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¿Qué es más choyero, ir por unas ballenas o por un tiburón?

07-Feb-2017


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El majestuoso tiburón ballena, el pez más grande del mundo, habita en aguas de La Paz. Fotos: Cortesía e Internet.

SudcaliCiencia

Por Marian Camacho

 

La Paz, Baja California Sur (BCS). La cantidad y calidad de información que recibimos sobre cualquier tema es fundamental al momento de tomar una decisión. Así, para los sudcalifornianos, los animales con mayor atractivo turístico son, sin lugar a dudas, las ballenas grises. Estos animales son tan famosos y estudiados que hasta tienen un Festival Internacional en Baja California Sur; incluso, una de sus zonas de avistamiento, El Vizcaíno, fue declarada Patrimonio Natural de la Humanidad en 1966. Por su parte, aunque el tiburón ballena recibe cientos de visitantes al año en la bahía de La Paz, la mayoría son turistas nacionales y extranjeros, ya que, muy probablemente, la falta de información entre la población local acerca de este “gigante” no lo posiciona como uno de los principales atractivos.

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¿El tiburón ballena es un tiburón o una ballena?

Es un tiburón, o sea un pez, de hecho, es el pez más grande del mundo y se llama Rhincodon typus. Se le dice “ballena” porque su gran tamaño lo hace comparable con esos mamíferos marinos. Sin embargo, la ballena gris (Eschrichtius robustus) en promedio mide aproximadamente lo mismo que el tiburón ballena más grande (entre 12 y 15 metros). En la bahía de La Paz la talla promedio de estos peces es entre 4 y 7 metros. Los tiburones, al igual que el resto de los peces, respiran por branquias o agallas que les sirven para obtener el oxígeno del agua, a diferencia de las ballenas, que tienen pulmones y necesitan salir a la superficie a respirar aire utilizando sus orificios nasales o “espiráculos”. Los tiburones tienen un esqueleto de cartílago y no tienen huesos como las ballenas. Otra diferencia está en la forma y movimiento de la aleta caudal, los tiburones mueven su aleta de izquierda a derecha y, las ballenas de arriba abajo.

¿El tiburón ballena come gente?

No. Estos peces se alimentan de los microorganismos del plancton que filtran cuando nadan. Incluso una “palomilla muy loca”, para comprobar esto, se pusieron unos shorts llenos de plancton, se metieron a nadar con unos tiburones ballena, grabaron un video y lo subieron a Internet. No lo hagan ustedes.

Ahora bien, en Baja California Sur las actividades turísticas que promueven el contacto con la ballena gris y el tiburón ballena se encuentran dentro del concepto de “aprovechamiento no extractivo” de los recursos naturales, es decir, obtener un beneficio de los animales sin tener que capturarlos. Esto me lo platicó de forma muy amena, el doctor Nezahualpilli Tovar Lee, quien es miembro fundador de la Asociación “Tiburón Choyero y un maravilloso comunicador público de la ciencia. El Dr. Neza, hizo hincapié en las diferentes actividades que realizan las ballenas grises y los tiburones ballena en BCS, y las consecuencias que tiene esto en la forma de aprovechar su presencia para hacer ciencia y turismo.

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Las ballenas grises son los mamíferos marinos más famosos en Baja California Sur, y casi cualquier persona sabe que vienen desde muy lejos (Alaska, para ser exactos) para reproducirse y parir en las costas de nuestro hermoso Estado. Las actividades de avistamiento se realizan, principalmente, en las lagunas de Ojo de Liebre, San Ignacio y Puerto Adolfo López Mateos, durante la temporada que va de noviembre a abril. Cuando se visitan estos sitios, se utiliza una embarcación con motor fuera de borda que el capitán conduce hasta el área donde están las ballenas. Ahí es posible contemplar a los ballenatos junto a sus cuidadosas madres y, al igual que niños pequeños, las crías son muy curiosas y se acercan tanto a la embarcación que se puede verlas a los ojos.

