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Niñas y niños a la ciencia

FOTOS: Internet

Colaboración Especial

Ariadna Esmeralda Ávila García

 

La Paz, Baja California Sur (BCS). Se acerca el día del niño y de la niña y celebrarlo con ciencia es una gran idea. Como lo menciona la página de guía infantil, el acercamiento de las infancias a la ciencia, no es únicamente con el objetivo de crear científicos o científicas en un fututo o eliminar obstáculos en el aprendizaje, más bien, es por los beneficios a corto, mediano y largo plazo, que permitan formar niñas, niños, jóvenes y adultos con una perspectiva crítica, a partir del ensayo y error, la observación y la pérdida de miedo a la participación en ella, estimulando además la creatividad y el razonamiento lógico.

Estos acercamientos a la ciencia, se dan desde que los bebés nacen y están en contacto con experiencias científicas. Por ello, como adultos solo nos corresponde dar continuidad y no matar esta curiosidad innata. Como lo mencionala página de Educación inicial de la Fundación Carlos Slim, los niños necesitan dar sentido a lo que pasa a su alrededor, por ellos mismos. Es aquí, donde jugamos el papel más importante en este proceso, apoyando en el desarrollo de confianza, la motivación y compañía en motivar las primeras incursiones científicas. Siendo importante, a la par, permear para que cada vez las instituciones educativas sigan creando programas atractivos en ciencia para estudiantes desde edades tempranas, que permitan construir a través del juego teorías explicativas sobre la realidad, de un modo similar a como lo hacen los científicos.

Niñas y mujeres en la ciencia

De acuerdo con la UNESCO, las cifras del interés científico va en crecimiento, sin embargo, sigue siendo el género masculino, el que lleva los porcentajes más altos en interés científico, culminando en estudiantes matriculados a carreras de las disciplinas de ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM, por sus siglas en inglés), por ello, hay un particular interés en que se haga un esfuerzo en hacer una ciencia más equitativa, que fomenten el liderazgo de las niñas en este tema, teniendo como objetivos, mejorar la participación, la culminación y la continuación de las niñas y las mujeres en los las carreras y los estudios vinculados con este tipo de disciplinas, con miras a reducir las disparidades de género en estas profesiones en el futuro, reforzar la capacidad de los países para proporcionar una educación en materia de STEM sensible a las cuestiones de género que incluye la formación de docentes, los contenidos pedagógicos y la pedagogía y aumentar la concienciación en cuanto a la importancia de la enseñanza de las ciencia para las niñas y las mujeres.

Pero, ¿Cómo acercamos a los niños y niñas a la ciencia?

De muchas formas, porque para hacer ciencia, no necesitamos más materiales que los que tenemos en casa o incluso la despensa. Como lo menciona Liz Heinecke, en su libro Ciencia para niños, un laboratorio de ciencia no requiere ningún equipamiento especializado, ni productos peligrosos, ya que, podemos realizar experimentos interesantes para todas las edades. Incluso, en la actualidad podemos hacer mano de todos aquellos productos de desecho y por medio de experimentos divertidos, reciclar, de tal forma que aprendan y aprendamos sobre el cuidado del cuerpo, el crecimiento de las plantas, el sonido, el aire, el agua, el medio ambiente, entre muchos otros temas y así, podemos interesar en la ciencia no sólo a los niños, sino también a todas y todos aquellos relacionadas con las infancias.

Aunque, también existen otras formas además de hacer experimentos en casa, estas son, hacer actividades en familia (aquí algunas ideas), como ver la naturaleza, los animales, las plantas, la luna, las estrellas; visitar museos; acceder a los talleres locales de ciencia; buscar en las bibliotecas o librerías libros didácticos que llamen la atención, relacionados con el tema o revistas científicas para niños (aquí una lista); ver películas o series para niños con temas científicos; buscar aplicaciones, juegos o páginas relacionados con ella (aquí te dejo una); invertir en regalos que inspiren a jugar ciencia o a crecer con ella, inclusive microscopios y telescopios para edades tempranas, entre otras opciones.

Finalmente, te invito a que si eres mamá, papá, familiar, maestro, maestra o incluso estás en un puesto donde puedes hacer cambios sobre ciencia, facilites el acceso a ella a niños y niñas para crear una mejor sociedad ahora y en el futuro, por ello, te dejo una frase Edwin Powell Hubble,

Equipado con sus cinco sentidos, el hombre explora el universo que lo rodea y a sus aventuras las llama ciencia.

Bibliografía

Fundación Carlos Slim. Los niños y la ciencia. Educación inicial. Consulta 20 de abril de 2022.

Gun, J. (2006). Talleres de ciencia para la educacion infantil/ Science workshops for children’s education: Experimentos con materiales de uso diario al alcance del maestro. Editorial Trillas. 125p.

Heinecke, L. (2018). Ciencia para niños. Editorial Parramón. 144p.

Vélez, L. Cómo acercar la ciencia a los niños. Guía infantil. Consulta 20 de abril de 2022.

UNESCO (2022) La educación de las niñas y las mujeres en ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM). UNESCO.ORG. Consulta 20 de abril de 2022.




