1

La danza en La Paz tiene nombres y apellidos: Marco Antonio Ojeda García

FOTOS: Jorge Fernández.

Colaboración Especial*

Por Modesto Peralta Delgado

 

La Paz, Baja California Sur (BCS). Los tacones retumban con rabia y ritmo en el piso de madera. Seis parejas de jóvenes sudaban la gota gorda, en pleno verano, ensayando para el Festival de Arte de los Institutos Tecnológicos que se realizó en agosto de 2018. El maestro Marco Antonio García Ojeda observa con sus finos anteojos los movimientos de sus alumnos, mientras todos se alcanzan a ver en los espejos al fondo de este salón del Instituto Tecnológico de La Paz —hoy llamado Instituto Tecnológico de México. La presente, es una entrevista de un serial especial realizado para el Centro de Artes, Tradiciones y Culturas Populares (CATCP), que se realizaron el año pasado.

Habíamos llegado más temprano a su taller de danza de las 7:00 de la tarde —más tarde, nos aclaró que los ensayos ya correspondían propiamente al Ballet Folclórico del Tecnológico de La Paz. Un muchacho que tenía 6 años de ser su alumno dijo que el maestro era estricto, pero que cada vez regañaba menos; que es paciente para enseñar. En la banca de afuera estaban los chicos y chicas con su ropa sport de siempre; al entrar al salón se pusieron su zapatos y botines con tacones fuertes, hechos para cimbrar los públicos, como el de Italia a donde viajaron en 2018. En 2017 fueron a Argentina y el 2016 a España. Hablamos del grupo de danza más internacional de Baja California Sur. “Un símbolo nacional”, expresó el mismo Ojeda García.

También te podría interesar: Gilberto Ibarra Rivera: la historia de la Historia de La Paz 

“Sereno, alegre y de buen humor”, como es descrito en la contraportada de su libro, Marco Antonio Ojeda García nos recibió en la sombra que proyectaba este salón, bastante amplio pero cuyos ventiladores de techo no lograban espantaban el calor. Llegó cómodo, con unas sandalias de cuero, un pantalón holgado y una camisa floja de color blanco que le permitía extender sus brazos para dar la pauta de los movimientos. Acostumbrado a hablar en público, el maestro se expresa con total desenfado, articulando las palabras con paciencia y bien pensadas.

Le agrada recordar. “Yo siempre quise bailar. Era muy pequeño, apenas iba al kínder y ya quería bailar; me preguntaban ‘¿qué vas a ser cuando seas grande?’ y yo les decía que bailarín”. Marco Antonio nació el 17 de diciembre de 1946 en La Paz, BCS, donde ha vivido prácticamente toda su vida. Sus salidas fuera del Estado o fuera del país se han debido, o bien a sus estudios, o bien a presentar sus grupos de danza.

Su madre, convencida de que no podría vivir de la danza le costeó una carrera “para sobrevivir” y así fue como egresó de maestro de la Escuela Normal Urbana en esta capital; sin embargo, desde sus primeras vacaciones, por el año 68 aproximadamente, empezó a ir los veranos —por trece años— a la Escuela Nacional de Danza Folclórica de Bellas Artes, y después a la Escuela Superior de Música y Danza en Monterrey. Aún recuerda, por los años 60’s, cuando existían las Olimpíadas Territoriales —BCS entonces no era Estado sino parte del Territorio—, y su mamá, quien era maestra de una escuela primaria, le pidió ensayar a su grupo de niños para un concurso. Comentó divertidísimo que él “se aventó al ruedo”, inventó el baile ¡y ganaron!

