Invita SETUE a Primera Vendimia Del Cinco en Comondú

FOTO: SETUE.

La Paz, Baja California Sur (BCS). La Secretaría de Turismo y Economía (SETUE) invita a residentes y visitantes a participar en la Primera Vendimia Del Cinco, que se llevará a cabo el próximo 11 de julio en el Rancho El Chino, ubicado en la comunidad de La Toba, municipio de Comondú.

La titular de la dependencia, Maribel Collins, destacó que esta actividad contribuye a diversificar la oferta turística de Baja California Sur, además de impulsar el consumo local y generar oportunidades para productores, restauranteros y prestadores de servicios.

La primera edición reunirá a 25 restaurantes, cuatro granjas ostrícolas y representantes gastronómicos de los cinco municipios, quienes ofrecerán propuestas elaboradas con ingredientes regionales y mostrarán la riqueza culinaria de la región.

Asimismo, las y los asistentes podrán degustar las cuatro variedades de vino Del Cinco, participar en el tradicional pisado de uvas, disfrutar de música en vivo y convivir en un ambiente familiar.

“Desde el Gobierno del Estado continuamos impulsando experiencias que fortalecen la identidad sudcaliforniana y promueven el talento de productores. Esta vendimia representa una oportunidad para ampliar la proyección de productos y favorecer la actividad económica de las comunidades”, expresó Maribel Collins.

El costo del boleto es de mil pesos e incluye una botella de vino, copa conmemorativa, degustación gastronómica, acceso a todas las actividades y participación en el tradicional pisado de uvas. Los boletos se encuentran disponibles en La Paz, Todos Santos, Los Cabos, Ciudad Constitución, La Toba y Loreto.

Finalmente, la secretaria reiteró la invitación a asistir a esta celebración, que busca consolidarse como un referente del turismo gastronómico y del vino en Baja California Sur.




El desierto que guarda memoria

IMÁGENES: IA.

Vientos de Pueblo

José Luis Cortés M.

 

San José del Cabo, Baja California Sur (BCS). En Baja California Sur la luz cae con precisión implacable. Blanquea La Paz, endurece Santa Rosalía, vuelve metálico el aire de Loreto y deja en Los Cabos una postal perfecta: mar, hoteles, campos verdes, anuncios de lujo. Pero hay otra geografía. Está detrás de las puertas de los museos, en objetos que no compiten bien contra el algoritmo ni contra el itinerario de playa: una punta Clovis, una roca con pintura rupestre, un esqueleto de cetáceo, una máquina de escribir minera. Son fragmentos de un estado que no empezó con la hotelería, ni termina en la temporada alta.

La primera cifra parece generosa: el Sistema de Información Cultural registra 16 museos en Baja California Sur. La segunda abre la grieta: en la Estadística de Museos 2025 del INEGI, sólo siete recintos sudcalifornianos reportaron información, con 51,420 visitantes en todo el año. No son 51,420 visitantes para una exposición, sino para el conjunto estatal que sí aparece en el registro estadístico. En términos nacionales, Baja California Sur aportó apenas 0.10% de la afluencia museística del país. Mientras Los Cabos presume una derrama turística de 133.3 mil millones de pesos en 2025 y más de una tercera parte de su empleo asociado al turismo, la memoria organizada del Estado cabe en una cifra menor que la asistencia anual de algunos recintos medianos.

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Lo que se conserva no es menor. El Museo Regional de Antropología e Historia, en La Paz, resguarda geología, fósiles, arqueología, pinturas rupestres, misiones, etnografía y siglo XX. El Museo de Arte de Baja California Sur nació como el primer espacio estatal dedicado y equipado para arte moderno y contemporáneo. El Museo de la Ballena y Ciencias del Mar conecta ciencia y asombro mediante esqueletos de mamíferos marinos. El Museo de las Misiones, en Loreto, explica las 18 misiones jesuitas. En Santa Rosalía, El Boleo conserva herramientas, maquinaria, documentos, planos y rastros de la compañía francesa que convirtió el cobre en ciudad. El problema no es la falta de historia. Es la falta de puente.