Un canal de navegación

La Medusa

Por Mónica Rivera

 

La Paz, Baja California Sur (BCS). ¡Mira, mira! le dijo Isabel a Zoila las toninas, qué bonitas. Zoila iba con su abuelita á Mazatlán a hacer algunas compras, venían cruzando de la Isla de La Piedra y casi siempre que pasaban en la pequeña embarcación taxi, las acompañaban las toninas. Era 1978, Zoila tenía apenas 5 años. El agua era transparente y desde la lancha se podían ver los peces y el fondo marino. Los sábados por la tarde su papá solía ir por algunos choros y callos de hacha y los disfrutaban a la sombra del tamarindo del patio de su casa.

Han pasado los años, la ciudad y puerto de Mazatlán ha crecido y ahora recibe grandes cruceros. Para que grandes barcos pudieran llegar al muelle se tuvo que dragar el canal de navegación. El dragado submarino es como una excavación, se usa un instrumento similar a una excavadora y/o tubos de succión que retiran el sedimento marino, ¿cuánto? Lo necesario para que puedan pasar los barcos. Dependiendo del tamaño de los barcos será la cantidad de sedimentos que se tienen que retirar.

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Las playas de La Paz aún están limpias y llenas de vida. Cuando vamos de paseo podemos ver gran cantidad de pequeños hoyitos, ahí en las zonas arenosas (playas como las de El Mogote, Balandra o Tecolote, que tanto disfrutamos los paceños) viven diferentes especies de cangrejos, gusanos y almejas, hacen sus madrigueras en la arena y no los podemos ver a simple vista, pero ahí están alimentándose y haciendo circular nutrientes, cumpliendo una importante función en el ecosistema marino.

Toda esa belleza y riqueza submarina está siendo amenazada por un proyecto que busca detonar La Paz mediante la ampliación del muelle de Pichilingue para la llegada de barcos mucho más grandes de los que llegan ahora. Pero, como nos advierte Rodrigo Rebolledo en La Nave de los Locos  este proyecto lo que detonaría sería la desigualdad, ya que el turismo de megacruceros trae consigo empleos mal pagados, sin servicios de seguridad social ni antigüedad para quieres laboran en las embarcaciones.

El proyecto para ampliar el puerto de Pichilingue está pensado para recibir cruceros con capacidad para 6 mil personas. Esos cruceros son como ciudades flotantes, en donde los pasajeros cuentan con todos los servicios y entretenimiento. Pero ¿Cuáles serán las afectaciones a los paceños con el desarrollo de este proyecto? ¿Por qué un grupo de más de 40 colectivos se reunieron el pasado 2 de abril de 2022, bajo la consigna de Proteger nuestro territorio? Si te interesa ver el posicionamiento de estos colectivos puedes ver AQUÍ la transmisión que se realizó.

La preocupación reside en que este proyecto atenta contra la salud ambiental, económica y social de la ciudad de La Paz. No se trata solo de la flora y fauna que se eliminará del fondo marino con los dragados, no se trata solo de los grandes mamíferos y peces que ya no ingresarán a la bahía. De aprobarse este proyecto los impactos ambientales los veremos en el corto plazo. Las primeras afectaciones serán contra los pequeños organismos que viven en el fondo marino, a estos, nosotros no los extrañaremos pues normalmente no los vemos, pero todo está conectado y quiénes sí los extrañarán son los organismos que se alimentan de ellos, como peces y rayas; ya que toda la red trófica será alterada. Una vez que lleguen los cruceros, antes que derrama económica, traerán derrama de contaminación.  Un barco con tan solo 3 mil pasajeros genera, en 7 días, hasta 8 toneladas de residuos sólidos. La derrama económica en efecto, es potencialmente mucha, pero llamarla derrama es incorrecto, pues en realidad son beneficios económicos para unos cuantos: los inversionistas y propietarios de cruceros. Es necesario considerar que no somos los únicos seres en este bello planeta ni como especie ni como individuos y el respeto a la vida de todos es deseable.

Después de los impactos ambientales vendrán los sociales. ¿Qué efecto tendrá para la sociedad paceña la presencia de miles de turistas? Ese es un tema que no se ha valorado para la ciudad de La Paz, pero la experiencia de Cozumel documentada por Alejandro Palafox y Adrián Vilchis en El lado obscuro del turismo de cruceros en Cozumel nos invita a no averiguarlo; ya que, como ellos lo documentan, en el Caribe las empresas navieras se llevan las ganancias, mientras que en la zona se queda la contaminación del agua y del aire; la destrucción del hábitat por la creación de infraestructura y acumulación de residuos peligrosos que afectan a la biodiversidad. Además, los empleos que generan, si bien son muchos, son catalogados como precarios, ya que se manejan contratos inestables o no cuentan con ellos y, carecen de seguridad social y otras prestaciones.

