero éste no me dejó decidir y ahí se quedó. Hace un mes aproximadamente me di cuenta que algo faltaba al llegar a casa y era él (ya que era él quien me acompañaba hasta la entrada); me puse a buscarlo porque se me hacía extraño que no estuviera (por lo regular se iba una, dos, tres o hasta cinco horas pero al cabo de un rato, volvía como si nada y se echaba junto a mi puerta, donde siempre estaba). Entonces lo encontré y estaba hecho bolita, pensé que estaba dormido pero no, ya no tenía vida. Los pelitos de su cola ya se estaban cayendo y su pancilla estaba inflada, a punto de estallar. En ese momento me solté a llorar como un niño, de verdad me lastimó mucho verlo así y empecé a maldecir a quien le causó su deceso. Aún no entiendo como un animal puede producir en ti tantas emociones que, en ocasiones, los humanos no somos capaces de crear. Lo echo de menos y siempre lo voy a recordar…» Rodolfo R. Sánchez.

«Mona» Raza: Dálmata. Dueños: Katlin Arce, Maria Arce y Mario Rey. «La luz llamó por ti mi hermosa compañera. Te vamos a extrañar mucho, tu pequeña Lisa aúlla por las mañanas tu ausencia. La materia no se crea ni se destruye sólo se transforma <3 Te amamos, ‘Mona'».

«Este es mi Gato ‘Cirilo’. Murió correteando aves, una madrugada, justo antes del amanecer una luz más brillante lo arrolló. Yo soy Georgina Zerecero, y Ricardo Nieto siempre lo extrañarermos.»

«‘Newton’ fue un gato? muy importante para mí ?‍♂️. A éll lo encontramos en la calle?️ tirado dentro de una caja?,al día siguiente del huracán?️ Newton (por eso su nombre). Al principio lo estábamos dando en adopción ,pero con el paso del tiempo nos fuimos encariñando? con él y formó parte de nuestra familia?‍?‍?‍?. Él era muy amigable? ,cariñoso? y muy juguetón? siempre buscaba con qué jugar?,también si lo acariciabas por un rato empezaba a ronronear? muy fuerte hasta que se dormía? en tus BRAZOS. Después de estar 9 meses con el ,falleció? cruelmente envenenado? el 18 DE JUNIO DE 2017 y siempre sera recordado.?». Alejandro Raúl Vázquez Ocampo‎.

Gatito: ‘Oki’. Dueñas: Bárbara Lizbeth Ortiz Díaz y Bárbara Díaz Hernández «Este hermoso angelito lo rescatamos mi mamá y yo cuando apenas tenía dos meses de nacido el estaba apunto de morir ya que estaba infestado de pulgas y no tenía mamá nosotras lo llevamos a casa le dimos toda nuestra atención y el cariño que merecía y creció un gato grande y hermoso como se ve en la foto?pero un día desafortunadamente enfermó, lo llevamos al veterinario y cuando fuimos por el nos dieron la noticia de que había muerto. A él lo enterramos en un pedazo del patio de la casa que es muy especial ya que es nuestro cementerio de mascotas ahí están enterradas todas nuestras mascotas amadas❤» // Gatita: ‘Panfila’. Dueña: Bárbara Lizbeth Ortiz Díaz. «Esta hermosa gatita alegro mi vida cuando yo era pequeña».

«Su nombre era Mia, Culochi de cariño, tenia 13 años y murió apenas este pasado 14 de junio. Llegó a la casa teniendo 2 meses de edad, fue un regalo que un sobrino le hizo a mi mamá y desde entonces ya era todo un amor. La esterilizamos a los 5 meses, igual que hacemos con todas nuestras mascotas, pero ella a diferencia de otras gatitas siempre mostró amor maternal y deseos de ser mamá, ¿como lo notabamos? Porque tenia la costumbre de adoptar como suyos a otros gatitos y tratar de amamantarlos, los cuidaba, bañaba y buscaba donde acurrucarlos para que no pasaran frió. Su humana favorita era mi sobrina, que cuando Mía llego a la casa mi sobrina tenia sólo 4 años, mi sobrina sufrió por la ausencia de su mamá y su papá y fue criada por sus abuelos, osea mis papás, y obvio Mía no la dejaba sola jamás, cada vez que mi sobrina lloraba o se enfermaba ella jamas se separaba de su lado, hasta este pasado junio que detectamos que sangraba de uno de sus pechos y al revisarla tenia una bola enorme que le había reventado. La llevamos a la veterinaria donde nos dijeron que era cáncer, le explicamos a la doctora la costumbre que tenía de intentar darle pecho a gatitos ajenos pero sólo la lastimaban hasta sangrar, la doctora se conmovió, pues se le hizo raro ya que Mía nunca fue mamá, la esterilizamos muy joven. Nos dijeron que el tumor no la invadía y podrían intentar operarla, pero ya estaba muy viejita y que no aguantaría la anestesia y si lo lograba había una posibilidad de 80% que el cáncer volviera. Nos dieron tiempo de platicarlo pues ya lo mas viable y menos doloroso para Mía era dormirla, nos dolió mucho a todos pero sobre todo más a mi sobrina que creció con su compañía. Fue una bella felina que no dio a luz pero su amor de madre fue incondicional para todos, no podía oír llorar a un niño ya fuera gato o humano, porque corría a consolarlo y no se separaba de su lado hasta que lo viera tranquilo. Gatos por nuestro hogar han pasado muchos, pero Mia Culochi, solo una ♡.» Ziho Mineth,

