1

Viento en popa en la nave de la popularidad presidencial

FOTOS: Internet

La Última Trinchera

Roberto E. Galindo Domínguez

 

La Paz, Baja California Sur (BCS). Tras la consulta popular de revocación de mandato, Andrés Manuel López Obrador (AMLO) ratificó que mantiene, sin ningún problema, un capital político de 15 millones de votantes; y eso, en un escenario fuera de votaciones presidenciales; que es mucho más de lo que puede decir el Partido Acción Nacional (PAN) que en la pasada elección al gobierno federal obtuvo 12 millones de votos; y el PRI, en franca decadencia, que logró 9 millones de sufragios. En este sentido, es importante señalar que para el ejercicio democrático de revocación de mandato, el Instituto Nacional Electoral (INE) sólo colocó un tercio de las casillas que instaló en las elecciones presidenciales de 2018, además, de que hizo todo lo que pudo por boicotear este ejercicio.

Esos 15 millones, de los cuales la mayoría, hemos acompañado a AMLO desde que era Jefe de Gobierno de la Ciudad de México, sin duda estamos dispuestos a darle continuidad al proyecto de nación que La Cuarta Transformación (4T) lleva adelante. A este respecto, los partidos de oposición quieren creer que esa cantidad de personas fueron una derrota para AMLO, pues en la elección de 2018 logró 30 millones de votos; sin embargo, debemos considerar que ellos, todos los partidos de oposición, lograron 1 millón de votos en contra de AMLO en la revocación, cuando juntos el PRI, PAN, PRD y MC en 2018 sumaron 21 millones; es decir, en la revocación de mandato tan sólo perdieron 20 millones de simpatizantes; cuando para quitar a su peor pesadilla de la presidencia y de México, sólo tenían que salir de su casa e ir a tachar una boleta. Si la revocación de mandato demostró en 15 millones el voto duro obradorista, también dio cuenta del desfalco de sufragistas por el que atraviesan el PAN y el PRI.

También te podría interesar: La revocación de mandato no es para AMLO

La revocación de mandato no dio cuenta de todos los posibles votantes del proyecto de AMLO, sólo mostró el músculo político del tabasqueño, ese que no necesita propaganda, casillas cerca de casa, y que sabe lo que es la democracia participativa, algo que los opositores no entienden y en consecuencia no ejercen. Esos posibles simpatizantes de la 4T sobrepasan el 70% de la población votante del país, así lo reseñó la encuesta de Morning Consult Political Intelligence (MCPI), publicada tan sólo unos días después de el ejercicio de revocación de mandato, ubicando al presidente como el segundo mandatario mejor evaluado del mundo con un 71% de popularidad entre los mexicanos, sólo detrás de Narendra Modi de la India, quien goza de una aprobación del 77% entre sus gobernados.

El 71 % de popularidad presidencial es el nivel máximo que AMLO ha tenido desde el inicio de su mandato, cuando arrancó con un 66%; y este fenómeno se da tras la inauguración del Aeropuerto Felipe Ángeles, a unos días de una revocación de mandato minimizada por el INE, en medio de la votación de la Reforma Eléctrica, que la oposición logró detener, y con la furibunda y teatral campaña mediática en contra del Tren Maya; aunque cabe decir, que también se da en tiempos del regreso a lo más parecido a la normalidad después de dos años de una crisis sanitaria sin precedentes, con una campaña de vacunación exitosa y con el menor número de decesos y contagios de la era Covid. Y aún no se sabía que la compra de la refinería de Deer Park, que se encuentra en territorio estadounidense, ha sido todo un éxito, pues ya reporta millonarias ganancias a PEMEX, y un creciente suministro de gasolinas para el país, lo que sin duda es un gran avance en el camino trazado hacia la soberanía energética. Viento en popa en la nave de la popularidad presidencial.

Polilla Política. No se aprobó la Reforma Eléctrica, pírrica victoria opositora, gloriosa derrota cuatrotransformacionista. La Ley Eléctrica es constitucional y el gobierno a través de la CFE tendrá más control en el sector.

__

AVISO: CULCO BCS no se hace responsable de las opiniones de los colaboradores, esto es responsabilidad de cada autor; confiamos en sus argumentos y el tratamiento de la información, sin embargo, no necesariamente coinciden con los puntos de vista de esta revista digital.




