Un mural que honra a las aves de Los Cabos. El proyecto artístico de Gibrana Nemer Naveda (I)

FOTOS: Sealtiel Enciso Pérez

**Tierra Incógnita**

Sealtiel Enciso Pérez

 

La Paz, Baja California Sur (BCS). Un hermoso día, exactamente a mediados de mayo, cuando se festeja a los docentes en todo México, elegí para trasladarme a San José del Cabo, la famosa ciudad lineal, y realizar la entrevista pactada con días de anticipación con la artista visual Gibrana Nemer Naveda. La cita tuvo lugar precisamente en donde está realizando una de las obras pictóricas más monumentales que se hayan hecho en Baja California Sur, en cuanto a un mural se refiere: El Mural de las Aves de Los Cabos, que cuenta con 160 metros de largo, (360 metros cuadrados en total), y la altura varía de 1.70 a 3 metros. Serían las 10 de la mañana, con el sol en todo lo alto, ofreciendo una claridad, pero también un inclemente castigo a quienes osábamos estar a la intemperie en esas horas.

 Estacioné mi carro a un costado de la Escuela Secundaria Antonio Mijares, sobre la calle Miguel Hidalgo, y de inmediato localicé a nuestra pintora, la cual portaba un hermoso sombrero de palma que se movía rítmicamente a la par de sus manos, mientras daba suaves trazos a las figuras que estaba pintando sobre una de las bardas del recinto educativo.

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En cuanto Gibrana me vio, se dibujó en su cara una sonrisa grande y expresiva. Me invitó a que me acercara. Platicamos un rato sobre el clima, la familia y sobre los últimos sucesos con amigos en común. Posteriormente, me invitó a que acercara un pequeño banquito que tenía cerca del lugar donde estaba pintando, y me invitó a que disparara la andanada de preguntas, ya que seguramente estaba ansioso por iniciar con la entrevista. Contesté que más que ansioso, estaba intrigado con las dudas que me fueron asaltando durante el trayecto que hice de La Paz hacia esta bella ciudad josefina, y que poco a poco se las iría externando para que me las fuera contestando con ese estilo afable y meticuloso que tiene para conversar, en donde cuida mucho no omitir detalles.

Gibrana es originaria de la ciudad de Toluca, Estado de México. Egresó de la Universidad Autónoma del Estado de México como Licenciada en Diseño Gráfico. Tal vez algunos se preguntarán, cómo fue que llegó hasta esta parte de nuestro Estado, y ella misma nos lo responde: El gancho que me trajo a Los Cabos fue hace ya muchos ayeres, por lo menos unos 7 años. En aquel entonces trabajaba en una fábrica de cuadernos y me enviaron a hacer una investigación de mercado a La Paz. Fue la primera vez que conocí el Mar de Cortés, desde que venía volando, me dije, en este lugar me está llamando algo, me quiere enseñar, y efectivamente, me llevé la grata sorpresa de que el lugar me encantó, me fascinó. A pesar de que fueron horas, porque en el mismo día hice el viaje de ida y vuelta, realmente yo sentí una conexión. Puede sonar muy extraño, pero deberás, sentí, en mi intuición, que el lugar me estaba llamando. Al poco tiempo, un amigo muy querido de nosotros, el doctor Jorge Gómez Leyva —quien tiene toda la vida viviendo en San José del Cabo—, fue a Toluca a tomar fotografías del Nevado, del volcán que tenemos allá. Nos lo presentaron, y cuando Jorge supo la actividad que realizaba Carlos, mi esposo, que es cetrero, y que soy diseñadora y artista visual (pintora), nos dijo Qué están haciendo aquí, váyanse a vivir a Los Cabos, allá van a tener un montón de trabajo, les va a ir muy bien. Total, que ese mismo año, a los pocos meses, tomamos un avión, y nos venimos acá, como decimos en mi tierra, a peinar el terreno. Nos venimos por doce días, y quedamos encantados con el lugar: la gente, la comida, sobre todo el lugar, nos llevamos grandes sorpresas, de ver que lo que nosotros buscábamos desde hacía mucho tiempo: tener contacto con la naturaleza, vivir en un lugar tranquilo, seguro, próspero; todo eso, lo tenía Los Cabos, así que, pues hicimos todos los preparativos, y ya llevamos aquí más de 3 años viviendo felices de la vida.

Escuchar a Gibrana, y ver su mirada y gestos tan expresivos, te lleva de la mano por un camino de emociones, hace que revivas cada uno de los momentos que relata, e incluso te vuelve un personaje más de la trama. No cabe duda de que es una persona que ha sucumbido, voluntariamente, al embrujo de estas tierras de Calafia.

