¿Habrá un reencuentro de «Los Huizapoles»? ¡Ah chingados, ¿se separaron?! (II)

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Raúl Conde Peraza y Armando Sepúlveda Rocha, «Los Huizapoles». en entrevista para CULCO BCS. Fotos: Modesto Peralta Delgado.

La Paz, Baja California Sur (BCS). En entrevista para CULCO BCS, Raúl Conde Peraza y Armando Sepúlveda Rocha contaron en exclusiva la historia de “Los Huizapoles”, sus mayores triunfos, la ruptura luego de aproximadamente 30 años de carrera y si desean volver a reunirse o no, juntos, en un escenario. No te pierdas la primera parte de este reportaje AQUÍ.

Habiendo surgido de un concurso nacional de música latinoamericana en la Ciudad de México en 1976, y volverse a ver para tocar en La Paz a principios de los años 80’s, finalmente, Raúl bautizó la formula como “Los Huizapoles” en 1984, justo antes de presentarse en el bar Noche de Ronda, en esta ciudad.

Debut y despedida, con Juan Ramos

Ese mismo 1984, Juan Ramos era el director de Cultura Municipal, recuerda Raúl. Lo conocieron y fue una parte clave en su historia, que también terminó en ruptura, en este caso —y según esta versión—, por cuestiones de repartición del dinero y “porque todos se creían un chingo”. Cuando los conoció le contaron de sus andanzas en México, y “le gustó el esquema y luego él nos platicaba charras”. En 1986 se inauguró el Teatro de la Ciudad, en La Paz, pero “lo estaba manejando una bola de gente mamona”, sin embargo entre 1987 y 88, cuando Lupe Castro fue la directora de este recinto, comenzó la época de oro de Los Huizapoles, con llenos totales en su espectáculo Cantos, bailes y anécdotas de Baja California Sur.

Raúl contó que se le ocurrió que ellos tocarán piezas folclóricas para su maestro, Mauricio Bautista, y la idea les encantó a todos. Ambientado en un rancho sudcaliforniano, fusionaron las anécdotas, chascarrillos y la música popular con la danza típica de BCS. Participaron “Los Huizapoles”, Juan Ramos y alrededor de 12 bailarines del Ballet Folkclórico del Estado bajo la batuta de El Capitán. “Fue la primera vez que nos pusimos ‘la cuera’ a sugerencia de Mauricio Bautista, mi maestro de danza” y el concepto “fue un putazo. Dimos unas 30 funciones y con 20 llenos totales, atascado el teatro. Semana por semana se nos retacaba el teatro, venía gente de todo el estado”, dijo Raúl. Armando recuerda que a esos shows, y bajo la misma tónica, le siguieron Añoranzas rancheras y Los Huizapoles en la playa, en La Ventana y en Hawaii, entre otras. El Teatro de la Ciudad —coincidieron ambos—fue el mejor foro para proyectarlos, consiguiendo llenar decenas de veces el aforo para casi 1,200 personas.

Sin embargo, los problemas con Juan Ramos —explica Raúl— fue desde esas primeras presentaciones, pues lo consideraban “la estrella” del show y pretendía quedarse con más porcentaje de las ganancias. Tras otra gira por la costa, cuando hicieron cuentas en un restaurante en Santa Rosalía, regresaron los desacuerdos por el reparto de ganancias, las que finalmente se distribuyeron a partes iguales, pero que provocó el enojo de Juan Ramos. A partir de ahí, esa mancuerna pasó a la historia.

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La trayectoria

Aunque a uno y otro les fallaba precisión en sus datos, Armando asegura que su consolidación como Los Huizapoles vino entre el 1987 u 88 “cuando grabamos el primer disco” —bueno, cassette, se autocorrigió. El primero de cuatro que grabaron cada año, hasta 1991. Llegaron a grabar un quinto material varios años después: un disco compacto y un video.

No podía dejar de preguntarles sobre El corrido de la palomilla, casi un himno nacional sudcaliforniano, especialmente de los estudiantes fuera de BCS. “Esa canción es un híbrido. Para empezar la música es de Chava Flores, está tomada de la canción “Dos horas de balazos” y se refería a personajes de la América del Norte, fue en California o en Texas y la historia de esos cuatro policías aquí los había los adaptó la palomilla de aquí,  le empezaron a poner otros versos”, señaló Armando, sin dejar de sostener que ellos compusieron otro par de estrofas. Incluso grabaron dos versiones, y “de tal manera que todo mundo le compuso cosas, tendría alrededor de 300 estrofas, si recopiláramos lo que cada quien ha puesto”.

