Estudiantes de UABCS destacan en Infomatrix BCS 2025; avanzan a competencias internacionales

FOTO: UABCS.

La Paz, Baja California Sur (BCS). Estudiantes de la Universidad Autónoma de Baja California Sur (UABCS) lograron una destacada participación en la III Edición de Infomatrix BCS 2025, donde sus proyectos fueron reconocidos con diversas medallas y acreditaciones para competencias nacionales e internacionales.

Entre los logros más sobresalientes, los proyectos “Toph-Gafas” y “Brailearn”, enfocados en mejorar la calidad de vida de personas con discapacidad visual, han sido seleccionados para representar a la Universidad y a Baja California Sur en la gran final de Infomatrix Iberoamérica, el XIX Concurso Iberoamericano de Proyectos Estudiantiles de Ciencia y Tecnología, que se llevará a cabo en junio de 2025 en Guadalajara, Jalisco.

Asimismo, los proyectos “Auxilio visionis”, “Pecus track” y “Signum auxilium” relacionados con tecnologías para la seguridad y la asistencia obtuvieron su pase a la fase nacional de Infomatrix, que tendrá lugar en mayo de este mismo año en el Estado de México, se lee en el boletín de prensa de la UABCS.

De acuerdo con el Jefe del Departamento Académico de Sistemas Computacionales de la UABCS, Andrés Sandoval Bringas, este resultado refleja el talento, creatividad e innovación de la comunidad estudiantil de la universidad, quienes, con apoyo del personal docente, desarrollan propuestas con un alto impacto tecnológico y social.

A nombre del rector Dante Salgado González, reconoció y felicitó a cada uno de los equipos participantes, así como a sus asesores, por su esfuerzo, dedicación y excelentes resultados en este importante certamen.

Asimismo, reafirmó el compromiso del Departamento Académico de seguir impulsando el talento científico y tecnológico de sus jóvenes, con una formación de calidad que impacte en su nivel académico y capacidades para contribuir al desarrollo de soluciones innovadoras en beneficio de la sociedad.




Realizaron etapa estatal de «Infomatrix 2025»; destacan estudiantes de BCS en ciencia

FOTO: Gobierno del Estado.

La Paz, Baja California Sur (BCS). Con la participación de más de 200 jóvenes y 87 equipos de educación básica, media superior y superior de Baja California Sur se llevó a cabo la inauguración de la III edición de la fase estatal del concurso Infomatrix 2025 con proyectos estudiantiles de ciencia y tecnología, dio a conocer Julio César Chávez Ocampo, delegado de la Sociedad Latinoamericana de Ciencia y Tecnología (SOLACyT).

Con sede en el Instituto Mar de Cortés, en la ciudad de La Paz, los equipos finalistas, participaron en dos categorías: ciencia y tecnología, así como arte y cultura, con proyectos de ciencia aplicada, divulgación científica, desarrollo de software y robótica; cuento científico, cortometraje, animación, arte digital, fotografía, música y TedTalk.

Chávez Ocampo mencionó que, este tipo de encuentros o concursos son semilleros de talentos para descubrir a niñas, niños y jóvenes apasionados por la ciencia, que promueven las vocaciones científicas tempranas y la formación de emprendedores, investigadores, artistas y ciudadanos con las capacidades para enfrentar los retos actuales relacionados con el uso de las nuevas tecnologías.

Precisó que BCS se consolida como un referente de conocimientos y vanguardia tecnológica, donde la niñez y juventud se suman a la generación y aplicación del conocimiento, además, de que este tipo de actividades permite despertar las vocaciones científicas desde edades tempranas, así como fomentar académicamente el espíritu emprendedor de las y los participantes.

El Delegado de SOLACyT hizo extensivo finalmente el reconocimiento a la niñez y juventud sudcaliforniana, quienes han demostrado ser creadores, inventores e innovadores, del cual es un orgullo conocer que representarán a BCS en la final nacional del XIX Concurso Iberoamericano de Proyectos Estudiantiles de Ciencia y Tecnología, a celebrarse el próximo mes de mayo en el Estado de México.




Estudiantes de UABCS crean dispositivo para combatir violencia contra las mujeres

FOTOS: UABCS.