Haciendo un gran esfuerzo y sobreponiéndome a la emoción, de forma instintiva, y muy a mi pesar, surgió mi instinto de reportero, y le pregunté: ¿Cómo fue que surgió el proyecto de pintar un mural para las aves de Los Cabos? Gibrana dio un largo suspiro y por un instante dejó de pintar, y observando un punto impreciso en el mural. Bueno para empezar, pues el amor por los animales, sobre todo al grupo de las aves rapaces, por el trabajo que hace Carlos. Como te digo, él es cetrero, y durante todos los años que llevamos juntos, siempre ha habido águilas en casa, y por esa razón es que he aprendido acerca del mundo de las aves. Posteriormente, al estar establecidos en esta ciudad, me encontré con la novedad de que se usaba la actividad de pajarear. En el centro del país, llaman pajarear a una persona que está muy distraído, como si la mente se fuera muy, muy lejos y no estaba poniendo atención. Pero resulta que aquí, pajarear es una actividad, donde literalmente las personas van en busca de aves para observarlas con binoculares, tomarles fotografías, identificarlas, conocer sus características. Pajarear me pareció como abrir la ventana a un universo paralelo, por ejemplo, en el Estero de San José del Cabo, en un solo día, podía observar treinta especies diferentes de aves. A mí me pareció de verdad esplendoroso poder tener la oportunidad de ver algo así, un mundo inmenso, increíble a unos cuantos pasos, ¡y gratis!

Pues, un día estaba pensando que me encantaría hacer algo relacionado con las aves. En Los Cabos, todo lo relacionado con el arte, tiene qué ver con los animales marinos: las tortugas marinas, las ballenas, los delfines, por supuesto, me encantan y los amo con locura, pero no hay nada relacionado con las aves. Entonces, me llegó una iluminación, hacer un mural o algo relacionado para homenajear a las aves de Los Cabos. Y ese momento llegó el año pasado, cuando un amigo mío muy querido, Isidro Delgado, que es cantautor allá en Toluca, un día me habla para decirme Gibrana, están lanzando una convocatoria para artistas de todas las disciplinas en Baja California sur. Acabo de leer la convocatoria y tú entras en una de las categorías, así que esta es tu oportunidad, sólo necesitas tener un proyecto artístico.

De inmediato vino a mi mente el mural de las aves de Los Cabos. Esta convocatoria se llama PECDA (Programa de Estímulo a la Creación y Desarrollo Artístico), y la organiza el FONCA (Fondo Nacional para la Cultura y las Artes). Participé en la categoría de Creadores con Trayectoria como Artista Visual. Metí todos los papeles, desarrollé el marco teórico de mi proyecto, y tuve la enorme fortuna de que, al mes de haber enviado toda la información, mi nombre salió publicado en la página del PECDA. Obviamente conté con la asesoría de mi amigo Isidro, él ha sido ganador en tres ocasiones del PECDA en el Estado de México.

No cabe duda, Gibrana, cuando te toca, ni aunque te quites, le dije. Esas palabras salieron desde muy dentro de mi corazón. Aproveché esta pausa para indagar por qué se  seleccionaron las bardas de la Secundaria Antonio Mijares para plasmar su mural. Fíjate que, para poder ingresar el proyecto, tienes que tener avanzado todo lo más posible. Entonces, vi varias opciones antes de ingresar los requisitos. Mi primera opción fue pintarlo en una pequeña barda que está en el centro de la plaza Antonio Mijares. Ahí hay una especie de escenario en donde hacen eventos públicos, y tienen una pequeña bardita, como para enmarcarlo. Pero después dije, híjole, a lo mejor la temporalidad ahí puede ser corta. Después se me ocurrió que estaría más padre en una institución pública, y entonces pensé en la secundaria Antonio Mijares la cual es muy famosa. Además, vivo enfrente, así que se me ocurrió darle vida a sus bardas. Vine a entrevistarme con el director y el subdirector de la secundaria, y se quedaron impresionados con mi propuesta. Dijeron que en los 60 años que tiene de existir esta secundaria, nunca había sido tomada en cuenta para un proyecto de estas dimensiones, y además agregaron, Si usted no gana el concurso, nosotros vemos cómo le conseguimos el material, pero usted por favor, desarrolle el proyecto. Y así fue entonces, con el permiso por escrito de las autoridades de la secundaria, me fui a la Dirección de Imagen Urbana de Los Cabos, con todos los documentos y, afortunadamente, aprobaron el proyecto. El permiso de la Dirección de Imagen Urbana no lo piden como requisito en el Concurso, pero para mí sí fue importante para que los jurados del PECDA vieran que la cosa se iba en serio, y sí estaba todo formal y bien hecho.