Al preguntarles a ambos sobre el foro principal, o el de más convocatoria en el que estuvieron presentándose, ninguno dudó en citar al Teatro de la Ciudad, en La Paz. Sin embargo, presumen de haber tocado y contado chistes en teatros, parques, estadios y centros culturales de todo el país, desde el Distrito Federal hasta Monterrey o Guadalajara, pero especialmente en el Noroeste Mexicano: pues realizaron varias giras por Sonora, Sinaloa, Baja California y BCS. “Esporádicamente le pegamos un brinco al DF, del 91 al 92, a programas de televisión, lo que es ahora TV Azteca en aquel tiempo era Imevisión. Estuvimos en varios programas, en dos años, con una proyección nacional”, dijo Armando. Sus espectáculos llegaron a oídos de la comunidad latina en California, Estados Unidos, de donde surgieron invitaciones, aunque ninguna se concretó. Y así llegan al 2012 ó 2013, en que el conocido salón Cheve and Music, en La Paz, fue el último escenario que compartieran juntos.

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Foto: Internet.

La separación, según Raúl Conde

“Mucho obedece a la orientación que tenemos cada uno. A mí, políticamente lo que está pasando me duele mucho y estoy contra el sistema. Yo siempre he tratado de estar abriendo los espacios para hacer esto mejor. La última ruptura fue por eso, empezó a haber muy poco entendimiento, yo sentía muy duro el trato, desde antes, yo sentía muy difícil que el Armando embonara, reclamaba mucho, estaba peor que mi vieja, entonces yo no lo veía mucha salud a esto y sí, de hecho tuvimos algunas discusiones. Él tenía una visión diferente a la que yo tenía, incluso, llegó el momento en que era ya muy engorroso para mí. De hecho una vez le dije, ‘Armando parece que me quieres ver en la lona’”, contó Raúl en una entrevista concedida en el Instituto de Inglés «América», donde él da clases.

Cuando Balandra y Damiana Conde, hijas de Raúl, empezaron a cantar y éste las llevaba a las giras de Los Huizapoles, comenzó a haber más problemas con Armando, afirmó. “Sentí mucho que al principio, cuando quisieron cantar mis hijas, él sintió muchos celos y de hecho se negó a acompañarme con ellas (…) Yo feliz porque cantaban la Balandra y Damiana, en una de esas me dijo, ‘yo no quiero acompañarlos’. Eso como que marcó, él quiso hacer cantar a sus hijos y no le salieron buenos cantantes (…) En otra ocasión, en Ensenada, porque me llevé a mis hijas, parezco un chismoso pero es parte para que tú te lleves la historia —me dijo—, cuando terminó la función de mis hijas, me dijo en el camerino que ‘son chingaderas, me quieres ganar el show, para qué las traes, para qué las metes. Me gustaría pegarme unos putazos contigo’”.

La bola de nieve llegó hasta los escenarios. Según Raúl, la gente lo consideraba a él como “el bueno” y en algunas ocasiones, ‘rescató’ el show interviniendo en los chistes de Armando, quien además no le gustaba hacerla de su patiño, lo que multiplicó sus diferencias pues “él resentía eso (…) De pronto, me quitaban la atención a mí (el público) y el Armando me veía con ganas de matarme, con odio, de esos pinches celos porque yo tenía prendida a la gente”. Incluso, hubo diferencias partidistas, pues “siempre fuimos la contra políticamente, creo que fue cuando ya decidí. Una vez llegaron los del PRD a pedirnos que tocaran para ellos cuando cuando estaban en el poder, como cuatro cabrones, yo les dije que no, que yo no estaba con ellos, ‘vamos a pagar 20 mil pesos’. No ‘si quieres págaselos al Armando, si yo lo que quiero es que ustedes se vayan a la verga, con su política tercermundista’. Y el Armando sí agarró la chamba esa”, pero anunciándose como Los Huizapoles, lo que Raúl denunció posteriormente hasta en medios locales.