«Tzury fue adoptada en una veterinaria en La Paz, llegando a nuestro hogar el 15 de septiembre de 2015. A unos diez meses de estar en casa, falleció golpeada por las llantas de un vehículo la noche del 26 de julio del año pasado. Afortunadamente, el animal quedó completo y no tuvo por destino ser pisoteada por carros, como ocurre en mucho casos. Ya sin vida, se le acomodó en una caja de zapatos —ningún juguete es mejor para un gato que las simples cajas y las bolsas— y fue enterrada en un patio, al pie de una granada donde solía trepar —ni mejor Disneylandia para ellos, que las bardas y los árboles. Gracias por tu amor incondicional, Tzury, las huellitas de tus patitas rosas siempre estarán en nuestros corazones.»

CLÍNICA VETERINARIA MADERO, MÁS DE 20 AÑOS DE EXPERIENCIA

¿Tienes enferma a tu mascota o le quieres dar el mejor cuidado? En esta clínica sus animales serán bien atendidos por los veterinarios Hilda Elizondo y Tomás Rodríguez. Con 23 años de experiencia, ellos le brindan a sus mascotas: consultas, desparasitación, análisis clínicos y estética; cuentan, además, con el mejor equipo para cirugía, hospitalización, rayos X y ultrasonido. También ofrecen asesoría en etología, y venta de alimento y accesorios. Clínica Veterinaria Madero se ubica en Revolución de 1910 número 2710, entre Navarro y 5 de Febrero, en la colonia centro de La Paz. Teléfono: 1225662, y para URGENCIAS: (612) 1176118. En ESTE ENLACE encuentras su página de Facebook.




Lluvia y sus amores perros. Las dificultades de los animalistas en La Paz

Lluvia Castañeda acudió a la entrevista con un perro, uno que justo esa tarde había rescatado. FOTO: Modesto Peralta Delgado.

La Paz, Baja California Sur (BCS). Lluvia Castañeda lleva más de 20 años rescatando gatos, perros y otros animales en situación de maltrato, sin embargo, no quiere ser etiquetada como rescatista. Su razón es comprensible: a ella como a otros animalistas en La Paz le ha tocado padecer la inconsciencia y conductas abusivas por parte de ciudadanos. En el marco de la propuesta de CULCO BCS para celebrar un Día por Nuestras Mascotas Fallecidas, ella nos contó, sí una parte noble y tierna de su labor altruista, pero también lo que quizá para muchas personas es insospechado: los abusos de algunas personas hacia esta labor, y claro, hacia los propios animales.

Ella tendría unos 11 años —recordó— cuando empezó a llevar estas criaturas heridas o abandonadas a su casa. Era una niña que aún no tenía suficiente información sobre el cuidado de los animales; tuvo que aprender acerca de la esterilización de mascotas cuando su primer gato, «Güido», era muy atacado por otros felinos cuando entraba en celo. Hasta la fecha —ahora tiene más de 30 años—, es una promotora de este proceso que ayuda a evitar la sobrepoblación de animales en La Paz, con toda la problemática social que ésto conlleva.

Recuerda que tienes hasta hoy lunes a las 12:00 horas: ¡SIGUE EL CONCURSO DE FOTOS! Recordando a nuestras mascotas fallecidas.

«He rescatado varios, realmente no tengo la cuenta exacta, pero fácilmente rebasan los 30, hasta me han dejado afuera de mi casa una java llena de gatitos o varios perritos; no sé el número exacto pero sí es un número bastante grande», dijo.