Al finalizar Gibrana su mensaje, me percaté que mi mente había viajado a los mismos sitios que estaba describiendo, y casi sentí la misma emoción de ella al saber que su proyecto era recibido con tanto júbilo. Casi de manera automática le hice la siguiente pregunta: ¿cuál es el mensaje que quieres transmitir a través de tu mural? Conforme desarrollo el proyecto, se han ido agregando objetivos, y es algo que me ha parecido magnífico, sobre todo por la respuesta de la gente. Uno de ellos es que se ha convertido en un trabajo educativo, porque ahora la gente pasa y pregunta: ¿Que ave está pintando? Y me dan el nombre de cómo se conoce localmente, en dónde lo han visto, si tienen nidos en su casa; que gracias a este mural se ha mejorado la imagen urbana de la calle, que ahora la gente se siente más segura al caminar sobre esta avenida. Es increíble, te lo juro que no es mentira, la banqueta se ha conservado limpia casi al 100% desde que inicié, no es que fuera un basurero antes, por supuesto que no, pero sí había. Hay como unas pequeñas jardineras pegadas en la banqueta, y casi siempre ahí había justo algo de basura, envolturas, algún cubrebocas por ahí tirado, y ahora nada, todo el tiempo está limpio, entonces no sé si eso fue como una respuesta sociológica inherente al proyecto que estoy desarrollando o les nació hacerlo por su cuenta, pero así es como ha sucedido. Casi sin pensarlo, le dije: Creo que sí, fíjate, creo que la gente, cuando empieza a ver algo que se hace con tanto cariño, con tanta pasión, y sobre todo que embellece la comunidad, pues la gente se enamora y respeta.

Cuando los maestros de esta secundaria se enteraron de que estaba realizando el mural —continuó Gibrana entusiasmada— , pidieron a sus alumnos que, aunque estuviera aquí
trabajando, salieran a tomarse una foto con una de sus aves favoritas, de las que ya estaban pintadas, para que investigaran sobre ella, dónde localizarla, su alimentación, sus hábitos, etcétera. Entonces, durante un lapso de unas dos semanas, estuve recibiendo grupos de alumnos para hacerme preguntas sobre todo lo que te acabo de decir, y me sentí cobijada por tanto interés y respeto por el trabajo, porque a pesar de que los alumnos no han podido sumarse como voluntarios para ayudarme, lo sienten ya propio, ya sienten que pueden proteger la obra tal cual. He recibido gran cantidad de respuestas de afecto: me regalan agua, tortas, pan, barritas de granola, ¡bueno, una cosa impresionante!
No sé si sería por la resolana o las emociones que estaban a flor de piel en este momento de la entrevista, pero hubiera jurado que en los ojos de Gibrana se asomaban unas tímidas lágrimas, tal vez producto de la emoción que siempre embarga a los artistas cuando dan todo su ser en una obra. Hice como que buscaba una inexistente botella de agua, para respetar ese momento.

Al cabo de una breve pausa, le pedí a Gibrana que me explicara cómo eligió a las aves que está representando en su obra. Me comentó: Ah, mira, tengo dos amigos, de mis mejores amigos, y coincide también que son fotógrafos especialistas en aves. Uno ya te lo había mencionado, es el doctor Jorge Gómez Leiva, y el otro es Miguel Ángel Cruz Ramos. Ambos son pajareros, casi expertos en conocer las aves de Los Cabos. Un día nos sentamos a ver una Guía de Aves de Los Cabos, y si era una buena referencia para utilizarla en el mural.  Como primer punto, iniciamos por el orden de las aves. Me imaginé como si estuviéramos haciendo visualmente un recorrido panorámico del municipio de Los Cabos, iniciando por la Sierra de la Laguna, después la ciudad, posteriormente el Estero de San José, que es para nosotros nuestra reserva ecológica más importante, y después la playa. En ese recorrido visual panorámico, ubicamos en la Sierra de la Laguna a la mayoría de las aves rapaces, en la guía de las de las aves de Los Cabos, así viene esa clasificación, entonces este fue el primer grupo: los halcones, las águilas, el caracara, el águila pescadora, aguililla de Harris, pero también me hacían falta, los búhos. En la Sierra de la Laguna tenemos búho virginiano, lechuza de campanario, y entonces dije, bueno, aunque no aparezca en la guía de aves de Los Cabos, sí las voy a pintar, porque también es importante que la gente sepa que todas estas aves, ni son brujas, ni se llevan a los niños, ni te van a arrancar los ojos. Todas las connotaciones maléficas, que les han colgado a estas pobres aves; la gente debe saber que son muy valiosas para el ecosistema, como todo el resto del grupo de aves, pero estás en particular son aves que, si las llegamos a ver, quiero decir que seguimos viviendo en un lugar sano, el día que ya no veamos águilas, ese día sí nos vamos a tener que preocupar.