La revocación de mandato no es para AMLO

 

La Última Trinchera

Roberto E. Galindo Domínguez

 

La Paz, Baja California Sur (BCS). En un ejercicio democrático sin precedentes en México, este domingo 10 de abril se realizará la revocación de mandato; una acción que es fruto del esfuerzo de millones de mexicanos que desde hace décadas intentamos mejorar este país. El catalizador de la Cuarta Transformación (4T), el movimiento social más amplio y democrático que hemos tenido en el pasado reciente, es sin duda Andrés Manuel López Obrador (AMLO), quien es el principal promotor de la evaluación en las urnas de lo que hasta ahora ha sido su administración; lo que lo reafirma como un hombre que se somete a la voluntad popular, cuando esta emana de la mayoría.

No debemos dejar de lado que existen un puñado de opositores al avance democrático de este país y que en ocasiones se manifiestan en desnutridas marchas y confusas protestas, como vimos el domingo pasado, cuando algunos desubicados coreaban y ensalzaban en pancartas la frase: Terminas y te vas. El que esos pocos detractores de López Obrador, le exijan que se quede a terminar su mandato, cuando tienen la oportunidad de quitarlo mediante una votación democrática, es el síntoma más claro de lo disminuida y confundida que se encuentra la oposición a la Cuarta Transformación.

También te podría interesar: La señora de las tlayudas chilangas y el AIFA

Con la mayor aceptación nacional de su mandato, incluso superior a los meses inmediatos a su toma de protesta en 2018, que estaba por arriba del 66.28% a principios de 2019, hoy AMLO está en su mejor momento y es posible que la revocación de mandato lo consolide al frente de este país. Y es que el verdadero propósito de esta votación es establecer, para los sexenios subsecuentes, un precedente democrático que nos permita a los ciudadanos evaluar el desempeño presidencial, y en su caso sancionar al presidente en turno con la remoción de su cargo, si es que sus acciones fuesen contrarias al bienestar nacional; y eso, por sentido común, debería ser del interés de todos los mexicanos, independientemente de sus filias y fobias políticas, de su clase social y de su nivel de intelectualidad; pues nada nos garantiza que en adelante no tengamos presidentes corruptos o ineptos, como los que ya hemos tenido antes de la 4T.

Para que esta primicia democrática funcione y se establezca de ahora en adelante para evaluar los primeros tres años de cada sexenio presidencial, se requiere de la mayor participación social posible; es así que es fundamental para el desarrollo progresista y democrático de México que este domingo 10 de abril ejerzamos nuestro derecho ciudadano para evaluar a un funcionario público. Se ratifique o no la popularidad de Obrador, lo importante es que aprendamos a evaluar, enjuiciar públicamente, y someter a nuestra voluntad como pueblo a cada uno de nuestros presidentes. Así es que, haga suya esta oportunidad histórica de ejercer y ampliar su poder sobre nuestros gobernantes. Y sí la confundida y menguada oposición no quieren que AMLO se vaya, allá ellos, nosotros no desperdiciemos el poder ciudadano que hoy tenemos la posibilidad de hacer nuestro para el futuro.

Polilla política: Que la oposición quiera que AMLO siga gobernando, es el mejor síntoma de la ineptitud política de los partidos de derecha, que en vez de legislar juegan con Legos.

__

AVISO: CULCO BCS no se hace responsable de las opiniones de los colaboradores, esto es responsabilidad de cada autor; confiamos en sus argumentos y el tratamiento de la información, sin embargo, no necesariamente coinciden con los puntos de vista de esta revista digital.




La señora de las tlayudas chilangas y el AIFA

FOTO: Internet

La Última Trinchera

Roberto E. Galindo Domínguez

 

La Paz, Baja California Sur (BCS). Con la inauguración del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), el 21 de marzo de este año, el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO), demuestra con hechos que él y su administración ejercen la política de una manera muy diferente a los gobiernos federales del pasado. Con la más emblemática de las obras de infraestructura planteadas desde la campaña presidencial, la Cuarta Transformación (4T) pulveriza los esfuerzos de la oposición por descarrilar el proyecto morenista de México.

Cabe recordar que AMLO anunció la cancelación del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAICM) aún antes de ser presidente. Proyecto en el que involucró a su base social con la consulta sobre la cancelación del mismo. El AIFA comenzó a ser edificado el 17 de octubre de 2019, así que su desarrollo en campo tardó dos años con cinco meses; y desde su planificación oficial, tres años y poco más de tres meses a partir de la toma de posesión de Obrador el 1 de diciembre de 2018.