Si bien, dice que tiene 50 años de trayectoria como maestro de danza, asegura que ha bailado desde el kínder. Quizá su amor por este arte lo ha llevado desde el vientre, pero el inicio de su carrera lo marca desde un año antes de entrar al Gobierno del Estado, cuando se hizo cargo del Ballet Folclórico de La Paz. Él era el protagonista de los programas artísticos de danza que organizaba desde la Normal Superior en cada festividad, y más tarde, en prácticamente todos los rincones de la media península a donde su grupo de bailarines eran invitados. “En el Tec inicié en 1973, pero antes, en el 69, ya estaba trabajando para el Gobierno del Estado”. En el 73 estuvo el presidente Luis Echeverría en La Paz y le pidieron que gestionara el Instituto Tecnológico, siendo este profesor de los primeros en ser llamado, por lo que es un fundador de esta prestigiada escuela de estudios superiores de BCS, donde cada semestre sigue recibiendo de 20 a 30 alumnos a su taller, y aquellos que adquieren cierto nivel son parte formal del Ballet Folclórico.

Al preguntarle por sus mayores logros, destacó la presentación de sus grupos de danza en televisión nacional: en Siempre en Domingo y en Hoy Mismo, en repetidas ocasiones en la primera mitad de los años 70’s; así como haber pisado —¡y taconeado!— foros tan importantes como el Auditorio Nacional o el Magdalena Contreras, a más de “innumerables veces que fuimos a diferentes estados de la Unión Americana, ser el grupo pionero que viajó al extranjero para llevar nuestro folclor a Italia, España, Argentina”. Relató que le emocionaba que en recientes años, algunos muchachos era la primera vez que se subían a un avión, y fue ni más ni menos que a ir a bailar a Europa. Ganó tres veces los concursos nacionales de danza que realizaron la CROC y la CTM, hasta que los dejaron de invitar por rebasar el número de triunfos permitidos.

Pero hay un momento muy importante que salió a los minutos de esta entrevista: cuando Alberto Alvarado Arámburo fue a verlos improvisar un teatro para sus ensayos y le pidieron gestionar uno; así, en 1986 abrió sus puestas el Teatro de la Ciudad. Y su grupo lo inauguró. De sus satisfacciones, “no sabría decirte cuál de todas, pero esa es de las especiales”. Y es que recordó Ángel César Mendoza Arámburo y Alberto Alvarado Arámburo fueron gobernadores de Baja California Sur que, según su testimonio, se mostraron interesados en promover la cultura, a diferencia del resto.

“Desgraciadamente no existe una cultura gubernamental que diga esta cosa vale la pena, hay que tomarla, hay que proyectarla (…) Prefieren traer grupos de fuera y presentarlos en los 16 de Septiembre, que aprovechar un símbolo nacional que es el Ballet de Danza del Instituto Tecnológico que ha representado a México a nivel internacional (…) Ni por equivocación nos invitan, como que no les interesa”. En las recientes salidas fuera del país, “fuimos a visitar al Gobernador y nos decían No tenemos, estamos pasando por una crisis, y luego por la Presidencia Municipal, lo más que podíamos conseguir eran algunos permisos”; unos pocos diputados apoyaron, pero en realidad, los muchachos se han costeado estos viajes al extranjero.

“El día que exista, como en otros Estados, la idea de hacer un turismo cultural, vamos a tener éxito como Jalisco, Yucatán, Oaxaca, Veracruz, Chiapas”, sostuvo Marco Antonio.

Este año, a sus 50 años de trayectoria como maestro de danza, quiere tomar un receso.

Al ir a presenciar sus ensayos, llegó un joven ingeniero egresado de esta escuela, muy formal con su camisa blanca y su trato cordial, pero al concluir esta entrevista, lo vimos ya cambiado con una pañoleta roja en la frente y más desparpajado, como contento de entrar a ensayar danza con su maestro y su grupo. Todavía tardamos un poco en caminar y que se apagaran en nuestros oídos los taconazos y los gritos de júbilo que son parte de la coreografía, de este arte de la alegría.

 __

*Esta es una serie de cinco entrevistas realizadas para el Centro de Artes, Tradiciones y Culturas Populares de Baja California Sur, institución que posee el derecho de autor de estas publicaciones.

__

AVISO: CULCO BCS no se hace responsable de las opiniones de los colaboradores, esto es responsabilidad de cada autor; confiamos en sus argumentos y el tratamiento de la información, sin embargo, no necesariamente coinciden con los puntos de vista de esta revista digital.




