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BCS necesita un Centro Estatal de Huracanes. Clima La Paz cumple 5 años (II)

22-Sep-2017

ENTREVISTA Por Modesto Peralta Delgado

FOTOS: Cortesía.

La Paz, Baja California Sur (BCS). Con dos carreras profesionales: Licenciatura en Ciencias Políticas y Administración Pública, y Licenciatura en Filosofía —con maestría en Historia Regional—, Luis Domínguez Bareño, funge hoy en día como Cronista de la Ciudad de La Paz, dentro del Ayuntamiento paceño. Sin embargo, quizá sea más conocido como el hombre detrás de Clima La Paz, una página de Facebook con decenas de miles de seguidores que ha informado sobre eventos climatológicos en la media península. Te invitamos a leer esta segunda y final entrega de esta extensa entrevista. DA CLIC AQUÍ PARA LEER LA PRIMERA PARTE.

CULCO BCS: ¿Cuáles son los eventos climatológicos que más te han impactado personalmente?

Clima La Paz: Sin duda, el huracán Odile. Nunca he sentido miedo en un ciclón más que con Odile, ver en la madrugada cómo azotaba los árboles contra el suelo es una imagen que nunca voy a olvidar; también cuando más fuerte pegó escuchaba como en las ventanas se estrellaban cosas, no era la lluvia, eran piedritas y arena que la fuerza del viento levantaba. También Odile logró formar algunos minitornados en La Paz; durante la contingencia alcancé a subir una foto que me mandaron de uno por la UABCS, tuvo mucha difusión en Twitter. Al día siguiente, ver pedazos de semáforo y defensas de automóviles regados por el suelo, te daba una idea de la magnitud que tuvo ese huracán.

Nube tóxica un mes después de Odile. Cuando el Ayuntamieto de La Paz, entonces bajo el mando de Estela Ponce, acumuló las ramas secas en el arroyo y se incendiaron, todo el humo recorrió la ciudad, oscureciendo por momentos el Sol.

Al fondo, se aprecia un tornado captado cuando Odile pasó cerca de La Paz.

De otro que me impactó fue el huracán Henriette en 2007. Me acuerdo que todavía estudiaba y vivía en casa de mi mamá, estaba checando cómo iba el huracán en Internet, ya estaba pegando duro, y de repente que me mueven la silla y pensé que alguien la estaba moviendo, cuando sale mi hermana gritando del otro cuarto “¡Está temblando!, ¡saca a los chamacos!”. Y ahí voy con mis sobrinos al otro cuarto y los llevó para la sala; mi mamá estaba en un sillón y dice que pensó que estaba mareada, pero le dijimos que no era eso, que había temblado, entonces se pone nerviosa y nos dice “¡Córranle vamos afuera!”, salimos al porche y estaba el huracán fuertísimo afuera, pues con la misma nos volvimos a meter; fue una noche muy tensa, ya después se fue la electricidad. Al otro día, cuando ya todo había pasado, nos dio mucha risa la situación y bromeábamos sobre lo que hicimos: “¡Tiembla todos afuera!” ,“¡Oh, hay huracán, todos adentro!”, y es que tener un huracán encima y un sismo al mismo tiempo no son cosas que se dan muy comúnmente, no se olvida.

Juliette en 2001 también me sorprendió por la cantidad de agua que trajo, nunca había visto una cascada en el cerro de Agua Escondida, se miraba clarito desde la calle Dátil por la colonia Revolución. También durante Juliette se vino abajo la estructura de las canchas la pista, en el gobierno de Leonel se acababa de construir el Parque Nuevo Sol en la ex pista aérea y escuchamos un golpe muy fuerte, era de noche y no supimos qué podía ser, nos asustamos pensando que era una avenida fuerte de agua que arrastraba piedras o algo así pero ya no supimos nada; hasta en la mañana que salimos a ver los daños, encontramos que la estructura de la techumbre se venció y cayó completa, pero quedó intacta en el suelo como si nomás la hubieran desmontado, ahí dedujimos que el fuerte golpe que se escuchó había sido eso. También con Juliette fue el primer huracán que recuerdo haber visto la famosa “luz de San Telmo”: una bola de lumbre impresionante.

También Ignacio y Marty en 2003 pasaron sobre La Paz. Ambos fueron huracanes. Me acuerdo que se podía ver en su ojo el cielo azul con uno y las estrellas con el otro, salimos con algunos vecinos a checar por qué de repente se había terminado el viento y la lluvia; ya estando en la plática comenzamos a deducir que era el ojo del ciclón por lo que optamos en ponernos a recoger algunas láminas y pedazos de parabólicas que habían volado para que no siguieran a la deriva, y ya cada quien a su casa; a la media hora comenzó de nuevo el viento huracanado y la lluvia, pero por el otro lado a donde nos había atacado el viento antes del ojo. Con estos ciclones también pude ver la luz de San Telmo.