También te podría interesar: Nautical Archaeology Society realiza exploraciones en un barco hundido en Bahía Magdalena

Desde que se anunció la construcción del AIFA en los terrenos de Santa Lucía en Tecamac y Zumpango en el Estado de México, los opositores: políticos, intelectuales, cómicos y periodistas chayoteros se dedicaron a denostar el proyecto aeroportuario; se burlaron y hasta vaticinaron el fracaso de la megaobra. Ellos, los opositores hoy evidenciados en su vileza y marrullería, deseaban el incumplimiento de la palabra de Obrador; deseaban el fracaso de la megaobra, ya que para ellos eso significaría el comienzo de la debacle de la 4T. Pero, para su desgracia, debido al empeño y a la honestidad de AMLO, hoy el AIFA consolida el proyecto de nación de la Cuarta Transformación.

Haber entregado el AIFA en el plazo establecido y respetando los costos planteados para su edificación, debería ser un acto al que estuviéramos acostumbrados como ciudadanos; pero no es así, ya que durante décadas presenciamos proyectos de infraestructura, impulsados por el Partido Revolucionario Institucional (PRI) y por el Partido Acción Nacional (PAN), que no se entregaban en los plazos fijados o que al ser inaugurados habían ya costado mucho más dinero que el proyectado; o simplemente obras que se iniciaron y en las que se invirtió gran cantidad de recursos económicos y que no se terminaron, como la refinería de Tula, Hidalgo, la obra de infraestructura más anunciada por Felipe Calderón en su campaña electoral rumbo a la presidencia y al inicio de su mandato; hoy emblemático fracaso del panismo, del que queda como testigo una barda, lo único que se erigió de esa obra. Y así, carreteras, trenes, hospitales y demás obras incompletas, defectuosas o generadas a sobrecostos eran el tipo de infraestructura gubernamental a la que nos tenían acostumbrados los prianistas.

Un acto de gobierno como la entrega del AIFA, debería ser la norma. Formalidad, honestidad y funcionalidad deberían de ser los parámetros de nuestros gobernantes cuando de edificación y entrega de infraestructura para beneficio social se trata. La inauguración del AIFA en los tiempos establecidos y dentro de los costos proyectados, debe ser un acto de celebración nacional, por significar una lección de cómo se debe proceder en el ejercicio de la política, por ser una cátedra: el más notorio Tengan para que aprendan para los opositores; por ser una obra que acalla a las voces de la derecha, que desnuda en su vileza a comentaristas, periodistas e intelectuales; y que expone a todos aquellos que desearon el fracaso de México con tal de que eso significara la caída de Obrador. Hoy por eso y más debemos celebrar el AIFA.

El AIFA, debe ser considerado una proeza por haber sido erigido por mexicanos y sin la contratación de créditos, sin inflar sus costos y en medio de la peor crisis económica y social generada por la pandemia de la Covid-19. El Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles es una muestra del orgullo de ser mexicano y obradorista, pues fue erigido con mucho en contra: organismos opositores como Mexicanos contra la corrupción; organismos empresariales como la Confederación Patronal Mexicana (Coparmex), la mayoría de los grandes medios de comunicación y varios despachos de abogados, en suma el aparato político económico opositor; que incluso tiene injerencia en las agencias de aviación, empresas que en un principio hicieron lo que pudieron por boicotear el proyecto obradorista utilizando tecnicismos absurdos y planteando catastróficas situaciones de aeronavegación.

Hoy la oposición habla con ardor, con resentimiento y con enojo. Las voces más críticas de programas de radio, noticieros televisados y columnas periodísticas sólo alcanzan a señalar que el AIFA está muy lejos de la Ciudad de México, que salieron muy pocos vuelos, que el único arribo internacional vino de Venezuela. Hoy los comentaristas opositores sólo atinan a señalar, sin poder ocultar su desprecio y clasismo, a la señora de las tlayudas —que en realidad son doraditas de maíz azul, platillo típico del centro de México— (https://regeneracion.mx/video-cuales-son-las-diferencias-entre-tlayudas-y-doraditas/). El día de la inauguración, doña Carmen se adentró en la terminal y estableció su puesto de doraditas y alimentó a gran parte de los asistentes. Hoy es ella parte de burlas en las redes sociales, en memes y comentarios de pobres mexicanos que difícilmente viajan en avión pero que sí comen doraditas y tlayudas, connacionales que son lo peor de la oposición: clasistas y aspiracionistas, fifís de fantasía.