Danza Hispanoamericana ¡abarrotó el Teatro de la Ciudad!

“Jóvenes zapateadores”. FOTOS: ISC.

Por Modesto Peralta Delgado

 

La Paz, Baja California Sur (BCS). Según fuentes del Instituto Sudcaliforniano de Cultura (ISC, los que junto al SEDIF organizaron el evento), serían mil 350 personas las que acudieron al espectáculo Danza Hispanoamericana, el pasado jueves 30 de noviembre, en el Teatro de la Ciudad, en La Paz; la cifra representa un récord histórico, y efectivamente, quienes estuvimos presentes pudimos constatar que el recinto tuvo el aforo a reventar, incluyendo a varias personas de pie o sentadas en las escalinatas.

En punto de las 8:00 de la noche dio inicio el espectáculo de danza profesional que tuvo una larga fila en la entrada desde unas dos horas antes; afortunadamente, abrió sin grandes protocolos, y los agradecimientos fueron dichos en voz de los artistas en sus intervenciones, lo que depuró el tiempo del show que fue de tres horas, concluyendo casi a las 11:00 de la noche. Y por un costo de 100 pesos, lo cual, es de destacar, pues se trata de una función de gala a la que pudieron ir personas de todos los estratos sociales.

También te podría interesar Escritor de La Paz sobrevivió al Síndrome de Stevens-Johnson. Hoy quiere ayudar.

De Andalucía, España, Seducción Gitana —dirigido por Jaime Matarredona— abrió el espectáculo. En lo dicho: puntual y sin las aburridas presentaciones de autoridades, al contrario, entraron rodeando al público, haciéndolos aplaudir para subirse al escenario para contar la historia de amor gitano con la música en vivo a cargo de Anwar Miranda (espléndido en la guitarra); Israel Torres (violín); y Adrián Molina (cajón). Al canteCachito Díaz, y al baile,Armado Tovar, Zalma Guzmán, Nuria Rubio, Sharon Olvera y Mariana Sierra.

Por supuesto, el espectáculo fue profesional desde el vestuario hasta los efectos visuales como los símbolos gitanos disparados a la pared de fondo con un proyector, la iluminación y el humo que salía de las piernas del escenario. La historia de amor contada a modo duelos de baile, arrancó los primeros aplausos del público, y la emoción —un “Ohh!” se suspiraba por las butacas cuando el hombre de negro y el de blanco se enfrentaron con sus pasos de baile.