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¿Te reunirías otra vez con él para un show? Le pregunté. “No, ya no. Esto fue para mí, un hartazgo, es como venderle el alma al diablo, a menos que no… —‘a menos que hubiera buen dinero de por medio’, comenté— Ni así. A la mejor, pero no repartirlo mitad y mitad ya, sino lo que yo considere que debo cobrar. Oque él cobre un sueldo y yo cobre el mío”.

Lo que aportaron Los Huizapoles

Al despedirme de cada uno, pregunté si habría algo relevante que no hubiera preguntado. Raúl habló sobre “la relevancia que tienen Los Huizapoles en el campo cultural. El rescate que se hicieron. El Armando hizo un rescate de varias piezas que están ahorita en el ballet folcklórico como La alegría, El romerillo, e hizo una recopilación de El amor apasionado, diferente del que tocan con el acordeón. Es importante que se sepa que fue el Armando el que los rescató; yo también aporte algunas como El Capotín, algunas composiciones nuestras, como La damiana. Y la aportación teatral que hicimos Los Huizapoles. Llegamos a dar 3 ó 4 mil funciones, ¡fácil, si no es que 5 mil en su historia!”. Armando contó que, al final de cuentas, su trabajo lleno de humor ha intentado llevar un mensaje y hacer un rescate cultural: “el humor es un vehículo para podernos comunicar y transmitir los mensajes que queríamos, en la risa va un mensaje (…) Difundir nuestra cultura, y también hicimos un trabajo de investigación, a través de la música y el habla popular”.

 

 




¿Habrá un reencuentro de «Los Huizapoles»?; ¡Ah chingados, ¿se separaron?! (I)

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«Los Huizapoles» concedieron una entrevista exclusiva para CULCO BCS, por primera vez para un medio hablan sobre su trayectoria y aparente fin. Fotos: Modesto Peralta Delgado.

La Paz, Baja California Sur (BCS). En entrevista exclusiva —y por separado— para CULCO BCS, Armando Sepúlveda Rocha y Raúl Conde Peraza contaron la historia de “Los Huizapoles”, artistas de los más emblemáticos de Baja California Sur; cada uno habló de sus mayores logros y los motivos de su separación —la tercera— luego de aproximadamente 30 años de carrera en la que acumularon cinco producciones musicales y de 3 a 4 mil presentaciones en distintos foros de la República Mexicana.

Cité en un café a Armando Sepúlveda, quien dijo que son tantas las anécdotas que piensa escribir un libro. Señaló que su separación fue tranquila y en buenos términos, y que no descarta regresar a un foro, en un futuro, con su ex compañero, a una especie de gira de “reencuentro”. Según  él, esta tercera ruptura fue en el 2013, y tomando en cuenta que el nombre de “Los Huizapoles” nace en 1984, de haber seguido, en 2014 hubieran celebrado 30 años de carrera juntos. Ahora apenas se saludan —pues son vecinos en Chametla— pero no han querido coincidir en una misma presentación.

“Hasta habíamos durado mucho. Cualquier grupo es difícil que duren tanto tiempo (…) Creo que nuestro trabajo había dejado de tener un buen proyecto. Yo creo que ya no estábamos planeando muy bien lo que teníamos que hacer, lo que teníamos que decir, nos estábamos llevando por la corriente (…) Vas cayendo en círculos viciosos y eso te va alejando un poquito del buen propósito. Yo creo que cada quien traía otros proyectos personales que a la mejor no los habíamos realizado por hacer el trabajo en conjunto. Nos vino bien haberlo hecho. Yo en lo particular, retomé lo mío que es la música, retomé algunos proyectos (…) Me metí a la composición nuevamente, me sumergí bastante en la música; se puede decir que no hay algo malo qué decir de la separación, se puede decir que es algo bueno, y de ahí y casi los 30 años aprendí mucho de “Los Huizapoles” y aprendí mucho de Raúl, dejamos muchas cosas pendientes por hacer, realmente hay un horizonte muy amplio dentro del quehacer”.

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Por su cuenta —y solo—, Armando continúa haciendo música. Al preguntarle si, entonces, la ruptura fue en buenos términos, contestó que “fue una separación silenciosa, tranquila, sin reclamarnos nada, cada quien sabía lo que había hecho y lo que había dejado de hacer, y no hay ningún resentimiento, al contrario, aprendí mucho y nos abrieron muchas puertas, tuvimos muchísimas relaciones con gente de todos los ámbitos, y el reconocimiento”.