Polilla política: Sin duda, serán los fifís opositores quienes más usen el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles, y cada que lo hagan recordarán la lección que hoy les ha dado AMLO. Y tal vez, sin confesarlo, se les antoje una doradita chilanga.

__

AVISO: CULCO BCS no se hace responsable de las opiniones de los colaboradores, esto es responsabilidad de cada autor; confiamos en sus argumentos y el tratamiento de la información, sin embargo, no necesariamente coinciden con los puntos de vista de esta revista digital.




Vida en el desierto y el proyecto cultural intermitente

El Desierto Crece

Por Rodrigo Rebolledo

 

La Paz, Baja California Sur (BCS). En medio del desierto del Vizcaíno, teje María Casimira, la maestra Triqui del telar de cintura que con el que, al ras del piso, enmalla al cosmos con su historia. Un hilo de miles de kilómetros que la une con el lugar que la vio nacer, con el pueblo que le enseñó su lengua y su arte.

Para quienes habitamos el desierto, la realidad de que el espacio árido, hostil e inhabitable que pareciera no dar vida en el que se desenvuelve nuestra relación con la natural es -al contrario- un lugar lleno de posibilidades para algo nuevo, algo diferente, algo no prescrito resulta una certeza mucho más asequible que para la mayoría de los habitantes del mundo “moderno”.

También te podría interesar: La simulación acabada: consulta o manipulación en la cultura democrática mexicosudcaliforniana (n=3)

El filósofo alemán del siglo XIX Frederich Nietzche lamentaba el crecimiento del lo desierto en la sociedad europea donde crecía: El desierto crece, hay de aquel que dentro de sí esconde desiertos, garabateó el filólogo del nihilismo en sus últimos cuadernos. Pero para quiénes el desierto no es una figura exótica. Los que saben, reconocen en el desierto todo lo contrario a lo que pregonaron los pensadores eurocéntricos sean proponentes, o críticos, de la modernidad.

La metaforología del desierto: errar de la mano de la palabra y su historia para expropiarla del sentido ominoso en que la filosofía moderna adjudica a lo desierto como signo de la mortalidad de la subsunción del “hombre” al progreso será, sin duda y para siempre, mi proyecto intelectual inacabado.

Dicen mis maestros que el desierto enloquecía a los jesuitas que intentaron cohabitar este brazo arrancado de América al que, creo, todavía no sabemos nombrar (al grado que nuestro Estado se identifica por tres palabras en la República que lo contiene). Lo que vive en el desierto se conserva mejor. Los sudcalifornianos los sabemos bien, en el desierto hay mucha vida, vida por ser vivida, si lo dejamos: el desierto crece.

En 2019 llegó a Baja California Sur el proyecto cultural de la cuarta Transformación con un programa de Cultura Comunitaria. Sin mayores prescripciones que las de realizar diagnósticos culturales con el fin de planear actividades culturales en comunidades periféricas al circuito de producción institucional, el programa parecía más que adecuado para su errancia por el desierto sudcaliforniano. Tan adecuado como que, en su primera iteración, el ambicioso programa se denominó Misiones por la diversidad cultural, sin duda, una referente resonante en el desierto de la esfera cultural sudcaliforniana.

Se realizaron diagnósticos en comunidades donde sus agentes culturales difícilmente tienen acceso a este tipo de herramientas como La Purísima y Ciudad Constitución en Comondú; Villa Alberto Alvarado y Guerrero Negro en Mulegé; así como San Antonio, en La Paz y Santiago, en Los Cabos. Pero también en espacios culturalmente tomados por un circuito de producción comercial y alejados de una visión comunitaria por las presiones de la industria turística como Todos Santos, Cabo San Lucas y Loreto.

A través de los nueve diagnósticos se produjeron nueve eventos culturales en los que el programa se constituía, en su mayoría de acciones realizadas por los mismos agentes culturales de la localidad. Además, a partir de su retroalimentación, se incluyó en el programa al grupo musical La Cochi Con Livais que interpretaba los sones y las polkas que acompañan a los cuadros de danza folklórica.  A Los Grandes del Pardito, que ofrecieron clínicas de guitarra a los jóvenes de las nueve comunidades que visitamos y compartieron el escenario con ellos en todas las ocasiones.

