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Francisco Cardoza Carballo, un luchador infatigable

11-Abr-2019

ARTÍCULO Por Sealtiel Enciso Pérez

FOTO: Internet

Tierra Incógnita

Por Sealtiel Enciso Pérez

 

La Paz, Baja California Sur (BCS). Las generaciones de adultos jóvenes, menores de 40 años, han disfrutado de los logros que los valientes sudcalifornianos de antaño nos legaron: un Estado libre y soberano; servicios médicos como el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE); así como la reducción significativa de epidemias como la tuberculosis y el paludismo. Sin embargo, pocas son las personas que recuerdan a aquellos que lucharon de forma persistente, e incluso que pusieron en riesgo su propia vida con tal de sembrar la semilla de un futuro promisorio, muchos de esos luchadores no pudieron ver cristalizados sus sueños, pero su meta no era otra más que luchar para que las bases quedaran cimentadas. Tal fue el caso del profesor y doctor Francisco Cardoza Carballo.

Cardoza Carballo nació en este puerto de La Paz el 4 de mayo de 1913. En ese mismo año, en el interior del República acababa de ocurrir la Decena Trágica, episodio que concluyó con el asesinato del presidente Francisco I. Madero y el vicepresidente José María Pino Suárez. Este suceso marcó el derrotero de los siguientes 8 años que se vivieron en el país, ya que el territorio quedó sumido en una gran revuelta que fue denominada “Revolución Mexicana”. En nuestro Estado también se dieron enfrentamientos entre los grupos armados, esto a favor del restablecimiento del Gobierno Legal y Legítimo y las fuerzas del Gobierno, leales en ese entonces al traidor Victoriano Huerta. En aquel tiempo, el doctor Cardoza iniciaba su vida en este mundo, bajo el signo del cambio y de la rebeldía ante las imposiciones de la dictadura.

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Durante su educación primaria se distinguió por ser un alumno destacado y de buenas calificaciones, es por ello que sus padres lo apoyaron para que ingresara a la Escuela Normal de Profesores, ubicada en esta ciudad capital, la cual después se convertiría en la Escuela Normal Regional. Posteriormente, el joven estudiante se trasladó a la Ciudad de México para estudiar en la Escuela Nacional de Maestros, de donde se graduó en 1933 con la especialidad de maestro de Enseñanza Superior. Sin tregua ni descanso, cursó el bachillerato y la carrera de Medicina, de la cual se graduó con honores en el año de 1940. Con 37 años cumplidos y con toda la vitalidad a cuestas, Cardoza Carballo decidió regresar a su tierra natal, territorio gobernado en ese entonces por el general Francisco J. Múgica Velázquez, quien de inmediato lo contrató para atender el grave problema de tuberculosis que aquejaba Baja California Sur, ya que existían cientos de personas contagiadas con esta enfermedad. Cabe señalar que la tuberculosis es altamente contagiosa, puesto que se dispersa de forma aeróbica a través de las partículas de saliva que expelen los enfermos; dicha plaga estaba muy diseminada en aquellos años, sobre todo en las rancherías y comunidades aisladas de la geografía peninsular.

Es así como Francisco Cardoza —conocido cariñosamente como “Lico” Cardoza, su mote de infancia— inicia la construcción del famoso Sanatorio Antituberculosis “Roberto Koch”, el cual se situó en la esquina de las calles Nicolás Bravo y  Primo Verdad. En este sitio se ofrecía diagnóstico y atención médica a todas las personas que estaban contagiadas de dicho padecimiento, así como el internamiento de aquellos pacientes que por lo avanzado de su enfermedad requerían de cuidados permanentes. Algo que caracterizó a Cardoza Carballo fue su gran espíritu humanista, lo que se puso de manifiesto cuando se dio cuenta de que los hijos de las personas contagiadas por la mortal tuberculosis, quedaban en el desamparo por carecer de familiares que pudieran o quisieran hacerse cargo de ellos mientras sus padres estaban siendo atendidos en el sanatorio. Debido a lo anterior fue que promovió la creación del “Preventorio de Familiares de Pacientes Tuberculosos” en el cual se atendían a estas personas mientras sus padres eran sometidos a tratamientos médicos. Este sitio estuvo ubicado en la esquina de 5 de mayo e Ignacio Ramírez, donde actualmente es el Jardín de Niños “Rosaura Zapata Cano” en esta ciudad de La Paz. La cruzada de salubridad fue sumamente exitosa, con lo que se incrementó la cantidad de personas que se curaban y se disminuyó el riesgo de contagio de la enfermedad.