Pero ¿Qué queremos para La Paz? Porque tampoco se trata de decir solo no a proyectos como la ampliación del puerto de Pichilingue. La propuesta que Micheline Cariño presentó en la reunión de Redes y Nodos Protegiendo Nuestro Territorio a nombre del grupo Historia Ambiental del Golfo de California (HAGOC). Construir un futuro caracterizado por la vida buena para humanos y no humanos es algo que vale la pena tomar en consideración. Gudynas describe el Buen Vivir como una oportunidad para construir otra sociedad sustentada en la convivencia del ser humano en diversidad y armonía con la naturaleza, a partir del reconocimiento de los diversos valores culturales existentes en cada país y en el mundo. En definitiva, si queremos construir una vida buena la sociedad paceña no puede permitir la autorización de proyectos como la ampliación del puerto de Pichilingue debido a las implicaciones sociales y ambientales que tendrá. Si te interesa leer sobre el Buen Vivir da click AQUÍ.

FOTOS: Internet

Mientras tanto, el 17 de abril de 2022, Zoila estaba en el mogote, vio una familia de delfines que viajaba, había muchas personas observando, todos se pusieron felices al verlos saltar. Mamá, mamá por qué saltan los delfines, le preguntaba su pequeño hijo a Zoila y ella respondió, porque están felices hijo. No pudo evitar la nostalgia al pensar que cuando regrese y cruce a Mazatlán, desde la Isla de La Piedra, con su hijo, no tendrán la fortuna de observar esas maravillosas criaturas. Sólo le queda el recuerdo de cuando ella cruzaba con su abuela, las toninas las acompañaban y el agua era transparente. El recuerdo de que cuando era niña y aún no se expandía el canal de navegación para que atracaran barcos más grandes la vida era mejor para los humanos y para los no humanos.

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La emocionante temporada de mareas rojas

FOTO: Internet

 

La inmortalidad del cangrejo

Por Lorena Durán Riveroll

 

A veces, el mar parece lleno de sangre. Desde tiempos bíblicos se ha observado este fenómeno, pero ¿Qué es?

 

La Paz, Baja California Sur (BCS). Desde mi ventana, a lo lejos se ve el mar. Y de unos días para acá, tiene un color extraño, con grandes franjas rojizas o ligeramente cafés. Y es que estamos presenciando una marea roja, como se les llama a estos fenómenos que hacen que el mar cambie de color, y a mí me emociona verlo. La primera vez que vi una marea roja en todo su esplendor, me quedé boquiabierta. El mar tenía un color tan impresionante, que parecía la escena brutal de una película; parecía que habían matado a alguna enorme bestia marina y el mar se había teñido con su sangre. Y cuando lo vi, quise saltar al agua. Y salté.

Es extraño que se les llame mareas rojas, porque lo que sucede no se relaciona con las mareas y tampoco son siempre rojas; pueden ser verdes, anaranjadas, amarillas o incluso pueden estar ocurriendo sin que haya un cambio de color. También hay algunas que provocan una cantidad sorprendente de espuma, como se puede ver en este impresionante video. Por lo que, ahora sé que, ese cambio de color en el mar es causado por la acumulación de millones y millones de células tan pequeñas como el punto de la pluma más fina, llamadas microalgas. Donde cada célula es un organismo completo, y tienen pigmentos que les sirven para absorber la luz del sol.

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FOTO: Hugo Pérez. Noctiluca scintillans, uno de los dinoflagelados causantes de la marea roja y la bioluminiscencia nocturna. Muestra de la Bahía de Todos Santos, Ensenada, B.C., marzo 2022.

¿Quiénes son y qué hacen las microalgas?

¿Has escuchado cuando dicen que todo el oxígeno que respiramos proviene de las selvas y los bosques? Bueno, pues eso no es del todo cierto. La principal fuente del oxígeno del planeta en realidad son las microalgas, que son como plantas microscópicas que flotan en el mar. Y flotan porque no tuvieron otra opción evolutiva, pues el poco espacio para establecerse en las zonas costeras, la enorme profundidad de los océanos y la pobreza de nutrientes en los suelos marinos, no les permitieron evolucionar como plantas con raíces. Entonces, permanecieron como pequeñas células flotantes que absorben el dióxido de carbono y los nutrientes del agua y flotan para tener acceso a la luz solar. Y es así, como con estos ingredientes, producen la energía para vivir y reproducirse.

Las microalgas son el alimento de todos los pequeños animales del mar. Y estos animalitos son el alimento de otros más grandes, como las sardinas. Y las sardinas son, a su vez, el alimento de otros organismos más grandes. Es decir, las microalgas son la base de la red trófica.

Las grandes guerras microscópicas

Las microalgas son transportadas por las corrientes a todo el planeta, y están presentes en todos los mares y océanos del mundo. Pero, no se encuentran todas las especies en todos los lugares, pues su supervivencia depende de las condiciones ambientales, como la temperatura, los nutrientes disueltos en el agua y la salinidad. Por lo tanto, en distintos lugares, encontraremos distintas especies.

FOTO: Fernando Sánchez. Diatomea del género Chaetoceros con sus espinas de sílice. Muestra de la Bahía de Todos Santos, Ensenada, B.C., marzo 2022.

Pero su vida no transcurre tranquilamente. Las microalgas se defienden de sus depredadores y compiten con otras, y para ello han desarrollado diversas estrategias. Algunas crecen con espinas afiladas, hechas de sílice, es decir, de vidrio. Otras, se reproducen extremadamente rápido, de manera que el número de sobrevivientes siempre es muy superior al número de muertas por haber sido consumidas, y también, así compiten para aprovechar más nutrientes y usarlos rápidamente. Mientras que otras, producen toxinas, siendo estas últimas, las que personalmente, considero son las más interesantes.