El programa buscaba que los promotores culturales visibilizaran la diversidad cultural de la región. En Loreto, y Constitución y Vizcaíno, pero sobre todo en Los Cabos, el proyecto tuvo lugar con la participación de las comunidades de pueblos originarios Triqui, Mazateco, Mixteos, Popoloca Wirarika, entre otros. Pero también se discutió sobre la cultura comunitaria sudcaliforniana como tal; en Guerrero Negro el evento se realizó en la colonia Solidaridad, lejos del influjo de la empresa salinera que domina todo la vida social de aquella comunidad, y se pudo contar con la presencia de Talita Villa Poblano una de las últimas integrantes del pueblo Cochimí en Baja California Sur quien ofreció un círculo de diálogo sobre sus tradiciones y enfocada en los juegos para niños.

Con menos de cinco millones de pesos, las misiones llevaron un escenario digno para cientos de agentes culturales de las comunidades menos representadas en el ciclo cultural y ofreció un pago justo por sus talleres de un día y números artístico a través de un mecanismo de pago que impedía que los coordinadores tuvieran acceso discrecional de los recursos públicos. Todos los eventos se realizaron por medio de difusión directa en las comunidades y a contrapelo de la participación institucional del gobierno estatal que, entonces, militaba en la oposición política.

El proyecto padeció gravemente con la pandemia y ahora solo subsisten algunos semilleros culturales, este año, el gobierno federal ha asignado un presupuesto de apenas millón y medio de pesos para el ramo de cultura en Baja California Sur.

Por su parte, el gobierno estatal sudcaliforniano aplicará más de 119 millones de pesos para el ramo cultural este 2022. El profesor Víctor Manuel Castro Cosío, no dejó mencionar en cada uno de sus eventos de campaña hacia la gubernatura que habría de impulsar la cultura sudcaliforniana, que ha sido abandonada por las administraciones que le preceden. Le toca al maestro gobernador dejar la enseñanza y el ejemplo para transformar tanto la cultura institucional como la institución de la cultura para brindar justicia a quienes habitan el territorio.

De acuerdo con la clasificación funcional del gasto en el Presupuesto de Egresos del 2022, el gobierno de la cuarta transformación asignó al rubro recreación cultura y otras manifestaciones sociales, la cantidad de 256 millones 16 mil 294 pesos que representa el equivalente al 1.4% del total del presupuesto. La propuesta estatal comprende los programas, actividades y proyectos relacionados con la promoción, fomento y prestación de servicios culturales, recreativos y deportivos, otras manifestaciones sociales, servicios de radio, televisión y editoriales, actividades recreativas y la investigación y desarrollo relacionados con el esparcimiento.

Este componente incluye otras actividades como el deporte, promoción turística y otros, sin embargo, al Programa Estatal de Cultura, se asignan 116 millones 751 mil 349 pesos, un número similar a deporte y 23 millones radio televisión y editoriales. Mientras que, este programa, en 2020 y 2019 recibió 90 millones 481 mil 610 pesos, el presupuesto de este este año representaría un incremento de 22.4 por ciento con respecto al gobierno anterior. Pero tomando en cuenta la inflación es tan solo una décima parte de lo asignado.

Sin duda tengo herramientas para acabar mi metaforología del desierto con recursos propios y publicarla con apoyo de iniciativas de publicación de obra que impulsa ya este gobierno. Pero Doña Mari Casimira se sigue dedicando a crear bolsas y huipiles entre sus iguales. Allá, en Villa Alberto Alvarado, sus prendas confeccionadas de forma artesanal con el telar son portadas con orgullo entre la comunidad jornalera en fiestas, bodas y bautizos.

Con ello se gana la vida, pues dejo de ser jornalera en los campos de la comunidad debido a su edad. Ella aprendió el lenguaje de los hilos cuando su mamá le enseño de pequeña. Si la pandemia no la reclamó como a miles de los que menos tienen en este país, ahora tiene 17 años radicando en Baja California Sur.

De acuerdo con la plataforma de agentes culturales del gobierno de México, le gustaría dar clases para ganarse la vida a través de esta enseñanza. No se necesita ni de la décima parte de esos 116 millones para regresar con doña Mari. Y seguramente, y brindarle las oportunidades que darían justicia a su valioso trabajo. Hay más potencia que nunca en el ámbito de la política cultural sudcaliforniana de la cuarta transformación.