Alrededor de 45 minutos después, tras un breve receso, se dio paso a  La Cuartada Tango Club de Argentina, donde César Olguín tocaba el acordeón y dirigía a los otros tres músicos, haciendo las presentaciones de las interpretaciones. El hombre fue simpatiquísimo, bromeando sobre la vejez suya y del violinista y sobre “los tangos que hacemos en la vida cotidiana”.
En contraste con el duelo de baile individual del baile flamenco, aquí fueron pasos de bailes que recayeron en las parejas conformadas por Valeria Lorduguín, José Luis Zamudio, Anel Marrón y Leonardo D. La precisión fue impecable. Desde la primera pieza, fue emocionante ver en vivo todo el despliegue escénico del tango, y quien esto escribe, fue la parte que mejor sabor de boca le dejó.
Cerrando la noche, se dio paso a México, con la música en vivo de Son Luna y el despliegue impresionante de los Jóvenes Zapateadores de Veracruz, que como bien se anunciaba en la publicidad crearon “una propuesta innovadora partiendo de la tradición del zapateado jarocho, elemento de la identidad veracruzana”. Por cierto, según esta información previa, la Compañía fue fundada en 2004 por el coreógrafo mexicano Ernesto Luna, quien actualmente forma parte del Sistema Nacional de Creadores de Arte, y el espectáculo dancístico ha representado a México en importantes festivales en Europa y Canadá.
Visto desde un extremo de las butacas, sólo pudimos un par de errores en la sincronía de los movimientos y canciones, muy leve en realidad para el mundo de gente zapateando arriba del escenario del Teatro de la Ciudad. También hay que anotar también pequeños tropiezos en el volumen de los micrófonos —el violonista prácticamente no se escuchó. A pesar de esto, los artistas mexicanos fueron los más aplaudidos, además de ganarse al público al contar sus “décimas” y que, como buenos mexicanos, no podían dejar de lado el albur. ¡Lo que hacen con los panderos es impresionante!
Si hay algo que criticar es lo “tradicional” que resulta ya el acomodo del público paceño. No basta hacer fila una hora antes y entrar a tiempo al teatro para tomar un buen lugar, pues está lleno de “apartados”: muchas muchas butacas estaban ‘ocupadas’ por bolsos o abrigos para ‘apartarle’ el lugar a la comadrita que no podía llegar a tiempo. Es cierto, el costo del boleto es accesible —y qué bueno ¡bravo por eso, la cultura debe ser accesible a todos!—, pero no estaría de más que los organizadores tomaran en cuenta la numeración de butacas, o al menos, personal que solucione de inmediato este problema. Hasta hubo quien gritó a mitad de la función: “¡no hay dónde sentarse!”.
Nos informamos que fueron más de 60 hombres y mujeres trabajando al mismo tiempo —entre artistas, escenógrafos, luminotécnicos y sonidistas— los que participaron en Danza Hispanoemericana, esfuerzo que no puede dejar de aplaudirse, pues el público solemos ver apenas una parte de todo el trabajo habido antes y durante el espectáculo. Por último, habrá que estar atentos al festival navideño Alegría del mundo, que se llevará a cabo el viernes 15 de diciembre a las 20:00 en la Catedral de Nuestra Señora de La Paz.



Academia de danzas polinesias de La Paz irá por su tercer triunfo nacional

FOTO: Cortesía.

La Paz, Baja California Sur (BCS). A las 19:30 horas de este próximo domingo, la academia de danzas polinesias “Maunakea” celebrará su evento de clausura en el Teatro del IMSS, en esta ciudad, con un costo de recuperación; no se trata de un estudio de baile más, CULCO BCS pudo tener una entrevista exclusiva con su directora y una destacada alumna, constatando que es de las pocas, o quizás la única en esta capital, que ha ganado primeros lugares en concursos nacionales, preparándose para ir a competir a México y Estados Unidos, además de haber sido partícipes de un Récord Guiness en la Ciudad de México.

También te podría interesar 20 años navegando mares de todo el mundo. Historia de un capitán paceño.

Diana Lara Reyes es la directora e instructora de este estudio de baile ubicado en Cuauhtémoc y Marcelo Rubio, en la colonia centro, el cual cumplirá una década el año entrante y cuenta ya con seis sucursales, además de formar parte de las aproximadamente siete escuelas de este tipo de danza que hay en la ciudad. Buena parte de su vida la ha dedicado a este arte, pues cuenta con 17 años de experiencia.

Diana Lara Reyes. FOTO: Modesto Peralta Delgado.

“Inicié bailando desde muy pequeña, desde niña, lo dejé un tiempo por cuestiones de estudio y regresé a la adolescencia donde mi maestra, Adriana Ocejo Ape, me capacitó para ser instructora; eso fue a los 16 años, fue un primer grupo en los cursos de verano del Seguro Social“, dijo. La maestra de la academia de danzas polinesias —que incluyen danza hawaiana, tahitiana y samoana— tomó clases de ballet, folclórico, árabe y polinesio “pero siempre me fui con el último. Lo que más me gustó fue la cultura, que se basa en la traducción del baile por medio de tus movimientos corporales; es un baile muy femenino, muy sensual”.