¿Estarías dispuesto a un reencuentro? Pregunté. “No sabe uno, lo que va a suceder hoy o mañana. Si el tiempo y las circunstancias lo permiten que volvamos a hacer un trabajo, adelante. Yo no estoy renuente a decir que el trabajo que hicimos se acabó. Probablemente juntos podamos tener una visión más madura más meditada, yo trabajando solo”, dijo. “No lo descarto, la misma gente ha habido propuestas, hay mucha gente que nos pide pero nosotros no lo hemos platicado, pero ya habido propuestas de trabajo”. ¿Cuál es la respuesta de Raúl Conde al respecto? No te pierdas la segunda parte de esta entrevista: da clic AQUÍ.

La historia

Todo empezó en 1976, por lo que su trayectoria en realidad abarcaría cuatro décadas este 2016. En aquel año, “el camarada” Adrián Gómez llegó hasta donde estaban un grupo de amigos que se reunían en el bazar del quiosco —cerca de donde antes estuvo pizzas La Fábula— en el malecón de La Paz. “Oigan, palomilla, hay un concurso de música latinoamericana”, les dijo, y esa experiencia marcó a Raúl Conde y Armando Sepúlveda a trabajar juntos en lo que más adelante  sería una exitosa fórmula. Ese concurso fue en la Ciudad de México, donde ambos fueron «estudihambres» en la UNAM.

Según Raúl, al ver que no tenían los instrumentos —ni los sabían tocar— de música latinoamericana, les propuso tocar las piezas folcklóricas sudcalifornianas, y así se fueron al Distrito Federal representando a BCS. En septiembre del 76 había pasado el huracán Liza, y para noviembre, estos trovadores choyeros ganaban el primer lugar nacional compitiendo con grupos de 20 estados de México, lo que los puso muy contentos y les dio la oportunidad de hacer una primera gira por el estado de Guerrero —entidad favorita para ganar el concurso, pero a la que desbancaron al segundo lugar.

Con canciones como Las calabazas y La suegra, este grupo de amigos bautizado como Baja Cactus, y más tarde como Dialecto iniciaba algo. Raúl y Armando estudiaban en la UNAM, el primero teatro y el segundo, música. El destino quiso que sus talentos para tocar la guitarra y contar chistes los unieran, y después de una temporada en la Ciudad de México, ambos se vieron, de nuevo, en La Paz. Estaban dispuestos a capitalizar sus dones. En enero de 1984 surge el nombre de “Los Huizapoles”, pues ocupaban otro nombre ya que en BCS no era nada original; “hasta los perros se llamaban Baja Cactus”, contó Armando.

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Foto: Internet.

Nacen Los Huizapoles

Raúl recordó que una noche de enero del 84 fueron invitados a tocar al centro nocturno Noche de Ronda —ubicado en El Manglito, por la Abasolo, a un lado del actual Chedraui Colima, en esta capital— y cuando un tipo les preguntó cómo se llamaban, ya que no les gustó “Armando y Raúl” o “Raúl y Armando” y les sugirió pensarlo porque “necesitaban un nombre de batalla”, a Raúl se le ocurrió entonces: “Los Huizapoles”.

Armando reconoce que el nombre se fue idea de su compañero. Por sus mentes les pasó ponerse “Los Cardones” —“pero nos dirían Los cabrones”— o “Las biznagas” —“pero estaba muy aputanado”—. Raúl cuenta que desde que aquel tipo los anunció en ese bar: “¡Y con ustedes Los Huizapoles!”, el público estalló en carcajadas.

El gerente de una radio local, Gustavo Gutiérrez —siguió Raúl— estaba en ese lugar y aunque le encantó el concepto le dijo “¿cómo que “Los Huizapoles”?, esta muy feo ese pinche nombre”, y les propuso nombrarse Los ases o Los diamantes. “¡No mames, no sabes de qué se trata esto!”, le respondió Raúl, quien asegura que su nombre embonaba muy bien por “el humor picante, las leperadas, y porque los huizapoles es lo más corriente que te puedas encontrar”, dijo entre risas.

No te pierdas la segunda parte de este artículo, con el resto de la historia.

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Debutará en La Paz el Ballet Nacional de Cuba

 

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El Ballet Nacional de Cuba se presentará el 7 de diciembre en el Teatro de la Ciudad. Fotos: Internet.