En el siguiente grupo están las aves, semiurbanas o paseriformes, que se refiere a las aves que cantan. Me refiero a ellas como semiurbanas, porque tanto las podemos localizar en la Sierra de la Laguna, como en la ciudad. Por ejemplo, los cardenales, el colibrí de Xantus, el cenzontle. Luego dejé un espacio en blanco, justo en el medio, que divide las cuatro sesiones, y donde voy a poner todos los nombres de las aves. El siguiente grupo de aves, son las aves del Estero, aquí empezamos a ver aves marinas. Otra ave muy importante, es la mascarita peninsular, que sólo la podemos encontrar en el Estero, las cercetas, las gallaretas, las garzas, y para finalizar, con las aves playeras, donde vemos a los pelícanos, las gaviotas, los ibis, las fragatas, las golondrinas marinas, el gallito marino. Me hicieron favor de cederme los derechos de uso de las imágenes, tanto Jorge como Miguel. También como tengo contacto con la organización que creó las Guías de Aves de Los Cabos, trabajo con ellos como diseñadora gráfica; me hicieron favor de que aquellas ejemplares que ni Jorge ni Miguel tenía fotografiados, Juan Carlos Cantú me prestó todas las ilustraciones científicas que me hicieron falta, y así cubrí perfectamente todas mis imágenes de referencia.

Al escuchar la forma tan emotiva en que mencionaba los nombres y características de estas aves que representa en el mural, decidí aprovechar el momento para hacerle una pregunta incómoda, ¿cuál es tu ave favorita y por qué decidiste incluirla en el mural? Sin embargo, sin disminuir un ápice al ritmo de la charla contestó: Tengo dos aves favoritas, unas son las aguilillas de Harris, porque es la especie con la que trabaja Carlos, y pues porque es con las que yo estoy más familiarizada. Las águilas de Harris son majestuosas. La segunda, es el águila pescadora, porque cuando llegamos aquí por primera vez, nos dijo Jorge, nuestro amigo, váyanse al estero y van a ver al águila pescadora que siempre hay una, hay una que siempre se percha en tal palo de palmera seco, pues llegamos y todo, pero en la fecha en la que nosotros venimos, es justo cuando las aves migran, y no vimos a ningún águila pescadora esa vez. Pero ya cuando nos venimos a vivir acá, lo primero que hicimos fue ir al estero a ver águilas pescadoras, y cuando la vi por primera vez bueno, se me calló la boca al piso. Es un animal enorme, bonito, tan perfecto, yo a ella le llamó siempre como Su Majestad.

A continuación, pasamos a un punto donde Gibrana es una gran conocedora, le pregunté sobre la técnica y los materiales que estaba utilizando para pintar este mural. Comentó que estaba utilizando pintura vinílica para exteriores. La marca comercial Comex le patrocinó sus materiales. También utilizaba sellador acrílico para preparar las paredes, y para el trazo de las de las imágenes usaba carboncillos. Las imágenes de referencia, las imprime en papel fotográfico para tener la coloración lo más apegado a la realidad. Al final, me dijo, voy a requerir sellador anti graffiti, porque quiero protegerlos para prevenir posibles daños. En este punto te comento que es muy probable que solicite el apoyo de la ciudadanía a través de una página de Facebook de donativos para poder sufragar el costo de este último material. En este punto le expresé a Gibrana que estaba seguro de que la ciudadanía sudcaliforniana cooperaría con mucho gusto puesto que sabemos apreciar las obras que se hacen por el bien común.

Momento seguido, le pregunté si los colores que utilizó en la obra tienen algún significado en particular. Me apegué al ecosistema donde están ubicados los grupos de aves, por ejemplo, en el caso de la Sierra de la Laguna, utilicé una gama de verdes y tres tipos de azul. En las aves semiurbanas, continúe con la misma gama de verdes para dar la representación de toda la vegetación que tenemos aquí dentro en San José del Cabo. En el Estero, representé con más claridad los cuerpos de agua, con los mismos azules que estoy utilizando en los cielos de los otros ecosistemas, que al final van a terminar utilizándose para representar el mar. Así que mi paleta cromática la identifique como si fuera a pintar al óleo, y consiste hasta ahorita de 18 colores más o menos

La entrevista continúa, mañana la segunda entrega, no te la pierdas.