FOTOS: Cortesía.

De forma especial recuerda a «Habibi» un ‘perrote’ que hace unos diez años llegó a la casa de su abuela. Le llamaron por que todos le tenían miedo, sin embargo, en cuanto ella le habló con cariño «el perrote empezó a mover la cola y empezó a acercarse. Le hacía falta amor, era muy juguetón, me di cuenta que tenía un ojo lastimado; estaba muy mordido, estaba maltratado, a pesar de que era un perro muy grande». Lo llevó a su casa a darle comida y curarlo, y se quedó con él. No sabía ni su raza, y buscó en el Internet, resultando ser un dogo de Burdeos. Lo llevaba a pasear al malecón y todos le abrían paso —sonrió divertida—, porque intimidaba su tamaño pero «era un animal noble que nunca atacó a nadie». En una ocasión, un perro french poodle, de la casa de su vecino, entró a su patio donde esta «Habibi», y a pesar de que éste no le hizo nada, su dueño entró al patio de Lluvia y golpeó al segundo hasta quebrarle una escoba en la espalda. Ella, finalmente, y por temor a que le hicieran daño a su mascota, lo donó. «A ese perro la verdad lo amé mucho, pero al final lo tuve que dar en adopción a un rancho».

¿Qué te mueve a ayudar a los animales? Le pregunté, y dijo que «simplemente es como ver a un ser humano sufriendo (…) Si alguien te puede querer sinceramente es un perro o un gato, allí tienes un amor incondicional, estés como estés, hagas lo que hagas, ellos estarán esperándote. ¡Es terapéutico!, puedes tener muchos problemas, llegas  los abrazas y puedes tranquilizarte». No ha faltado quien le cuestione que así como ayuda a perros y gatos, por qué no ayuda a personas, pero ella tiene una respuesta: «muchas veces me preguntan ‘¿porqué no ayudas personas?’ Pero cuando tú ayudas a una persona no lo publicas, porque se supone que las cosas buenas no las haces buscando fama, en cambio con los animales sí lo haces porque quieres que la gente tome conciencia«. En efecto, durante la charla comentó que «cada quien tiene derecho a sumarse a la causa que quiera» y en su caso, ésta no es la única, pues le interesan otros temas sociales como la equidad de género o la seguridad pública, entre otros.

«Estoy en contra del tráfico de animales —subrayó—, la compra y venta y reproducción de animales, con intención, se me hace algo terrible. El día que se deje de traficar con animales, que se dejen de reproducir a propósito, que la gente deje de ser negligente, pues ese día va a terminar la sobrepoblación y el descuido de los animales de convivio».

Animalistas en La Paz

A pesar de tener una veintena de años ayudando a animales, Lluvia no quiere ser catalogada como rescatista «porque no quisiera esa etiqueta. Un animalista es una persona que está en pro de los derechos de los animales; que no sean torturados; que no sean dañados con intención; que no se trafique con ellos; de tratarlos con dignidad; porque todas las vidas merecen dignidad, y un trato humano, decente. Simplemente, el cómo tratemos a otras criaturas indica el grado de compasión que podemos tener. Es algo así como comprender que no somos las únicas criaturas, que tenemos un estatus privilegiado en este mundo. A lo mejor los animales no tienen sentimientos, pero algo sí es seguro: sufren, les duele, las cosas que les provocan dolor existen. Tenemos algo en común con ellos y es que podemos sufrir dolor igual».

Uno de los mayores problemas que enfrentan los rescatistas de animales en La Paz es que muchas personas en vez de ayudarlas, les ‘cargan la mano’, y hasta los chantajean. «Desgraciadamente a los rescatistas se les ha dado una tarea y un trato que ya los rebasa a muchos y es insostenble, además de que muchas personas se quitan la responsabilidad de cuidar a su animalito o a cualquier otro que esté en la calle, simplemente, respetarlo, porque van y se lo dejan a un rescatista (…) Estoy a favor de los derechos de los animales y no provocarles un sufrimiento en vano, pero tampoco quiero verme rebasada; debemos hacer algo en conjunto, en las leyes, si no es una labor interminable».