Diana Lara Reyes fue la fundadora de este grupo de baile en la Universidad Mundial, la que ya tiene 13 años en funciones, y donde estudió la carrera de Derecho, gracias, en buena parte, a la beca cultural a la que se hizo acreedora. Actualmente, el estudio de baile “Maunakea” cuenta con las siguientes sucursales e instructoras: el Sindicato de CROC con Diana Pérez; El Pedregal con Desirée Gámez; La Fuente, con Vivian Lucero Cruz; Ignacio Allende, con Andrea León; Universidad Mundial, con Alicia Campos; y la maestra Helen. Todas ellas, con un total de 120 alumnas, preparan el cierre de su curso para este próximo domingo.

El grueso de la población de las bailarinas va de los 9 años hasta los 18 años, las que ensayan en el primer local comentado, de lunes a viernes entre 17:00 y 20:00 horas. Sin embargo, hay pequeñas que ingresan desde 2 años y medio, y no hay límite de edad, pues también hay mujeres adultas que a pesar de practicar “nunca se animan a presentarse en eventos —comentó entre risas—, pero vienen a hacer ejercicio y sentirse a gusto”. En una hora u hora y media, una sesión consiste en calentamiento y técnicas básicas, además, desde el año pasado han incorporado su propia orquesta para tener música en vivo.

FOTOS: Cortesía.

Curiosamente, no existe un solo varón en sus filas, y al parecer así es en cualquier academia de danzas polinesias en La Paz. “Aquí en La Paz es donde menos bailarines, en general, existen. No sé en qué consista, les da vergüenza, son más cerrados… De hecho en nuestra leyenda (que presentarán este domingo en su clausura) los protagonistas son un niño y un ave, y estamos metiendo una niña y el ave porque no tenemos quien nos baile (…) Pienso que es el vestuario que hace que se incomoden un poco”. Al preguntarle si influiría en ellos el machismo, sonrió y dijo que no deberían porque el baile para varones es “con muchísima fuerza, muy masculino, es completamente distinto al de las mujeres”. Como dato curioso también, es en una escuela de danza hawiana que hay en Loreto —coordinada por Adriana Ocejo—, donde sí hay hombres bailarines, siendo aproximadamente 25.

Triunfos y Récord Guinness

El estudio de baile “Maunakea” lleva 14 años participando en los carnavales de La Paz, obteniendo destacados lugares en años recientes: en 2010 ganó el primer lugar en carro alegórico y tercer en comparsas; 2013, segundo en carro; y 2015 el tercero también en carro alegórico. Sin embargo, sus triunfos han ido más arriba, a nivel nacional: desde el año 2000 empezaron a viajar a competencias al interior del país, y en 2014 obtuvieron el primer y segundo lugar en categoría infantil, y primero en la de juvenil y profesional, en el evento denominado “Kamani Ilikai” en Manzanillo, Colima.

A esto se suma el segundo lugar en categoría de grupo en el concurso “Heiti Are” en la Ciudad de México. Y en esa ciudad, el año pasado, participaron en el Récord Guinness —todavía en proceso de reconocimiento, aclaró la maestra—, al sumarse a una convocatoria que logró reunir y hacer bailar a más de 3 mil bailarines de danzas polinesias de todo México. Y a finales del año pasado, volvieron a a ganar en la Ciudad de México con su grupo infantil. “La siguiente meta es irnos a un concurso internacional. Se hace cada dos años en Los Ángeles, este año toca el 2018 y el 2020, estamos preparándonos, en verano. También queremos ir al Conservatorio de Tahiti, en las Polinesias, allá son las clases públicas, se juntan cinco o seis personas y se hacen las clases, e iríamos a tomar conocimientos”.

Récord Guinnes de danzas polinesias. FOTO: Cortesía.

Casi nació bailando

Válery Lizzet Murillo Fuerte es una jovencita de 12 años, quien ha pasado la mayor parte de su corta vida en esta academia de danzas polinesias. Dice que aún recuerda cuando llegó, a la edad de 4 años. Es una destacada alumna quien recuerda su segundo lugar nacional compitiendo en 2014. “Fue en Manzanillo donde competí por primera vez en solista y en concurso, gané segundo lugar, y participé en infantil y adolescente donde también ganamos lugar”.