Los datos nacionales del INEGI ayudan a entender la fractura: en 2025, 80.6% de las personas entrevistadas visitaba el museo por primera vez; 56.8% permanecía menos de una hora; 61.9% tenía escolaridad superior. Entre los motivos para no asistir, los visitantes señalaron sobre todo falta de difusión o desconocimiento del acervo, y después falta de cultura o educación. Dicho con menos burocracia: muchos no van porque no saben qué hay.

En Baja California Sur esa distancia pesa más por el territorio. No es lo mismo programar una visita escolar en una ciudad compacta que cruzar una península dispersa, calurosa, cara y desigual. El joven de una colonia periférica de Los Cabos puede vivir más cerca de un hotel que de una política cultural. Puede pasar todos los días junto a la maquinaria del turismo y no entrar nunca a la sala donde se cuenta la historia natural de su municipio. No puedo confirmar, con los documentos públicos revisados, cuántos adolescentes entraron a cada museo sudcaliforniano durante 2025. Esa ausencia de desglose dice algo: si no se mide a quién se está perdiendo, difícilmente se sabrá cómo recuperarlo.

La contradicción es territorial y moral. El desarrollo turístico ha aprendido a narrarse: vende naturaleza, bienestar, lujo, gastronomía, conectividad, experiencia. Incluso incorpora el lenguaje de la sostenibilidad: protección hídrica, residuos, conservación del litoral, planeación urbana. Pero fuera del folleto, la península carga déficits de agua subterránea en acuíferos como Cabo San Lucas, La Paz y Los Planes. En la misma postal donde el césped promete abundancia, muchas colonias administran la escasez con pipas. Allí los museos parecen un asunto menor, hasta que se entiende que también son infraestructura de supervivencia: enseñan de dónde viene el territorio y qué costos se esconden detrás de cada auge.

Acercar los museos a los jóvenes no se resolverá con una campaña bonita ni con publicar horarios en redes. Hace falta presupuesto estable, medición por edad y municipio, transporte escolar, mediadores culturales, alianzas reales con escuelas, recorridos que hablen de agua, minería, turismo, pueblos originarios, biodiversidad y ciudad; hace falta que la cultura sea tratada como derecho y no como adorno del destino. También hace falta que los beneficiarios del relato turístico participen en sostener el relato histórico: hoteles, desarrolladores, fideicomisos, municipios y gobierno estatal no pueden vender territorio sin financiar memoria.

Los museos de Baja California Sur no son mausoleos: son estaciones de alarma. En sus salas se entiende que toda prosperidad que olvida su origen termina administrando ruinas. La pregunta no es si los jóvenes quieren ir a los museos; la pregunta es si el estado está dispuesto a llevarles la historia del suelo que pisan. Porque un territorio que enseña a sus hijos a servir al visitante, pero no a leer su memoria, no está formando futuro: está alquilando el alma.

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Aprueba Congreso de BCS reconocimiento constitucional de comunidades originarias

FOTO: Congreso de BCS.

La Paz, Baja California Sur (BCS). El Congreso del Estado de Baja California Sur aprobó una reforma a la Constitución Política estatal para reconocer en rango constitucional a las comunidades originarias históricas de la entidad, integradas por descendientes de quienes heredaron y ocuparon las antiguas tierras exmisionales y que han contribuido a la construcción de la identidad sudcaliforniana.

El dictamen presentado por la Comisión Permanente de Puntos Constitucionales y de Justicia deriva de una iniciativa promovida por los diputados Sergio Ricardo Huerta Leggs y Fernando Hoyos Aguilar, la misma que fue enriquecida mediante un amplio proceso de consulta pública en los cinco municipios del estado, con la participación de académicos, historiadores, organizaciones sociales, comunidades rancheras, pesqueras y representantes de diversos sectores de la sociedad.