La Paz, Baja California Sur (BCS). Con el objetivo de contribuir a una sociedad más segura e inclusiva, estudiantes de la Universidad Autónoma de Baja California Sur (UABCS) presentaron “Signum auxilium”, un prototipo tecnológico diseñado para reforzar la seguridad de las mujeres en situaciones de emergencia, informa la propia Universidad a través de un boletín de prensa.

El proyecto, desarrollado por Moisés Chacón, Noé Cosío y Saúl Rivera, adscritos a la Ingeniería en Desarrollo de Software, consiste en un dispositivo capaz de detectar una señal discreta de auxilio, emitiendo alertas inmediatas tanto a personas cercanas como a contactos de emergencia y autoridades competentes.

“Nuestra idea surge de la necesidad de tener un sistema de auxilio que salvaguarde la vida de personas en momentos vulnerables. El usuario sólo necesita esconder su dedo pulgar y cubrirlo con los demás dedos para activar el dispositivo, lo que lo convierte en una herramienta práctica y eficaz”, señalaron los estudiantes.

De esta manera, el dispositivo utiliza sensores flexores que reconocen el movimiento característico de la señal de auxilio. Al activarse, pone en marcha dos protocolos de emergencia: una alerta sonora para captar la atención de las personas cercanas y la emisión de un mensaje de texto que incluye la ubicación y datos relevantes, enviado a las autoridades y contactos previamente registrados.

El primer prototipo funcional integra tecnología como Arduino y el módulo SIM800l para procesar datos y enviar notificaciones. En versiones futuras, los desarrolladores planean incorporar un chip GPS, lo que permitirá un rastreo más preciso de la persona en peligro, y mejorar el diseño para hacerlo más discreto y estético, como un accesorio cotidiano, que puede ser un anillo, pulsera o collar.

El equipo agradeció al profesor Alan Escobar, encargado del Taller de Robótica, por su apoyo constante durante el desarrollo del proyecto: “Su experiencia en competencias y compromiso con la innovación han sido fundamentales para llevar este dispositivo adelante”, subrayaron.

También destacaron el papel de otros docentes que contribuyeron con su visión estratégica para proyectar el impacto del prototipo a futuro, expresando su interés por seguir perfeccionando el dispositivo y buscar alianzas para su implementación.

“Este dispositivo es un paso hacia una sociedad más segura y consciente de los problemas que enfrentan las mujeres en su vida diaria. Queremos inspirar a quienes tienen ideas innovadoras a contribuir al cambio social”, mencionaron.




Gana BCS primer lugar en ExpoCiencias Nacional 2024

FOTO: COSCYT.

La Paz, Baja California Sur (BCS). Entre 504 proyectos representantes de las 32 Entidades Federativas, y 8 países invitados (Belice, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Luxemburgo, Paraguay y Sudáfrica), la delegación de Baja California Sur obtuvo primer lugar nacional, así como nueve acreditaciones a eventos internacionales en la ExpoCiencias Nacional 2024, informó Sara Díaz Castro, directora General del Consejo Sudcaliforniano de Ciencia y Tecnología (COSCYT).

Indicó que durante este importante evento, desarrollado del 4 al 6 de diciembre en Villahermosa, Tabasco, 20 equipos sudcalifornianos expusieron sus proyectos científicos, lo que representa un importante avance educativo, científico y tecnológico que brinda orgullo a la entidad.

Cabe destacar que el proyecto en búsqueda de antimicrobianos en fagos para acuicultura, de Carolina Arévalo Camacho y su asesora Iraís Ramírez Sánchez, de la Preparatoria Juan Pablo II, obtuvo primer lugar absoluto de Expociencias Nacional; recibiendo acreditación al Stockholm Youth International Science Seminar 2025 en Suecia, donde convivirá por una semana con los nominados al Premio Nobel.

Los trabajos que recibieron distinción con acreditaciones a eventos internacionales fueron los siguientes: SAEB-Life, del CECYTEEMSAD 13, a Talent Land México, de plástico a asfalto sostenible, de CETMAR 21, a Ecuador; trazando puentes hacia el futuro de la educación: estrategias de aprendizaje en niños con autismo, de la Universidad Internacional de La Paz, y garfel, creaciones de garbanzo, del Instituto Tecnológico Superior de Ciudad Constitución, ambos acreditados a España.