La actividad puede durar un máximo de 60 minutos o hasta que la ballena lo permita, ya que es común ver que las madres alejan a sus crías de las embarcaciones después de un tiempo de convivencia con los visitantes.

Por su parte, el caso de los tiburones ballena es muy distinto. Estos peces utilizan a Baja California Sur, especialmente a la bahía de La Paz, como área de alimentación y resguardo de juveniles. Sin embargo, a diferencia de las ballenas, los tiburones no tienen cuidado parental, por lo que no existe riesgo de observar comportamientos de protección a las crías. Dicha situación, aunada al comportamiento relajado de estos tiburones y a su distribución cercana a la costa, permiten que los visitantes pueden tener una interacción con estos animales dentro del agua. El atractivo del turismo con el tiburón ballena es nadar con él. Es una experiencia impactante y ampliamente recomendable, a la cual no se debe tener miedo en lo absoluto. Gracias a la excelente organización de los prestadores de servicios turísticos, se ha logrado establecer el Comité de Vigilancia Participativa “Los Tiburones Choyeros – Guardianes del Pejesapo”, quienes elaboraron un reglamento que permite mantener la seguridad de los visitantes y de los propios tiburones.

Reglas para nadar con tiburones ballena

Solo observar, no tocar. Se ha visto que los tiburones presentan un comportamiento evasivo cuando los tocan, o sea no les gusta.

Máximo seis nadadores con un guía. En grupos grandes los animales se muestran estresados.

Mantener una distancia mínima de dos metros del tiburón y evitar nadar frente a él. Es necesario recordar que los animales se están alimentando de las corrientes de agua y que, si éstas se obstruyen, el alimento se dispersa.

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“Ahí viene Flavio”

El Dr. Neza también me compartió el enfoque científico que se pretende implementar en las excursiones turísticas con el tiburón ballena en la bahía de La Paz. Ahora no sólo se tiene la oportunidad de subirse a la embarcación, nadar con el tiburón, tomarse la foto e irse con una bella experiencia. Las opciones también incluyen actividades con científicos que actualmente estudian a la población de “tiburones paceños” y que incluso han asignado nombres a algunos de sus integrantes. Esto, debido a que los tiburones ballena tienen un patrón de coloración de puntos y rayas, entre la aleta pectoral y las agallas del lado izquierdo, que es característico de cada individuo. Por ejemplo, el tiburón más conocido en nuestra comunidad es “Flavio”, quien tiene un patrón de coloración parecido a la forma de un número ocho (ver foto). Esto también ocurre de forma similar con las ballenas grises, que algunas veces presentan cicatrices particulares ocasionadas por los balanos que viven adheridos a su piel, o cuando ocurren casos extraordinarios como la ballena albina que nació en la laguna Ojo de Liebre y que fue nombrada cariñosamente como “el galón de leche”.

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Dicen que “las personas protegemos lo que conocemos”, lo que hacemos “nuestro”. Y esto es justo lo que ha pasado con nuestros gigantes del mar, primero con las ballenas, y ahora con los tiburones ballena. Recientemente fue evidente la consternación de la sociedad ante las lesiones graves que ocasionó la propela de una embarcación sobre uno de nuestros tiburones y la disposición inmediata para ayudar a “Flavio” las dos veces que se varó frente al Mogote.

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Por lo tanto, es indispensable que cuando se quiera visitar a cualquiera de estos extraordinarios animales, se acuda con prestadores de servicios autorizados, ya que tanto el tiburón ballena como las ballenas grises son especies protegidas por la ley (NOM-059), y no cualquier persona puede ir y hacer prácticas de avistamiento y nado. Toda embarcación, comercial o particular, debe solicitar autorización a la SEMARNAT, la que temporada tras temporada, otorga permisos y banderas que identifican a los prestadores de servicios y embarcaciones autorizadas. Di NO a la piratería.

ojo

Finalmente, es importante reflexionar que si este cambio es resultado del acceso a la información y apropiación consiente de nuestro entorno, vamos por el camino correcto al impulsar la comunicación pública de la ciencia.

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