Hay varias asociaciones animalistas en La Paz —comentó—, por citar algunas: Huellitas del Corazón, Miau Gatito, Comunidad Patitas, Dog Clean, Yo amo a mi mascota, Sociedad Humanitaria, Canino y Canimx, entre otros. «Aunque algunos son albergues, uno no puede llegar pensando que va ayudar con donar un perro o un gato, ¡no, le estás dando más problemas! Se apoya con croquetas, con medicamento, no ayuda donar perros, sobretodo a los que ya están sobrepasados (…) Hay gente que cree que te hace bien dejándote los animales y hasta creen que es tu obligación cuidarlos, te hacen chantajes, y ya no sabes qué hacer. Realmente se aprovechan de tus sentimientos y de tu situación, hasta te dicen que si no haces algo va a ser tu culpa».

Está también el problema del dinero, pues aunque algunas personas ayudan a todos estos grupos rescatistas, muchos no sólo no ayudan, sino que desconfían de ellos, y algunos incluso los ven como negocio. «Uno no recibe ninguna bonificación por esto, al contrario, uno lo hace de todo corazón pero rebasas los límites (…) Y cuando pides ayuda, aparte creen que sacas beneficio». En redes sociales —alertó— hay quienes muestran fotos de perros y gatos lastimados para pedir dinero a otras personas, siendo los mismos usuarios quienes los dañaron intencionalmente. «Una vez di en adopción a un perro, luego me llamaron para decir que les diera dinero, y luego más».

¿Sabías que también hay secuestro de mascotas? Le pasó a Lluvia. Contó que alguien dio con su gatito, que traía una placa con sus datos, afortunadamente en este caso, ella reconoció la voz y dio con la persona, recuperando a su mascota. «Sí pretendía sacarme dinero, pero ya no pude ceder, pues te agarran a cargo y te empiezan a pedir dinero por ellos». Sin embargo, es un hecho que algunos aprovechan el amor que se siente por estos animales para pedirles dinero a sus dueños; y legalmente, no se puede hacer nada.

Vacíos legales

Un grave problema en torno al maltrato de los animales en BCS es que no hay leyes para su protección. Por ejemplo, el secuestro de mascotas no está tipificado como delito, explicó, «no te dejan rescatar al animal y lo dejan morir, y si tu pones la denuncia desaparece»; en otra ocasión, una asociación rescató a un perro, y ya que estaba curado ‘apareció el dueño’ y lo recuperó, resultando que éste lo maltrataba pero no pudieron hacer nada, porque, de nuevo, no hay nada que puedan hacer las autoridades.

Según Lluvia, se trata de un problema social que requiere exigir al gobierno una legislación; «hace poco tuvimos una reunión y al parecer vamos prosperando, se están formando los comités municipales». Y subrayó que «hay que saber que el maltrato animal es un delito, lo quieras o no, así como asaltar a un Oxxo, quieran los policías o no, las autoridades, es un delito, y no es porque ellos estén de acuerdo o no, porque es su obligación, y si no te atienden, puedes denunciarlo (…) Siempre exigir al gobierno, no quitar el dedo del renglón. A veces los que trabajamos en gobierno nos autocensuramos, porque trabajamos ahí, ese es otro fenómeno (…) No es apatía, no es compadrazgo, es miedo, es prudencia (…) El maltrato en animales en Baja California Sur está muy propagado, es muy grave, y esto nos hace una sociedad muy poco empática, y una sociedad poco empática es una sociedad violenta, de cangrejos, en la que uno jala al otro».

Hoy en día, Lluvia Castañeda tiene cinco gatos y tres perros en su casa. A veces da clases extras o hace páginas web para ayudarse en los gastos que le genera esta actividad —ya que toda sale de sus ingresos. No te pasamos sus datos para que no le envíes animales a las puertas de su casa, el propósito de compartir su caso es conocer la historia altruísta de una mujer que desea que las personas tomemos conciencia sobre el maltrato animal en BCS y también sobre las dificultades de quienes voluntariamente les ayudan.




¡SIGUE EL CONCURSO DE FOTOS! Recordando a nuestras mascotas fallecidas

Gatita «Tzury». FOTOS: Modesto Peralta Delgado.

La Paz, Baja California Sur (BCS). Quisimos tanto a Tzury, una hermosa gatita que murió atropellada, que a un año de su partida —tenía aproximadamente de un año de edad—, en CULCO BCS queremos realizar una campaña para recordar a los perros y gatos que se nos durmieron para siempre y no dejamos de añorar. Por eso proponemos celebrar este 26 de julio, en BCS, el Día por Nuestras Mascotas Fallecidas, e invitarte a participar. CLÍNICA VETERINARIA MADERO se suma a patrocinar esta causa por amor a esos animales que los hemos considerado parte de nuestras familias.