Mareas rojas y toxinas

Normalmente, en el mar hay una mezcla de muchas especies de microalgas. Pero en algunas ocasiones, sobre todo (pero no únicamente) en los meses de primavera y verano, una sola especie prolifera sobre todas las demás. Todavía no sabemos por qué sucede, pero hay estudios que apuntan a que la contaminación que vertimos al océano puede estar relacionada, pues nuestros desechos, sobre todo los orgánicos como las aguas negras y los fertilizantes que se escurren con las lluvias, son nutrientes para ellas. Y puede ser que la especie que prolifera sea productora de toxinas.

FOTO: Lorena Durán. Marea roja de Noctiluca scintillans en el Golfo de California, 2016.

Las toxinas de las microalgas, pueden causar graves intoxicaciones en humanos y en diversos animales marinos como lobos, ballenas, delfines, peces y aves. Pues, estos compuestos se acumulan principalmente en moluscos como mejillones, ostiones y almejas, pero también en algunos peces, que cuando son consumidos, acarrean las toxinas y algunas de ellas pueden ser mortales.

Existen diversos registros de la muerte de personas y fauna marina por toxinas producidas por microalgas. En México, un caso emblemático se presentó en las costas del Pacífico en 1995, en el cual se reportó la intoxicación de casi 200personas, de las cuales, tres fallecieron. También, se reportó la muerte de 129 tortugas y seis delfines (más datos aquí). Actualmente, cuando se observa una marea roja se emiten alertas y las autoridades sanitarias realizan análisis de toxinas en los pescados y mariscos. Cuando se detectan toxinas, se impide su pesca y venta, con el fin de impedir intoxicaciones humanas.

Sin embargo, a pesar de varios años de estudios en todo el mundo, todavía no entendemos por qué producen estas toxinas. Existen hipótesis sobre su uso para defenderse de sus depredadores; otras mencionan que pueden ser sustancias relacionadas con procesos celulares, y otras, que son desechos que, por mala suerte para nosotros, nos resultan tóxicos. La verdad es que, para entenderlo, necesitamos investigar mucho más.

El lado bueno

Casi todas las historias tienen un lado bueno, y las microalgas que producen toxinas, no son la excepción. Aunque algunos compuestos producidos por ellas pueden causar daños graves o la muerte, otros se están investigando como agentes terapéuticos contra diversas condiciones y enfermedades. En el Laboratorio de Ecología Química del CICESE, estudiamos justamente estos compuestos, tanto los que dañan como los que podrían, en un futuro no muy lejano, ser utilizados para tratar enfermedades como el cáncer.

Nuestra colección de cultivos tiene más de 200 cepas, casi todas ellas de dinoflagelados, un tipo particular de microalgas con una maquinaria biosintética extraordinaria. En algunas especies su genoma es más de 50 veces mayor que el del humano, y llegan a tener hasta 220 cromosomas (los humanos tenemos 46).

FOTO: Lorena Durán. Dinoflagelado en cultivo del género Amphidinium, en el que se observa el núcleo y los cromosomas (flecha).

Por eso, cuando me asomo por la ventana y veo que el mar ha cambiado de color, me preocupo y me emociono, porque me apasionan las microalgas que forman mareas rojas y que producen compuestos cuya función y potencial aún no conocemos. Y entonces, salimos a tomar muestras para cultivarlas y seguirlas estudiando. (Aquí te comparto, una breve historia de cómo decidí dedicarme al estudio de estos organismos).

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El destino del Universo: la pesadilla de Byron

 

La demencia de Atenea

Por Mario Jaime

 

La Paz, Baja California Sur (BCS). La noción de materia oscura y energía oscura -la última una relación con la primera-; variables físicas desconocidas, probables axiones (partículas hipotéticas que no se han descubierto) implica un destino del universo (o multiverso) tétrico y brutal. La astrónoma Vera Rubin al observar la expansión cósmica realizó una hipótesis adecuada con las leyes físicas: la velocidad de las estrellas debería ser menor cuanto mayor sea su lejanía con el centro de la galaxia. Pero sus observaciones la contradijeron. Resulta que la velocidad de expansión era constante y en ocasiones parecía que aceleraba. Eso es contraintuitivo. ¿Acaso la entropía es falsa o había otra respuesta?

La probable explicación fue sorprendente: ¡Existiría una materia invisible que se extiende mucho más de los confines aparentes de la galaxia y mucho más masiva! Años después, Adam Riess, Brian Schmidt y Saul Perlmutter observaron un millón de galaxias por noche para cuantificar la ralentización de la expansión del tiempo – espacio mediante supernovas como faros. Encontraron justamente lo contrario: la expansión estaba acelerándose. La respuesta que dieron estaba en relación con la materia desconocida, la energía oscura.

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Modelo de expansión acelerada. Fuente: NASA

Entre más conocemos menos sabemos. Más del 90 % del universo conocido es desconocido, es decir estaría compuesto de materia y energía que no podemos detectar, pero sí inferir por la interacción gravitatoria con la materia común.