Esta publicación obtuvo el Premio Estatal de Periodismo 2023, que organiza la ARSAC, en la categoría de Entrevista

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Las redes sociales como espacio para compartir la historia

Tierra Incógnita

Sealtiel Enciso Pérez

 

La Paz, Baja California Sur (BCS). Las redes sociales se han convertido en una herramienta fundamental para la difusión de la historia en todo el mundo. Desde la aparición de plataformas como Facebook, Twitter e Instagram, la cantidad de contenido histórico disponible en línea se ha multiplicado exponencialmente.

La importancia de las redes sociales en la difusión de la historia es innegable. En la era digital, las redes sociales permiten a los historiadores, investigadores y aficionados compartir información y conocimientos sobre la historia de una manera más accesible y rápida que nunca antes. Además, las redes sociales tienen la capacidad de llegar a audiencias masivas en todo el mundo, lo que significa que el conocimiento histórico se puede difundir a una audiencia más amplia que nunca antes.

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Según un estudio de Hootsuite, en el que se analizaron 1.000 millones de publicaciones en redes sociales en 2019, los principales temas de historia que atraen a las personas en todo el mundo son la Segunda Guerra Mundial, el Holocausto, la Revolución Industrial, el Imperio Romano y la Guerra Fría. Estos temas son de gran interés para el público general, lo que indica que existe un gran apetito por la historia en las redes sociales.

En cuanto a las redes sociales donde se publican más artículos de historia, Twitter es una plataforma especialmente popular. Un estudio de la revista Journal of Digital Humanities encontró que Twitter es la plataforma más utilizada por los historiadores para compartir contenido histórico, seguida de cerca por Facebook y Instagram. En Twitter, los historiadores a menudo utilizan hashtags específicos para hacer que sus publicaciones sean más accesibles y fáciles de encontrar para las personas interesadas en temas específicos.

​Otro estudio realizado por la plataforma de redes sociales Hopper HQ encontró que el contenido histórico es particularmente popular en Instagram, con hashtags como #history, #historia y #worldhistory utilizados en millones de publicaciones en la plataforma. Además, muchos museos y galerías de arte han comenzado a utilizar Instagram como una forma de compartir contenido histórico con sus seguidores.

En cuanto a la cantidad de artículos de historia que se publican en el mundo, es difícil precisar un número exacto. Sin embargo, una revisión de la plataforma JSTOR, que aloja miles de revistas académicas, encontró que en 2019 se publicaron más de 46.000 artículos en revistas de historia. Además, con la creciente popularidad de los blogs y otros medios en línea, es probable que la cantidad total de contenido histórico disponible en línea sea mucho mayor.

Las redes sociales son una herramienta vital para la difusión de la historia en todo el mundo. La popularidad de los temas históricos, la prevalencia de los hashtags históricos en las redes sociales y la cantidad de artículos de historia publicados en línea indican que existe un gran apetito por el conocimiento histórico en las plataformas de redes sociales.

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BEAU IS AFRAID (2023): un hermoso y rocambolesco desastre

FOTOS: Internet

Colaboración especial

Alejandro Aguirre Riveros

La Paz, Baja California Sur (BCS). El reciente Oscar a mejor película otorgado a Todo en todas partes (2022) ha dejado en evidencia una preocupante tendencia en el cine contemporáneo: la del Síndrome del Ayudante de Santa. Para entender este fenómeno, nos remontamos a un episodio icónico de Los Simpsons, en el que Bart gana un elefante en un concurso y este se convierte en su mascota favorita. En este episodio, el gato y el perro de la familia, Bola de Nieve y Ayudante de Santa respectivamente realizan malabares e incluso hablan para recordar a sus dueños que aún están ahí. Este meme involuntario retrata a la perfección cómo el cine se esfuerza por permanecer relevante en una era dominada por las redes sociales: el gran elefante en la habitación de la cultura contemporánea.

Gary Wilson, en su obra Your brain on porn, explica cómo las redes sociales, al igual que el porno, alteran las estructuras neuronales de nuestro cerebro, convirtiendo al usuario en un adicto a lo diferente, lo bizarro y lo extremo. Al igual que un drogadicto, buscamos estímulos cada vez más fuertes en las redes sociales, una tendencia que TikTok ha aprovechado para someter a sus usuarios a trends y videos cada vez más grotescos y sin sentido.