Tzury fue adoptada en una veterinaria en La Paz, llegando a nuestro hogar el 15 de septiembre de 2015. A unos diez meses de estar en casa, falleció golpeada por las llantas de un vehículo la noche del 26 de julio del año pasado. Afortunadamente, el animal quedó completo y no tuvo por destino ser pisoteada por carros, como ocurre en mucho casos. Ya sin vida, se le acomodó en una caja de zapatos —ningún juguete es mejor para un gato que las simples cajas y las bolsas— y fue enterrada en un patio, al pie de una granada donde solía trepar —ni mejor Disneylandia para ellos, que las bardas y los árboles.

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¿Quién no recuerda con mucho cariño, desde su niñez o en plena adultez, a esos perros y gatos que se nos durmieron para siempre? ¿Y quién no cuenta con fotografías de éstos, y las vivencias que las acompañan? Aunque hay «Días» para todo, nosotros no encontramos registro de uno para estas criaturas, así que como una propuesta netamente ciudadana, ¡te invitamos a unirte a esta campaña por un Día de por Nuestras Mascotas Fallecidas!

CLÍNICA VETERINARIA MADERO, MÁS DE 20 AÑOS DE EXPERIENCIA

¿Tienes enferma a tu mascota o le quieres dar el mejor cuidado? En esta clínica sus animales serán bien atendidos por los veterinarios Hilda Elizondo y Tomás Rodríguez. Con 23 años de experiencia, ellos le brindan a sus mascotas: consultas, desparasitación, análisis clínicos y estética; cuentan, además, con el mejor equipo para cirugía, hospitalización, rayos X y ultrasonido. También ofrecen asesoría en etología, y venta de alimento y accesorios.

Clínica Veterinaria Madero se ubica en Revolución de 1910 número 2710, entre Navarro y 5 de Febrero, en la colonia centro de La Paz. Teléfono: 1225662, y para URGENCIAS: (612) 1176118. En ESTE ENLACE encuentras su página de Facebook.

¡CONCURSA CON TUS FOTOGRAFÍAS!

* BASES *

  1. Da «Me Gusta» al Facebook de CULCO BCS y coloca allí, en un mismo post: de una a cuatro fotografías de tu mascota fallecida, sola o con sus dueños, en un bonito recuerdo. No importa el tiempo que tenga el recuerdo o la foto, sólo que sea visible, que sea en BCS, y de preferencia de buen tamaño. ¡COMIENZA YA!
  2. En los comentarios pon el nombre de tu mascota, la raza si es que la sabes, los nombres del o los dueños (puede ser un menor de edad, aunque debe responder un adulto en caso de ganar), y un breve comentario, invitando a dar «Me Gusta» a tu post. Ve este ejemplo:

    Gatita «Tzury». Dueños: Modesto Peralta Delgado y Luis Fernando Azcárraga. Las patitas rosas de esta minina de original belleza, se quedan para siempre en nuestro corazón. ¡Vota por estas fotos en el Facebook de CULCO BCS!

  3. Invita a tus amigos de Facebook a darle «Me Gusta» EN EL POST COLOCADO EN EL FACEBOOK DE CULCO BCS.
  4. Tienes hasta el lunes 24 de julio a las 12:00 horas para concursar. A esa hora se suman los «Me Gusta» y se declarará a los ganadores, uno por foto de perro y otro por foto de gato.
  5. COMO PREMIOS, CLÍNICA VETERINARIA MADERO OBSEQUIARÁ una serie de vacunas, placa de identificación y un collar para perro, y exactamente lo mismo para gato, para que los ganadores de la fotos más populares lo utilicen con sus actuales mascotas. Los premios tienen un valor aproximado de 2 mil pesos, y no son en efectivo, sólo en los productos y servicios dichos.
  6. Además, el 26 de julio, fecha en que proponemos el Día por Nuestras Mascotas Fallecidas, publicaremos un artículo con las fotos más populares, y en portada, la foto con el perro o gato que haya obtenido más «Me Gusta».
  7. OJO: NO se aceptarán imágenes de los animales muertos en el acto o en situaciones de maltrato.
  8. Pueden participar de todo BCS, sin embargo, los premios se brindan solamente en La Paz. En caso de que algún ganador actualmente no posea mascotas, los premios son TRANSFERIBLES, por lo que él o ella deberán acreditar a otra persona para recibirlos sin mayor problema.
  9. Puedes publicar las fotos de cualquier otro tipo de mascota, pero el premio sólo aplica a las de perros y gatos. Te invitamos a participar, por el puro gusto de ver a tu animal favorito en un artículo.
  10. No podrán participar los organizadores.