Culco | Cultura y Comunicación de B.C.S

De tragedias, funcionarios y olvidos… 

13-Oct-2016

OPINIÓN Por Gladys Navarro.
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El pasado 30 de septiembre se cumplieron 40 años de la tragedia de “Liza”. Foto: Internet.

De política y otras calamidades…  

Por Gladys Navarro

 

Las cosas andan revueltas  en nuestra querida tierra, nuestra bella “isla”, calurosa, surrealista y necesitada siempre de muchas sacudidas internas y externas. Si nos preocupamos por otros temas que no sean el de la violencia generada por la delincuencia organizada, seguro habrá quien cuestione. Y sí, quizá no estén muy equivocados, pero resulta que tenemos 146 funcionarios de los considerados de “primer y segundo nivel”, según el tabulador de sueldos actualizado al 2016 en el Gobierno del Estado que encabeza Carlos Mendoza Davis. ¿Qué significa esto?, que tenemos decenas de funcionarios (secretarios, subsecretarios, coordinadores, jefes de departamento, directores generales) quienes perciben entre 12 mil y 70 mil pesos mensuales, quienes deberían ocuparse de todos los temas para el desarrollo integral de nuestro estado, o nuestra isla, a la que cariñosamente llamo así porque a pesar del tiempo que ha pasado, seguimos funcionando con las condiciones (y resultados) propios de nuestra lejanía del resto del país. Entonces, tenemos un montón de personajes que trabajan (o eso entendemos) en distintos ámbitos. El que nos preocupa y que es motivo de este texto, es el de la cultura. Y sólo para iniciar con este espacio, en donde el buen amigo Modesto Peralta me ha invitado a colaborar, les anotaré dos hechos que me sorprendieron y agradeceré su colaboración para ver si ustedes, queridos lectores, me ayudan a darle sentido, porque a mí cada vez más la clase política y gobernante me tiene francamente sorprendida y aturdida por su falta de sentido común, de visión y cúmulo de errores (¿o acciones deliberadas?) recurrentes. Gracias por aguantar el preámbulo. Ahí les va: el 30 de septiembre se cumplieron 40 años de la segunda tragedia más impactante para nuestro país por el número de muertos a causa de un fenómeno natural, y que ocurrió en nuestra capital, en La Paz, en 1976: el ciclón “Liza”. Desde la Universidad Autónoma de Baja California Sur organizamos una jornada académica con la visita del maestro, periodista e historiador, Elino Villanueva González, quien compartió con estudiantes de la Licenciatura en Comunicación varias actividades y cerró con una conferencia magistral sobre este fenómeno, pues es autor del libro El ciclón Liza. Historia de los huracanes en BCS. Fuimos, orgullosamente, la única institución que le apostó a colaborar para mantener vivo este hecho en la memoria colectiva, porque como bien dicen “quien no conoce su historia está condenado a repetirla”. ¿Por qué la única Institución? Porque el Gobierno Municipal y Estatal sólo montaron la clásica guardia de honor en el panteón De los San Juanes. El Instituto Sudcaliforniano de Cultura tenía prevista una exposición fotográfica sobre el tema, pero de botepronto cancelaron y en su lugar invitaron, así, a las carreras, a una conferencia con el periodista Óscar López Arvizu, que se realizó a las ocho de la noche, o sea, ¡al final del día!

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Conferencia organizada por el ISC. Foto: Gladys Navarro.

La convocatoria fue tan pobre que logró reunir apenas a una decena de personas, bueno, y los cinco trabajadores del Instituto. Fue penoso e indignante que las autoridades encargadas de la promoción de la cultura de nuestro estado no consideraran importante recordar este trágico momento de nuestra historia. No fue un asunto menor, se calculan entre 2 mil 500 y 5 mil las personas que lamentablemente fallecieron por una responsabilidad compartida, porque hubo fallas graves de la autoridad –al construir un bordo de contención con el menor presupuesto, por ejemplo, a base de arena y grava- pero también por una falta de prevención de la sociedad. Quienes encabezan el ISC y la Dirección de Cultura Cívica tienen una responsabilidad enorme y lo que obligan a pensar con la falta de atención al tema es que, al menos a ese salario que aparece en el tabulador de 40 mil pesos mensuales, se le tendría que descontar lo que no se trabajó para recordar la fecha. O de plano, lo otro que nos queda sospechar es que el Estado le apuesta así, sin más, al olvido, en una acción deliberada. Porque recordar la fecha es tener presente una herida que significó un eslabón más en la cadena de impunidad de este país. Otro datito y finalizo: el 8 de octubre se conmemoraron 42 años de la conversión de BCS de territorio a Estado libre y soberano. ¿Qué creen que se realizó? La clásica sesión solemne en el Congreso del Estado. Fuera de eso, nada. Quintana Roo, que tiene esta misma celebración, contempló un festival cultural con exposiciones, exhibiciones de trajes típicos, reconocimientos a los nacidos el 8 de octubre, incluso cuenta con un mural alusivo a la fecha. En nuestra isla querida, todo se acabó en un par de horas y vuelta a la página. Cómo andarán las cosas si nuestras autoridades no le prestan la debida atención a temas culturales, en donde no se requiere de mucho, sólo de visión y voluntad para no olvidar quiénes somos y cómo nos hemos formado, para mantener y fortalecer nuestra identidad tan rica y nuestro  pasado que nos permita evitar, por ejemplo, futuras catástrofes.