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Esta batalla entre la pantalla grande y la de nuestro celular ha obligado al cine a adaptarse a un público adicto al estímulo constante. Como resultado, el séptimo arte parece inclinarse cada vez más hacia lo rocambolesco: un adjetivo que se define como exagerado, fantástico y extraordinario. Y no es solo Todo en todas partes (2022), también es Titan (2021), la cinta ganadora de Cannes en 2021, en la que una asesina serial tiene sexo con un carro y queda embarazada (del carro); o la nueva cinta de Iñarritu Bardo, falsa crónica de unas cuantas verdades (2022) donde el ego del director mexicano se convierte en pretexto para inundar la pantalla con un desfile de metáforas visuales tan fantásticas como redundantes.

En este rocambolesco cine de los años veinte del nuevo milenio nos encontramos con emblemáticos títulos como Teneth (2020), Pienso en el final (2020), Lamb (2021), Don’t Look Up (2021), Men (2022), El triángulo de la tristeza (2022), ¡Nop! (2022), La piedad (2022) y Cocaine Bear (2023), por mencionar algunos destacados ejemplos. Y es precisamente a esta lista en construcción a la que se incorpora la reciente propuesta de Ari Aster: Beau is Afraid (2023).

Ari Aster, famoso por su contribución al género del terror con las dos películas más rentables bajo el sello de A24, Hereditary (2018) y Midsommar (2019), se adentra esta vez en el territorio del relato épico. Su nueva obra nos ofrece una trama tan peculiar como inolvidable. La película nos arrastra a la vida de Beau Wasserman, interpretado de manera magistral por Joaquín Phoenix, un hombre cuya tranquilidad superficial oculta una tumultuosa tormenta interna de conflictos existenciales.

Tras la repentina muerte de su madre, Beau se embarca en una odisea de regreso a su hogar materno, un viaje que evoca tanto lo kafkiano como lo involuntariamente cómico. La travesía de Beau se convierte en un desfile de episodios surrealistas: el robo de su maleta y sus llaves justo antes de salir al aeropuerto, un robo por demás inverosímil desencadena una serie de episodios que van desde ser adoptado por una familia nuclear en busca de un hijo sustituto, hasta refugiarse en una comunidad teatral que monta una alegoría de su vida, culminando con el reencuentro con su primer amor, interpretado por Parker Posey.

En el panorama cinematográfico actual, Ari Aster se erige como un visionario de gran calibre, y su más reciente creación, Beau is Afraid, no es la excepción. Haciendo uso de la prodigiosa habilidad actoral de Joaquín Phoenix, Aster nos guía a través de una travesía metafórica de tres horas, donde las pesadillas más profundas de un hombre y las batallas internas derivadas de ellas se convierten en el epicentro de una exploración fascinante de la condición humana.

Beau is Afraid demuestra que el cine puede y debe aspirar a más. Es una obra ambiciosa en todos sus aspectos, desde la meticulosa escritura, el detalle en el diseño de producción, hasta la creación de una atmósfera que es capaz de provocar una amplia gama de emociones en el espectador. El logrado trabajo de Phoenix y la habilidad de Aster para tejer una red de secuencias oníricas son logros notables que merecen reconocimiento.

Es posible que ciertos aspectos de la trama puedan ser percibidos como una secuencia de eventos desafortunados y que algunas metáforas y simbolismos parezcan forzados. La película también evidencia una relación compleja y algo perturbadora que Aster mantiene con la figura materna al ser un tema reiterativo dentro de su filmografía. Además, la duración de la película y las largas pausas, lejos de generar suspense, pueden desafiar la paciencia de algunos espectadores.

No obstante, estos aspectos no empañan la grandeza de Beau is Afraid. Esta es una obra maestra de Aster que se adentra en temas profundos y provocativos como el miedo edípico, la tiranía materna, el metacine, el rechazo al amor, la tortura en nombre del amor y la iconografía madre-hijo.

Con su atmósfera cargada de ansiedad, su ritmo deliberadamente tortuoso y su profunda introspección psicológica, Beau is Afraid puede parecer más un instrumento de tortura psicológica que una película convencional. Este prisma es, de hecho, un espejo de nuestra era contemporánea: una época en la que las redes sociales han transformado radicalmente nuestra forma de digerir contenido.

Beau is Afraid, en su esencia, es una amalgama de contradicciones que consigue cautivar y desconcertar en igual medida, un hito cinematográfico que se niega a ser ignorado. Con una estética deslumbrante y una narrativa por momentos desafiante, se erige como una obra majestuosa, pero también intransigente. La sutileza de su mensaje se entrelaza con una narración que puede parecer redundante, produciendo un efecto de belleza desalentadora.

En resumen, Beau is Afraid es una paradoja cinematográfica: un perfecto desequilibrio que la convierte en un impresionante logro artístico tan equivocadamente adecuado como los convulsos tiempos que vivimos.