El desierto crece.

__

AVISO: CULCO BCS no se hace responsable de las opiniones de los colaboradores, esto es responsabilidad de cada autor; confiamos en sus argumentos y el tratamiento de la información, sin embargo, no necesariamente coinciden con los puntos de vista de esta revista digital.




La simulación acabada: consulta o manipulación en la cultura democrática mexicosudcaliforniana (n=3)

FOTO: Forbes / INTERIOR: Cortesía.

El Desierto Crece

Por Rodrigo Rebolledo

 

La Paz, Baja California Sur (BCS). En una sociedad democrática participativa, la deliberación de los temas que competen a la ciudadanía supera a los de la mera designación de representantes oficiales. La consulta, como mecanismo de deliberación pude ser una herramienta de suma importancia para informar la toma de decisiones. Pero, cuando la consulta es simulada, cuando se pregunta el sentir de un grupo sólo para legitimar agendas prestablecidas, la simulación de la consulta es lo que se conoce como manipulación.

Aquí una triada de ejemplos (n=3) de consulta pública que bien pudieran ofrecernos distintos grados del simulacro en el que se desenvuelve la sociedad mexicana —y sobre todo la sudcaliforniana—, en orden descendente de dimensión espacial.

También te podría interesar: La nave de los locos. Megacruceros y la búsqueda para “detonar” La Paz

El simulacro acabado de la revocación-ratificación del residente de Palacio Nacional

Los teóricos de la física no tienen empacho en admitir que el cúmulo de evidencia científica que sobre nuestra teoría del todo es insuficiente como para decir de forma categórica que no vivimos en una simulación.

Pero hay de simulaciones a simulaciones. Lo que dicen los científicos es que nos levantamos por las mañanas a beber nuestras tazas de café, a repasar las actualizaciones de nuestras redes sociales, para luego acudir a “nuestro mundo” a seguir adelante con nuestras vidas, sin advertir que detrás de cada uno de estos actos hay una realización sin poder tener certeza de que en realidad lo que vivimos es una simulación, es decir, que el mundo “real” es solo una representación de “algo” más.

Acabó la simulación”, se nos reitera desde la televisión, y al mismo tiempo, desde la tableta y el celular: la imagen del Presidente de México repetida millones de veces en su mueca que al mismo tiempo se transmite como risa y como sufrimiento. El rostro que es México, en resumen.

Pero cabe preguntarse si lo que dice, ciertamente, es que la simulación ya no es, o bien, es que ésta se presenta como un producto “acabado”.

¿Acaso el gobernante se pavonea frente a nosotros de haber creado la simulación efectiva en la que los gobernados nos recreamos en actos que no tienen efecto directo en la vida, y solo se desenvuelven en el espejismo que ya sustituyó todo lo real? #mesalióhacker.

A través de la revocación de mandato, hecha Ley, se pretende el dispendio de recursos (1 mil 596 mdp) de una consulta cuya evidencia de simulación supura desde su gestión, cuando fue divulgada por sus promotores como una “ratificación” de mandato y que, detrás de ella, sólo vemos a los más esotéricos zelotes del Movimiento de Regeneración Nacional.

Lamentablemente, también de ella emana la simulación en la que se reproduce ese gólem sin escrúpulos que llamamos oposición mexicana. Y que será evidenciada como lo que es sólo por la baja participación que se espera del “ejercicio de democracia participativa sin precedente”.

Pero ese, el objetivo del producto acabado de la simulación, es del todo lo contrario. La baja participación será un éxito más del residente de Palacio Nacional, quien le materializará en una nueva serie de ataques contra el cuarto poder —sea el INE o los medios— sobre quienes recaerá la reprimenda por no incitar el fervor social lo suficiente como para que el ejercicio llegue a ser vinculante.

Pero sea, o no, vinculante: ¿gana la revocación o gana la ratificación? Infalible, hay que aceptarlo, el producto más acabado de la simulación.

El muelle de cruceros, simulación ambiental

El siguiente ejemplo es la consulta pública al muelle de cruceros en nuestro entrañable Puerto de Ilusión, organizada por Semarnat, pero por ser instada desde la sociedad civil se celebra en medio de un secreto que no logran romper las peticiones de reunión pública.