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¿Crees necesario que los gobiernos de todos los niveles, especialmente en época de huracanes, deberían de basarse también en informadores locales del clima, y no sólo en el SMN?

Lo gobiernos tienen que tomar decisiones de manera oportuna y eficaz, para ello deben contar con toda la información necesaria para que esas decisiones ofrezcan seguridad y bienestar a la ciudadanía. Hay protocolos de prevención que son muy eficaces, pero a veces la información, sobretodo meteorológica, no circula con la velocidad suficiente para la toma de decisiones. Recuerdo un amigo mío que estaba en el Comité de Protección Civil Estatal cuando la emergencia de Odile en 2014. Me platicó que él estaba en las sesiones y escuchaba el boletín oficial que les ofrecía CONAGUA, a la par revisaba Clima La Paz en Facebook y nosotros ya estábamos manejando información más reciente que la que se presentaba en el Consejo. Imagínate en un ciclón muy cerca de tierra o ya sobre tierra, tener 3 horas de retraso en la información de la posición es una eternidad de tiempo. Tampoco puedes andar evacuando personas durante la mera contingencia, estás poniendo en peligro la vida del personal también, se supone que las acciones para salvaguarda de vida de la población las debiste cumplimentar antes del fenómeno, no durante él. Sólo en un caso extremo de emergencia o de acciones de rescate se justifica que el personal de gobierno ande en pleno ciclón circulando.

Con Odile todos los órdenes de gobierno fueron rebasados, es la realidad. Es cierto que el fenómeno fue extremo pero hubo un vacío en la información, si el gobierno no cubre ese vacío alguien más lo hará, y desafortunadamente hay mucha información falsa y gente dispuesta a reproducirla con fines no muy adecuados, a río revuelto, cómo dicen, ¡no? Ganancia de pescadores. Yo desde días antes de Odile me puse a las órdenes de protección civil y otras instancias pero jamás me requirieron, muchos afortunadamente ya no están, pero ellos saben perfectamente lo que les dije y a quiénes se lo dije; es lo malo que ocurre cuando la soberbia se mezcla en las decisiones de gobierno, desafortunadamente hay pérdidas. Por un milagro, no tuvimos más muertos cuando Odile.

Actualmente, Luis Domínguez Bareño opera Clima La Paz con tres termómetros, un pluviómetro y un medidor de humedad, además de su equipo de cómputo, sin que hasta la fecha cuente con una estación metereológica —para la que ya ahorraba, pero tras la caída dle peso, se disparó su precio. Desde septiembre de 2012, trata de dar cobertura sobre las condiciones del clima en todo Baja California Sur, con especial énfasis al norte del Estado, sin recibir remuneración alguna, pero recibiendo el agradecimiento y apoyo de varios sudcalifornianos.

A pesar de estos tiempos modernos, de rápido acceso a la información y una mayor cultura de protección civil, en BCS sigue habiendo muertos cada tormenta fuerte o huracán. Para ti ¿cuáles son las principales causas y qué opinas que hace falta para que un evento de este tipo no tenga pérdidas humanas o catastróficos daños materiales?

Históricamente, los huracanes han dejado grandes tragedias en nuestra tierra. Desde la época misional por ejemplo, en plena misa en el templo de la Misión de Guadalupe lluvias continuas de un ciclón les derrumbó la iglesia; según el testimonio del padre Miguel del Barco, nos señala que hubo más de 100 indígenas muertos. Un ciclón en 1828 devastó Loreto; el de 1895 arrasó todo el sur peninsular; el de 1907 mató muchas personas en San José del Cabo; el de 1918 mató varias personas también; 1841 y el de 1959 dejaron muchas pérdidas en La Paz; ni hablar de Liza en 1976 es algo muy conocido, en fin.

No quiero que suene despectivo, pero desafortunadamente padecemos de “chilangocentrismo” en la mayor parte de las decisiones que se toman allá en la Ciudad de México y de las que padecemos las consecuencias; con respecto a la información sobre los ciclones tenemos un gran ejemplo de lo que menciono. Hay muchos documentos de gobierno de tiempo pasado que he consultado en archivos, donde los gobernadores del Estado manejaban fuentes de información de los Estados Unidos, del Ejército, de la Marina y así; se tenía un panorama muy completo a pesar de que no existían Internet, ni las imágenes satelitales eran en tiempo real y así; desde que se creó Protección Civil Nacional siento que no ha funcionado bien el flujo de información con respecto a los huracanes en nuestra media península. Se ha burocratizado mucho todo, y así es el poder, siempre busca centralizarlo todo.