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Testigo, de Gabriel Rovira, toda una vida de poesía

El librero

Ramón Cuéllar Márquez

La Paz, Baja California Sur (BCS). Ya hemos hablado de cómo los nuevos tiempos están marcando la historia de nuestras civilizaciones en todos los sentidos, especialmente el de los libros, de cómo poco a poco el mundo digital está dando paso a la desaparición del libro en papel, aunque algunos se resistan a que tal cosa suceda, pero que tarde o temprano sucederá. 

Con la aparición de dispositivos para lectura, de los que ya he dado cuenta en anteriores colaboraciones para Culco, esos cambios se aceleraron desde hace algunos años, pienso, para bien. Eso incluso da paso a que los libros tengan mayor alcance y mayor cobertura, además de que los propios autores pueden ser sus propios publicistas y divulgadores de su obra, ante la casi imposibilidad de que las grandes editoriales tomen en cuenta a nuevos creadores en sus catálogos, que usualmente apuestan por nombres consagrados o también recomendados de la elite del medio cultural y editorial.

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Es el caso del poeta y narrador Gabriel Rovira, un destacado escritor asentado en La Paz, B.C.S. desde hace más de treinta años y que se ha dedicado a la academia, donde decenas de generaciones de estudiantes han pasado por sus aulas. Rovira es sin duda alguna uno de los profesores más entrañables y queridos, que ha dejado una huella importante en lo literario y en la enseñanza de la lengua. Ya hemos hecho algunos apuntes literarios en este mismo medio acerca de la obra Rovira, donde destacamos la solvencia de su escritura.

Nacido en la Ciudad de México en 1962, estudió Letras en la ENEP Acatlán de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM); inició su carrera docente desde 1985 dando clases en las universidades más importantes de México, como la propia UNAM, la Universidad Iberoamericana, la UNISON y el ITESM. Estudió la maestría en Letras Mexicanas en la UNAM y la de Educación en la Universidad del Noroeste; asimismo, el doctorado en Literatura de la Universidad Autónoma de Madrid. Desde 1991 es profesor-investigador en la Universidad Autónoma de Baja California Sur (UABCS). Ha sido miembro del Sistema Nacional de Investigadores (SNI). Es miembro del Cuerpo Académico de Estudios Humanísticos de la UABCS, entre otras actividades.

Como escritor se inició muy joven, a los catorce años, en lo que luego sería Crónica del sueño, y a los dieciocho publicó su primer cuento en la antología Los frutos compartidos; ha aparecido en diversas compilaciones y en colaboración con autores diferentes a lo largo de su vida literaria. Por otro lado, tiene publicado en lo individual Los pequeños objetos amados (y otros cuentos), en la editorial Diana, en 1983, con un tiraje de quince mil ejemplares; también Discurso del asombro, de 2003 en la UABCS, así como una gran cantidad de publicaciones de artículos y temas dedicados a la educación.

Hace algunos días terminé de leer su libro Testigo publicado por él en Amazon y me ha maravillado encontrarme todas las voces que Gabriel Rovira ha desarrollado en el transcurso de toda una vida dedicada a las letras, donde veremos sus influencias, sus lecturas, sus amores, su familia, su entorno y el constante fluir de la cotidianidad. 

El sinfín de hallazgos que uno puede encontrar en cada verso, en cada poema, nos remite al encuentro con nuestros propios recuerdos, nostalgias, espejos en los que uno puede identificarse a plenitud. Gabriel es de esos poetas con los que nos unimos no solo por su voz sólida, fuerte, rítmica, sino también porque tiene la capacidad de que su poesía abarque la vida misma, es decir, que le habla a su lector, que le habla al individuo que entra en diálogo con él, con su corazón, con su inteligencia, pero sobre todo con su pasión por las relaciones interpersonales.

La poesía es uno de los géneros menos leídos y sin embargo por intuición es el más venerado. Testigo es una obra que deslumbra por su contenido bien cuidado, un trabajo honesto que hace honor a las tradiciones poéticas de la lengua española; será, con mucho, un libro leído y también venerado porque le habla a las personas que buscan y se desencuentran constantemente, en una eterna conversación poética con la realidad. Acercarse a la poesía, en especial la de Gabriel Rovira, será siempre una oportunidad de que constatemos la vitalidad de los versos y de la necesidad de que haya lectores que se adiestren en eso de limpiar el alma con las palabras de una poesía que todo lo trastoca. Vaya a Amazon, teclee Testigo de Gabriel Rovira y dese la oportunidad de leer a este poeta de voz clara y directa. No se arrepentirá.