Actualmente, Válery está por cursar su segundo año de secundaria; le gusta oír música asiática, polinesia y pop coreano, y además de bailar toca instrumentos de percusión como el toere y el tari. “Aparte de la danza, me interesa la repostería, pero aunque me guste también, no pienso dejar el hawaiano (…) La danza polinesia me ha enseñado lo que es la cultura, aparte de lo que nosotros hacemos aquí normalmente me ha enseñado los pasos, lo que hacen allá, las diferencias que hay entre unas culturas y otras (…) Allá es como más naturaleza”.

Finalmente, se reitera la invitación este domingo, a las 19:30 horas, que será la clausura de este estudio de baile, en las instalaciones del Teatro del IMSS, donde se verá el trabajo de las cinco instructoras y 120 niñas y adolescentes que harán gala de su baile, atuendos y su orquesta en vivo. El costo de entrada en taquilla es de 120 pesos general y 150 en VIP.




Abarrotó el Teatro de la Ciudad de La Paz, el Ballet Nacional de Cuba

danza-cuba-portada

Ballet Nacional de Cuba en La Paz. Fotos: Gabriel Larios (ISC).

La Paz, Baja California Sur (BCS). La noche de este miércoles 7 de diciembre, el público de La Paz pudo contemplar la poética del cuerpo que brindó el Ballet Nacional de Cuba, dirigido por Alicia Alonso, considerada una de las mejores compañías de danza clásica a nivel mundial; el Teatro de la Ciudad lució completamente abarrotado, logrando una gran convocatoria el Sistema Estatal DIF y el Instituto Sudcaliforniano de Cultura, organizadores del evento.

¿Qué puede decir un franco ignorante de la danza, quien ni siquiera hacía parejo el “paso redoblado” en la escuela? No mucho. Podríamos hacer una especie de boletín de prensa a partir del programa de mano, sin embargo, desde la modesta posición de un público no especializado, preferimos comentar algunos detalles de esta gran noche.

Para empezar, el Ballet Nacional de Cuba no ocupo —no tuvo— un enorme despliegue de publicidad, para haber agotado los boletos en sólo tres días. ¡Todo un récord! Bastaron un par de publicaciones en Facebook para que las entradas ‘volaran’, lo que muestra, por un lado el gusto por la danza en el público paceño, y por otro, el costo tan accesible del boleto: a 100 pesos y con 50% de descuento para bailarines locales, beneficios que quién sabe haya para el próximo año con “el castigo” de la falta de ingresos para la Secretaría de Cultura o los que pudiera aportar el propio Gobierno del Estado.

El espectáculo comenzó en orden y puntualmente, a pesar que desde una hora antes del inicio la fila era kilométrica. A las 8:00 de la noche comenzó Las llamas de París, y a partir de allí, ocho parejas fueron ovacionadas durante los 90 minutos que duró la función. Todo como un relojito: una perfecta coordinación entre la iluminación, el audio y, por supuesto, los bailarines. Cero decoración: el foro completo fue desnudado para que sólo lucieran los hermosos cuerpos y la trayectoria de sus piernas, brazos y caderas.

danza-cuba-dos

Uno de los números con más aplausos fue El Corsario, actuado por Ginett Moncho y Ariel Martínez, aunque el repertorio abarcó desde Giselle a El lago de los cisnes, pasando por La bella durmiente, una tierna historia de amor en Muñecos, y cerraron con el broche de oro que fue Don Quijote. En cada uno, los esbeltos hombres y mujeres lucieron el vestuario de Salvador Hernández; eso sí, ningún elemento en específico robó la atención sobre el baile.

La danza de este primer nivel nos permite vislumbrar las múltiples posibilidades de la expresividad del cuerpo humano. Y cabe destacar también sus rostros, bien adecuados a la emotividad de la música. Los danzantes dejaron ver su dominio para realizar poderosos giros y movimientos acrobáticos: equilibro, ritmo y una espléndida seguridad. Simplemente se adueñaron del aire y la gravedad del foro.