Asimismo, SHAR sistema de alarma para las comunidades sobre la creciente de agua en los arroyos de BCS, a Milán Italia, el templo del buzo, análisis de desigualdades enunciadas en el arte todosanteño, de la escuela de La Palapa, e hidrógeno verde como combustible para la producción de energía eléctrica en la planta de Punta Prieta, The Palapa Society of Todos Santos, acreditados a Inglaterra, y Bibliorefri BCS, de la Preparatoria Maestro José Vasconcelos, acreditado para Canadá. Además, guardianes de los cielos oscuros, de la escuela Luis Donaldo Colosio recibió reconocimiento como proyecto sobresaliente.

Díaz Castro mencionó que en estos espacios al promover un ambiente que fomenta un espíritu crítico e innovador en niños y jóvenes, propicia la investigación científica y una cultura de cambio frente a los retos actuales de la humanidad.

Finalmente, agregó que México es el país con mayor participación a nivel internacional; y Baja California Sur se ha caracterizado por ser un semillero de talentos con proyectos que han destacado mundialmente y de manera indiscutible en los últimos años.




Los rituales funerarios de los antiguos californios. Un viaje a través de la muerte y el Más Allá

FOTOS: Internet.

Tierra Incógnita

Sealtiel Enciso Pérez

 

La Paz, Baja California Sur (BCS). Desde tiempos inmemoriales, la muerte ha sido un evento que las sociedades humanas enfrentan con complejos rituales y creencias. En la península de Baja California, las culturas indígenas que habitaron estas tierras desarrollaron un profundo vínculo entre sus cuerpos, la naturaleza y el Más Allá, plasmando su visión de la vida y la muerte a través de intrincados rituales funerarios. Estos rituales, algunos de los cuales perduraron por milenios, son consecuencia de una rica tradición espiritual que ha sido documentada tanto por misioneros como por exploradores, y más tarde, investigada por antropólogos.

La información que tenemos sobre las prácticas funerarias de los pueblos indígenas de Baja California proviene de tres principales tipos de fuentes. En primer lugar, los escritos de misioneros jesuitas como Miguel del Barco, Francisco Javier Clavijero y Juan Jacobo Baegert, entre otros, que ofrecen descripciones detalladas de los rituales que observaron durante su evangelización de la región. Estos relatos proporcionan una ventana a los primeros contactos entre los colonizadores europeos y los nativos californios.

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En segundo lugar, también contamos con los testimonios de soldados, marinos y exploradores que convivieron con estos grupos étnicos. Uno de los más notables es Francisco de Ortega, quien en 1632 narró un ritual fúnebre entre los guaycuras en La Paz. Su relato describe el velorio de tres días tras la muerte del hijo de Bacari, un líder local, y el proceso de duelo en el que los amigos y familiares se cortaban el cabello y pintaban sus cuerpos de negro. Este tipo de fuentes ofrecen una visión externa sobre la interacción entre los colonos y las costumbres indígenas.

Finalmente, el trabajo de antropólogos e investigadores que han estudiado los entierros antiguos a partir del siglo XIX ha sido crucial para entender la evolución de las prácticas funerarias en la península. Nombres como León Diget, Harumi Fujita, Martha Elena Alfaro, Cecilia Sánchez y Antonio Rosales-López destacan entre los estudiosos que han aportado hallazgos sobre las prácticas mortuorias. Estos estudios han desvelado rituales como el «segundo entierro», practicado entre los guaycuras, donde los restos de los difuntos eran desenterrados, pintados y reorganizados meses después de la muerte.

El cuerpo como símbolo y objeto ritual

En las sociedades antiguas de la península de Baja California, el cuerpo no era simplemente una entidad biológica; era un artefacto cultural que trascendía la muerte. En muchas religiones indígenas, el poder del cuerpo se trasladaba al espíritu, y los rituales funerarios garantizaban el tránsito de la persona al Más Allá. Según el antropólogo Alfonso Rosales-López, el concepto occidental de la muerte no existía en estas culturas. En lugar de desaparecer, el individuo se fundía con el universo a través de los rituales funerarios, integrándose de nuevo en el ciclo natural.

Los primeros seres humanos que llegaron a la península de Baja California, hace aproximadamente 12,500 años, no desarrollaron de inmediato una cultura funeraria estructurada. Es probable que los cuerpos de aquellos que morían fueran abandonados sin mayor ceremonia. Sin embargo, alrededor de 5,500 años atrás, con el surgimiento de sociedades semi-sedentarias, se comenzaron a realizar entierros formales. Esta transición hacia rituales funerarios más elaborados refleja el desarrollo de una mayor complejidad cultural y social en estos grupos.