Los físicos han realizado hipótesis sobre la materia oscura que no puede estar compuesta de partículas ordinarias cargadas eléctricamente que no formaron parte del plasma primordial de la materia ordinaria en la nucleosíntesis durante el Big Bang. Algunas hipótesis son que la materia oscura es muy estable – se desintegra a ritmos lentos- y no interacciona con ella misma. Debe ser fría, es decir que, al comienzo del proceso de agrupamiento, la velocidad de las partículas oscuras o axiones no podría ser próxima a la velocidad de la luz.

En la Universidad de Washington, se ha instalado un posible detector de axiones, llamado ADMX (Axio Dark Matter Experiment). Es un cilindro sometido a un intenso campo magnético con una temperatura dos grados más que el cero absoluto; la idea es que un axión transmutado en fotón entre en resonancia con la cavidad del cilindro. Produciría una señal hiper débil, menos de una billonésima de billonésima de vatio.

Detector de posibles axiones ADMX

Si el universo contiene energía oscura, el tiempo transcurrido entre el Big Bang y el momento actual es mayor que si no la hubiera. Sí hay energía oscura la edad del universo es de 13 mil 800 millones de años. Sí no la hay, la edad del universo es inferior a 12 mil millones años. Lógicamente, la edad del universo debe ser mayor que la edad de todo objeto que contiene, en particular ha de ser mayor que la edad de las estrellas más viejas conocidas, los cúmulos globulares (pequeñas aglomeraciones en la periferia de la vía Láctea). Esas estrellas tienen más de 12 mil millones de años por lo que sí no hubiera energía oscura serían más antiguas que el universo, algo absurdo. Por lo tanto, se infiere que la energía oscura debe existir como relación respecto a la materia oscura.

Para que el universo continúe eternamente su expansión acelerada, se asume que la densidad de energía oscura es constante. No se sabe si la energía oscura disminuye de forma imperceptible y que en un futuro llegara a extinguirse. Pero esto no se ha observado, aunque no debe descartarse. En este caso, el universo colapsaría en un Big Crunch o Gran Colisión. ¿Cómo será el futuro del universo si la densidad de la energía oscura no cambia con el tiempo? Esto parece indicar los datos actuales.

Las galaxias se alejarán unas de otras a un ritmo cada vez mayor. Desde la Vía Láctea, se observa cómo se alejan a una velocidad creciente, hasta que llegará un punto en ¡que superen la velocidad de la luz! Esto parece contradecir la teoría de Einstein, pero no es así pues la teoría de la relatividad asegura que no se pueden enviar señales u objetos a velocidades mayores a la luz de un sistema físico a otro, pero en el caso de la expansión acelerada lo que sucede es que se crea espacio entre las galaxias a un ritmo creciente.

Esto hace que las galaxias distantes se alejen de la Tierra a velocidades superlumínicas pero nunca podríamos viajar en una de ellas para viajar a una galaxia a otra pues todas se distancian constantemente. Esto concuerda con la teoría de Einstein. Una vez que la velocidad de alejamiento efectiva supere a la de la luz, las galaxias dejarán de ser visibles para un observador de otra galaxia pues la luz que emiten viaja hacia ese observador, pero el espacio en medio de los dos se estira a una velocidad aún mayor. Es decir, la luz nunca alcanzará al observador, por lo cual las galaxias se volverán invisibles para él. Se dice que habrán salido del horizonte del observador. Sólo las galaxias cercanas ligadas al observador por la atracción gravitatoria serán observadas por él.

Se calcula que dentro de 100 mil millones de años el paisaje será así: el Sol, después de convertirse en una gigante roja que habrá aniquilado la Tierra, se volverá enana blanca y pronto en una enana negra incapaz de albergar planetas con vida en su periferia. La Vía Láctea, sufrirá procesos de fusión y colisión con sus galaxias contiguas. Muchas de sus estrellas se apagarán en un proceso parecido al destino solar. Sin embargo, también nacerán estrellas nuevas y una parte de ellas brillará. En algunos planetas asociadas a estas estrellas habrá vida, ¿cómo? ¿de qué tipo? Nadie lo sabe ¿habrá civilizaciones?

¿Qué verán a su alrededor los seres de aquellas futuras civilizaciones? ¡Poco! Sólo estrellas y galaxias vecinas, verán un vacío sepulcral en el infinito universo que les rodeará. No podrán ver galaxias distantes pues no recibirán ninguna información del exterior de su galaxia. Por ejemplo, la radiación de fondo actual se habrá enfriado de tal forma que será invisible para los habitantes de se futuro. Realmente será difícil o imposible que a partir de sus meras observaciones que el universo se expande. Ahora lo sabemos gracias a que vemos como las galaxias distantes se alejan de nosotros (Ley de Hubble) y la radiación de fondo (testimonio del Big Bang), pero los habitantes del futuro no podrán acceder a estas observaciones. Para ellos será muy complejo inferir esto.

En épocas aún más futura, miles de miles de millones de años luz, las estrellas se extinguirán, toda vida planetaria o no morirá y el universo seguirá expandiéndose eternamente, esparciendo los cadáveres helados de estrellas, asteroides y planetas. Este futuro posible, predicho por ecuaciones matemáticas basadas en la teoría de la relatividad es un paisaje desolado, sin sentido y seco; me recuerda al célebre dístico de horro cósmico de H. P. Lovecraft: «No está muerto lo que puede yacer eternamente; y con el paso de los extraños eones, incluso la Muerte puede morir».