Los primeros bailarines del Ballet Nacional de Cuba —que prepararon este espectáculo específicamente para Baja California Sur— que se presentaron anoche en La Paz fueron —en estricto orden de aparición—: Chanell Cabrera, Yankiel Vázquez, Ginett Moreno, Ariel Martínez, , Ricardo Reymena, Dani Hernández, Sadaise Arencibia y Raúl Abreu. Esta Gala Extraordinaria fue dirigida por Alicia Alonso, una leyenda viva de la danza clásica mundial.

Si hubo errores, no lo notamos. Si a esta reseña le faltó alguna nota crítica, es porque no somos especialistas; repetimos: hablamos desde el país de la ignorancia de la danza y como un espectador más. Lo que podríamos compartir con el público —especialmente el que terminó aplaudiendo de pie—, es que se trató de un espectáculo simplemente fabuloso. De primerísimo nivel.




Debutará en La Paz el Ballet Nacional de Cuba

 

ballet_nacional_cuba_portada

El Ballet Nacional de Cuba se presentará el 7 de diciembre en el Teatro de la Ciudad. Fotos: Internet.

La Paz, Baja California Sur (BCS). El Instituto Sudcaliforniano de Cultura (ISC) da a conocer el debut del Ballet Nacional de Cuba en La Paz, será en el Teatro de la Ciudad, el próximo miércoles 7 de diciembre a las 20:00 horas; una de las agrupaciones de danza clásica más importantes del mundo realizará un programa diseñado exclusivamente para Baja California Sur, con los primeros bailarines de la compañía dirigida por Alicia Alonso.

Los boletos tendrán un costo de 100 pesos, y estarán en venta en la taquilla del teatro a partir del martes 22 de noviembre a las 11:30 horas; según información del ISC, sólo para docentes y estudiantes de ballet en cualquiera de sus especialidades en BCS, tendrá un costo de 50 pesos.

“El Ballet Nacional de Cuba es una de las más prestigiosas compañías danzarias del mundo y ocupa un lugar prominente en la cultura hispanoamericana contemporánea. El rigor artístico-técnico de sus bailarines y la amplitud y diversidad en la concepción estética de los coreógrafos, otorgan a esta agrupación un lugar relevante entre las grandes instituciones de su género en la escena internacional. La compañía surge en 1948, con Alicia Alonso como principal fundadora y primerísima figura”.

El evento es organizado y promovido por el ISC, el Sistema Estatal DIF y el Ministerio de Cultura de Cuba, y se presentará en el Teatro de la Ciudad, dentro de la Unidad Cultural “Prof. Jesús Castro Agúndez”, en la zona centro de esta capital. Se destaca que se trata de una función muy especializada y de una mayor duración a las que podría estar acostumbrado el público paceño. Es un espectáculo para niños mayores de 8 años, o de 7 años sólo si son estudiantes de danza.

ballet_dos

PROGRAMA

 

Las Llamas de París (Pas de deux)

Coreografía: Alicia Alonso, sobre la original de Vasily Vainonen.

Música: Boris Asafiev.

Vestuario: Salvador Fernández.

Intérpretes: Chanell Cabrera y Yankiel Vázquez.

Este pas de deux pertenece al ballet homónimo, inspirado en la Revolución Francesa, estrenado en 1932 en el Teatro Kirov, de Leningrado.

 

Coppélia (pas de deux)

Coreografía: Alicia Alonso, sobre la original de Arthur Saint-Léon y la versión de Marius Petipa.

Música: Léo Delibes.

Diseños: Ricardo Reymena.

Intérpretes: Swanilda: Ginett Moncho y Franz: Ariel Martínez.

Este pas de deux pertenece al tercer acto del ballet Coppélia, que se estrenó en la Ópera de París en 1870. Swanilda y Franz, los protagonistas del ballet, bailan en la celebración de sus bodas.

 

Giselle (pas de deux del II acto)

Coreografía: Alicia Alonso, sobre la original de Jean Coralli y Jules Perrot.