La empresa promovente, Aquamayan Adventure, se recrea en esta simulación empresarial. Constituida por los mismos dueños de la constructora de nombre ITM, que ha desarrollado los muelles en los “destinos” las grandes empresas de turismo náutico, ha omitido divulgar entre los sudcalifornianos sus intenciones de crear un destino satélite de La Paz.

La empresa, dispuesta a entregar “guantes” millonarios como el que le dio a APIBCS por 40 millones de pesos previo a cualquier arreglo, a cualquier permiso de construcción o impacto denota, igualmente, una simulación. Pero una no tan acabada como el simulacro “residencial” del primer ejemplo.

Los documentos incompletos y la falta total de una socialización del proyecto por parte de la promovente hacia los sudcalifornianos permite notar, a los avezados en el tema, que no están ante una consulta, sino ante su contraparte: una pantomima.

Tal es el asomo de un resultado nefasto (ya prescrito desde que los fajos de billetes hicieron su discreta presencia) para la economía turística basada en una capacidad de carga ambiental de sus atractivos, que los colectivos ya se dibujan en la línea del sarcasmo proponiendo una colecta para #SobornaraSemarnat.

En la biblioteca de Santa Rosalía, “simulacres et simulation”

Me gustaría imaginar que en, en la biblioteca “Mahatma Gandhi” de Santa Rosalía se cuenta catalogado un ejemplar de Simulacra y simulación, la obra de Jean Baudrillard, que sostiene este remedo de reflexión.

Sólo hasta que se evidenció que el gobierno de Mulegé intentaba transformar la única biblioteca de su cabecera municipal en un sitio para captar turistas, beneficiar alguna empresa particular y “artesanos” afines; la presidenta municipal, Edith Aguilar (PAN), propuso —quizá infectada del fervor nacional—, realizar una consulta para validar la decisión ya tomada para destruir la infraestructura cultural.

Sin atender la Ley de Participación Ciudadana del Estado, este domingo el Ayuntamiento de Mulegé realizó una consulta que los actores culturales de aquel municipio, como Efra Patiño, llaman ya una simulación.

La voz del pueblo usada para legitimar la palestinización, sino la destrucción de sus espacios, la defenestración de leyes o reglamentos y normatividad, no pude llamarse participación, sino mera manipulación.

No vamos a destruir la biblioteca, sólo la vamos a reducir a la mitad”, expresó sin empacho la Presidente Municipal ante a la resistencia de un pueblo lector como pocos y sin miedo de guardar debajo de la duela reglamentos de construcción, leyes de bibliotecas y promoción de la lectura o el catálogo de recintos históricos para imponer una lógica turística a más.

Así como la reproducción digital de la biblioteca, ya con el título de título “TURISMO” en su anverso divulgada en las cuentas oficiales es más real que la biblioteca en el corazón del pueblo minero.

Me imagino paseando por los pasillos virtuales de esa Alejandría palestinizada, no por el sitio en Mulegé, sino en el mundo renderizado del simulacro divulgado por la autoridad, y encontrar el texto –simulacra_and_simulation.pdf— del filósofo francés como parte de la colección bibliográfica de la casita de madera pixelada, emulando la arquitectura de vanos y contrafuertes de tiempos los tiempos porfirianos de su original du Boleé.

Recorriendo las hojas con mis manos/cursor, por la copia digitalizada: La abstracción es hoy en día ya no el mapa, el doble, el espejo o el concepto. La simulación ya no es la del territorio, un ser referencial o una sustancia. Es la generación por vía de los modelos de un real sin origen o realidad: un hiperreal. El territorio ya no precede al mapa, ni lo sobrevive. De aquí en adelante, es el mapa el que precede al territorio –la precesión de los simulacros—; es el mapa, el que engendra al territorio y, si pudiéramos revivir la fábula hoy en día, sería el territorio cuyas tiras lentamente se pudren en las inmediaciones del mapa. Es lo real, y no sólo el mapa, cuyos vestigios subsisten aquí y allá, en los desiertos que ya no son los del Imperio, sino los nuestros: El desierto de lo real, describe Baudrillad.

El desierto Crece.

__

AVISO: CULCO BCS no se hace responsable de las opiniones de los colaboradores, esto es responsabilidad de cada autor; confiamos en sus argumentos y el tratamiento de la información, sin embargo, no necesariamente coinciden con los puntos de vista de esta revista digital.