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La importancia de los repositorios digitales de historia

FOTO: Archivo

Tierra Incógnita

Sealtiel Enciso Pérez

 

La Paz, Baja California Sur (BCS).  Los repositorios permiten que el conocimiento histórico se haga más accesible a una audiencia más amplia en todo el mundo. Además, la ampliación de los repositorios digitales de libros de historia puede tener un impacto significativo en la generación de conocimiento sobre las culturas ancestrales, ya que permite el acceso a una gran cantidad de material histórico que de otra manera podría ser difícil de encontrar. 

En la actualidad, existen varios repositorios digitales de libros de historia en todo el mundo. Algunos de los más destacados incluyen JSTOR, Project MUSE, Google Books, Internet Archive y HathiTrust. Cada uno de estos repositorios tiene un enfoque ligeramente diferente y contiene una gran cantidad de material histórico que puede ser utilizado por académicos, estudiantes y aficionados por igual.

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En términos de la cantidad de repositorios digitales de historia que existen en el mundo, es difícil determinar una cifra exacta. Sin embargo, se estima que existen cientos de repositorios digitales de historia en todo el mundo, cada uno con su propio conjunto de materiales y enfoques.

 

Los 10 repositorios digitales de historia más consultados, según un estudio de la Biblioteca Nacional de España, estos son:

JSTOR – con más de 12 millones de artículos y libros de historia disponibles en línea, es uno de los repositorios digitales más grandes y más consultados.

Project MUSE – especializado en publicaciones académicas, cuenta con más de 700 revistas académicas y 65.000 libros electrónicos.

Internet Archive – uno de los mayores repositorios digitales en línea, cuenta con una amplia variedad de materiales históricos, incluyendo libros, revistas y archivos de audio y video.

Google Books – con más de 40 millones de libros digitalizados, Google Books es una de las mayores fuentes de material histórico en línea.

HathiTrust – un consorcio de bibliotecas académicas y de investigación, cuenta con una gran cantidad de libros y revistas digitalizados.

Digital Public Library of America – un proyecto que reúne a más de 40 bibliotecas y archivos de todo Estados Unidos, cuenta con una amplia variedad de materiales históricos.

Europeana – una iniciativa de la Comisión Europea, cuenta con una amplia variedad de materiales históricos de bibliotecas y archivos de toda Europa.

World Digital Library – un proyecto de la UNESCO, cuenta con una gran cantidad de materiales históricos de todo el mundo, incluyendo mapas, manuscritos y fotografías.

Biblioteca Digital Hispánica – un proyecto de la Biblioteca Nacional de España, cuenta con una amplia variedad de materiales históricos de España y América Latina.

DigitalNZ – un proyecto de la Biblioteca Nacional de Nueva Zelanda, cuenta con una amplia variedad de materiales históricos de Nueva Zelanda y el Pacífico Sur.

Según el portal Digital Library Federation, se estima que hay más de 1.6 mil millones de recursos digitales disponibles en todo el mundo, lo que incluye no solo libros de historia, sino también fotografías, archivos de audio y video, mapas, manuscritos y otros materiales históricos.

Los temas más buscados en los repositorios digitales de historia varían según la región y el interés del usuario. Sin embargo, algunos temas son universales y siempre generan interés en todo el mundo. Entre ellos, destacan la Segunda Guerra Mundial, la historia de las grandes civilizaciones antiguas, la historia de la Revolución Francesa, la historia de las grandes guerras y los conflictos bélicos, y la historia de los movimientos sociales y políticos.

Además, hay una creciente demanda de materiales relacionados con la historia de los derechos humanos y la justicia social. La creciente conciencia social y política en todo el mundo ha llevado a una mayor demanda de materiales históricos relacionados con la lucha por la igualdad y la justicia.

En cuanto a los países que albergan la mayor parte de los repositorios digitales de historia, Estados Unidos es el líder mundial en este campo. La Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos es el mayor repositorio de materiales históricos del mundo, con más de 160 millones de elementos. Otros importantes repositorios digitales de historia en Estados Unidos incluyen la Biblioteca Digital Mundial, la Biblioteca Digital de Nueva York y el Archivo Nacional de los Estados Unidos.

Sin embargo, hay otros países que también albergan importantes repositorios digitales de historia, incluyendo Reino Unido, España, Francia, Alemania, Japón, China y Australia. Cada uno de estos países tiene su propio conjunto de materiales históricos únicos, que reflejan su historia y su cultura.

Es importante que los gobiernos y las instituciones privadas de gran poder económico sigan sosteniendo y ampliando estos repositorios digitales, ya que con ello garantizan que la humanidad conozca certeramente su pasado y pueda avizorar un camino más próspero para su futuro.

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