Y cómo los poetas describen esto mejor que los científicos, un hombre hace más de 200 años soñó con este futuro siniestro y lo plasmó en un poema gótico, Lord Byron. El poema del genio romántico es una pesadilla sobre la entropía, la extinción de la luz que nos lleva a lo que Kant llamó lo sublime dinámico y lo sublime matemático, pensamientos sobre lo infinito y el sin sentido para el humano de las fuerzas cósmicas y caóticas que nos llenan de desasosiego. Sí el destino del universo conocido coincide con esto nadie mejor que él para cantar dicha elegía. Aquí la maravilla de la oscuridad:

 

Lord Byron, excelso poeta

 

I had a dream, which was not all a dream.

The bright sun was extinguish’d, and the stars

Did wander darkling in the eternal space,

Rayless, and pathless, and the icy earth

Swung blind and blackening in the moonless air;

Morn came and went—and came, and brought no day,

And men forgot their passions in the dread

Of this their desolation; and all hearts

Were chill’d into a selfish prayer for light:

And they did live by watchfires—and the thrones,

The palaces of crowned kings—the huts,

The habitations of all things which dwell,

Were burnt for beacons; cities were consum’d,

And men were gather’d round their blazing homes

To look once more into each other’s face;

Happy were those who dwelt within the eye

Of the volcanos, and their mountain-torch:

A fearful hope was all the world contain’d;

Forests were set on fire—but hour by hour

They fell and faded—and the crackling trunks

Extinguish’d with a crash—and all was black.

The brows of men by the despairing light

Wore an unearthly aspect, as by fits

The flashes fell upon them; some lay down

And hid their eyes and wept; and some did rest

Their chins upon their clenched hands, and smil’d;

And others hurried to and fro, and fed

Their funeral piles with fuel, and look’d up

With mad disquietude on the dull sky,

The pall of a past world; and then again

With curses cast them down upon the dust,

And gnash’d their teeth and howl’d: the wild birds shriek’d

And, terrified, did flutter on the ground,

And flap their useless wings; the wildest brutes

Came tame and tremulous; and vipers crawl’d

And twin’d themselves among the multitude,

Hissing, but stingless—they were slain for food.

And War, which for a moment was no more,

Did glut himself again: a meal was bought

With blood, and each sate sullenly apart

Gorging himself in gloom: no love was left;

All earth was but one thought—and that was death

Immediate and inglorious; and the pang

Of famine fed upon all entrails—men

Died, and their bones were tombless as their flesh;

The meagre by the meagre were devour’d,

Even dogs assail’d their masters, all save one,

And he was faithful to a corse, and kept

The birds and beasts and famish’d men at bay,

Till hunger clung them, or the dropping dead

Lur’d their lank jaws; himself sought out no food,

But with a piteous and perpetual moan,

And a quick desolate cry, licking the hand

Which answer’d not with a caress—he died.

The crowd was famish’d by degrees; but two

Of an enormous city did survive,

And they were enemies: they met beside

The dying embers of an altar-place

Where had been heap’d a mass of holy things

For an unholy usage; they rak’d up,

And shivering scrap’d with their cold skeleton hands

The feeble ashes, and their feeble breath

Blew for a little life, and made a flame

Which was a mockery; then they lifted up

Their eyes as it grew lighter, and beheld

Each other’s aspects—saw, and shriek’d, and died—

Even of their mutual hideousness they died,

Unknowing who he was upon whose brow

Famine had written Fiend. The world was void,

The populous and the powerful was a lump,

Seasonless, herbless, treeless, manless, lifeless—

A lump of death—a chaos of hard clay.

The rivers, lakes and ocean all stood still,

And nothing stirr’d within their silent depths;

Ships sailorless lay rotting on the sea,

And their masts fell down piecemeal: as they dropp’d

They slept on the abyss without a surge—

The waves were dead; the tides were in their grave,

The moon, their mistress, had expir’d before;

The winds were wither’d in the stagnant air,

And the clouds perish’d; Darkness had no need

Of aid from them—She was the Universe.

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Las mujeres y la ciencia

Esperanza Martínez Romero, FOTO: Expansión

 

La inmortalidad del cangrejo

Por Lorena Durán Riveroll

 

El mejor lugar para una feminista es el laboratorio de otra persona

                                               James Watson (sobre Rosalind Franklin)

 

La Paz, Baja California Sur (BCS). Hace pocos días tuvieron lugar dos conmemoraciones importantes: el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, el 11 de febrero, y el Día Internacional de la Mujer, el 8 de marzo. Ambas conmemoraciones fueron designadas por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), y en ambas se busca visibilizar el largo camino pendiente para lograr la equidad entre géneros a nivel mundial. El primero, en el trabajo científico; el segundo, en la vida diaria.