La Paz, Baja California Sur (BCS). El Instituto Sudcaliforniano de Cultura (ISC) da a conocer el debut del Ballet Nacional de Cuba en La Paz, será en el Teatro de la Ciudad, el próximo miércoles 7 de diciembre a las 20:00 horas; una de las agrupaciones de danza clásica más importantes del mundo realizará un programa diseñado exclusivamente para Baja California Sur, con los primeros bailarines de la compañía dirigida por Alicia Alonso.

Los boletos tendrán un costo de 100 pesos, y estarán en venta en la taquilla del teatro a partir del martes 22 de noviembre a las 11:30 horas; según información del ISC, sólo para docentes y estudiantes de ballet en cualquiera de sus especialidades en BCS, tendrá un costo de 50 pesos.

“El Ballet Nacional de Cuba es una de las más prestigiosas compañías danzarias del mundo y ocupa un lugar prominente en la cultura hispanoamericana contemporánea. El rigor artístico-técnico de sus bailarines y la amplitud y diversidad en la concepción estética de los coreógrafos, otorgan a esta agrupación un lugar relevante entre las grandes instituciones de su género en la escena internacional. La compañía surge en 1948, con Alicia Alonso como principal fundadora y primerísima figura”.

El evento es organizado y promovido por el ISC, el Sistema Estatal DIF y el Ministerio de Cultura de Cuba, y se presentará en el Teatro de la Ciudad, dentro de la Unidad Cultural “Prof. Jesús Castro Agúndez”, en la zona centro de esta capital. Se destaca que se trata de una función muy especializada y de una mayor duración a las que podría estar acostumbrado el público paceño. Es un espectáculo para niños mayores de 8 años, o de 7 años sólo si son estudiantes de danza.

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PROGRAMA

 

Las Llamas de París (Pas de deux)

Coreografía: Alicia Alonso, sobre la original de Vasily Vainonen.

Música: Boris Asafiev.

Vestuario: Salvador Fernández.

Intérpretes: Chanell Cabrera y Yankiel Vázquez.

Este pas de deux pertenece al ballet homónimo, inspirado en la Revolución Francesa, estrenado en 1932 en el Teatro Kirov, de Leningrado.

 

Coppélia (pas de deux)

Coreografía: Alicia Alonso, sobre la original de Arthur Saint-Léon y la versión de Marius Petipa.

Música: Léo Delibes.

Diseños: Ricardo Reymena.

Intérpretes: Swanilda: Ginett Moncho y Franz: Ariel Martínez.

Este pas de deux pertenece al tercer acto del ballet Coppélia, que se estrenó en la Ópera de París en 1870. Swanilda y Franz, los protagonistas del ballet, bailan en la celebración de sus bodas.

 

Giselle (pas de deux del II acto)

Coreografía: Alicia Alonso, sobre la original de Jean Coralli y Jules Perrot.

Libreto: Théophile Gautier, Vernoy de Saint-Georges y Jean Coralli, inspirado en una leyenda popular germánica recogida por Heinrich Heine.

Música: Adolphe Adam.

Escenografía: Ricardo Reymena.

Vestuario: Salvador Fernández.

Intérpretes: Giselle: Anette Delgado y Albrecht: Dani Hernández.

Giselle, el más famoso de los ballets románticos, se estrenó el 28 de junio de 1841 en la Ópera de París. El pas de deux seleccionado corresponde al momento en que el duque Albrecht baila con Giselle, quien con la fuerza de su amor trata de salvar la vida del amado. La versión coreográfica de Alicia Alonso, ha sido llevada al repertorio de la Ópera de París, la Ópera de Viena, el Teatro San Carlo de Nápoles y el Teatro Colón, de Buenos Aires, entre otras compañías.

 

La Bella Durmiente Del Bosque (pas de deux del III acto)

Coreografía: Alicia Alonso, sobre la original de MariusPetipa.

Música: PiotrIlich Chaikovski.

Diseños: Salvador Fernández.

Intérpretes:  Princesa Aurora: Sadaise Arencibia y Príncipe Desiré: Raúl Abreu.

El ballet La bella durmiente del bosque fue estrenado en 1890, en el Teatro Marinski de San Petersburgo. El Ballet Nacional de Cuba, desde el mismo año de su fundación incluyó fragmentos de la obra en su repertorio, y en 1974 Alicia Alonso creó su versión coreográfica del ballet completo, que luego llevó a la Ópera de París y al Teatro alla Scala de Milán.