Libreto: Théophile Gautier, Vernoy de Saint-Georges y Jean Coralli, inspirado en una leyenda popular germánica recogida por Heinrich Heine.

Música: Adolphe Adam.

Escenografía: Ricardo Reymena.

Vestuario: Salvador Fernández.

Intérpretes: Giselle: Anette Delgado y Albrecht: Dani Hernández.

Giselle, el más famoso de los ballets románticos, se estrenó el 28 de junio de 1841 en la Ópera de París. El pas de deux seleccionado corresponde al momento en que el duque Albrecht baila con Giselle, quien con la fuerza de su amor trata de salvar la vida del amado. La versión coreográfica de Alicia Alonso, ha sido llevada al repertorio de la Ópera de París, la Ópera de Viena, el Teatro San Carlo de Nápoles y el Teatro Colón, de Buenos Aires, entre otras compañías.

 

La Bella Durmiente Del Bosque (pas de deux del III acto)

Coreografía: Alicia Alonso, sobre la original de MariusPetipa.

Música: PiotrIlich Chaikovski.

Diseños: Salvador Fernández.

Intérpretes:  Princesa Aurora: Sadaise Arencibia y Príncipe Desiré: Raúl Abreu.

El ballet La bella durmiente del bosque fue estrenado en 1890, en el Teatro Marinski de San Petersburgo. El Ballet Nacional de Cuba, desde el mismo año de su fundación incluyó fragmentos de la obra en su repertorio, y en 1974 Alicia Alonso creó su versión coreográfica del ballet completo, que luego llevó a la Ópera de París y al Teatro alla Scala de Milán.

 

El Corsario (Pas de deux)

Coreografía: Alicia Alonso, sobre la original de Marius Petipa.

Música: Riccardo Drigo.

Vestuario: Salvador Fernández.

Intérpretes:  Ginett Moncho y Ariel Martínez.

El ballet El corsario se estrenó en la Ópera de París en 1856, con coreografía de Joseph Mazilier inspirada en el poema de Lord Byron. Aunque la partitura de la obra pertenece a Adolphe Adam, el presente pas de deux, añadido por Marius Petipa en 1899, utiliza música de Riccardo Drigo.

 

Muñecos

Coreografía: Alberto Méndez.

Música: Rembert Egües.

Vestuario: Salvador Fernández.

Intérpretes: Chanell Cabrera y Yankiel Vázquez.

El eterno tema de los muñecos que toman vida durante la noche, vigente desde los inicios del teatro, esta vez con una muñeca típica cubana y el universal soldado de plomo. Un rayo de luna y la fabulación promueven la vida y el amor. Pero el resplandor de la magia llega a su fin, y sólo la nostalgia queda en el espacio.

 

El Lago De Los Cisnes (adagio del segundo acto)

Coreografía: Alicia Alonso, sobre la original de Lev Ivanov.

Música: Piotr Ilich Chaikovski.

Vestuario: Julio Castaño.

Intérpretes:  Odette: Sadaise Arencibia y Príncipe Siegfried: Raúl Abreu.

Uno de los pas de deux más célebres en la historia del ballet. Resume la técnica, el estilo y los modos expresivos en la danza clásica.

 

Don Quijote (pas de deux del III acto)

Coreografía: Alicia Alonso, sobre la original de Marius Petipa y la versión de Anatole Obukov.

Música: Ludwig Minkus.

Vestuario: Salvador Fernández.

Intérpretes:  Kitri: Anette Delgado y Basilio: Dani Hernández.

El ballet Don Quijote tuvo su estreno el 26 de diciembre de 1869 en el Teatro Bolchoi de Moscú, inspirado en un episodio de la famosa obra homónima de Miguel de Cervantes Saavedra. La versión cubana de la obra completa se presentó, por vez primera, el 6 de julio de 1988, en el Gran Teatro de La Habana. El tercer acto incluye este famoso grand pas de deux, en el que Kitri y Basilio, los protagonistas, bailan el día de sus bodas.