Hoy quiero escribir sobre una pregunta que me han hecho repetidamente. Quiero pensar que, quienes me han preguntado esto lo han hecho sin dolo. Este cuestionamiento generalmente va de la mano con la idea de que, de alguna manera, las mujeres tenemos menor capacidad que los hombres para las actividades intelectuales y mayor sensibilidad para otras más acordes con nuestro género. Esta pregunta es: Si las mujeres son igualmente inteligentes y capaces que los hombres, ¿por qué hay muchos menos premios Nobel e inventos realizados por mujeres? ¿Por qué, en el caso nacional, hay muchas menos mujeres científicas y en el Sistema Nacional de Investigadores?. Y la respuesta no es tan sencilla como argumentar diferencias fisiológicas relacionadas con la inteligencia y ligadas a los cromosomas (las cuales han sido desestimadas en cientos de estudios científicos). La respuesta es, y sigue siendo, histórica y social.

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Ali Guaneros/NASA, FOTO: El Universal

Hoy, en La Inmortalidad del Cangrejo, hablaré sobre los motivos históricos que han impedido que las mujeres tengamos pleno acceso a la actividad científica, y cuyos resultados seguimos viendo hoy.

Las científicas en números

De acuerdo con datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), para el 2013 solo un poco más del 25% de las personas involucradas en investigación en el mundo son mujeres, y esos datos no han cambiado mucho. En los Estados Unidos y Europa Occidental, las mujeres investigadoras eran entonces el 32% del total, mientras que en Etiopía tan solo el 13%.

Hasta la preparatoria es muy común encontrar altos porcentajes de mujeres interesadas en las ramas STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas, por sus siglas en inglés, Science, Technology, Engineering and Mathematics). Sin embargo, conforme aumenta el nivel escolar, este porcentaje disminuye.

Uno de los motivos está relacionado con la edad reproductiva y el cuidado de los hijos (y, frecuentemente, de los padres). A menudo, el tiempo que las mujeres dedican al cuidado de la casa y la familia les impide dedicar tiempo a sus trabajos, justamente en el momento y la edad en que sus pares masculinos están enfocados en la construcción de sus carreras.

FOTO: Internet

La riqueza invisible producida por las mujeres

De acuerdo con el Centro de Investigación en Política Pública y con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), las mujeres dedican, en promedio, unas 50 horas a la semana a la tareas domésticas, mientras que los hombres no dedican ni 20. Es decir, cada semana, las mujeres dedican ¡más de siete horas al día a estas actividades! Y, prácticamente en todos los casos, este trabajo es sin salario (datos aquí).

El trabajo doméstico incluye tener una casa habitable, ropa limpia, comida preparada con alimentos comprados en diversas tiendas y mercados, cuentas de luz, agua y gas pagadas, trastos limpios, cuidado de los hijos (que es otro tema completo: ayuda con las tareas, llevar y traerlos de las escuelas, las actividades vespertinas, su cuidado si se enferman y un larguísimo etcétera). ¿Qué pasa si nadie hace este trabajo? Simplemente no se puede realizar ningún otro.

Según datos del 2009, en México, el trabajo doméstico representó casi el 22% del Producto Interno Bruto (PIB) (info aquí). Esto es 17% más que la industria manufacturera y 24% más que el comercio. Además, el 80% de esta riqueza fue producida por mujeres. Pero el trabajo doméstico y la atención de los hijos no es lo único que afecta el equilibrio entre hombres y mujeres en la ciencia. Existen otros factores ligados a la percepción de las mujeres por los demás.

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El sexismo en la ciencia

En un estudio del 2012, un equipo de psicólogos de la Universidad de Yale exploró el sesgo de género al reclutar estudiantes para labores de investigación. Los investigadores enviaron currícula falsa a una oferta de empleo para responsable de un laboratorio. Las diversas solicitudes contenían datos idénticos, salvo por un detalle: a la mitad le pusieron nombre femenino y a la otra mitad, nombre masculino. Los miembros de la facultad que participaron en la selección calificaron a los solicitantes masculinos como significativamente más competentes y, por lo tanto, mejores para el cargo que las solicitantes femeninas, aunque los datos eran idénticos. La publicación científica con los resultados de este estudio se encuentra aquí.

Contrario a lo que se podría esperar, el género de los reclutadores no afectó las respuestas: mujeres y hombres investigadores que revisaron las solicitudes calificaron como menos capaces a las mujeres que solicitaron el puesto. Esto nos muestra que los sesgos y prejuicios contra las mujeres en actividades STEM se encuentran anclados tan profundamente en la cultura, que es demasiado común que estas cosas sucedan, independientemente del género de quien ejerce esta discriminación.

Acoso y hostigamiento sexual en las carreras científicas

El acoso y el hostigamiento sexual en las universidades y centros de investigación en el mundo, no solo en México, parece algo muy reciente, pero este comportamiento se ha normalizado desde siempre. Afortunadamente, cada vez escuchamos más sobre estos casos y la búsqueda de justicia, sin embargo, pocos son realmente atendidos. En nuestro país existen decenas de denuncias, y la mayoría de ellas han sido desestimadas.