La reforma establece el reconocimiento de las comunidades originarias históricas como sujetos de derecho público y garantiza su derecho a conservar, fortalecer y difundir su patrimonio cultural, sus tradiciones, saberes y formas de organización comunitaria.

El documento incorpora disposiciones para que estas comunidades sean consultadas en decisiones que puedan impactar su entorno, promueve su participación en la vida pública y fortalece la preservación de la identidad sudcaliforniana como un patrimonio cultural irrenunciable.




Busca Congreso que SEP incluya Historia y Geografía de BCS en educación básica

FOTO: Congreso de BCS

La Paz, Baja California Sur (BCS). Aprueba el pleno del Congreso del Estado exhortar a la Secretaría de Educación Pública (SEP) en BCS para que considere implementar dentro de su plan de estudio en la denominada Asignatura Estatal la materia Historia y Geografía de Baja California Sur”en los primeros grados de educación secundaria en la entidad.

El diputado Omar Torres Orozco manifestó que la importancia del mismo radica en que las nuevas generaciones comprendan el valor del lugar en el que viven, la historia local, sus inicios, el presente y futuro de Sudcalifornia; así como reconocer el trabajo y esfuerzo de los historiadores sudcalifornianos que han plasmado la historia de BCS en los libros de texto.

“Es fundamental que las nuevas generaciones, incluso aquellas nacidas de padres provenientes de otras regiones del país, conozcan y amen esta tierra, sus costumbres y su identidad”, afirmó.

Torres Orozco señaló que la propuesta deriva de peticiones presentadas por miembros del Grupo Raíces Cabeñas, A.C., quienes, además de solicitar la aplicación de la materia de Historia y Geografía de BCS en el plan de estudio de la entidad, buscan que las juventudes que estudian en el nivel medio superior conozcan la historia local y hacia dónde vamos como ciudadanos comprometidos con la media península y sociedad cabeña, a fin de afianzar la identidad sudcaliforniana.




Realizaron el 2° Festival del Cabrito en San Francisco de la Sierra

FOTO: Gobierno del Estado.

La Paz, Baja California Sur(BCS). Con el objetivo de abrir espacios al desarrollo turístico, la gastronomía local y la identidad cultural de las comunidades serranas, el gobernador Víctor Manuel Castro Cosío inauguró en San Francisco de la Sierra, municipio de Mulegé, la 2.ª edición del Festival del Cabrito, con la participación de 160 productoras y productores caprinos de distintas regiones de Baja California Sur.

El mandatario estatal destacó que el festival refleja una organización local más sólida y una participación creciente de quienes se dedican a la actividad caprina, lo que ha permitido dar mayor visibilidad al trabajo regional y abrir espacios para el intercambio de experiencias, la comercialización y el reconocimiento de las tradiciones.

Subrayó que su administración promueve el trabajo conjunto desde las localidades, donde la suma de esfuerzos permite avanzar en proyectos que nacen del propio territorio y buscan mejorar las condiciones de vida de sus habitantes.

En la inauguración del evento, el Gobernador estuvo acompañado por la alcaldesa Edith Aguilar Villavicencio y la presidenta del Sistema DIF estatal, Patricia López Navarro, quienes entregaron distintivos de turismo de base comunitaria a participantes locales, lo que permitirá integrar a la región en una guía nacional e internacional de experiencias con enfoque social y territorial.

El encuentro reunió a 11 dependencias del Gobierno del Estado, tres instituciones de educación superior y representantes de diversas comunidades de Mulegé, Los Cabos, Santiago, Miraflores y Comondú.

El festival incluyó exposiciones de dulces tradicionales y artesanías, degustación de cabrito en distintas preparaciones y venta de productos regionales como queso y derivados, lo que generó afluencia de visitantes y dinamismo económico en la zona.