 

El Corsario (Pas de deux)

Coreografía: Alicia Alonso, sobre la original de Marius Petipa.

Música: Riccardo Drigo.

Vestuario: Salvador Fernández.

Intérpretes:  Ginett Moncho y Ariel Martínez.

El ballet El corsario se estrenó en la Ópera de París en 1856, con coreografía de Joseph Mazilier inspirada en el poema de Lord Byron. Aunque la partitura de la obra pertenece a Adolphe Adam, el presente pas de deux, añadido por Marius Petipa en 1899, utiliza música de Riccardo Drigo.

 

Muñecos

Coreografía: Alberto Méndez.

Música: Rembert Egües.

Vestuario: Salvador Fernández.

Intérpretes: Chanell Cabrera y Yankiel Vázquez.

El eterno tema de los muñecos que toman vida durante la noche, vigente desde los inicios del teatro, esta vez con una muñeca típica cubana y el universal soldado de plomo. Un rayo de luna y la fabulación promueven la vida y el amor. Pero el resplandor de la magia llega a su fin, y sólo la nostalgia queda en el espacio.

 

El Lago De Los Cisnes (adagio del segundo acto)

Coreografía: Alicia Alonso, sobre la original de Lev Ivanov.

Música: Piotr Ilich Chaikovski.

Vestuario: Julio Castaño.

Intérpretes:  Odette: Sadaise Arencibia y Príncipe Siegfried: Raúl Abreu.

Uno de los pas de deux más célebres en la historia del ballet. Resume la técnica, el estilo y los modos expresivos en la danza clásica.

 

Don Quijote (pas de deux del III acto)

Coreografía: Alicia Alonso, sobre la original de Marius Petipa y la versión de Anatole Obukov.

Música: Ludwig Minkus.

Vestuario: Salvador Fernández.

Intérpretes:  Kitri: Anette Delgado y Basilio: Dani Hernández.

El ballet Don Quijote tuvo su estreno el 26 de diciembre de 1869 en el Teatro Bolchoi de Moscú, inspirado en un episodio de la famosa obra homónima de Miguel de Cervantes Saavedra. La versión cubana de la obra completa se presentó, por vez primera, el 6 de julio de 1988, en el Gran Teatro de La Habana. El tercer acto incluye este famoso grand pas de deux, en el que Kitri y Basilio, los protagonistas, bailan el día de sus bodas.




«Animales Fantásticos y dónde encontrarlos», el nuevo filme de J. K. Rowling

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«Animales fantásticos y dónde encontrarlos». Fotos: Internet.

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Por Marco A. Hernández Maciel

 

La Paz, Baja California Sur (BCS). Han pasado cinco años desde que se estrenó la última película de la saga de Harry Potter. Durante ese tiempo, se especuló mucho sobre si habría una continuación, si saldrían más libros y cuál sería el futuro del mundo mágico en el cine. Pues hoy sabemos que el futuro de ese mundo mágico está en la década de los veintes de la mano de Newt Scamander, el magizoólogo más famoso de la historia. Se trata de «Animales fantásticos y dónde encontrarlos».

J. K. Rowling es una imparable máquina creadora que aprovechó su “golpe de suerte” al publicar el primer número de Harry Potter por allá en 1996, para seguir escribiendo continuamente sumando éxito tras éxito. El primer libro que publicó después de la saga del niño mago se llamó Una vacante imprevista y ya es una miniserie en HBO. También se dio el tiempo de inventarse un nuevo nombre, Robert Galbraith, con el que lleva publicadas tres novelas policíacas con buena aceptación de la crítica –incluso antes de que se supiera que Galbraith era un seudónimo–. Supervisó la producción teatral de un nuevo capítulo de la ahora familia Potter que ha dicho no será llevada al cine –algo difícil de creer–, y por si fuera poco, escribió el guión y fungió como productora de este regreso al mundo mágico. Y el regreso no pudo haber sido mejor.