Comentaré dos casos: El 8 de marzo del 2020, un grupo de mujeres de Laboratorio Nacional de Genómica para la Biodiversidad (Langebio) del CINVESTAV, un reconocido centro de investigación, denunciaron al investigador Jean-Philippe Vielle Calzada por una serie de conductas inapropiadas. En la queja se relata (con pruebas) cómo el investigador trataba de besar a sus alumnas y colaboradoras, cómo las tocaba sin su consentimiento, las presionaba para tener relaciones románticas con él, les hacía propuestas sexuales, y les enviaba poemas y regalos. Y si ellas no aceptaban sus avances, tomaba fuertes represalias que a menudo las obligaban a renunciar a sus carreras. Aquí está el reportaje de la revista Science sobre el caso. A pesar de que existen pruebas y testigos, la respuesta de las autoridades ha sido nula. Incluso, hace pocos días, el caso fue archivado por las autoridades mexicanas con el pretexto de que, cuando ocurrieron los hechos, estaban vigentes otras normas. Esta información se encuentra aquí.

Mi caso personal, que puede leerse aquí, ha sido un proceso largo y desgastante. Viví este infierno de hostigamiento sexual y laboral junto con mis estudiantes cuando trabajaba en la UNAM. No es de sorprender que, al finalizar sus tesis de licenciatura, mis estudiantes mujeres, brillantes, capaces y con un futuro muy prometedor, decidieron no continuar por el camino de la investigación: no querían pasar por lo que yo había pasado.

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En estos dos casos y en miles más, los hombres que han acosado y hostigado continúan en sus puestos, protegidos por el silencio y el miedo. Decenas de mujeres tienen historias que contar sobre ellos, pero no lo harán. El infierno al que nos someten es un mensaje muy claro para ellas: si hablas, así te va a ir.

El acceso de las mujeres a la ciencia

Antes del siglo XX, el acceso de las mujeres a las universidades era algo poco común. No era que ellas no quisieran aprender más, simplemente no se les permitía. Las razones eran variopintas, y muchas veces, de risa loca: argumentaban que el esfuerzo mental necesario para la educaciónsuperior podría desviar la energía del sistema reproductivo femenino, y dañaría su fertilidad. También se discutía que el solo hecho de tener mujeres cerca podría distraer el trabajo intelectual de los hombres.

En México, la primera mujer que obtuvo un título universitario fue Margarita Chorné y Salazar, en 1886. Ella era hija de un dentista, quien le enseñó su profesión y la Universidad únicamente le otorgó el título. La primera mujer que realmente accedió a la educación universitaria en América Latina fue la mexicana Matilde Montoya, a quien incluso al terminar sus estudios se le negó la presentación de su examen de grado por ser mujer. Solo con apoyo del general Porfirio Díaz pudo graduarse, en 1887. La historia completa se puede encontrar aquí.

Otras universidades famosas, como la Universidad de Cambridge y la Escuela de Medicina Harvard tomaron más tiempo. No fue sino hasta 1921 que la primera otorgó un grado a una mujer. La segunda se negó a admitir mujeres hasta 1945, aunque se habían hecho intentos y exámenes de admisión a mujeres desde unos 100 años antes.

Susana López/UNAM FOTO: CIENCIA UNAM

A pesar de todo, sí existen algunas (pocas) historias de mujeres científicas de tiempos pasados que han sido reconocidas. El caso más famoso es el de la física Marie Curie, pero ellas a menudo eran tratadas como extrañas, forasteras en un mundo al que no pertenecían. A Marie Curie incluso le negaron ser miembro de la Academia Francesa de las Ciencias en 1911 por ser mujer. La matemática Emmy Noether consiguió un puesto en la universidad de Gotinga, en Alemania, durante la primera guerra mundial, y un profesor se quejó diciendo: ¿Qué pensarán nuestros soldados cuando regresen a la universidad y encuentren que ahora deben aprender a los pies de una mujer?. A pesar de esto, ella dio clases extraoficialmente por cuatro años, aunque nunca recibió paga por ello. Lise Meitner, física de origen austriaco, cuando finalmente consiguió un trabajo en la Universidad de Berlín, fue obligada a trabajar en un pequeño cuarto en el sótano y tenía prohibido subir a donde estaban sus colegas hombres. Y bueno, es conocida la historia de Rosalind Franklin y cómo sus análisis de difracción de rayos X fueron la base del trabajo de James Watson y Francis Crick, quienes se quedaron con todo el reconocimiento hasta hace muy poco. Un interesante artículo al respecto se puede leer aquí.

Finale presto

Esta pregunta se hace todo el tiempo (aquí le preguntan lo mismo a Neil deGrasse Tyson). Es válido preguntarnos por qué hay tan poca representación femenina en ciertos sectores, como la investigación científica. Es válido, es pertinente y es urgente. Sin embargo, la próxima vez deberemos todxs, como sociedad, por qué hemos permitido esto y qué estamos haciendo para cambiarlo. Sí, el cambio se está dando, pero demasiado lentamente. Urge proveer de espacios seguros y oportunidades a las científicas, pero también es urgente que no pasen inadvertidas las prácticas discriminatorias y violentas que por siglos nos han mantenido lejos de las universidades y los laboratorios. Urge establecer programas de atención accesibles a todas y que de verdad sirvan para algo. Estamos siendo testigos de un cambio, pero podemos (y debemos) ser parte de él.

Recomendación de lectura: Esta columna fue inspirada en el libro de Angela Saini, (2017). INFERIOR. Beacon Press, Boston 213 p.

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