Dentro de su vasta obra profesional, el doctor Cardoza Carballo fue también el promotor y fundador de la Sociedad de Médicos en la Entidad; posteriormente fue fundador y director de los servicios médicos del IMSS y del ISSSTE en Baja California Sur. Algunos años antes contrajo matrimonio con María Asunción Macías Pérez, en cuya unión procrearon cuatro hijos, de los cuales Francisco y Rubén Cardoza Macías se dedicaron a la profesión médica, haciendo honor con su trabajo y entrega al legado que sus padres les heredaron.

Hablar de Francisco Cardoza Carballo es hablar también de su papel dentro de los movimientos políticos del territorio. Desde los años 30´s se formó en el Estado el famoso Frente de Unificación Sudcaliforniano (FUS), el cual buscaba que el Gobierno Federal volteara su mirada hacia esta parte de la geografía mexicana y diera los apoyos necesarios que Baja California Sur merecía. Aunado a lo anterior y como consecuencia de lo mismo, se pugnaba por que los sudcalifornianos decidiéramos de forma libre y directa a nuestro gobernante territorial y como requisitos necesarios se pedía que fuera nativo de sudcalifornia, asimismo, que hubiera vivido por varios años en estas latitudes, es decir, con arraigo.

En los años en que los Cardoza Carballo se integró con fuerza al FUS, el general Francisco J. Múgica fue designado como gobernador y jefe político del Territorio, quien siendo de espíritu liberal y convencido plenamente de la legitimidad y honorabilidad de este sentimiento “nativista”, a finales de 1945 puso su renuncia en manos de los integrantes del FUS, entre ellos Francisco Cardoza; con la intención de que acudieran ante el presidente Manuel Ávila Camacho y externaran sus peticiones tan anheladas. Y es así como esta pléyade de nobles hijos de la tierra californiana se dirigió a las oficinas del Presidente de la República en Palacio Nacional, para entregar el documento ya citado y plantear sus pretensiones. Al día siguiente, los miembros del FUS obtuvieron la respuesta favorable del mandatario, quien designó al general José Agustín Olachea Avilés como nuevo gobernador y jefe político del Territorio. Es importante mencionar que Olachea Avilés era nativo de sudcalifornia, y que a principios de 1930 ya había sido gobernador de esta region.

Para Francisco Cardoza Carballo, hombre de honor y de ideales bien definidos, la llegada del general Agustín Olachea a la dirigencia del Territorio daba por cumplida las peticiones que el FUS planteaba, por lo que se negó a formar parte del Gabinete Territorial, puesto que él no buscaba nada para sí mismo, y se retiró a desempeñar sus funciones como galeno reconocido y prestigiado. Lamentablemente, con la salida de Olachea Avilés de la jefatura política en 1956, los encargados del despacho así como los nuevos gobernadores eran para personas no nacidas en Baja California Sur, y tampoco estaban enterados de las necesidades de los habitantes de estas tierras, por lo que se fueron “al caño” las conquistas cívicas obtenidas. Por tal motivo, a partir de 1958, Cardoza Carballo reactivó su participación dentro del FUS, teniendo un papel destacado en mítines multitudinarios, marchas, reportajes en radio, televisión y prensa escrita. Durante el gobierno del general Bonifacio Salinas Leal, Cardoza y otros destacados miembros del FUS sufrieron represalias y acoso por parte de personas ampliamente reconocidas como “golpeadores y matones”, quienes eran leales al gobernador Salinas. No obstante, las amenazas no restaron el valor y arrojo de este gran sudcaliforniano.

En 1970, Franciso Cardoza tuvo un papel preponderante en el movimiento celebrado en Loreto, la primera capital de Las Californias, y a partir de este evento se redefinió la política del Gobierno Federal hacia nuestro Estado, designándose a un gobernador que cumplía con los deseos planteados por el FUS, en este caso fue Félix Agramont Cota. Finalmente, en 1975 nuestro territorio se convirtió en Estado libre y soberano, y se eligió por sufragio efectivo al primer gobernador, Angel César Mendoza Arámburo. También es importante mencionar que el doctor Cardoza fundó la clínica “Nuestra Señora de La Paz”, donde ejerció de forma privada su profesión aún después de su haberse jubilado de las diversas instituciones de gobierno en donde laboró.

El 12 de abril del 2009, a la edad de 96 años, Francisco Cardoza Carballo falleció tranquilamente y en paz, rodeado por sus seres queridos. Hombres y Mujeres del temple ya descrito son los que se necesitarán en todos los momentos de nuestra historia. Que la memoria de todos los sudcalifornianos tenga siempre presente la vida y obra de sus hijos más destacados, para que en los momentos de tribulación recordemos su ejemplo y sea estandarte y brújula para salir avante de cualquier suceso.

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