Manteniendo la esencia, pero renovando la atmósfera y los personajes, la magia ahora está en todas partes. Si en la saga potteriana vivíamos casi siempre en la escuela de magia y sólo teníamos opción de ir de paseo a Hogsmeade después del tercer año, aquí llegamos de inmediato al mundo real a la década de los veintes para aparecernos entre la Quinta Avenida, Macy´s o Central Park. Interactuamos constantemente con muggles –perdón, nomags–, y tenemos a un grupo de magos adultos dispuestos a mostrar su poder a la mínima provocación. El director, David Yates, quien fue el encargado de dar vida a las últimas cuatro películas de la saga mágica, regresa a la silla y tiene el talento suficiente para renovar la franquicia sin olvidar sus raíces. De igual forma los fans amarán los guiños a la serie original y se emocionarán con las revelaciones de lo que posiblemente vendrá. Porque sí, ya está confirmada la segunda, tercera, cuarta y quinta parte.

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La música compuesta por James Newton Howard nos regala unos segundos de la partitura original,  y aunque no logra posicionar una “tonadita” en nuestra cabeza, despega con brillo propio y se convierte en una adición importante a la producción. Los efectos especiales logran una buena sinergia con la historia y se reproducen naturalmente ante nuestros ojos. Asimismo la edición logra un ritmo perfecto que se mantiene durante los 133 minutos de duración del film. Otro caso a resaltar es la construcción de los sets de las calles de Nueva York y la atinada ambientación desde automóviles, marquesinas y el diseño de vestuario que encajan de manera magistral en todo el concepto.

Los protagonistas, Eddie Redmayne (Newt Scamander), Katherine Waterston (Tina), Alison Sudol (Queenie) y Dan Fogler (Kowalski) logran buena química y las apariciones de Colin Farrel (Graves), Ezra Miller (Credence), Samantha Morton (Mary Lou) y Jon Voight (Shaw) refuerzan el grupo actoral dando solidez a la historia. Un guión que aprovecha todo lo creado anteriormente y explota para hacer la mitología aún más grande, tomando el riesgo de no reproducir los mismos personajes ya vistos y desarrollar otros con perspectivas, intereses y habilidades diferentes.

Para los fans –que en un acto de “honestidad valiente”, confieso que yo soy uno de ellos– quedé muy complacido con lo que vi. Y como fan no me queda otra más que preguntarme y emocionarme, ¿no les gustaría que Newt Scamander fuera a buscar la sabiduría milenaria de una serpiente emplumada a las pirámides de Teotihuacán? ¿O a rescatar a un extraño ser con cabellos hasta el infinito que vive en las profundidades del Mar de Cortés? Porque soñar no cuesta nada, y los sueños pueden ser más reales de lo que pensamos.

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Este domingo en La Paz se presentará «Divino Pastor Góngora»

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José Sefami, actor mexicano de origen judío, interpreta «Divino Pastor Góngora». Foto: Internet.

La Paz, Baja California Sur (BCS). Este domingo 20 de noviembre, en punto de las 19:00 horas, José Sefami se presentará en el Teatro Juárez de esta capital, con el monólogo Divino Pastor Góngora de Jaime Chabaud; el Instituto Sudcaliforniano de Cultura (ISC) y la Secretaría de Cultura organizan y promueven esta puesta en escena de la Compañía Nacional de Teatro. El costo de entrada es de 250 pesos.

«Divino Pastor Góngora, un ficticio actor de la Nueva España del siglo XVIII, que, tras haber acariciado la fama y el reconocimiento del pueblo y de la corte, huye perseguido por un inquisidor obsesionado con su captura, acusándolo de compartir la vida licenciosa que en la época se adjudicaba a los artistas del teatro, y de participar en los primeros círculos de conspiradores por la independencia de México. En su azarosa huida y, más tarde en su celda, Divino Pastor Góngora representa, narra y canta fragmentos de su alucinante vida teatral junto a sainetes, canciones y otros versos de la época que nos revelan a un actor virtuoso, pero también a un divertido antihéroe enamorado y sensual», informa el ISC a través de un comunicado de prensa.

José Sefami, un actor mexicano de origen judío, es un histrión de cine, teatro y televisión, director de las revistas Paso de Gato y Cine Toma, quien ha participado en cintas como Amores perros, El infierno y Arráncame la vida; en Divino Pastor Góngora, es dirigido por Mauricio García Lozano, obra que se presentó este viernes en el Pabellón de la República en Cabo San Lucas, en el marco de la presentación de tres diferentes monólogos.

La función será la tarde de este domingo en el Teatro Juárez, ubicado en Belisario Domínguez entre 16 de Septiembre e Independencia, en la colonia centro de La Paz. Para mayores informes comunicarse al teléfono 612 1250207 y 1225011.

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