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La muerte. El último paso bajo la mirada de la religión, la ciencia y la cultura

02-Nov-2018

ARTÍCULO Por Josué Estrada Flores

FOTOS: Internet.

Salud Para Todos

Por Josué Estrada Flores

 

La Paz, Baja California Sur (BCS). Desde las primeras enseñanzas con nuestra familia y en la escuela, hemos aprendido que el Hombre, biológicamente, nace, crece, se reproduce y muere. Las dos primeras etapas son maravillosas y nos encantan, pero inconscientemente olvidamos la tercera etapa de nuestro evolucionar: la muerte. En nuestra cultura mesoamericana podemos tener miedo a ella, o  reírnos de ella; contar chistes, cuentos tradicionales y hasta fiestas de convivencia con nuestros ancestros; puedes llorar y también puedes, simplemente… Reírte de la muerte. Y aunque muchas personas con quienes convivimos hablan frecuentemente y se observan muy valientes, pero como la mayoría, le tienen miedo a la muerte.

En los últimos días de octubre y los inicios de noviembre, los mexicanos nos preparamos para salir del aburrimiento cotidiano y festejar a la muerte con las risas de nuestras graciosas calaveras; escuchar con miedo las historias tradicionales que nos cuentan los mayores; o bien, disfrutar de los dulces en forma de calacas de dulce, amaranto, chocolate  y comidas especiales dedicadas a los difuntos.

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Estas festividades nos invitan a la reflexión: la de acercarnos a la muerte a través de  actividades cotidianas; fiestas, canciones que gustaban a nuestros ancestros, los chistes y las anécdotas que nunca faltan sobre los que ya se fueron. Todos estos elementos nos identifican con nuestra cultura, y nos traen gratos recuerdos pero en ocasiones la tristeza nos inunda por  la separación que tuvimos de  nuestros seres queridos por la muerte.

¿Qué es la muerte?

No es un simple concepto, es “la cesación completa de la vida”, según el diccionario Larousse. ¿Qué hay después del Más Allá? ¿Por qué morimos? ¿Cuándo y cómo morimos? Todas éstas son preguntas que nos hacemos en las distintas épocas, y en distintas zonas geográficas y del mundo. Sólo el Hombre se pregunta  o se plantea sobre su origen, destino, vida y muerte. Son interrogantes que se puede responder por los códigos culturales, puesto que cada cultura o sociedad explican el sentido de las cosas y los fenómenos que los rodean, como surge el universo (cosmovisión),  cual es el origen del hombre  (antropogénesis), así como el fenómeno de la muerte (apocalipsis).

Para el mundo entero, la muerte sigue siendo un misterio. Nadie sabe cómo, cuándo, donde y por qué morirá. El teólogo dice que sólo Dios sabe el día y la hora cuando la muerte vendrá; el médico dirá que sucederá cuando cese el corazón y su función pulmonar (respiración); el biólogo dice cuando las células empiecen el periodo de descomposición (lisis celular); el científico dice cuando la ciencia llegó a su límite; y el pueblo dice cuando se acabe la vida.

El rito de la muerte es el paso más importante de la humanidad. Este ritual lleva implícito una gran variedad de sentimientos: tristeza, respeto, luto, dolor, alegría y hasta sarcasmo. Por ello los muertos  siguen estando presentes —vivos en la memoria de los familiares y de la comunidad—, y se le recuerda por algún acontecimiento importante: Año Nuevo, su “santo”, día de boda, fecha de su muerte, fiesta de navidad, de Semana Santa… En fin, se les recuerda el Día de Muertos. Lo  cierto es que todo ser vivo morirá en un futuro incierto.

El culto a los muertos en México

Matos Moctezuma señala que desde el periodo Preclásico ya se manifestaba un culto a los muertos, representado  por distintas ceremonias  donde a manera de ofrendas eran exhibidas vasijas, figurillas y máscaras alusivas a la muerte; ejemplo de ello es una máscara de barro que se encontró en  Tlatilco (al norte del Distrito Federal) datada del año 1800 a. C., en donde se nota la concepción dual (vida-muerte), misma máscara dividida en dos partes: el lado derecho simboliza la vida, y la parte izquierda representa la muerte, ese lado descarnado y sólo se aprecia el cráneo limpio.

Con respecto a la inhumación, ya practicaban  los entierros en fosas, en cuanto a la posición, las más comunes eran extendidas (según Joyce Davlin); asimismo se encontraron cadáveres en sus tres variantes:  dorsal,  ventral y lateral, así como flexionada, fetal y radial. Y la mayoría de las sepulturas con objetos personales en forma de ofrenda.

Cristianismo y muerte

San Pablo dijo ¿Dónde está, oh muerte tu aguijón? ¿Dónde , oh sepulcro, tu victoria? (1ª. Cor. 15:55). El cristianismo y otras religiones consideran que hay vida después de la muerte, por la fe en Jesucristo, y es Pablo quien en esta expresión manifiesta que la muerte fue vencida por Cristo al resucitar de la muerte.

En el concepto cristiano, hay futuro después de esta vida. Lo expresa de  la Biblia Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio (Heb. 9:27);  y expresa también No os maravilléis de esto; porque vendrá la hora cuando todos los que están en los sepulcros oirán su voz; y los que hicieron lo bueno saldrán a resurrección de vida; más los que hicieron lo malo, a resurrección de condenación. Jesucristo (Juan 5:28-29).

Finalmente, la esperanza  para los creyentes cristianos, creen que la muerte física se llevara a cabo de manera ineludible (biológica); sin embargo, creen que  serán librados de la muerte espiritual y vivirán la eternidad con Dios (cielo), liberados del  aguijón de la muerte, o sea, la muerte ya no puede matar (espiritualmente).

Nuestra decisión ante la vida y ante la muerte es vital. Lo importante de saber vivir y saber morir, estar listos y preparados para enfrentar la muerte física y espiritual. Y Por hoy,  vamos a disfrutar las fiestas de estos días, y recordar a nuestros seres queridos que nos antecedieron.

¡Feliz Día de Muertos!

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