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¿Qué pasa con el Mercado Orgánico de La Paz?

04-Mar-2019

OPINIÓN Por Frank Aguirre

FOTOS: Frank Aguirre.

Agenda Comunitaria

Por Frank Aguirre

 

La Paz, Baja California Sur (BCS).  Hace unas semanas, algunos medios empezaron a compartir noticias sobre quejas y denuncias acerca del Mercado Orgánico y Artesanal (MOA) de La Paz. Entre los principales opositores se encuentran empresarios de grandes cadenas y comercios locales de renombre y antaño, quienes colaboran en la Cámara de Comercio, Servicios y Turismo de La Paz (Canaco). Los principales argumentos que pueden apreciarse en la entrevistas que realizaron los medios digitales o impresos, y entre las personas cercanas a dichos empresarios, son:

  • Que el Mercado Orgánico genera pérdidas a los negocios aledaños.
  • Que entorpece el estacionamiento para su clientela.
  • Que es “competencia desleal”.
  • Que lo que se vende ahí “no es orgánico”.

Antes de continuar creo es importante responder: ¿qué es un mercado orgánico?, ¿de dónde surgió?, ¿por qué es importante?, ¿cuánto tiempo tiene?, ¿dónde se ubica?, ¿cómo inició esta problemática?, pero sobre todo ¿por qué debe importarme?

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FOTO: Frank Aguirre

El MOA existe en La Paz desde hace más de un lustro; comenzó con la coordinación de productores de vegetales y frutas —las cuales se cultivan de forma ecológica, o sea que no se les agrega ningún pesticida o herbicida. Los agricultores y rancheros venían desde Todos Santos, El Pescadero, El Valle de Santo Domingo, San Pedro y de aquí mismo, de La Paz; ellos decidieron compartir espacio, precios y la venta de otros productos orgánicos-comestibles y artesanales no prefabricados.

Este tianguis se ubica actualmente en el Centro Histórico de nuestra capital, sobre las calles Francisco I. Madero entre Constitución y 5 de mayo. El MOA funciona como un espacio público, ya que cualquier persona puede acceder a él; allí se vende una gran variedad de productos: lácteos elaborados de forma casera y ecológica, embutidos hechos a mano y sin conservadores, frutas y verduras orgánicas, productos de limpieza amigables con el medio ambiente como detergentes, jabones y champús —el agua que se mezcla con estos productos se puede reutilizar. También hay a la venta textiles, comida típica del Sur de México, comida italiana y cocina argentina, así como artesanías y joyas hechas a mano, pintura, música ¡y hasta una recicladora de plástico, vidrio y aluminio!

FOTO: Facebook Mercado Orgánico

Hace algunas semanas, el Ayuntamiento de La Paz decidió cerrar las calles Madero y Constitución para la instalación del Mercado Orgánico, como uso de suelo temporal; esto a manera de iniciativa con la intención de comenzar una primera etapa de recuperación del Centro Histórico. Con sigilo, dicha acción poco a poco atrajo a más personas, ya que al abrirse la vialidad exclusivamente para peatones, ésta se transformo en un espacio público.

En mi libro La Calle Es Nuestra explico se relevancia como espacio público, pues: en efecto, la calle es un espacio público —en extinción— y puede convertirse en muchas otras cosas más a parte de ser sólo una vía para los coches. Formas hay muchas: un parque, un bazar, una sala de lectura, un festival, un mercado, una pista de maratón o una vía recreativa. La calle es importante como espacio público temporal, ya que contamos con muy pocos parques y espacios públicos adecuados, pues tenemos una ciudad construida para los coches y no para las personas.

Abrir temporalmente las calles a los habitantes de la ciudad para que disfruten de un espacio amplio, seguro y gratuito para la recreación, vinculación y consumo es ser vanguardista. Sucede en España, Inglaterra, Japón, Estados Unidos, Holanda o Alemania. Sus beneficios son:

  • Inclusión social, ya que no hay restricciones de acceso, clase social, edad o preferencias recreativas.
  • La promoción de hábitos de vida saludables (caminar).
  • La interacción social, apropiación y experimentación de la ciudad a partir de un escenario en el que se recupera el espacio para el público.
  • La reactivación económica de comunidades y de los negocios aledaños.
  • Contribuye a mejorar la calidad del aire y proteger el medio ambiente, al disminuir el número de autos y los niveles de ruido.
  • Permite mejorar la convivencia, comunicación y cohesión social, esto último elemental para los movimientos sociales de la ciudad.
  • Es un espacio idóneo para para dar a conocer de manera constante las injusticias que suceden en la ciudad, las necesidades por cuidar nuestro medio ambiente y exponer el trabajo ciudadano que loablemente se realiza desde hace años y demostrar recetas exitosas de organización y trabajo colectivo con la finalidad de difundir el mensaje a un nuevo público, crear una conciencia colectiva y sumar aliados.

En pocas palabras, la existencia del MOA es importante porque crea comunidad, atrae personas, genera nuevas dinámicas de convivencia, pero sobre todo, porque promueve y fortalece el consumo local de negocios aledaños a él. Ahora el Mercado Orgánico y Artesanal se encuentra en peligro de ser reubicado o fragmentado; autoridades locales que por iniciativa propia solicitaron se trasladaran a la calle, ahora sin justificación comprobable piensan remover el tianguis una vez más a otro lugar no consensuado ni conciliado con sus locatarios, pero sí contemplado por la insistencia de algunos empresarios del Centro y colaboradores.

FOTO: Frank Aguirre

Se piensa —erróneamente— que el MOA genera pérdidas a los comercios que se ubican cerca del mismo, sin embargo, esto es un mito sin fundamentos. ¿Cerrar la calle por seis horas, una vez a la semana, puede generar pérdidas sustanciales? Valdría la pena pensar si eso aplica para cada ocasión que cierran el malecón durante una semana (Carnaval), días (actividades deportivas) o temporales (Baja Mil, Fiestas de Fundación de La Paz).

En pláticas con los consumidores recurrentes del Mercadito Orgánico he descubierto que muchos comenzaron a visitar de forma habitual panaderías, cafés, restaurantes, librerías y hasta supermercados aledaños de forma frecuente ya que les queda cerca, de paso, o hay en esos lugares productos que no encuentran en otra parte de la ciudad, ni en el mismo Mercadito. Con la mano en la cintura puedo osar en asegurar que el MOA genera ganancias indirectas a los negocios aledaños a él.

FOTO: Facebook Mercado Orgánico

Para poder salir de este malentendido, se necesita buscar un concilio y demostrar los beneficios totales que generan tanto el MOA, como la apertura de las calles para el público y las ganancias indirectas, producto de las dinámicas urbanas y sociales del mismo. Quienes conforman el Mercado Orgánico deben estar dispuestos a replantearse la forma en la que han venido operando, superar sus diferencias, abrir sus procesos de ingreso a otros potenciales vendedores sin perder el sentido artesanal u orgánico, y atender con mayor diligencia a las sugerencias de quienes buscan que el lugar persista. La unión hace la fuerza. Consume Local.

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