Creo que aquí aplica una frase de Maquiavelo –ya que estamos en lo político—, que tengo presente y dice “no has de querer caer por creer que habrá quien te recoja” y también la de “no hay mejores armas que las que dependen de uno mismo”. Entonces el Gobierno estatal y las Alcaldías deben comenzar por implementar sistemas de datos meteorológicos eficaces, que logren realmente incidir con información clara y oportuna para que la población conozca y se prevenga de las condiciones meteorológicas que se van presentando; eso tranquilizaría muchísimo a la ciudadanía. Con todo respeto para los expertos del Servicio Meteorológico Nacional ellos están allá, en Tacubaya, muy lejos de la línea de fuego del ciclón, a la mejor muchos jamás han vivido un huracán, la teoría sin la práctica es muy edificante para el espíritu —¡dímelo a mí que estudié filosofía!—, pero la realidad, por lo general, es más rica que mil abstracciones. También necesitas tenerle amor a la tierra para darle seguimiento día y noche a un ciclón varios días, nosotros lo hemos hecho mucha veces y es precisamente esa preocupación lo que nos impulsa, porque pago monetario no hay.

No quiero sonar chauvinista o localista, pero es que siento que hay un discurso en el ambiente que considera que los sudcalifornianos somos flojos o incapaces, y eso no es verdad. Así que me voy atrever a decirlo: a Sudcalifornia no habrá quien la cuide mejor que los propios sudcalifornianos. ¿Entonces te imaginas completar el tener una camada de jóvenes sudcalifornianos que el gobierno les pague una preparación profesional en meteorología y los empleé con la creación de un Centro Estatal o Nacional de Huracanes? ¿Por qué no en Los Cabos? ¿Por qué no es prioridad para los gobiernos? No sería un gasto inútil, está más que demostrada su necesidad. A mí lo que me preocupa es que toda una generación de sudcalifornianos capaces en estos temas se siga desperdiciando, claro ejemplo Jorge Garza de MetMex, él ha logrado establecer una red de pluviómetros con recursos propios y tiene algo muy importante que se llama credibilidad y capacidad comprobada, ¿por qué no se le da la oportunidad de encauzar ese proyecto mediante las instancias gubernamentales adecuadas? Si queremos que nos siga sirviendo las instituciones también deben servirle a él para maximizar sus esfuerzos y poder dedicarse de tiempo completo a esto, de otra manera, se corre el riesgo de que sólo quede en intenciones personales, que pueden perderse en la frustración de no ser tomado en cuenta o se nos pueda ir a donde sí valoren su capacidad.

Con Lidia notamos que hubo evacuaciones en tiempo y, en las zonas de riesgo se le informó a las personas, te lo digo porque yo estuve en tiempo real con habitantes de varias colonias de Cabo San Lucas y me dijeron que sí pasaron del gobierno invitando a los albergues varias veces. Mencionan las personas que ellos no creyeron que el asunto sería tan grave, por eso se confiaron. Entonces, también debemos trabajar en la educación de protección civil, las instancias educativas son un excelente medio para forjar ciudadanos conscientes; necesitamos trabajar en esa vertiente, yo he ido a escuelas a dar pláticas, Jorge, por lo que he leído también, se puede armar un buen proyecto estatal al respecto.

En este momento, ¿qué fenómeno climatológico sigues?

Actualmente estamos monitoreando una baja presión frente a las costas de Oaxaca, ya tiene probabilidades nada despreciables de evolucionar a ciclón tropical en los próximos cinco días. Algunos pronósticos indican que este ciclón avanzaría pegado la costa del Pacífico centro de México para después entrar al Golfo de California pero sin tocar tierra en Baja California Sur, iría más cargado hacia Sinaloa. Los pronósticos de lluvia han empezado a marcar un poco de precipitación para La Paz y Los Cabos para principios de octubre, esto se correlaciona con el paso o cercanía de algún ciclón tropical o sus efectos de baja remanente. De evolucionar este fenómeno se llamaría Pilar y los comentarios se emiten para indicar que debemos estar atentos, también durante octubre seguirán formándose ciclones, aunque débiles por el cambio de condiciones y la transición al invierno, pero podrían seguir circulando cerca o sobre el Noroeste de México dejándonos algunas lluvias en el próximo mes; como bien se recalca siempre, todo esto es un pronóstico y se trata de probabilidades, el modelo proceso muchas variables de manera constante y de ahí obtiene un producto, pero conforme avanzan las horas y los días entran al estimado diversos factores atmosféricos que van modificando ese pronóstico, por eso con los ciclones tenemos que ir muy al día con el monitoreo, también se necesitan análisis de las condiciones meteorológicas a nivel superficie, radiosondeos, radares meteorológicos doppler para detectar los ecos de nubes con probabilidad de lluvia, personal profesional e instalaciones adecuadas, de esto adolecemos mucho en nuestro país como ya lo comentamos, pero no podemos seguir lamentándonos de esta realidad, debemos cambiarla ya.