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“Galería de espejos fragmentados”, de Jorge Chaleco Ruiz

15-Jun-2017

RESEÑA Por Ramón Cuéllar Márquez

Jorge Alberto Chaleco Ruiz. FOTO: El Grito Colectivo.

El librero

Por Ramón Cuéllar Márquez

 

La Paz, Baja California Sur (BCS). El suicidio ha sido siempre muy cuestionado. Unos alegan que es un acto de valentía y otros que resulta un acto de cobardía. Otros más consideran que el suicida se va voluntariamente, cosa que me hace dudar, pues es un acto final, consecuencia de una serie de situaciones emocionales que van desde la depresión, a la desesperación de hechos fortuitos que han afectado su vida. Para muchos —también— es un chantaje que trata de llamar la atención hacia algo fundamental: la falta de vida en las relaciones humanas. La falta de amor. El suicidio es un problema de salud pública dicen, pero nadie está cerca para apoyar a un suicida en el momento culmen. Por supuesto, las visiones y opiniones van y vienen, unas fundamentadas y otras, obra del prejuicio y la desinformación. El suicida llega a un acto desesperado donde aparentemente las alternativas se acabaron, las opciones están desusadas y la puerta final es la salida al agobio de las penurias.

Jorge Alberto Chaleco Ruiz se ha lanzado en busca de la motivación, el pretexto por el que tres decenas de mujeres —artistas todas— decidieron —o no— dejar este mundo. Es una revisión estética del dolor y sus implicaciones, sus desesperanzas y sus frustraciones, el cómo las acometidas de la vida pegaron tan fuerte que no supieron qué hacer con ellas. Se trata del libro de poesía Galería de espejos fragmentados, ganador del Premio Estatal de Poesía “Ciudad de La Paz” 2015, escrito con mesura, con claridad, llevándonos de la mano por la galería del terror de descubrir que a veces el arte puede no ser tan compensatorio, tan evolutivo. En el caso de estas treinta mujeres el arte no fue para nada curativo y mucho menos una manera de entender profundamente la significación de la vida.

Asomarnos a estos versos, de pronto prosaicos, de pronto versiculares, nos deja un entendimiento de que Jorge Chaleco exploró a su modo, desde su punto de vista, las circunstancias envolventes de las suicidas, ésas que determinaron su muerte. Es un libro tétrico, oscuro, tenebroso, que cala en lo más hondo del inconsciente y que nos avisa que la muerte tiene múltiples formas y que siempre se cumple. No obstante, tiene momentos de luz, de lucidez, de desnudamiento del arte como acto deliberado de vida en el último aliento. Hay quienes ven en el suicidio un acto estético que nos demuestra lo volátil que es la vida, lo frágil que puede resultar el significado de estar aquí y ahora. Y justamente en cada poema, en cada línea, Chaleco es capaz de mostrarse también a sí mismo a través de estas mujeres, su propio atisbo de la muerte. Tal vez se ha curado con la muerte de estas mujeres.

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Un libro agobiante, cansado, pero escrito con delicadeza. Quizá por momento le falte pasión, pues por instantes pareciera escrito bajo el velo de una metodología poética y no con las entrañas y los miedos que implica ahondarse en las profundidades del suicidio. A veces sus versos resultan convencionales y cosméticos, efectistas, sin ganas de decir más o instalado en la premura de su sentido final. Hay algunos que se parecen entre sí; algunos que semejan el pasaje de la misma suicida y no el cambio de personalidad que implica el nuevo tema mortuorio. No hay sorpresas. No hay exploración. Es sólo un compendio de poemas que asoman sus desdichas, pero no afrontan sus grandezas, o en otras palabras, el poeta se contuvo demasiado y sólo nos mostró una parte superficial de su comprensión de la realidad del suicidio. Galería de espejos fragmentados no es un libro para gozarse ni para asombrarnos, en definitiva.

*Jorge Alberto Chaleco Ruiz, Galería de espejos fragmentados, México, Gob. del Estado de BCS, ISC-Secretaría de Cultura, 2016, 78 páginas.