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Néstor Agúndez Martínez. Pido la palabra

28-Feb-2019

ARTÍCULO Por Sealtiel Enciso Pérez

Tierra Incógnita

Por Sealtiel Enciso Pérez

 

La Paz, Baja California Sur (BCS). Este mes de febrero se conmemoran 94 años del nacimiento de uno de los hijos más renombrados de la media península, me refiero al profesor y poeta Néstor Agúndez Martínez, un todosanteño que supo poner en alto el lugar donde nació y con ello engrandecer a esta tierra sudcaliforniana; fue un hombre de ideales claros y decisiones persistentes, las cuales no temía expresar frente a quien se debiera. En su memoria, hoy pido la palabra para recordarlo.

El profesor Agúndez Martínez nació el día 27 de febrero de 1925 —aunque algunas versiones señalan el 27 de febrero de 1926 e incluso de 1932— no obstante, lo que sí es seguro es el lugar donde ocurrió su nacimiento, esto en el poblado sureño de Todos Santos, del cual fue incansable promotor y defensor. Sus padres fueron Benito Agúndez Manríquez y Margarita Martínez Sánchez. Realizó sus primeros estudios en la Escuela “Melitón Albáñez” No.7, la cual en ese entonces estaba albergada en lo que a la postre se convertiría en el recinto que fue su obra cumbre en las gestiones de su pueblo natal: el Centro Cultural Siglo XXI.

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Una vez culminada la educación secundaria, Néstor Agúndez procedió a inscribirse en la Escuela Regional Campesina ubicada en San Ignacio, de donde egresó para pasar a formar parte de la planta de docentes de la Escuela Primaria de Todos Santos. Es importante mencionar que una de sus grandes motivaciones para decidirse por la docencia fue la profesora Columba Salgado Pedrín, quien fue su maestra durante la educación básica, y a la que siempre mostró gran respeto y afecto. Algunas personas recuerdan la emoción que embargó a Néstor Agúndez al recibir la medalla “Rosaura Zapata Cano” que le otorgó el Gobierno del Estado, esto por sus 30 años de servicio educativo; en ese momento el poeta y docente renunció a la presea y la entregó a su profesora y amiga Columba Salgado como muestra de la gratitud que tenía por haberlo apoyado a definir su vocación como maestro.

Néstor Agúndez ayudó a construir la Escuela Secundaria de su pueblo natal, en la cual también formó parte de la planta de maestros fundadores; a la mencionada institución se le impuso el nombre de Educadores de Baja California. Motivado por desempeñar cada vez mejor su trabajo educativo, decidió inscribirse en la Escuela Normal Superior del Estado de Nayarit (1960) de donde egresó de la licenciatura en Lengua y Literatura española, obteniendo uno de los promedios más altos de su generación.

En la Escuela Secundaria ocupó el puesto de Subdirector, y también impartió las asignaturas de Lengua y Literatura española, Dibujo Técnico, Danza, Civismo, Geografía, Historia y Modelado. Asimismo, con los conocimientos adquiridos durante su formación superior y en los cursos y talleres de los cuales era entusiasta participante, formó el grupo de Teatro y Danza, y creó el taller de Artesanías y Pintura al óleo.

Dentro de sus actividades como incansable promotor cultural de Todos Santos, Néstor Agúndez logró a través de las gestiones con el general Francisco José Múgica Velázquez, en aquel entonces gobernador del Territorio, que se concretara la construcción de un teatro y cine para el disfrute de obras y demás eventos artísticos. Al mencionado edificio se le impuso el nombre de “General Manuel Márquez de León“, ya que nuestro poeta siempre insistió que el General liberal había nacido en Todos Santos,y por ello debía homenajearse su memoria como hijo pródigo y destacado del lugar.

Agúndez Martínez también ayudó a la recaudación de fondos para la construcción del hospital de la comunidad, el cual ya concluido llevó el nombre de “Dr. Pedro Cota Domínguez”. Promovió la fundación de la Casa del Estudiante de Todos Santos, esto como una opción para que los hijos de los habitantes de los ranchos y pequeñas comunidades cercanas pudieran contar con un sitio donde ser asistidos durante la semana de clases. El profesor Agúndez  se dedicó 20 años a la dirección de este internado sin tener paga alguna por los servicios que acuciosamente prestó.

Como ya hemos mencionado, Néstor Agúndez fue un narrador y poeta prolífico; se cuenta que escribió miles de versos, de los cuales sólo una pequeña parte ha sido impresa. Asimismo, una buena cantidad de personas de diferentes lugares de este estado, del país y del mundo, se pueden congratular de poseer documentos escritos y dedicados de puño y letra de Agúndez Martínez, quien con el gran desprendimiento y generosidad que lo caracterizó siempre, los regalaba sin el menor reparo. Entre sus obras publicadas destacan los libros: Voces del tiempo (1970), Huellas de nuestro tiempo (1977) y Sobre la piel del arroyo (1983), entre otras. La Orden Brasilera Dos Poetas da Literatura de Cordel le otorgó un reconocimiento por sus servicios prestados a la Clase Trovadoresca en 1983. También fue colaborador de las revistas La Cachora, Panorama y Pido la Palabra.

En su carrera como docente fue reconocido por el Gobierno de la República Mexicana a través de las medallas “Rafael Ramírez” e “Ignacio Manuel Altamirano” por 30 y 40 años de servicio docente respectivamente; sin embargo, su máximo orgullo fue presidir la dirección del reconocido Centro Cultural Siglo XXI por casi 30 años, al cual le dedicó sus afanes y desvelos, promoviendo espectáculos artísticos con personajes de la talla de Tania Libertad, Viola Trigo, Amparo Ochoa y muchos más, los cuales acudían por ser amigos personales de Néstor Agúndez y en todo caso, sus grandes admiradores.

Al interior de sus instalaciones, el Centro Cultural Siglo XXI exhibía una gran cantidad de fotografías históricas de Todos Santos, las cuales son únicas y de excepcional trascendencia. También reunió objetos pertenecientes a una de las mujeres insignes de este pueblo mágico, María Dionisia Villarino Espinoza, “La Coronela”, a la cual conoció personalmente y con la que cultivó una gran amistad. A este edificio, como un homenaje póstumo del pueblo y el Gobierno, se le impuso su nombre.

Nuestro gran personaje rindió tributo a la tierra el 26 de marzo del año de 2009, muchos fueron los que lo lloraron y su nombre aún se recuerda con respeto y nostalgia entre los cientos de ciudadanos que ayudó a forjar, así como por las decenas de bailarines, pintores, poetas y declamadores a los cuales enseñó esas bellas disciplinas con la pasión y entrega que demostraba en cada uno de sus actos.

Las obras quedan, los hombres se van, pero Néstor Agúndez Martínez aún sigue con nosotros; Baja California Sur le tiene una gran deuda que sólo podrá ser saldada cuando sus restos mortales descansen en el lugar que se merecen todos aquellos nombres y mujeres que han sido ejemplo para su pueblo, que han dejado con su vida una trayectoria a seguir, cuando ocupe su columna de honor en la Rotonda de los Sudcalifornianos Ilustres. Es por todo lo anterior que pido la palabra a nombre de nuestro gran poeta Néstor Agúndez Martínez, para que con su descanso en este hemiciclo de Sudcalifornianos Ilustres, rindamos un justo homenaje a su memoria y a su legado. El Gobierno… ¿tiene la respuesta?

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