El ritual funerario en la Antigua California

Los guaycuras, cochimíes y pericúes, algunos de los grupos étnicos que habitaron la península, concebían la muerte y los rituales funerarios de maneras distintas, pero compartían algunos elementos en común. Las descripciones de Francisco de Ortega y otros exploradores documentan rituales donde el duelo no sólo incluía el luto verbal, sino también el físico. Los familiares de los fallecidos se golpeaban la cabeza con piedras filosas hasta sangrar, como muestra de respeto y dolor por la pérdida.

En los funerales de los guaycuras, según el misionero Juan Jacobo Baegert, el cuerpo de los difuntos solía ser cremado o enterrado en una cueva. También existía la costumbre de «enroscar» el cuerpo de los fallecidos, es decir, flexionar sus extremidades inferiores hacia atrás y atarlas con cuerdas. Solo aquellos que morían en batalla eran enterrados en posición boca arriba, como símbolo de honor. Además, el Guama, un hechicero o chamán, dirigía el ritual y pedía mechones de cabello del difunto y sus familiares como pago por sus servicios.

Uno de los rituales más fascinantes descritos por Rosales-López es el «segundo entierro». Pasados tres o cuatro meses de la primera inhumación, el cuerpo del difunto era exhumado y sus huesos cuidadosamente separados y pintados con pigmento ocre. Luego, los restos eran envueltos en piel de venado y enterrados de nuevo. Este proceso, que puede parecer macabro a los ojos modernos, era parte de una creencia que sostenía que el difunto no encontraba paz hasta que su cuerpo era reorganizado y sus huesos eran purificados.

Creencias sobre el Más Allá

Las creencias sobre lo que sucedía después de la muerte variaban entre los diferentes grupos étnicos de la península. Según Francisco Javier Clavijero, los pericúes creían que aquellos que morían flechados no iban al cielo, sino que eran llevados a una cueva donde moraba Tuparán, un ser castigado por rebelarse contra el dios creador Niparajá. Por su parte, los guaycuras creían que ciertos espíritus llamados «mentirosos y engañadores» capturaban a los hombres y los escondían bajo tierra para que no pudieran ver al «Señor que vive».

Los cochimíes, por otro lado, sostenían que los muertos venían a visitarlos una vez al año desde los «países septentrionales», durante una festividad conocida como «el hombre venido del cielo». Durante esta celebración, un hombre disfrazado de mensajero traía mensajes de los difuntos a sus familiares, quienes lo recibían con reverencia. Estos rituales, complejos y profundamente simbólicos, muestran cómo los antiguos habitantes de Baja California mantenían una conexión constante con sus ancestros y el Más Allá.

Influencias externas y evolución de las prácticas funerarias

Con el tiempo, las costumbres funerarias de los pueblos indígenas de Baja California fueron evolucionando, influenciadas por migraciones y contactos con otras culturas. Los antropólogos han identificado tres fases principales en la evolución de los entierros en la península. La primera, hace unos 5,500 años, vio el inicio de la sepultura de cuerpos en posición flexionada. La segunda, hace unos 3,500 años, introdujo el seccionamiento de cuerpos y su entierro en las playas. Finalmente, a partir del año 1,200 d.C., comenzaron a enterrarse los cuerpos en abrigos rocosos, una práctica posiblemente traída por grupos migrantes del Nnorte.

La llegada de los europeos también trajo nuevas influencias a las prácticas funerarias. Los misioneros jesuitas intentaron erradicar algunas de las costumbres más violentas, como el autoflagelamiento de los dolientes, aunque con poco éxito. Además, la cremación de cuerpos y el entierro boca abajo, costumbres comunes entre los guaycuras y los cochimíes, podrían haber sido influenciadas por prácticas funerarias de Sinaloa y Sonora.

La rica y variada cultura funeraria de los antiguos habitantes de Baja California revela no sólo su visión de la muerte, sino también su profunda conexión con el entorno y el cosmos. Los rituales funerarios eran una forma de asegurar que el individuo, aunque muerto, permaneciera conectado a la tierra y a su comunidad. A través de los estudios antropológicos y los relatos históricos, podemos conocer y apreciar la complejidad de estas prácticas, que nos ofrecen una visión fascinante de cómo las culturas prehispánicas entendían el ciclo de la vida y la muerte.

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